España a la cabeza de europa en tasa de desempleo

febrero 4, 2009


la debilidad del modelo de crecimiento español hace que en momentos de crisis la destrucción de empleo es la más intensa de Europa. Interesante trabajo de la Fundación Sindical de Estudios.

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Ese Madrid trabajador

febrero 4, 2009


Madrid fue lugar poblado desde tiempo inmemorial y prehistórico. No mucha agua, pero una buena red de ríos. Un clima continental de frío invierno y cálido verano, con periodos de lluvia primaverales y otoñales. Un lugar de paso y tránsito privilegiado, que se vio reforzado con las redes de comunicación de la Roma imperial y con el modelo económico ganadero de la Mesta que tiene un amplia red de cañadas reales que vuelve a convertir Madrid en un nudo de comunicaciones importante.

Los Reyes de la Casa de Austria encuentran en Madrid una pequeña villa, con aire limpio y agua suficiente. Alejado de Valladolid o Toledo, núcleos más consolidados y con más densidad de nobles por metro cuadrado, lo cual condiciona más la autonomía del poder real. Además Madrid tiene la ventaja de la equidistancia y proximidad de los cazaderos reales y eso de irse de caza es muy importante para los reyes. Bien comunicado y central en las comunicaciones con toda la península. Esas fueron algunas de las ventajas de la Villa para hacerse con la capitalidad frente a otras ciudades. Fue más un efecto de oportunidad que una acumulación de ventajas reales.

Madrid fue siempre ciudad de cortesanos y al servicio de la corte. Incluso la industria madrileña es la que produce para la Corte, o para el ejército. Quienes viven y trabajan en Madrid son eso que podríamos denominar “industria auxiliar y de componentes y servicios, proveedores de la Corte”.

El siglo XIX incorpora a este factor cortesano un nuevo componente derivado de la llegada del ferrocarril y la configuración de nuevos espacios industriales en torno a las estaciones de Príncipe Pío, Peñuelas, Delicias o Atocha.

Madrid es la capital de un Estado centralista. Su base económica son los servicios, a la corte, a los cortesanos y a la Administración del Estado. Pero también cuenta con un componente importante de construcción, una incipiente industria y potencial financiero.

La industria madrileña no tiene parangón con la siderúrgica del norte o con el textil catalán, hasta el punto de que la Regente María Cristina, recomienda a los empresarios madrileños que, “puesto que Madrid no tiene industria, hagamos industria (negocio) del suelo”. Se inicia así la senda de la especulación inmobiliaria, de larga tradición, recorrido e influencia en la vida económica, social y política madrileña. Es ese Madrid pasillero, cortesano, de mentideros y macutazos, de buena tinta, conspirador, de tertulia y maquiavélicamente provinciano.

En una España descentralizada, autonómica, casi federal, Madrid tiene que redefinir su papel. Sigue siendo capital y sede de instituciones del Estado, pero reforzando su capacidad industrial, innovadora, productiva. Reorientando y consolidando su sector de la construcción, alejado de la especulación del suelo y la vivienda.

Desarrollando su atractivo, también cultural, como foro de encuentro de las Españas y de un mundo globalizado.

Es la hora de que el Madrid trabajador, se imponga sobre le Madrid cortesano, conspirador y esperpéntico que tanto mal nos ha hecho y que constituye nuestro mayor descrédito en el resto del país.

Madrid lo necesita y los madrileños amantes de la vida digna y el trabajo decente tenemos una larga tarea por delante para hacer posible el sueño de un Madrid de aire limpio, agua clara de nuestra Sierra, espacios abiertos, bien comunicado, donde vivir y trabajar merezcan la pena. Ese Madrid que gritó un día, ¡Viva el Rey, muera el mal Gobierno! y otro día ¡No pasarán! y fue el último en caer defendiendo una República de trabajadores.

Francisco Javier López Martín
Secretario General CCOO de Madrid