INJUSTIFICABLE AREA SANITARIA ÚNICA

enero 26, 2010


Sigue el Defensor del Pueblo dando cuenta de las gestiones que realiza, en este caso con la Consejería de Sanidad, ante la queja presentada por CCOO y UGT sobre la decisión del Gobierno Madrileño de crear un Área Única Sanitaria para Madrid.

Nos comunica el Defensor del Pueblo que los únicos argumentos esgrimidos por la Consejería, en un Informe reciente, tienen que ver con las supuestas bondades que  la medida tendrá sobre la libre elección de médico.  La Consejería habla de los profundos cambios demográficos que se han producido y los desequilibrios existentes entre las Áreas Sanitarias actuales.  Sin embargo, reconoce que habrá que mantener las zonas básicas de salud en su concepción actual.

En el mientras tanto de esta andadura, Gaspar Llamazares, diputado de IU, se ha dirigido al Defensor del Pueblo para pedirle que estudie un recurso de inconstitucionalidad contra la denominada Ley de Libre Elección porque sustituye el principio básico de integración de los servicios de salud por una dinámica de privatización asentada en un mercado único más fácil de administrar desde un Área Única Sanitaria, convirtiendo al paciente en cliente.

En el mientras tanto, el Consejero de Sanidad se dedica a aplaudir públicamente la condena judicial a periodistas de la cadena SER, no por lo que dicen, ni  por la falta de veracidad de su información, sino por dónde lo dicen, es decir vía Internet.

Con tiempo para todo, escribe cartas al diario El País, criticando a los “sindicatos de clase” por las horas sindicales que consumen en sus tareas sindicales, ignorando que muchos “sindicatos no de clase” operan también en la sanidad y ejercitan los mismos derechos establecidos por la ley y por los acuerdos firmados por su gobierno.

En el mientras tanto esos mismos “sindicatos de no clase” acusan al Consejero de elaborar listas negras y cesar a los profesionales “díscolos”, cargando contra la “politización” y el “amiguismo” en la Sanidad madrileña.  Como respuesta el Consejero esgrime una confusa explicación sobre politización, libre designación, puestos de confianza.  Esos cientos de cargos de responsabilidad que administra a placer la Conserjería del Señor Güemes son difícilmente justificables.

La actuación del Defensor del Pueblo viene a ratificar los argumentos de CCOO y UGT contra la decisión de constituir un Área Única Sanitaria en Madrid.  En primer lugar, es sobradamente conocido que la libre elección de médico ya se encuentra legalmente reconocida y regulada.  El paciente puede elegir médico y cambiar de Área de Salud.  Las actuales áreas de salud no impiden el ejercicio del derecho a la libre elección.  Por lo tanto la decisión de crear un área única no puede justificarse para facilitar el ejercicio del derecho a elegir médico.

Poder elegir médico depende tan sólo de que el médico en cuestión pueda admitirte en su cupo de pacientes.  Por otro lado, la asignación de recursos a hospitales o centros de salud no puede depender tan sólo del número de pacientes, siguiendo un criterio economicista, sino en función de garantizar la igualdad, la equidad en la atención a toda la población.

Nadie explica hasta el momento, ni el Gobierno, ni la Consejería, por qué hace tres años querían pasar de once a quince áreas sanitarias y hoy suprimen las once para meter a más de seis millones de ciudadanos y ciudadanas en un Área Sanitaria Única.

A la vista de todo ello, parece verosímil que crear un Área Sanitaria Única, no tiene que ver con eficacia, eficiencia, igualdad, ni libre elección de médico, sino con crear un inmenso mercado único sanitario, que facilite en Madrid, el reparto y transferencia de recursos públicos al sector privado y, para eso, el Área Única puede ser  mucho más eficaz.

Juguetear con la sanidad pública a capricho de los políticos de turno, pone en riesgo la estabilidad del sistema sanitario público y deteriora la confianza de la ciudadanía, impidiendo abordar retos nuevos como la prevención, las enfermedades profesionales o la promoción de la salud.  Aunque bien mirado , y conociendo al personaje que gobierna la Consejería de Sanidad madrileña, su capacidad de crear polémicas artificiales y cortinas de humo, ocultando la incompetencia tras la agria discrepancia política, no sería extraño que fuera eso lo que precisamente pretende.  Emponzoñar la sanidad, convertirla en campo de confrontación política, para justificar una mayor intensificación del proceso privatizador abierto.

Mientras hace esto en Madrid, Güemes reclama grandes acuerdos sanitarios de Estado con la Ministra de Sanidad.  Cosas de la política de casquería a la que nos tiene sometidos a todos los madrileños.

Francisco Javier López Martín

Secretario General de CCOO de Madrid