INMIGRANTES EN MADRID

octubre 19, 2009


La Conferencia de Sindicatos de Capitales Europeas se ha reunido en París.  Uno de los temas de trabajo era la situación de los inmigrantes ante la crisis.  CCOO hemos aportado reflexiones y propuestas.

La llegada continua de inmigrantes a España ha constituido uno de los principales cambios estructurales en nuestra sociedad.  También en la madrileña.

En el año 2000 había 924.000 personas extranjeras residentes enEspaña.  El 2,3 de la población española.  En 2009 eran 5.600.000, el 12 por ciento de la población española.  1.043.000 viven en Madrid.  Representan el 16,4 de la población madrileña y el 18,5 por ciento de todos los inmigrantes residentes en España.  Como en el resto de España, las personas inmigrantes han venido a Madrid por razones económicas, al calor de la fuerte demanda de puestos de trabajo ofertados por los empresarios, en sectores muy determinados, como la construcción o la hostelería.  Principalmente proceden de América Latina.

Representan el 14,3 por ciento de todos los trabajadores madrileños.   Su tasa de actividad es del 84,2 por ciento, de la cual el 66,4 por ciento están trabajando, mientras que el 21,5 por ciento se encuentra en paro.

Son hombres y mujeres que trabajan fundamentalmente en la construcción, servicios a las empresas, comercio, hostelería o servicio doméstico.  Estos sectores aglutinan el 80 por ciento del empleo de inmigrantes.

La crisis económica se ha cebado, precisamente, en estos sectores, arrojando a los trabajadores más precarios, jóvenes e inmigrantes, al desempleo.  El flujo de inmigrantes se ha ralentizado al tiempo que crece el paro o la actividad en la economía sumergida.  Salarios más bajos, contratos temporales, jornadas laborales prolongadas, malas condiciones de higiene y altas tasas de accidentes.  Este es el horizonte que ven los inmigrantes hoy en Madrid.

En tiempos de bonanza económica, todos, gobiernos y empresarios, han cantado las bonanzas y oportunidades de la inmigración.  La necesidad de la integración.  La creación de asociaciones de inmigrantes, a menudo clientelares, justificativas de la segregación entre nacionales y extranjeros, cuando no como instrumentos para privatizar servicios.  El Gobierno Madrileño ha sido experto en estos menesteres.

Ahora, con la crisis, la tasa de paro de los inmigrantes se ha multiplicado por dos, tan sólo en 2008.  Es ahora cuando hay que reforzar las políticas de integración, no para dar un tratamiento segregador a las personas inmigrantes, sino para asegurar la igualdad.

La economía española, los empresarios, reclamaron más trabajadores y en eso consiste el famoso “efecto llamada”.  Gobiernos del PP y del PSOE han intentado regular y ordenar este proceso con Leyes, decretos, y procesos de regularización.  Ahora toca afrontar los retos del momento, especialmente los efectos del paro sobre la renovación de la documentación legal en España.  Los permisos de residencia.  Gobierno y sindicatos hemos alcanzado acuerdos en materia de regulación de flujos migratorios en el pasado.  Ahora corresponde estar alerta y mantener abierto el diálogo social para hacer frente a los duros efectos de la crisis sobre colectivos más vulnerables como mujeres, jóvenes o inmigrantes.  El Gobierno Regional debe comprometerse y asumir sus responsabilidades y competencias.  No dar la callada por respuesta.

CCOO hemos reforzado la actividad de nuestros Centros de Información a los Trabajadores Extranjeros (CITES), para asegurar la información y asesoramiento a las personas inmigrantes.  Seguimos impulsando la exigencia a los poderes públicos, en nuestro caso a la Comunidad de Madrid, para afrontar la integración laboral y social de las personas inmigrantes en la Región.

Con respecto a los empresarios madrileños, las Federaciones de CCOO van a seguir denunciando y persiguiendo la discriminación, la explotación laboral, las contrataciones irregulares de inmigrantes, la afiliación y la presencia de cada vez mayor número de delegados y delegadas inmigrantes en las empresas.

La crisis económica que vivimos debe convertirse en una oportunidad de reorientar el trabajo de administraciones, empresarios y sindicatos hacia la integración y la igualdad.  No necesariamente será así, pero es necesario que así sea y todo nuestro empeño como sindicato va a ir en ese camino.

Francisco Javier López Martín
Secretario General CCOO de Madrid

Anuncios