Está siendo tan dura esta caída al infierno
que mi ambición de ángel, mi inocencia de niño,
son cristales de sal sumergidos en el agua.
Cuando luchas con monstruos hay que tener cuidado.
Francisco Javier López Martín
Del poemario “La tierra de los nadie” ganador del Angel Urrutia Iturbe VII Poesia Lehiaketaren Irabazleari, Lekumberriko Udaletxeak

Yo nací del fuego de Satán.
El cañón que azota la Gran Vía lo recuerda mi libro.
No caes y caes. Solamente: no caes. No caes. Nunca caes.
Caminas sin caer. A donde vayas eres tu.
Mi libro lo recuerda también.