EL CAPITALISMO NO ES DECENTE.

julio 15, 2008

La Fundación Sindical de Estudios de CCOO de Madrid ha organizado un Curso de Verano en la Universidad Complutense de Madrid, en el Escorial, titulado “Los riesgos políticos y sociales de la financiación de la economía”. 

 

La conferencia inaugural fue pronunciada por Carlos Berzosa, Rector de la Universidad Complutense de Madrid. Carlos Berzosa, lleva camino de convertirse en la bestia roja de los neoconservadores que terminarán odiándole como a Saramago o a José Luís Sanpedro.

 

Berzosa suelta de manera fresca, clara y entendible verdades del barquero y no hay nada más peligroso para esos neocón, que sostienen un simplismo analítico de medias verdades o mentiras repetidas.

 

El capitalismo mundial nació con vocación de concentración y centralización.  La acumulación de capital en los bancos permitió que asumieran la propiedad de empresas industriales o comerciales y ejercieran un papel de control del mercado.

 

 Hasta hace bien poco, la banca y el sector público estatal, controlaban la economía productiva en España.  La entrada de multinacionales hizo variar el panorama de reparto de poder económico, pero la globalización ha llevado las aguas al casino capitalista global de los valores de bolsa, los Fondos de Inversión, las deudas públicas.  Un casino abierto durante las 24 horas del día.

 

Hay quien sostiene que el capitalismo es viable y pude hasta ser decente.  Hay quien sostiene que el capitalismo es imposible y además es indecente, porque su objetivo único es ganar dinero y sólo modera sus ansías cuando las organizaciones sociales consiguen avanzar con sus luchas en el respeto a los derechos de ciudadanía, ya sean derechos laborales, medioambientales o derechos sociales.

 

 Desde los años 70, el auge del paradigma neoliberal, ha supuesto un vuelco importante en el modelo económico.  Se puede y de hecho se gana más en la bolsa que en la producción de bienes o servicios.  La idea fuerza es que el mercado es bueno, mientras que el Estado tiene imperfecciones.  El avance neoliberal ha llegado al punto de que bajar impuesto se considera positivo y de denomina “alivio fiscal” sin tener en cuenta los recursos necesarios para mantener políticas públicas que aseguren el bienestar y la cohesión social.  Son ideas que se han convertido en influyentes también en una parte de la izquierda que no valora la importancia de unos ingresos fiscales y un gasto público progresivos.

 

La globalización es sobre todo financiera y se basa en una liberalización 24 horas de los mercados financieros.  Cualquier crisis de los mercados financieros se convierte en crisis mundial y, como sabemos, estos mercados son inestables, volátiles, vulnerables.

 

Lo que no cambia nunca es la idea capitalista sobre las fórmulas para salir de las crisis,  consistente en sacarnos de las mismas a golpe de recortar derechos laborales y reconstruir los beneficios empresariales como sea.  Menos sindicatos, más libertad de empresa.

 

Se pregunta Carlos Berzosa, al respecto, formulando una nueva verdad de lo más aristotélica.  Si Estados Unidos es el país más liberalizado del mundo.  Si, de otra parte,  Estados Unidos es siempre el origen de todo tipo de crisis, recesiones y endeudamientos ¿Más liberalización de los mercados nos puede sacar de la crisis? ¿O más bien la liberalización absoluta significa de hecho una crisis permanente?  Responde tú mismo y pásalo.