El Madrid parado

enero 12, 2010

La Comunidad de Madrid crecía económicamente hasta el año 2007. El empleo crecía y eso permitió que la Región mantuviera una baja tasa de desempleo, incorporando al empleo a la población autóctona y el crecimiento de la población inmigrante.

A partir de 2008 comenzaron a sentirse los efectos  de la crisis. Desde el año 2008 hemos perdido 192.100 empleos netos, con una reducción del 6’2 por ciento y una bajada de la tasa de ocupación de 4’7 puntos porcentuales. En menos de dos años el paro, que se había mantenido en tasas del 6 al 7 por ciento, ha crecido un 131 por ciento hasta superar las 483.000 personas paradas en el tercer trimestre de 2009 y una tasa de paro cercana al 14’5 por ciento. Al tiempo, los Expedientes de Regulación de Empleo se han multiplicado casi por cuatro y el número de trabajadores afectados casi por cinco.

Los datos vienen a confirmar que Madrid sigue inmersa en una profunda recesión económica de la que no vamos a salir sin un intenso esfuerzo que hay que realizar desde las Administraciones, los empresarios y los propios trabajadores. Porque Madrid, capital de España, crecía con más intensidad apoyándose en los mismos elementos que dieron origen a la crisis, la especulación financiera, la burbuja inmobiliaria y el alto endeudamiento de familias y empre4sas para mantener un consumo desaforado. Ese mundo ha acabado y no volverá. Cuanto antes tomemos nota, corrijamos vicios y defectos de nuestro modelo de crecimiento y apostemos por la calidad de vida de nuestra ciudadanía, antes remontaremos la crisis y nos situaremos en el futuro.

La firma de un Acuerdo para impulsar la Industria y la Investigación, Desarrollo e innovación, el pasado 29 de Diciembre, es un gesto saludable, que apunta en la buena dirección, pero no debería dejar satisfecho a nadie. Hay muchos otros sectores afectados por la crisis y merece la pena prestar atención a los servicios o a la construcción, sin olvidar nuestro pequeño, pero no desdeñable, sector agrario.

Hay muchas políticas que merecen ser revisadas y adaptadas a los nuevos tiempos. Políticas públicas en materia de vivienda, educación, sanidad, o atención a la dependencia. Y, en tiempos de crisis, atender a las personas, a las familias, mejorar los servicios públicos de empleo, defender eso que algunos llaman capital humano y otros clase trabajadora, pero que todos coinciden en definir como el principal bien de un país, debería ser elemento esencial para afrontar, combatir y superar la crisis, saliendo de ella con bases económicas, de empleo y sociales más sólidas.

Son los retos para que Madrid comience a moverse en 2010.

Francisco Javier López Martín

Secretario General de CCOO de Madrid