Una de cal y otra de arena

mayo 22, 2008

La Federación de Comercio, Turismo y Hostelería nos hace llegar el contenido de una resolución de la Audiencia Nacional que supone un varapalo a la patronal de la gran distribución, ANGED, por no respetar el descanso semanal de sus trabajadores. La Audiencia Nacional declara que la patronal que aglutina a grandes superficies como El Corte Inglés, Alcampo, Carrefour, Makro, Eroski FNAC, Ikea, PcCity, etc. debe tomar en cuenta los fallos favorables para los trabajadores en casos anteriores como Leroy Merlin, Makro, Alcampo o Carrefour. En definitiva, la Audiencia interpreta correctamente el Estatuto de los Trabajadores y ratifica que no se pueden solapar o hacer coincidir el descanso semanal y diario entre jornadas de 12 horas.

 

La de arena la pone el Tribunal de la Competencia que entra como elefante en cacharrería en la libertad sindical y la negociación colectiva al invalidar un artículo del Convenio Colectivo de Ayuda a Domicilio de la Comunidad de Madrid que pretende evitar el dumping social, la competencia desleal, la fijación de precios artificiales y por debajo de los costes reales en las contrataciones de las empresas acogidas al Convenio. Nuestra Federación de Actividades Diversas actuará contra esta inadmisible injerencia contra  la Constitución, el Estatuto de los Trabajadores y la negociación colectiva.

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Sanidad contra la crisis

mayo 22, 2008

Francisco Javier López Martín
Secretario General CCOO de Madrid

Ya nadie niega que hemos entrado en un escenario de recesión económica, a la que unos llamarán desaceleración y otros crisis económica. Sean galgos o podencos, nadie sabe hasta donde llegarán sus efectos, ni la duración, ni el momento de salida de la recesión. En cualquier caso, por el momento, cae la construcción de vivienda libre, bajan las ventas comerciales, hay menos pedidos industriales y el paro aumenta en la construcción y los servicios.

Las Administraciones Públicas, ya sea el Estado, las Comunidades Autónomas o los Ayuntamientos, recaudan menos por IVA, por IRPF, o por impuestos transferidos. Habrá menos dinero público y más gasto social por ejemplo en Protección por Desempleo. No tendremos ya la ayuda de los Fondos Europeos. No podremos endeudarnos mucho más y, por lo tanto, será más necesario, acertar en la asignación de unos recursos menos abundantes.

Una receta liberal clásica consiste en combatir la discriminación de ingresos fiscales con menos gasto público en protección social, por ejemplo en Sanidad. Una sanidad que necesita más inversiones en infraestructuras y en personal si no quiere verse abocada al colapso. El sistema utilizado para construir los nuevos hospitales es rápido en resultados pero costoso en el futuro porque hay que írselos pagando con intereses a los financieros, constructores gestores de la concesión y cuenta con serios problemas para garantizar su eficiencia. Ya estamos percibiendo algunos de estos problemas y desajustes, aún antes de ponerse completamente en marcha. En cuanto a los profesionales, las nuevas fórmulas de gestión rompen la unidad del personal estatutario de la sanidad pública y puede terminar precarizando el empleo y alimentando un malestar creciente entre el personal sanitario.

Una tentación evidente es la de suplir carencias económicas con formulas de copago que romperían la gratuidad y amenazarían aún más la universalidad del sistema sanitario público.

Se pueden hacer cosas para afrontar el futuro de la sanidad incluso en épocas de recesión, pero hay que tener una voluntad política y una capacidad de diálogo, de la que la derecha gobernante ha dado pocos muestras hasta el momento, más allá de acuerdos parciales en el ámbito laboral sanitario. Apostar por las inversiones en nuevas infraestructuras sanitarias puede tener efecto positivos en mejora de la atención primaria y especializada y en la estabilización del sector de la construcción. Invertir en los profesionales sanitarios, ampliando plantillas y fortaleciendo la formación continua puede tener efectos positivos sobre el empleo. Asegurar recursos económicos para la sanidad pública debe ser objetivo prioritario para el gobierno central y el Gobierno autonómico, desde un compromiso compartido de alcanzar al menos la media europea de porcentaje de Producto Interior Bruto dedicado a Sanidad. Actuar sobre el gasto farmacéutico puede permitir liberar recursos para mejorar la calidad, infraestructuras y personal. Las inversiones privadas deben ser subsidiarias y complementarias. Nunca pueden convertir el servicio público en objeto mercantil y fuente de negocio rápido y seguro.

Se pueden hacer cosas para buscar un Pacto Social por la Sanidad, reclamando por CCOO y prometido por la Presidenta Regional, siempre que aseguremos su carácter público, gratuito y universal. En momentos de crisis, servicios públicos como el sanitario ven reforzada su importancia como instrumentos para garantizar la igualdad, la cohesión social, el sentimiento de seguridad y la confianza ciudadana en las instituciones democráticas.