Precios de la Vivienda Protegida

mayo 16, 2008

La subida de los precios de la vivienda protegida en la Comunidad de Madrid constituye un jalón más en ese rastro de despropósitos que va dejando el Gobierno Regional, que camina al ritmo desacompasado de unas Consejerías que tocan sus instrumentos a su aire, sin dirección ni batuta, pero con clara voluntad de que no falte de nada a cuantos han encabezado la clá que ha jaleado sin pudor un modelo de crecimiento asentado en la especulación del suelo, el sobreprecio de la vivienda y el urbanismo depredador.

La subida del precio máximo de la vivienda protegida, supone subidas de entre un 20 y un 30 por ciento en los precios de la vivienda con algún tipo de protección. El módulo de la vivienda protegida ha subido un 12,3 por ciento en los últimos cuatro años por decisión del Gobierno Central. Es razonable porque es cierto que los precios de la construcción han subido y ello obliga a subir el módulo que establece precios máximos de la Vivienda de Protección Pública.

Sin embargo la subida autorizada por el Gobierno Regional supone que una vivienda protegida de precio básico de 70 metros cuadrados, con garaje de 25 metros y trastero de 8 metros cuadrados, en una localidad de la denominada zona A, la más cara, como Madrid, Las Rozas o Alcobendas verá crecer su precio en un 31,6 por ciento. Es decir, si costaba 132.371 euros en la actualidad, pasará a costar 174.255 euros, es decir 42.000 euros más, unos siete millones de pesetas más.

Se ofrece así a los promotores de vivienda libre la posibilidad de seguir haciendo negocio en el mercado de la vivienda protegida, toda vez que, que a los precios abusivos actuales, no se van a comer una rosca construyendo viviendas libres.

La consecuencia es que se mantiene un margen de negocio sustancioso para esos promotores, menor que el que obtenían construyendo y vendiendo sobre plano viviendas libres, pero a costa de aumentar el endeudamiento de los compradores de viviendas protegidas, ya sean de precio básico (VPPB) o de precio limitado (VPPL). De paso se intenta expulsar del mercado a los promotores de viviendas en régimen cooperativo que seguían construyendo viviendas a precio razonable, dentro de los precios de los módulos anteriores.

La Presidenta argumenta que no quiere que los constructores se vayan. De la misma forma que se promueve una nueva Ley de Comercio ¿para que no se vayan las grandes superficies?. Si seguimos construyendo viviendas y sus precios son más razonables, no serán los constructores los que se vayan, sino los promotores acostumbrados a especular y obtener altos beneficios con poca o nula inversión y eso no es malo ni económica, ni éticamente. Pero lo dicho … que no les falte de nada.

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