REPLANTEAR LOS IMPUESTOS

enero 4, 2010

España ha construido un sistema fiscal que merezca tal nombre en el marco de la transición española. En un escenario que suponía no tocar las bases económicas del franquismo y en un momento mundial de auge de las ideas y planteamientos neoliberales, que han generado un rápido crecimiento económico, pero muy mal repartido y generador de desigualdades.

El neoliberalismo, neoconservadurismo o ultraliberalismo, ha alimentado la idea mitológica del mercado omnipotente y la minimización del Estado. Adelgazar al Estado y rebajar impuestos no siempre van paralelos, pero en el imaginario neocon funcionan como parte de la misma realidad.

En consecuencia, comenzamos a rebajar impuestos antes de construir un sistema fiscal moderno, que merezca tal nombre. Los sucesivos Gobiernos españoles han practicado políticas fiscales buscando el prestigio político y el beneficio electoral de la bajada de impuestos, demostrando una falta de responsabilidad para entender y hacer entender que un sistema fiscal justo, equitativo y equilibrado es la mejor garantía de un Estado que consolide las bases económicas y asegure la creación de empleo estable.

Si no recaudas vía de los impuestos sobre la riqueza, pero recaudas por operaciones inmobiliarias, como ha ocurrido en los últimos años, el dinero fluye a las Administraciones y todos contentos. El problema es cuando cae la construcción y no se recauda por esta vía y la vía de los impuestos personales y empresariales la has ido adelgazando. Entonces el sistema tributario se debilita, no hay recaudación, no hay recursos, no hay instrumentos para combatir la crisis. Algunas Comunidades como la madrileña, experta en regalitos fiscales, acude llorando a papá Estado para reclamar “justicia”.

España tiene un diferencial negativo con respecto a Europa de 7 puntos del Producto Interior Bruto. Como recaudamos menos, podemos hacer menos y en tiempo de crisis mucho menos.

Para proteger a las personas, a las familias, necesitamos recursos públicos. Para dinamizar la actividad económica y salvar empresas y empleos, necesitamos recursos públicos. Pero los recursos públicos proceden de los impuestos y no es lo mismo recaudar de una manera u otra.

No nos parece, por ejemplo, adecuado, incrementar el IVA. Es un impuesto regresivo, que carga a todos por igual, independientemente de ser más ricos o más pobres. Eso sí, genera ingresos a corto plazo. Es fácil tirar de él para tapar huecos.

Creemos, desde CCOO, que los recursos necesarios para sostener la economía, y los servicios públicos deberían depender de una política fiscal y recaudatoria caracterizada por la progresividad. En España existen grandes bolsas de fraude fiscal y muy pocos riesgos para los defraudadores profesionales. Un buen ejemplo para la ciudadanía y las empresas, empezaría por combatir el fraude con firmeza, determinación y suficientes recursos, tomando en cuenta factores ahora ignorados como los signos externos de riqueza.

Francisco Javier López Martín
Secretario General de CCOO de Madrid