DIALOGO Y CALIDAD PARA LA EDUCACIÓN MADRILEÑA

noviembre 16, 2011


Vamos hacia una nueva jornada de huelga en la educación madrileña. No vamos con alegría a la huelga. En cada una de estas jornadas perdemos dinero y nuestros alumnos pierden días de clase. Cada jornada de huelga significa que miles de familias trabajadoras tienen un problema añadido a la larga ristra de problemas que dificultan una vida digna.

Es duro ir a la huelga. No es fácil. No es una fiesta. Por eso es de agradecer que organizaciones sociales, vecinales, ciudadanas, de madres y padres, de consumidores, nos den su apoyo y solidaridad, aprobando un MANIFIESTO POR EL DIÁLOGO Y LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN MADRILEÑA, que han presentado en el Ateneo de Madrid.

Un manifiesto que parte de una afirmación: “La educación madrileña está en grave peligro. Las instrucciones de inicio del cursos 2011-2012 están suponiendo un extraordinario deterioro de la calidad de la enseñanza pública”. Unas instrucciones que han creado un conflicto educativo ante el cual la respuesta de la Administración Regional ha consistido en sembrar provocaciones y actuar con autoritarismo, negándose a convocar las mesas de negociación.

Todo el mundo afirma que la educación es una pieza clave para el desarrollo y bienestar de un país. Todo el mundo considera que la educación es una inversión imprescindible para superar la crisis. La propia Esperanza Aguirre convirtió el lema “educación, educación, educación”, en bandera electoral en las pasadas elecciones autonómicas.

La base del sistema educativo es la enseñanza pública que garantiza no sólo formación y cualificación, sino igualdad y cohesión social.

No se entiende, por tanto, que los recortes del Gobierno Aguirre se centren en la enseñanza pública, cerrando vías a la negociación y participación y produciendo un conflicto de graves consecuencias, en el que se ha propiciado el descrédito del profesorado. Se le sanciona, se abren expedientes, se amenaza, se coarta la libertad de expresión.

De nuevo la crisis es instrumentalizada para justificar la pérdida de 3.000 puestos de trabajo, debilitando las plantillas de los centros educativos públicos y deteriorando la calidad de la enseñanza.

Enquistar un conflicto. Intentar conducirlo hacia el agotamiento, sin diálogo alguno, es pan para hoy y desestabilización para mañana. Dejar sin respuesta las movilizaciones masivas de la educación madrileña es absolutamente irresponsable, porque un malestar no resuelto emponzoña la vida democrática, la confianza en la política y en los políticos.

La participación de la sociedad en la política, no es un deseo, ni una declaración de intenciones. Es un mandato constitucional del cual no pueden huir los poderes públicos, ni al que la ciudadanía esté dispuesta a renunciar.

Por eso Esperanza Aguirre tiene la obligación de sentar a su Consejera de Educación, Lucía Figar, con los representantes legales del profesorado para hacer aquello que no hizo cuando tenía que hacerlo: negociar las instrucciones de inicio de curso, sin sanciones y castigos impuestos al profesorado.

Un proceso negociador que debe tomar en cuenta a toda la Comunidad educativa, porque de lo que se trata es de cumplir el objetivo de la calidad de la enseñanza de nuestros jóvenes y eso sólo puede producirse como fruto del acuerdo y de un consenso lo más amplio posible.

El Manifiesto culmina haciendo un llamamiento a Esperanza Aguirre para abrir un paréntesis en el dogmatismo ideológico y su reconocido ultraliberalismo económico, para centrarse en los problemas reales de los madrileños y madrileñas en esta crisis. De ello dependen la libertad y la igualdad de la ciudadanía. Respeto y diálogo frente a confrontación.

Esperamos su respuesta.

Francisco Javier López Martín
Secretario General de CCOO de Madrid


YO, JESUS GÓMEZ RUIZ, ALCALDE PRESIDENTE DE LEGANÉS.

noviembre 16, 2011


El Comité Unitario de los Trabajadores del Ayuntamiento de Leganés cuenta con dos sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, que representan al 85 por ciento de la plantilla municipal. Han comparecido en rueda de prensa para salir al paso de las declaraciones del Alcalde y su equipo de Gobierno que, de forma reiterada, viene atacando el empleo público, desacreditando a los trabajadores del ayuntamiento , vertiendo insultos y amenazas de cientos de despidos. Todo ello, mientras desprecia la negociación, el diálogo, e incumple el convenio colectivo.

Ante esta situación, los trabajadores del Ayuntamiento decidieron convocar esta rueda de prensa y diversas movilizaciones informativas con paros parciales el 15 de Noviembre.

El Señor Jesús Gómez Ruiz, investido por la autoridad que le confiere ser Alcalde-Presidente del Excelentísimo Ayuntamiento de Leganés, ha venido manifestando que, en esta Comunidad campeona del paro, y en un Municipio trabajador como Leganés, sobran 800 empleados municipales y afirma esto desde la altura de miras que confieren los 72.628 Euros que cobra de las arcas municipales, es decir unos 5.000 menos que el Presidente del Gobierno, pero más que cinco presidentes de Comunidades Autónomas.

Nuestras representantes unitarias de los trabajadores, venían a pedirle que modifique su actitud y comportamiento. Que dialogue desde el respeto al trabajo de los empleados públicos y sus representantes, tan legítimos y legales como él. Que no intente enfrentar a la ciudadanía de Leganés con el personal municipal. Que no tenemos otro objetivo que prestar servicios públicos de calidad con empleo público de calidad.

La respuesta no se ha hecho esperar en forma de comunicado oficial, al estilo bando, donde “Yo, Jesús Gómez Ruiz, como Alcalde-Presidente del Excelentísimo Ayuntamiento de Leganés, quiero poner de manifiesto de forma oficial mi postura y opinión”. Hasta aquí, todo correcto. A partir de ahí el improperio propio de quien no mide sus palabras, como cargo público que es.

«Yo, Jesús Gómez Ruiz, como alcalde-presidente del Excelentísimo Ayuntamiento de Leganés, quiero poner de manifiesto de forma oficial mi postura y opinión al respecto de las afirmaciones vertidas en la rueda de Prensa que esta misma mañana han ofrecido las representantes de CCOO y UGT en el Ayuntamiento de Leganés».

«Lamento decir que la cúpula de CCOO más UGT, que en Leganés se hace llamar CUT, no me merece ningún respeto en lo concerniente a su actividad sindical. ¿Puede hablar en nombre de los trabajadores una señora (Ana María Ruiz Lucas, CCOO) que obtuvo su plaza de funcionaria para toda la vida en una oposición ‘amañada’ y que, por tanto, ‘estafó’ a más de 900 opositores que no pudieron competir con ella en igualdad de condiciones?

¿Puede hablar en nombre de los trabajadores del Ayuntamiento de Leganés otra señora (María Jesús Hidalgo, UGT) que, trabajando con la concejal de Obras, Infraestructuras y Mantenimiento, que ha sido víctima de un aviso mafioso en forma de robo de documentos, en lugar de contribuir a esclarecer este hecho delictivo y salvaguardar el buen nombre de los funcionarios honrados que trabajan en esa delegación, se dedica a pedir la dimisión de la citada concejal, convirtiendo a la víctima en verdugo?

Me da la impresión de que CCOO y UGT en el Ayuntamiento de Leganés no están persiguiendo ni la mejora de las condiciones laborales ni la promoción profesional de los trabajadores; más bien, lo que persiguen, y lo hacen desde hace muchos años, es la conservación y aumento de los privilegios de unos pocos en detrimento de la inmensa mayoría de sus propios compañeros.

A su vez, quiero dejar muy claro que el equipo de gobierno del Partido Popular no tolerará huelgas políticas en campaña electoral, ni mucho menos coacciones y presiones de dos representantes sindicales que no son dignas de erigirse en portavoces de unos sindicatos tan respetables como lo son UGT y CCOO.

Por tanto, y en lo sucesivo, mientras Dª María Jesús Hidalgo no pida disculpas públicas a la concejal de la delegación en la que trabaja por sus injuriosas y desproporcionadas declaraciones contra ella y colabore a esclarecer el delito perpetrado en su propio ámbito laboral; y mientras Dª Ana María Ruiz Lucas no explique cómo es posible que el Partido Popular, estando en la oposición, adivinase con cuatro meses de antelación que las plazas de funcionario a las que ella y otras nueve compañeras suyas aspiraban iban a ser suyas 120 días antes de que los candidatos concurriesen a los exámenes; insisto, mientras no se satisfagan estas dos peticiones, no reconozco como interlocutoras válidas a estas dos señoras y apelo a la responsabilidad de las centrales sindicales mayoritarias para que pidan explicaciones a estas dos personas, ofreciendo al mismo tiempo a sus superiores en CCOO y UGT la máxima colaboración y lealtad en la negociación del próximo convenio colectivo».

Un comunicado oficial que no merece comentario, o merece comentarios aparte.

Francisco Javier López Martín
Secretario General de CCOO de Madrid