Quieren fundir Telemadrid

junio 30, 2008

Nos consta que los trabajadores de Telemadrid han realizado un esfuerzo de última hora para sentar las bases de negociación que permitieran aplazar la huelga convocada para mañana. Los representantes de la empresa han impedido expresar una mínima intención negociadora en torno al mantenimiento del poder adquisitivo, el aumento de la producción propia frente a la externalización a contratas y subcontratas de cada vez mayores cuotas de programación, o asegurando el futuro y la promoción de la emisora de radio Onda Madrid.

Parece como si estuvieran empeñados en no ser claros en torno al futuro que están diseñando para Telemadrid. Como si hacer ricas a unas cuantas productoras fuera más importante que el futuro de la cadena. Como si cuanto peor…mejor, para sus intenciones de deteriorar económicamente Telemadrid, destrozar las relaciones laborales y terminar justificando que el dinero y los recursos de todos pasen a ser gestinados por cuatro amiguetes.

Ahí tenemos el ejemplo de la Funeraria de Madrid. Los jueces dicen ahora que todo es un apaño ilegal, pero a buenas horas mangas verdes. Mañana, a nuestro pesar, a pesar del esfuerzo de los trabajadores, de nuevo huelga en Telemadrid


Círculos de exclusión

junio 30, 2008

 

CCOO contribuimos hace más de una década a poner en marcha esa última red de protección social que es el Salario Social. Luego conseguimos trasformarlo en un derecho subjetivo, negociando la Ley de Renta mínima de Inserción.

Los qaños de bonanza económica de los que venimos se han caracterizado por un crecimiento desigual y desequilibrado. Los índices de pobreza, lejos de reducirse, se han incrementado. Sin embargo, el número de beneficiarios de la renta mínima ha retrocedido.

En una situación de crisis económica, CCOO exige que la Renta Mínima debe ser revisada, reforzando sus elementos protectores y removiendo los obstáculos que han hecho que se convierta en un recurso marginal al servicio sólo de una población enquistada en la situación de extrama exclusión y pobreza.


¿HAY UN MODELO SOCIAL EUROPEO?

junio 30, 2008

 

¿Hay un modelo social europeo?

Por Javier López, secretario general de CCOO de Madrid
Hace unos días, los sindicatos de las capitales europeas se han reunido en Madrid. Paralelamente la organización de Patronales de Capitales Europeas ha mantenido su Asamblea anual en la capital. Hemos tenido ocasión de compartir algunos momentos como el acto inaugural de la 8ª Conferencia Sindical de Capitales.

Hemos podido constatar que el euroescepticísmo crece al calor del resultado negativo del referéndum irlandés. Europa pasa por malos momentos en una situación en la que la unidad sería esencial para afrontar la crisis económica y sus efectos sobre el empleo y la cohesión social. Hay quien comienza a plantear una Europa a dos velocidades y quienes plantean que el denominado modelo económico y social europeo no es tanto una realidad, cuanto una definición por exclusión frente a otros modelo imperantes en Estados Unidos, Japón u otras grandes regiones económicas del mundo.

La Revolución francesa, hace más de dos siglos, marcó el inicio de un camino hacia la obtención de derechos civiles (derecho a la vida, o la libertad de expresión, por ejemplo), derechos políticos de participación y derechos sociales que han terminado configurando eso que hemos denominado Estado de Bienestar.

La historia de España, cargada de pronunciamientos militares, guerras civiles, dictaduras, corruptelas y dictaduras, no ha permitido recorrer ese camino, hasta que a mediados de los 80 nos incorporamos a la Unión europea. Somos muy jóvenes en Europa como para situar los perjuicios por encima de los beneficios que nuestra incorporación ha producido, pero ello no debe cegarnos la vista y dejar de ver que países con mayor tradición europeísta comienzan a percibir que la Unión Europea es una fuente de retrocesos en derechos ciudadanos y laborales.

El movimiento obrero, los sindicatos europeos, han sido esenciales para avanzar en derechos laborales que han permitido instaurar y consolidar derechos sociales. El derecho a la protección por desempleo, las rentas mínimas, las pensiones contributivas y no contributivas, el sistema sanitario público, la seguridad social, la enseñanza pública, la vivienda digna, el transporte público, tienen mucho que ver con la lucha de los trabajadores por defender sus intereses en la empresa y la sociedad. Eso que denominamos genéricamente modelo social europeo, con desigualdades y desequilibrios entre unos países y otros, es deudor del sindicalismo europeo.

Sentencias como las dictadas por el Tribunal de Justicia Europeo en los casos Viking, Laval, Rüffert o la más reciente contra Luxemburgo, vienen a desregular las relaciones laborales. La Directiva sobre tiempo de trabajo abunda en esa desregulación y alienta la individualización de las relaciones laborales, en las que el trabajador, negociando de uno en uno con el empresario, tiene todas las de perder.

Por eso, desde CCOO, hemos propuesto en el marco de la 8ª Conferencia de Sindicatos de las capitales europeas, que el próximo 7 de Octubre, Jornada Mundial por el trabajo decente, se convierta en un día de movilización en toda Europa contra la Directiva sobre Tiempo de trabajo que pretende ampliar la jornada semanal hasta 65 horas. Porque los derechos no se consiguen para siempre y en un mundo cada vez más globalizado, Europa dista mucho de ser una fortaleza imbatible contra los intentos de desregulación impulsados por el pensamiento neoconservador, imperante también en muchos gobiernos europeos.

La debilidad política de la construcción europea, el giro a la derecha, y lo que algunos denominan la Europa sin izquierda, sitúan al sindicalismo europeo ante un reto desigual, pero inevitable. Defender el empleo estable y la cohesión social como bases de un modelo social que no concibe la libertad sin la igualdad.

La Conferencia Europea de Sindicatos ha aceptado la propuesta de CCOO y otros sindicatos de impulsar movilizaciones en toda Europa contra la Directiva sobre tiempo de trabajo. El Diálogo social es la piedra angular del modelo social europeo pero quienes rechazan el diálogo no van a dejar de escuchara nuestra voz serena, pero firme.

Francisco Javier López Martín
Secretario General
CCOO de Madrid


Libertades Económicas Vs. Derecho del Trabajo

junio 27, 2008

 

La Corte Europea de Justicia viene pronunciándose en contra de la capacidad de los Estados miembros de la Unión Europea de hacer respetar el derecho del trabajo por parte de las empresas extranjeras.

Conocíamos las sentencias sobre Viking, Laval y Rüffert. Ahora el Tribunal Europeo de Justicia vuelve a pronunciarse en contra de Lusemburgo. A petición de una Comisión Europea cada vez más sesgada a la derecha, el Tribunal Europeo juzga que Luxemburgo, vulnera la libre prestación de servicios transfronterizos. En todos los casos se trata de impedir la posibilidad de los Estados Miembros de asegurar un funcionamiento regulado de sus mercados de trabajo, impidiendo que las empresas extranjeras que prestan sus servicios en otros países respeten el derecho laboral del lugar donde va a trabajar y fomentando una competencia desleal al no respetar las condiciones salariales, los convenios colectivos y eludir el control de los derechos.

John Mouks, Secretario General de la Confederación Europea de Sindicatos, ha declarado que La Corte Europea de Justica “afirma la primacía de las libertades económicas sobre los derechos fundamentales y el respeto del derecho de trabajo y la negociación colectiva a nivel nacional”.

Este es el motivo de que la CES exija un Protocolo Social en el marco del nuevo Tratado para asegurar los derechos laborales y sociales y cumplir el objetivo de mejorar las condiciones de vida y trabajo de todos los ciudadanos europeos, no igualando a todos por abajo.


LA CES CONTRA LA EUROPA DE LAS 60 O MÁS HORAS DE TRABAJO.

junio 27, 2008

Acabamos de culminar la 8ª Conferencia de Sindicatos de Capitales Europeas en Madrid y ya la Confederación Europea de Sindicatos (CES), se ha hecho eco del sentir unánime de los sindicatos europeos, atendiendo la propuesta de CCOO de impulsar movilizaciones en toda Europa contra la Directiva sobre tiempo de trabajo.

 

En septiembre el Consejo remitirá al Parlamento Europeo la Directiva. Una Euromanifestación rechazará el proyecto. El 7 de Octubre, la Jornada de Movilización Mundial por el Trabajo Decente, concretará sus lemas de movilización en Europa contra la Directiva.

John Monks, Secretario General de la CES ha manifestado que el diálogo social es la piedra angular del modelo social europeo. Un diálogo social roto y puesto en la picota con esta Directiva.


Un CES de absoluta confianza

junio 26, 2008


Francisco Cabrillo, Presidente del CES,en su salsa

En su afán por controlar todo lo controlable, la Presidenta Regional nombra un grupo de expertos en el Consejo Económico y social a su medida, a su servicio y de absoluta confianza. El CES es el órgano consultivo y de participación de empresrios y sindicatos. Por él pasan proyectos y planes del Gobierno para su dictámen. La pinza conseguida entre empresarios y expertos afines al gobierno impide cualquier crítica y procura la bendición y el aliento a cualquier proyecto del Gobierno, haga lo que haga. Siempre es positivo para un Gobierno como el de Aguirre en Madrid que alguien le recuerde, ante cada iniciativa que es posible y necesario ir más a la derecha.

CCOO recurriremos este nombramiento de expertos porque no responde a ninguno de los criterios legales de nombrar a personas relevante y representativas de instituciones, asociaciones y organizaciones que representen a la economía y la sociedad madrileña.


ESTATUTO TRISTON

junio 26, 2008

Ahora cuando ya no es noticia y ya no está de moda, hablemos del Estatuto.

La Comunidad de Madrid ha conmemorado el 25 Aniversario de su Estatuto de Autonomía. Un concierto institucional. Un Pleno Extraordinario. Asamblea de puertas abiertas. Alguna exposición y poco más. Hay que ver el lío montado con el 2 de Mayo, las olimpiadas o la eurocopa y compararlo con la intranscendencia de una celebración estatutaria tristona.

Da la impresión de que los madrileños percibimos que nuestra vida diaria tiene que ver poco con el Estatuto y que, sin él, poco variarían las cosas. Que los políticos son conscientes y prefieren cumplir formalmente sin extender la celebración. Madrid tiene un Estatuto yo me lo guiso yo me lo como.

Es lógico que en Madrid no entendamos los líos que se montan con el Estatuto Catalán, el Valenciano o el Andaluz. Desde el golpe electoral de los Tamayos, Madrid es una autonomía acomplejada que no se ha atrevido a acometer un debate que otras Regiones viven apasionadamente en temas como la financiación autonómica, la gestión y derechos sobre al agua o los derechos ciudadanos.

El silencio ha imperado y sabemos más lo que piensa Esperanza Aguirre del Estatuto Catalán que lo que piensa sobre el Estatuto Madrileño, más allá de que le interesaría dividir Madrid en circunscripciones electorales para, a golpe de Ley Electoral, conseguir más diputados.

Madrid nació como nació. Nadie nos quería en Castilla-León, ni en  Castilla-La Mancha. Éramos pequeñitos pero matones y tanta gente en tan relativamente minúsculo espacio territorial, desequilibraría a los que nos rodeaban. Nacimos por exclusión. fuimos porque no pudimos ser con otros. Hicimos un Estatuto de Autonomía elemental y básico al que hemos ido añadiendo competencias según se nos transferían hospitales, residencias o colegios. Eso es lo que somos. Iniciar un debate estatutario para afirmar nuestra identidad lingüística cheli, cultural en torno al chotis, o histórica en torno al Patrimonio Nacional, reivindicando la transferencia del Museo del Prado, al Palacio Real, el Monasterio del Escorial o el Palacio de Aranjuez, nos levaría al más absoluto de los ridículos. Madrid existe por ser capital de España y esa circunstancia determina que su hecho diferencial sea el de ser capital.

No sería mala idea repensarnos como madrileños en la reforma de nuestro Estatuto. Recomponer nuestra maltrecha figura en torno a unas cuantas ideas básicas del Madrid que queremos. Reformular el Estatuto cerrando el círculo de competencias autonómicas. Fortalecer la financiación autonómica para asegurar la suficiencia económica y garantizar la solidaridad. Emprender el camino de la segunda descentralización de las Comunidades Autónomas a los Ayuntamientos.

Por último, el Estatuto debería establecer los derechos de ciudadanía de los madrileños. La pertenencia a una Comunidad como la Madrileña, depende de la capacidad de sentirnos incluidos a través de los derechos que compartimos. Convertir los derechos constitucionales en patrimonio accesible para todos los madrileños, es la clave para construir un Madrid que se celebre en su Estatuto y en su autonomía. Un Madrid trabajador y ciudadano.