Güemes: ¿Hay 700 liberados en el Ramón y Cajal?

octubre 8, 2008

 

El Consejero inaugurador, J.J. Güemes, recibe la contestación de más de 700 trabajadores del Hospital Ramón y Cajal que se concentran y manifiestan contra las actuaciones de la Consejería de Sanidad, la falta de diálogo y negociación y el desmontaje sistemático de la sanidad pública. ¿Insultará de nuevo el Consejero la inteligencia de los madrileños afirmando que todos eran liberados sindicales?

CCOO presentaremos denuncia ante la Agencia de Protección de Datos por las grabaciones difundidas por el Gobierno de Esperanza Aguirre identificando a sindicalistas durante la protesta contra la visita del Consejero de Sanidad al hospital Puerta de Hierro.


7 Octubre: Más de 20.000 en la Plaza Mayor

octubre 8, 2008

 

La Jornada Mundial por el Trabajo Decente culminó en Madrid con una Concentración en la Plaza Mayor, a la que asistieron 20.000 trabajadores y trabajadoras madrileños.


Sanidad madrileña: de aquellos barros estos lodos

octubre 8, 2008


La situación de la Sanidad madrileña preocupa a todos los ciudadanos. El conflicto sanitario viene fraguándose desde hace años. El origen del mismo se encuentra en unas transferencias sanitarias negociadas con criterios políticos, sin tomar en cuenta las necesidades de los ciudadanos. El Consejero Echaniz asumió unas competencias valoradas muy por debajo del gasto real y de las inversiones necesarias, ya en aquel momento. Pero gobernaba Aznar y Madrid tenía que ser disciplinado y no retrasar un proceso de transferencias que se generalizaba en todas las Comunidades Autónomas.

De aquellos barros vienen estos lodos. Desde el momento de recibir aquellas transferencias hemos visto crecer el número de cartillas sanitarias en un millón más, con lo cual el problema no ha hecho más que agudizarse. Hace unos años la economía iba bien y hubiera permitido que el Gobierno Regional invirtiera recursos extraordinarios en reforzar el sistema sanitario público. Pero superar los kilómetros de metro de Gallardón y mantener políticas anticíclicas como rebajar impuestos a los más pudientes, hicieron que los Presupuestos de la Sanidad madrileña, creciendo a buen ritmo, no crecieran lo suficiente para completar la red de atención primaria, mejorar la atención especializada o construir más plazas hospitalarias dotándolas de inversiones materiales y personal.

Fue entonces cuando el Consejero Lamela inventó la fórmula de los nuevos hospitales: Sobre suelo público una Unión Temporal de Empresas constructoras, financieras, consultoras y gente con dinero, construyen un hospital. Se lo entregan a la Comunidad, que paga durante treinta años un canon anual y que pone los profesionales sanitarios, en tanto que el resto de servicios es gestionado por la Unión de Empresas. Un sistema ya ensayado en otros países con nefastos resultados, porque, pareciendo barato, resulta que al final los contribuyentes pagan tres veces más y la calidad del servicio público termina deteriorándose. Véanse los frecuentes escándalos en los hospitales ingleses construidos y gestionados con este sistema. El ahorro inicial de la inversión es evidente y, total, ya pagarán los gobiernos que vengan detrás.

Desde CCOO, desde los sindicatos, hemos propuesto reiteradamente la necesidad de negociar un Pacto por la Sanidad Pública Madrileña. La Presidenta llegó a comprometerse a ello hace dos años, durante el Debate sobre el Estado de la Región, pero el escándalo del Severo Ochoa de Leganés, donde lo prioritario parecía desacreditar y condenar a los profesionales, en lugar de gestionar con prudencia extrema unas denuncias sin pruebas y las decisiones de enmarañar más aún el sistema sanitario madrileño, habilitando por ley al Gobierno Regional para privatizar todo lo privatizable, junto a la propuesta de construcción de nuevos hospitales completamente privados, eso sí sobre suelo público y sostenidos con fondos públicos, dieron al traste con esta posibilidad.

Con Güemes al frente de la Consejería, las cosas no han hecho sino empeorar. Cada cama que se inaugura en un hospital supone el cierre de otra. Cada profesional que se traslada a uno de los nuevos hospitales deja un hueco no suplido en su hospital de origen. Se ha dado orden expresa de no cubrir vacantes, ni suplencias que no sean de extrema necesidad. Contamos con una red sanitaria experimental donde conviven hospitales tradicionales, fundaciones, empresas públicas, empresas mixtas, hospitales privados concertados. Una dispersión difícilmente gobernable. Todo lo que puede empeorar termina empeorando.

En un momento de crisis como el actual, cuando los cerca de mil millones entregados por el Estado a la Comunidad de Madrid para inversiones sanitarias suponen la misma cantidad que el Gobierno Regional ha malgastado en regalos fiscales. Cuando las arcas autonómicas se resienten de una menor recaudación fiscal, por la menor actividad económica y por la renuncia a recaudar impuestos como el del patrimonio, o sucesiones y donaciones, sería conveniente reconocer que tenemos un problema.

La ciudadanía confía en la sanidad pública y sus profesionales, pero es consciente de los problemas que la aquejan. Las listas de espera, por ejemplo, se pueden negar, pero como las meigas…haberlas háilas. Los trabajadores de la sanidad pública realizan su labor cada vez con mayor presión, con falta de personal, sin suplencias y viendo amenazado su puesto de trabajo con los nuevos sistemas de reforma de los hospitales públicos tradicionales con recursos privados y entregando la gestión no estrictamente sanitaria a la iniciativa privada. Eso lo vende el Consejero Güemes como “La Sanidad Pública: una oportunidad de negocio”. Unos trabajadores de la sanidad con cuyos representantes sindicales no se reúne el Consejero desde que tomó posesión del cargo.

Así las cosas el conflicto es inevitable. Los ciudadanos y los trabajadores asisten con tremenda preocupación al programa de inauguraciones y reinauguraciones del Consejero, en muchas ocasiones de la mano de la Presidenta, sin que se haga nada para mejorar las condiciones de asistencia sanitaria ni se negocien las condiciones de trabajo. No es un problema de “liberados” y “ciudadanos politizados”. El Consejero llega demasiado lejos al acusar de sabotaje sin pruebas, como él mismo reconoce, a los trabajadores de la sanidad pública.

Ellos eligen. Seguir inaugurándose a sí mismos, incluso inauguran el nacimiento de un bebe, sin orden ni concierto, poniendo cara de velocidad sin moverse del sitio y acusando a los trabajadores, a sus representantes, al empedrado y al que repara calzado de todos los males de la sanidad madrileña. Dejar que los problemas se embalsen, sigan creciendo, hasta desbordarse. O sentarse a negociar, en tiempos duros y difíciles, sabiendo que es mucho lo que nos separa, el futuro de una sanidad, que forma parte de la dignidad de nuestras vidas y que, junto al trabajo decente, constituye uno de los bienes más preciados para la ciudadanía madrileña.

Desde CCOO, esta es nuestra vocación, nuestra voluntad y el mejor de nuestros deseos.

Francisco Javier López Martín
Secretario General de CCOO de Madrid


7 Octubre: Millones de Trabajadores por el Trabajo Decente

octubre 8, 2008

 

La celebración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente ha concluido con millones de trabajadores que han salido a las calles de más de 500 ciudades del mundo para reivindicar Trabajo decente y una vida digna en todo el planeta. Juan Somavia, Director General de la Organización Internacional del Trabajo, Guy Rayder, Secretario general de la Confederación Sindical Internacional, han valorado muy positivamente el éxito de la Jornada de Movilización Mundial por el Trabajo Decente.


7 Octubre: Compromiso global

octubre 8, 2008

 

Joan Sifre, Secretario General de CCOO del País Valenciá, ha publicado un artículo sobre la Jornada de Movilización Mundial por el Trabajo Decente, reivindicando el compromiso de los trabajadores de mundo con un trabajo decente y el cumplimiento de los objetivos del milenio.


Sindicalismo Global

octubre 8, 2008

 

Joan Coscubiela, Secretario de la Confederación Obrera Nacional de Cataluña (CONC), con motivo de la celebración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, ha escrito un artículo en el que pone de relieve la necesidad de poner en marcha un sindicalismo global, capaz de llevar adelante la acción sindical y la defensa de los derechos laborales y sociales en el conjunto del planeta.