EL CLUB DEL CORE CAPITAL

Están muy estresados los bancos y Cajas de Ahorros.  Tienen que pasar el corte de los test de estrés y no sabe si su “core capital” está a la altura de las circunstancias sobre todo porque no saben ni cómo se va a calcular el dichoso “core capital”, que viene a ser algo así como las meigas que nadie ve pero que existen seguro.

Por eso andan los banqueros por los despachos de la Moncloa, amañando su “core capital” y acosando a las chachas del sistema financiero, las cajas de ahorros, para ver si metiéndolas mano salvan el tipo.  España y yo somos así, Señora. 

El caso es que entre test  de estrés, y necesidades de recapitalizarse para  mejorar su “core capital”, el resultado es que el grifo del crédito se cierra y las familias y las empresas las seguirán pasando canutas.

Los bancos sirven, en teoría para captar ahorros y dedicarlos a financiar familias y empresas dando créditos.  Pero se les ha ido tanto la mano en eso de dar créditos hipotecarios que la burbuja estalló y tienen un serio problema.  Ahora necesitan captar dinero, capital, ahorros, para apuntalar sus riesgos.  Dar créditos es un riesgo.  Por lo tanto no hay que aumentar los riesgos.  Mejor invertir en deuda pública, que le viene bien al Estado y mejora más el famoso “core”.

El sistema financiero español va a vivir momentos de incertidumbre y va a seguir lastrando nuestras posibilidades de superar la crisis en un plazo corto de tiempo.

Los efectos sobre el empleo y la economía pueden ser desastrosos.  El Plan de Reforzamiento del Sistema Financiero, el desmantelamiento y voladura incontrolada de las Cajas de Ahorros, no parecen la mejor solución.  Urge una Reforma en profundidad del sistema financiero, pero no está en la agenda.  Así que, a falta de la audacia necesaria para acometer el problema real, el Gobernador del Banco de España y la inefable Ministra de Economía, seguirán metiendo la mano en los bolsillos y los derechos de los trabajadores.

Tenía razón Antonio Gades cuando afirmaba que vale más el eructo de un borracho, que los rezos de un hipócrita.

Francisco Javier López Martín
Secretario General de CCOO de Madrid

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6 Responses to EL CLUB DEL CORE CAPITAL

  1. Manolo2 dice:

    Javier. Creo que la respuesta de CC.OO. a la privatización de nada menos que la mitad de nuestro sector financiero está sirndo muy tímida.

    Si hoy los banqueros ponen de rodillas a un gobierno, aumentándoles el poder lo harán más cómodamente.
    Todo ello con independencia de que, además, el proceso lo estén haciendo tan chapuceramente que está abaratando este expolio.

    • ccooblog dice:

      Estamos en las mismas de siempre, no se puede depositar en los sindicatos y, por ende, en CCOO, la responsabilidad de corregir los males de una España incapaz de encontrar una sensata vía política para salvar los instrumentos que, como las cajas, podrían actuar a favor de la salida de la crisis y un mayor equilibrio enb el desarrollo territorial. Aún así, desde CCOO hemos decho lclaramente que la desamortización de las cajas, como las desamortizaciones anteriores, sólo traerán más desiguladad y pelotazo para algunos.

  2. La ideología de Martín

    “Pero se les ha ido tanto la mano en eso de dar créditos hipotecarios que la burbuja estalló y tienen un serio problema.”

    Es decir, el problema es que se les ha ido la mano dando créditos hipotecarios.

    Veamos.

    Una pareja en la que trabajan ambos decide comprarse un piso. Decide comprarse un piso por que los alquileres están por las nubes y suben todos los años, cada cinco, además, el arrendador puede decidir lo que quiera con esos inquilinos: Subirles el alquiler un 15% o echarlos a la calle, con la incertidumbre que supone: búsquedas, traslados, ¡a donde iremos a parar!. Y además, el alquiler, es pagar una cantidad de por vida bastante alta sin ningún derecho a cambio: cada cinco años ya se sabe: incertidumbre.

    Ventajas de comprase un piso, sólo mencionaré la fundamental: Si tienen treinta años y hacen la hipoteca a 20 años a los cincuenta sólo tendrán que pagar por su piso lo que cueste la comunidad. A los cincuenta, tendrán una liberación económica tal que les cambiará la vida. Lo digo por experiencia.

    Evidentemente como ningún trabajador tiene 300.000 euros en su bolsa, tiene que pedir un crédito a interés “x”. El crédito se les concede, entre otras cosas, por que en ese momento tienen ingresos suficientes para devolverlo. Si no es así o hay aval o no hay crédito.

    La parejita, feliz, paga, con muchos sacrificios sí, pero paga todos los meses la hipoteca religiosamente durante siete, ocho o diez años. No va al cine, vacaciones las justas, ropa barata y de momento nada de hijos o como mucho uno. Pero de repente un día se levanta Paco, un de los dos componentes de la pareja, y decide que ya no van a pagar más la hipoteca. ¡Qué más da!. Y no pagan, y los desahucian al poco. La burbuja ha estallado, evidentemente, por que estos señores no les da la gana de pagar la hipoteca. No, Martín, no.

    Lo que ocurre es los siguiente: Esta parejita tiene lo justo y se van a sacrificar, renunciando a todo, menos a lo estrictamente necesario para pagar el piso. Tienen lo justo, pero tienen. Como además, les irán subiendo el sueldo, cada vez la cantidad a pagar por la hipoteca en relación a sus ingresos, que suben todos las años por convenio, o cada dos años, o si me apuras cada tres años, será cada vez menor en relación a sus ingresos y cada año que pase podrán respirar un poco más. ¿Por qué van a dejar de pagar? si a la vuelta de unos años les va a sonreír la vida. A los siete u ocho años de comprar el piso ya van a poder tener un hijo o el segundo. Uno de los dos ya está pensando que de aquí a 12 o 13 años podrá trabajar sólo media jornada para dedicarse mejor a los hijos. Hablan de las futuras vacaciones en Sorrento o en Roma… sin embargo el sistema piensa otra cosa.

    El interés del crédito sube un poco, porque lo ha decidido ¿en Bruselas?. ¡No! lo ha decidido el banquero. Bueno no comen pollo, comen salchichas pero salvan el bache. El convenio de este año, por la crisis de la empresa, sube el sueldo menos que la inflación y se nota en una cartera ya escuálida. Bueno, nada de fruta para pasar este bache. Y así van pagando la hipoteca a trancas y barrancas hasta que un día uno de los dos se presenta en casa y le dice a su pareja: ¡me han despedido!.

    Así explota la burbuja, Martín. ¡Así explota la burbuja!

    Saludos hipotecarios de un republicano feliz por que ya pagó su piso.

    P.D. Y por no extenderme más no hablo del valor que va a perder el piso, valor, que hace que el banco se quede con la vivienda y ellos con la deuda.

    • ccooblog dice:

      Exacto Joaquín, con suerte perderás el valor del piso, pero no el piso en sí mismo. Cosas de la edad. Otros no tendrán tanta suerte y perderán el piso, con ideología o sin ella. Así están las cosas. El que no se consuela como tú es porque no quiere.

  3. Querido amigo, yo no me consuelo, sólo estaba tratando de explicarte como piensas los trabajadores y como los capitalistas.

    Un fuerte abrazo republicano

    Joaquín

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