Liberales Liberados

junio 17, 2008

La Presidenta Regional de Madrid espera a un grupo de trabajadoras y trabajadores “Estáis pagados para meter follón”. Es la respuesta a quienes increpan a la Presidenta y su comitiva que siga sin negociar en la Mesa Sectorial de Sanidad, ni en la Mesa General de Empleados Públicos, mientras cada día inaugura y reinagura colegios, hospitales, carpas, o como en este caso una “Unidad de maquillaje corrector para pacientes con trastornos de piel” en el hospital Ramón y Cajal.

El Consejero de Sanidad, Juan José Güemes, experto en publicidad y contrainformación, siempre atento a complacer a su Presidenta, no duda en remachar que se trata de liberados sindicales que “viven sin trabajar, gracias al sueldo de otros trabajadores”. A continuación se extiende, a su libertad saber y entender, en consideraciones sobre el papel constitucional de los sindicatos y su obsesión por insultar a los legítimos representantes democráticos.

Las afirmaciones del Señor Güemes constituirían un insulto a la inteligencia, de no ser porque la reiteración de ese tipo de insultos por parte un legítimo representante de los ciudadanos madrileños, al cual su partido ha situado al frente de una Consejería importante del Gobierno Regional, parece perseguir el mismo efecto que el ministro de propaganda nazi, Seños Goebels, predicaba afirmando que la mentira mil veces repetida adquiere apariencia de verdad.

Ignora el Señor Güemes que cuando se intenta deteriorar instituciones democráticas (y constitucionalmente partidos políticos sindicatos y organizaciones empresariales son reconocidos como vertebradotes fundamentales de la voluntad política y de los intereses de trabajadores y empresarios), el intento alcanza a todas las instituciones democráticas.

Decir que los sindicalistas liberados “están pagados” por los demás trabajadores, de ser cierto, podría leerse de la misma manera para los políticos, porque ¿quién paga al Señor Güemes, a sus jefes de gabinete, de Prensa, a sus altos cargos designados a dedo? ¿y su coche oficial, y sus escoltas? ¿quién paga sus fastuosas inauguraciones?. El Señor Güemes se levanta cada día y se va a inaugurar. Ese es su trabajo fundamental. Haciendo eso vive y vive bien. No juzgo su trabajo. Me alucina que juzgue el de los sindicalistas, una y otra vez, cuando vive a lomos de caballos de coche oficial desde jovencito.

El señor Güemes es lo que es porque los ciudadanos votan en urnas democráticas y deciden qué partido gobernará Madrid durante los próximos cuatro años. Es democrático. Diputados, concejales, Consejeros, altos cargos, cargos de confianza, asesores, elegidos o no, si tenían trabajo piden excedencia y cobran de la Administración. Si no tenían trabajo, cobran de la Administración y luego, si alguna vez lo dejan , tienen derechos sociales reconocidos.

Los trabajadores damos por bien empleado ese dinero. Ese gasto, que pagamos todos vía impuestos, permite el juego democrático de gobierno y oposición, y sala más barato que vivir en dictadura donde, sin control alguno, los gobernantes gestionan un coto privado, donde todos los recursos quedan a merced de la corrupción que toda dictadura genera. Los partidos políticos vertebran la política y nos parece bien.

Esa legitimidad política se corresponde con la legitimidad social que obtenemos los sindicatos en las elecciones sindicales que se producen en miles de empresas a lo largo y ancho de todo el país.

CCOO y UGT en Madrid conseguimos elegir cerca de 30.000 delegados y delegadas sindicales en las empresas, más del 80 por ciento de la representación de todos los sindicatos que se presentan a esa elecciones. Tan sólo CCOO tiene más de 16.000 delegados y delegadas.

Esas personas garantizan que el derecho laboral se aplica en las empresas. Que las empresas cumplen las normas de salud laboral, que se cumple el convenio colectivo. Que no hay abusos salariales, de contratos, de jornada laboral. Que los trabajadores tienen formación, información, asesoramiento y defensa de sus derechos.

La tarea que realizan los delegados es parte de los costes de la empresa, sea pública o privada, porque que no se olvide, la empresa no es el empresario, sino también los trabajadores. Una empresa competitiva es una empresa con relaciones laborales desarrolladas.

Los sindicatos son las instituciones que más afiliados tienen, muy por encima de organizaciones políticas, deportivas o de cualquier otro tipo. Afiliarse o ser delegado de CCOO en muchas empresas grandes es ya algo normal. Pero serlo en miles de pequeñas o medianas empresas en un riesgo de encontrarte en la calle y sin trabajo cualquier día. Incluso en empresas de amplia trayectoria sindical quien se significa como sindicalista no promocionará fácilmente.

Del esfuerzo diario de nuestros delegados y delegadas para defender los derechos laborales y sociales de los trabajadores, el Señor Güemes sabe poco. De los riesgos de ser delegado o delegada, aún menos. Sus palabras dejan traslucir que el hoy Consejero de Sanidad, tiene pocas nociones democráticas y muy flexibles. Eso debe ser el liberalismo, fracción Aguirre: Ideas simples, pero muy machaconas.

La democracia política, la democracia social asegura derechos civiles, derechos políticos y derechos sociales para los ciudadanos. La libertad y la igualdad. Las democracias las hacemos seres humanos. Son perfectibles, pero son infinitamente más justas, menos caras y más competitivas que las dictaduras en lo económico y en lo social.

La expresión del conflicto es democrática siempre que no se utilice el recurso a la violencia. Todo buen gobernante sabe que la democracia no evita el conflicto, pero apuesta por el diálogo para resolverlo.

Sr. Güemes, no se equivoque, los sindicatos sabemos que los ciudadanos votan a partidos que ejercen un Gobierno legítimo. Tan legítimo como la representación que los trabajadores votan depositan mayoritariamente en CCOO y UGT en las elecciones sindicales.

En lugar de denigrar a los sindicatos, a los sindicalistas y a los trabajadores y trabajadoras que les eligen, siéntese a negociar los derechos laborales de los trabajadores de la sanidad y los derechos sociales a una sanidad pública de calidad para todas las familias trabajadoras, para todos los ciudadanos madrileños.

Siéntese ya. No agite más. No insulte. Deje la propaganda. Siéntese … o mejor váyase Señor Güemes, váyase. Con lo joven que es y su buena presencia, y sus ideas antisindicales Consejos de Administración no le faltarán.

Francisco Javier López Martín
Secretario General
CCOO de Madrid

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Por la defensa de los servicios públicos

junio 17, 2008

Los sindicatos critican que el consejero de Sanidad, Juan José Güemes, “no reconoce el papel de los sindicatos y les insulta”
Unas 50.000 personas se han manifestado entre la Plaza de Neptuno y la estación de metro de Sevilla, por la defensa de los servicios públicos de la Comunidad de Madrid, por el derecho a la negociación colectiva y por las mejoras de las condiciones de trabajo y económicas de los empleados públicos.

Encabezaban la marcha por los secretarios generales de Comisiones Obreras y UGT de Madrid, Javier López y José Ricardo Martínez, la portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Maru Menéndez y la portavoz de Izquierda Unida en el parlamento regional, Inés Sabanés