EL ÉXITO DEL 23-F

febrero 25, 2010

 

 

 

La Manifestación del 23-F tenía su suerte echada.  Asambleas en las empresas repartos de información, en los intercambiadores de transportes, estaciones de cercanías, bocas de metro, anuncios en prensa, cuñas de radio, encuentros con organizaciones sociales.  La lluvia arreciaba sobre Madrid.  Las horas previas fueron un auténtico aguacero que baldeaba las calles de la capital.  Tan sólo un pacto de última hora con las fuerzas de la naturaleza, permitió que las nubes abrieran y que hasta el sol brillase justo antes de comenzar la marcha de miles de trabajadores y trabajadoras madrileños.  ¿Cuántos miles?.  Muchos miles.   Basta mirar las fotos de las portadas de los periódicos y reportajes interiores de la manifestación para que algunos titulares  descalificadotes suenen ridículos.

 

Si la Mani hubiera sido un fracaso no hubiera ocupado todas las portadas de los periódicos, ni acaparado tantas descalificaciones en determinados medios de la derecha sin complejos.

 

Como casi siempre, sólo mirando desde otro lugar, es posible descubrir la realidad que la proximidad te niega, o te muestra fragmentaria.  La prensa extranjera trata bastante mejor las manifestaciones en España que la prensa local.  Mejor la prensa catalana que la madrileña.  Con excepciones, claro.

 

Cientos de miles de personas.  Trabajadores y trabajadoras, ciudadanos y ciudadanas, recorrieron las calles de diez capitales españolas, para exigir la retirada de una propuesta sobre pensiones injusta, innecesaria, imprudente y a destiempo.

 

Si lo que quiere el Gobierno es elevar la edad de jubilación, en un país en el que ya es perfectamente legal jubilarse después de los 65 años, hay muchas fórmulas para hacerlo, respetando la voluntariedad  e incentivando la prolongación de la vida laboral.  Reitero de forma voluntaria.

 

Alargar hasta los 67 años la edad de jubilación para evitar un hipotético problema dentro de 15, 20 ó 30 años, es empezar la casa por el tejado.  Alentar un miedo injustificado no viene a cuento, máxime cuando la Seguridad Social es de las pocas cosas en este país que no presenta problemas en su inmediato horizonte.

 

Adaptaciones y reformas, cuantas hagan falta, pero negociadas, acordadas, de cara, sin miedos artificiales y sin recortar derechos sociales.

 

Cientos de miles de personas han dicho NO. Porque han entendido que las pensiones seguirán siendo viables con el actual sistema, si España, dentro de 20 años, es más rica, tiene más empleo y los salarios son decentes.  Y no lo serán, si España es pobre, tiene poco empleo y mal pagado.  Pero es que, si eso fuera posible, sería España la que estaría en riesgo.

 

Para que eso no sea posible, no son las pensiones lo primero que hay que revisar en el futuro inmediato.  Sino la fortaleza de nuestra economía, la calidad de nuestro empleo, la cohesión de nuestra sociedad. A ello deberían aplicarse, cuanto antes, todas las fuerzas políticas, los empresarios y los sindicatos.  Con esfuerzo compartido, con negociación sin tregua, con voluntad de acuerdo, con responsabilidad constante.

 

No es una opción.  Es el único camino.  Ese es el clamor del 23-F, que deberían recoger y escuchar los partidos políticos que hoy hablan de un posible Acuerdo, Pacto de Estado o Compromiso contra la crisis.  un Acuerdo en el que no deben faltar las organizaciones empresariales y sindicales.  Porque es en las empresas y su empleo donde se juega el futuro de este país.

 

Francisco Javier López Martín

Secretario General de CCOO de Madrid

Anuncios

El necesario Pacto de Estado

febrero 25, 2010

Joan Calrles Gallego reflexiona sobre la necesidad de un Pacto de Estado, de fuerzas políticas y sociales para salir de la crisis. Visita su Blog.


Acuerdo sobre la Negociación Colectiva

febrero 25, 2010

Reflexión de Antonio Baylos sobre el Acuerdo sobre Negociación Colectiva.