PEPE JIMENEZ DE PARGA


Pepe Jiménez de Parga venía de buena familia. No hubiera necesitado mezclarse con gentes como nosotros, los trabajadores madrileños, para vivir holgadamente. Venía de una larga saga vinculada al mundo del Derecho. Su hermano Manuel llegó a Ministro de la UCD y luego a Presidente del Tribunal Constitucional.

Me cuenta su mujer, en el Tanatorio, que Pepe tenía el carnet número 23 de las Comisiones Obreras. No presumía nunca de ello. Afable y efusivo, no presumía nunca de estas cosas. No exhibía nunca credenciales. Defendía sus ideas obstinadamente, pero no utilizaba nunca sus medallas, y no le faltaban, para acallar una discrepancia, o imponer su punto de vista.

Sin embargo esto sólo lo hacía con nosotros. Porque con otros, ya fueran magistrados, abogados de la empresa, gentes de bien y con esos que podríamos llamar influyentes y poderosos, era implacable y no dudaba en utilizar todos los medios a su alcance para sacarnos del atolladero, para salirse con la nuestra, nunca con la suya.

Con sus palabras, sus anécdotas, sus charlas y sus actos, aquellos que le conocieron podrían redactar cientos de páginas de memorias, pero de cultura oral, como era Pepe, no nos ha dejado unas memorias escritas que hubieran sido jugosas y sin duda muy valiosas para rellenar lagunas enteras en la última mitad del siglo XX español.

Cuentan que, junto al Padre Llanos, recorría las explanadas chabolistas del Pozo del Tío Raimundo, buscando domicilio para el insigne jesuita que llegó a ser confesor de Franco y que decidió cambiar de vida. Una vida más pobre, pero más digna.

Cuentan los cronistas que, junto a María Luisa Suárez, Antonio Esteban o Antonio Montesinos, creó en Madrid, a mediados de los 60, el primer despacho de abogados laboralistas, el de la calle de la Cruz, que forjó una auténtica cantera de jóvenes abogados laboralistas como Cristina Almeida, Manuela Carmena, Héctor y Elisa Maravall, Nacho Montejo, José Luís Núñez. De esos despachos salieron los jóvenes laboralistas asesinados en la calle Atocha el 24 de enero de 1977: Francisco Javier Sauquillo, Enrique Valdelvira, Javier Benavides, Serafín Holgado y Ángel Rodríguez que, sin ser abogado, era uno más en la defensa de los trabajadores, aglutinados en torno a las ilegales CCOO. Allí estaban Lola, Alejandro, Luís o Miguel, que sobrevivieron, pero quedaron marcados para siempre por la tragedia. Pepe Jiménez de Parga perteneció hasta su muerte al Patronato de la Fundación Abogados de Atocha.

Recuerdo aún sus palabras en el acto de entrega del Premio Abogados de Atocha a las “Mujeres de los presos políticos del franquismo”. Cuentan interminables anécdotas de sus incansables defensas de comunistas y miembros de CCOO ante los Tribunales de Orden Público.

Cuentan que pasó una noche entera, allá por 1963, llamando a todas las puertas, junto a Joaquín Ruiz Jiménez. Decenas de llamadas entre las que no faltó una a Juan XXIII, para pedir que no fuera fusilado Julián Grimau. Al día siguiente fue ejecutado.

Así era Jiménez de Parga, Pepe Jiménez de Parga, un hombre desbordante, incansable, cuyo cuerpo ha cedido a sus 78 años, pero que nunca será vencido por el tiempo, porque su tiempo seguimos siendo nosotros, los trabajadores. Aquellos entre los que decidió construir su vida y su patria.

Francisco Javier López Martín
Secretario General CCOO de Madrid

Anuncios

9 Responses to PEPE JIMENEZ DE PARGA

  1. masip dice:

    con tu permiso lo voy a reproducir en mi blog

  2. no sé cómo funciona y parece q repito

  3. ronteky dice:

    Joder, Javier, que bien describes a Pepe. Con maestros como tu y Pepe da gusto ser alumno.

  4. fedor dice:

    Compañero Javier estupendo tu descrición del querido y admirado Pepe Jimenez de los que con el trabajamos y apridimos.

  5. Antonio Baylos dice:

    Querido Javier, una vez mas has hecho una descripción precisa políticamente y éticamente impecable de Pepe Jiménez de Parga. Es cierto lo que lamentas sobre sus no memorias escritas, él que siempre nos ilustraba con las historias de la Historia que él contribuyó de manera tan directa a forjar.
    Enhorabuena.

    • ccooblog dice:

      Querido Antonio, lo de las memorias no escritas de Jiménez de Parga y su cultura “oral”, me lo contaste tú. Así que lo he incluido en el artículo, pensando que, tal vez, quienes sí escribís y cuantos sabéis mucho más de él, os animéis a contarlo. Un abrazo, amigo.

  6. Dionisio Fernández Díaz dice:

    Excelente artículo,Javier.

  7. DESPERTAFERRO dice:

    Alguien tendrá que escribir una biografía de este hombre para que no se pierda su memoria.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: