EL ÁREA ÚNICA A DEBATE

junio 24, 2009

Hemos celebrado unas Jornadas sobre el proyecto de Ley del Gobierno Regional sobre Área Única Sanitaria en Madrid que intenta justificarse como la mejor manera de abrir las puertas a un derecho como el de libre elección de médico.

Nada más lejos de la realidad. Ni libre, ni elección, por lo menos de médico. Temas como la libre elección de médico o consignas como “el dinero sigue al paciente” utilizando la artimaña del área única, pretende tan sólo desregular el sistema sanitario público para introducir un sistema sanitario de mercado. Dicho de otra manera, la desregulación sanitaria da más juego a la introducción de intereses privados en la gestión de los recursos sanitarios públicos.

El ataque al sistema sanitario público madrileño se ha instrumentalizado mediante ocurrencias sucesivas. No es tanto una opción por un modelo de gestión, como ha ocurrido en otras comunidades autónomas. Modelos de gestión de fundaciones, conciertos, empresas públicas, empresas mixtas, u otras. Una opción permite el ordenamiento de la política sanitaria. En el caso de Madrid, la opción es la desregulación, mediante la introducción de todas las fórmulas posibles, provocando el descontrol y favoreciendo múltiples vías de acceso de intereses privados en la sanidad pública. Madrid se ha convertido en un Parque  temático sanitario. Hospitales públicos, heredados de la extinta Diputación Provincial, como el Gregorio Marañón. Transferidos por el Estado a Madrid como el 12 de Octubre. Mixtos público-privados como los 6 nuevos hospitales de Arganda o Vallecas. Privados concertados como Valdemoro, o los 4 nuevos previstos. Fundaciones Públicas como Alcorcón. Fundaciones privadas concertadas y convertidas en hospitales de referencia, con centros de especialidades cedidos a cargo, como la Fundación Jiménez Díaz en manos de la multinacional CAPIO. Empresas públicas como el hospital de Fuenlabrada. Empresas privadas centradas. La conversión de lo público en semiprivado, como ocurre con los pretendidos Planes Funcionales aplicados en el hospital Puerta de Hierro. Todos los modelos, en el mismo instante, en el mismo espacio. La dispersión favorece la desregulación y el descontrol necesarios para que cada nueva ocurrencia abra un espacio y oportunidad de negocio para intereses de la corte económica de Aguirre.

No se entiende de otra manera que hace tan sólo dos años debatiéramos la nueva ordenación de áreas sanitarias que el Gobierno pretendía hacer pasar de 11 a 15 y que hoy se haga borrón y cuenta nueva, con la supresión de todas las Áreas para convertirlas en una sola. Ocurrencia, pero ocurrencia con punto de destino, con objetivo y vestida de lagarterana. El vestido del supuesto derecho inaplicable e inefectivo a la libre elección de médico. Mentira que repetida una y mil veces esperan y consiguen, con frecuencia, que adquiera apariencia de verdad. La decisión del Gobierno Regional se carga de paso la Ley General de Sanidad creando un Área Sanitaria de más de 6 millones de habitantes, cuando según dicha Ley, ningún área debería superar las 250.000 personas.

Obsérvese que el Gobierno Aguirre obvia el término “público”, cuando habla del sistema sanitario. Conserva, por el momento, el concepto “gratuito” y “universal”. Cuando erradiquen de nuestras conciencias el carácter “público” del sistema, estarán en condiciones de justificar el pago, el copago, la no-gratuidad, sin gratuidad se acabó la universalidad.  Que quien no tenga recursos tenga sólo derecho a la beneficencia sanitaria y el asistencialismo. Para ello se crearán o subvencionarán unas cuantas ONG’s clientelares, como las ya existentes en mucho servicios sociales o en la atención a inmigrantes.

Esperanza sólo tiene un obstáculo social serio para andar este camino. CCOO y UGT. El sindicalismo de clase. Eso que ella llama “liberados sindicales”. No hay que perder de vista la intención de recortar derechos sindicales, que trae consigo un único área sanitaria. Otro efecto buscado y hasta anunciado.

A estas alturas la rancia derecha de siempre, antiguamente terrateniente, antes de ayer franquista, ayer neodemocrática y hoy neoconservadora y ultraliberal, no ha entendido que con lluvia o sin lluvia, truene, haga sol, o caigan chuzos de punta, el sindicalismo de clase hemos visto pasar por delante entierros de caciques, espadones, dictadores y neoconservadores gloriosos como Bush. A estas alturas deberían saber que tenemos todo el tiempo del mundo, la paciencia infinita, la decisión irrenunciable, de alcanzar un futuro de vida digna y trabajo decente. Deberían entender que su tiempo se ha acabado y el nuestro acaba de empezar. Que su mundo ya no existe y el nuestro acaba de nacer. En ese mundo la sanidad pública será esencial y por eso vamos a defenderla.

Francisco Javier López Martín

Secretario General de CCOO de Madrid

NOTA: el 25, Jueves, a las 18 horas todos a la calle de Alcalá. Contra el Área Única