El blog de Javier López Blog de CCOO de Madrid

Fracaso de la Huelga

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El PpT (Partido de los Tertulianos) ha decidido que la huelga de empleados públicos ha sido un autentico fracaso.

He repasado las tertulias de las cadenas de TDT madrileñas, concesiones administrativas realizadas a dedo por Esperanza Aguirre. Tertulias en las que se van turnando los miembros del PdT. Unos afirman que los trenes de cercanías, el metro y los autobuses han funcionado. Otros que esto no ha sido una huelga general. Otros que los funcionarios no quieren ir a una huelga convocada por CCOO y UGT. Otros que los sindicatos están pasados de moda, viven de las subvenciones. Todos que la debilidad sindical exige una reforma laboral que flexibilice los contratos, abarate los despidos, rebaje las pensiones y cotizaciones sociales, baje los salarios y acabe con la negociación colectiva, para que cada empresario pacte con cada trabajador su salario y sus condiciones laborales.

El PdT hace el trabajo sucio a los “mercados” porque los “mercados” son los mismos que pagan y subvencionan las cadenas donde trabajan los afiliados al PdT. Subvenciones cuantiosas y salarios bien nutridos.

Así las cosas, conviene saber que ni el metro, ni los autobuses, ni los trenes de cercanías estaban convocados a huelga, porque sólo los trabajadores directamente al servicio de las administraciones públicas estaban convocados a esta huelga y no las empresas públicas, que tienen sus presupuestos y convenios colectivos específicos que fijan sus salarios.

Conviene saber que la huelga la convocaban CCOO y UGT, con otros sindicatos sectoriales de todo tipo. Conviene saber que las empresas privadas al servicio de las Administraciones no participaban en la huelga.

Dicho ésto, podemos concluir que es lógico que la imagen de la huelga no haya sido, ni pretendía ser, la de una huelga general. Lo cual no ha evitado que la huelga haya sido muy masiva en los ayuntamientos, en las Universidades, o en numerosos servicios administrativos. Que haya tenido una incidencia importante en la educación y menor en la sanidad, donde los sindicatos médicos no se han unido a la protesta y donde los servicios mínimos han sido servicios máximos.

Las protestas y manifestaciones en la calle confirman que el rechazo a las medidas de ajuste del próximo es muy amplia y que los empleados públicos no van a dejar pasar por alto un recorte como el decretado por el Gobierno y el desprecio a los Acuerdos firmados en septiembre que ya contenían crecimientos salariales del 0´3% en el sector público.

Sumemos a este malestar la congelación de las pensiones. Unamos la situación a la que se verán abocados los trabajadores de empresas públicas cuando se recorten sus presupuestos en otoño.

Añadamos los problemas de las empresas privadas contratadas por ayuntamientos y otras administraciones, que verán también recortado su canon y se verán forzadas a disminuir plantilla, bajar salarios, o ambas cosas a la vez. Sumemos, por último, el endurecimiento de la negociación colectiva por parte de empresarios privados que querrán ir por el mismo camino que las Administraciones públicas y un posible decretazo sobre reforma laboral, que precarice más el empleo, y tendremos un descontento ganeralizado que conducirá a una huelga general y/o a la generalización de los conflictos y las huelgas.

No es un escenario que los sindicatos deseemos. Preferimos la negociación, el acuerdo, el compromiso, el reparto del esfuerzo para salir de la crisis. Un reparto justo, equilibrado que actúe sobre los gastos y los ingresos. Sobre las rentas del trabajo y del capital.

Para muestra bien vale un botón. Los ajustes del Gobierno afectan a los Ayuntamientos. El de Madrid ha decidido recortar el canon que se paga a las empresas que recogen las basuras. Se suprime la recogida nocturna de la basura. La perdida de empleos parece inevitable. Los trabajadores de la recogida de basuras del Ayuntamiento de Madrid han decidido declarar huelga indefinida desde el 21 de junio. Su puesto de trabajo está en riesgo.

Es solo un ejemplo de la que se nos viene encima, cuando se carga la responsabilidad de los ajustes solo por el lado de los trabajadores.

Los empleados públicos se han movilizado, han hecho huelga y han salido masivamente a las calles.

Los cantos de sirena del PdT pueden alentar lecturas equivocadas. Los “mercados” y sus mercaderes pueden frotarse las manos. La derecha política puede instalarse en la ilusión de retornar al poder con unos sindicatos debilitados por los efectos del paro y la crisis sobre una clase trabajadora amedrentada.

Sería un error de bulto, porque una crisis financiera, convertida en crisis económica, que ha producido una crisis brutal del empleo, puede traducirse en crisis social, difícilmente gobernable si la política no da respuestas equilibradas y justas.

La huelga de los empleados públicos ha sido eso, una huelga de los empleados públicos convocados a la misma. No es una huelga general, ni el ensayo de una huelga general, ni una generalización de las huelgas.

Confundir estas cosas es jugar con fuego y nadie en su sano juicio, debería permitirse ese tipo de juegos. Nadie, salvo, tal vez, el PdT, cuyos afiliados juegan siempre con pólvora ajena.

Francisco Javier López Martín

Secretario General de CCOO de Madrid

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