TRABAJO DECENTE PARA UN DESARROLLO SOSTENIBLE.


Voy a la Universidad Carlos III a hablar sobre la “Encrucijada de la sostenibilidad y el empleo, la visión de los sindicatos”, en unas Jornadas sobre Empleo y Sostenibilidad organizadas por el Ayuntamiento de Getafe.

El título de la mesa en la que participo puede inducir a pensar que existe un conflicto una encrucijada entre un modelo sostenible de sociedad y la creación de empleo. Un modelo productivo más sostenible sería incompatible con el empleo. Sólo desde una concepción estrecha de lo verde y del sindicalismo, puede sustentarse tal simplismo.

La sostenibilidad pretende desarrollo económico, social y medioambiental, sin poner en peligro los recursos de las generaciones futuras. El desarrollo sostenible es inevitable en un planeta que este año alcanzará los 7.000 millones de habitantes y en 2050 los 9.700 millones, según datos de la ONU.

Un plantea en el que 1.800 millones de personas sufrirán escasez de agua dulce. 330 millones de personas viven en zonas costeras inundables. 2 millones mueren al año por la contaminación del aire. 1.300 millones de personas viven con ingresos inferiores a 2 dólares al día. 500 millones de jóvenes buscarán empleo en los próximos 10 años. 5.300 millones de personas no tienen cobertura alguna de Seguridad Social y 1.000 millones viven en tugurios. La lista sería interminable. Cada dato es un martillazo que demuestra que este mundo es insostenible, no sólo medioambientalmente, sino laboral y socialmente.

Encontrar un modelo de desarrollo que cubra estas necesidades sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras de atender a las suyas, es inevitable. La ONU, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Confederación Sindical Internacional (CSI), centran todo su esfuerzo en encontrar ese camino.

Se habla con frecuencia del empleo verde como empleo de futuro. Empleo verde es el que reduce al mínimo el impacto ambiental de las empresas y los sectores económicos, conversando o restableciendo la calidad medioambiental.

Sin embargo no todo “empleo verde” es necesariamente “empleo decente”: Muchos empleos verdes pueden ser sucios, peligrosos, difíciles, precarios, con bajos salarios. El empleo verde debe abarcar el trabajo decente, tal como lo entiende la OIT. Empleo cualificado, que reconoce y respeta los derechos de los trabajadores. Que genera protección social y que promueve el diálogo social. Un trabajo que asegura la dignidad de las personas, la estabilidad de la convivencia social y familiar, que permite vivir en libertad, democracia, igualdad.

Para conseguirlo, las propias Naciones Unidas plantean un proceso de Reconversión Justa, transición justa, un instrumento que el movimiento sindical comparte con la comunidad internacional. Una transición que exige políticas económicas sostenibles, empleos verdes y decentes. Compromisos políticos y sociales. Cualificación de los trabajadores compromiso y participación de la ciudadanía. Garantías de protección social.

No existen patrones únicos. Cada país, cada Región, debe dotarse de su modelo de transición. Madrid no puede faltar a esta cita. Sin embargo, hasta el momento, nuestro Gobierno Regional de Esperanza Aguirre se dedica a echar tierra sobre estos problemas. Los pocos acuerdos conseguidos que podrían avanzar en ese camino de sostenibilidad, como el de Industria, o el de Investigación, Desarrollo e innovación, se convierten en papel mojado, con gastos meramente testimoniales. Hasta problemas emblemáticos como el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, se convierten en meramente irrisorios.

Necesitamos urgentemente un modelo productivo sostenible, con un eje central en el empleo verde y el trabajo decente, que cohesione y no fracture. Que garantice la protección social. Nos jugamos mucho. Ni más ni menos que nuestra propia sostenibilidad como país.

La barbarie de los mercados frente a la libertad de los pueblos para elegir nuestro futuro. Es hora de decidir, elegir, también votar, futuro.

Francisco Javier López Martín
Secretario General de CCOO de Madrid

Anuncios

4 Responses to TRABAJO DECENTE PARA UN DESARROLLO SOSTENIBLE.

  1. Javier:

    Lo de la apología de la República, se puede entender como silencio administrativo.

    Un gran saludo

    Joaquín

    • ccooblog dice:

      Y por qué declaras silencio administrativo? Me tienens despistao, pero no tengo tiempo para tanta disquisición interesante como planteas. Aunque si me lo explicas…

  2. Manolo dice:

    Las sociedades desarrolladas tienen crisis de sobreproducción. Esperemos que no sigan por el camino de las guerras para saldarlas.
    Como bien dices, la desastrosa situación del Tercer Mundo permitiría (con otra estructura política internacional) dedicar allí nuestros ingentes recursos productivos. En cualquier caso, una reducción del tiempo de trabajo es el que corresponde a las necesidades también de un planeta que no soportará los niveles de consumo que nosotros sacralizamos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: