BENITO

marzo 13, 2009

 

2007benitobarrera06_b

 

Acabo de asistir al acto de despedida de Benito Barrera.  El mismo día en que se cumplían 5 años de los atentados del 11-M en Madrid fallecía en Cuenca nuestro compañero del alma.

 

Benito pudo ser uno de los protagonistas de novelas como Los Girasoles Ciegos.  Recién terminada la guerra es detenido, con 17 años, por su pertenencia a las Juventudes Socialista Unificadas y al PCE, cumpliendo 9 años de prisión en el penal de Burgos.

 

Se casó con Mercedes, tuvo tres hijos, y cuando los ferroviarios comienzan a organizarse en Comisiones Obreras, hace ya más de cincuenta años, allí estaba Benito.  Dicen que los dos colectivos más duramente perseguidos por el franquismo fueron los maestros que enseñaban libertad y democracia y los ferroviarios que llevaban esas enseñanzas de un lado a otro.  Benito fue siempre un maestro ferroviario que enseñaba sin esfuerzo aparente pero con interminable paciencia.

 

Cuando se adoptó la decisión de constituir la Confederación Sindical de CCOO, en la Asamblea de Barcelona, allí estaba Benito y en la primera Comisión Ejecutiva Confederal.  Hasta su jubilación dirigió con manos sabias la Federación de Transporte y Comunicación hasta su jubilación.  A los pocos años pasó a dirigir la Federación de Pensionistas y Jubilados hasta el congreso recientemente celebrado.

 

En 1999 recibió la Medalla de Oro al Mérito del Trabajo.

 

Benito lo era todo en CCOO cuando yo empezaba a trabajar le recuerdo en la parada del autobús, con un bastón y su cartera.  Le recuerdo paseando con Mercedes.  La lentitud de sus movimientos, la precisión de sus palabras, arropaban y daban seguridad a cuantos trabajaban con él.  Fue siempre un alumno aventajado de la escuela de valores republicanos que forjó su infancia y su adolescencia.  Fue así republicano y comunista sin tener que gritar a cada instante esas palabras, sin tener que demostrar lo que todo su ser, su actitud ante la vida, sus actos, sus palabras y hasta sus silencios revelaban.  Benito se va, siguiendo los pasos de Mercedes, fallecida recientemente.  Su discurso de despedida a su Esposa, lo que guardo en la memoria de él, pensado en la distantita, emotivo y cargado de dolor por la compañera desaparecida, era una declaración de amor y un reconocimiento público de que, sin renunciar a toda una vida cargada de experiencias, sin abandonar una sola de las convicciones personales, aceptando cada acierto y cada error, sin Mercedes a su lado, Benito era un hombre bueno, exiliado, sin patria.  El hombre que muchos quisiéramos llegar a ser.

 

Francisco Javier López Martín

Secretario General CCOO de Madrid

Anuncios