7 DE FEBRERO GASTO PÚBLICO, VICTIMA O CULPABLE

febrero 1, 2012

Existe una cohorte de tertulianos en la Corte de los Milagros, que adormecidos por sus estómagos agradecidos, insisten una y otra vez en que el principal problema de nuestro país radica en el elevado gasto público que soportamos. Junto a la Reforma Laboral, los recortes de gasto público se convierten, para estos improvisados sabelotodo, en las grandes reformas estructurales que el país necesita.

Sin embargo, ninguna reforma laboral, aún menos si es impuesta, creará un solo empleo en el país, mientras que los recortes en el gasto público, sólo traerán más sufrimiento y alargarán los efectos de la crisis.

La Fundación1º de Mayo de CCOO ha presentado recientemente un Informe titulado “El Gasto público: Falso culpable”, elaborado por Manuel Lago. Un informe que pone de relieve que el gasto público en España se encuentra a la cola de la Unión Europea. Nuestro gasto público supone el 45 por ciento de nuestro Producto Interior Bruto (PIB), mientras que el de la Unión Europea se situaba en el 50,3 por ciento. Países como Dinamarca, Francia, o Finlandia, dedican el 55 por ciento de su PIB a gasto público.

Cuando nos fijamos en el gasto social, como parte de ese gasto público, podemos comprobar que España queda también mal situada. El 40 por ciento de nuestros recursos se dedica a gasto social, frente al 47 por ciento en la media europea, o el 58 por ciento en Alemania.

Es cierto que durante la crisis nuestro gasto público ha crecido levemente por encima de la Unión Europea, sobre todo porque soportamos el mayor paro de toda Europa, pero el problema de nuestro déficit público tiene su principal causa en una caída de los ingresos públicos, a causa de un sistema fiscal notablemente mejorable y una brutal caída de la actividad económica.

Nuestra deuda pública es inferior a la de los grandes países de la Unión Europea. El precio de esa deuda tampoco es excesivo si lo comparamos con otros países, o con etapas anteriores de nuestra propia historia reciente.

Combatir el déficit público y su crecimiento es importante, pero no puede convertirse en un objetivo prioritario y único. Acelerar la reducción del déficit sólo producirá más dolor y conllevará efectos desastrosos sobre nuestra economía.

Racionalizar el gasto, ser austeros, eliminar gastos innecesarios, y suntuarios, evitar el despilfarro, debe ser tarea de todos en la política y en la sociedad, pero debilitar el gasto público, las inversiones públicas, y especialmente el gasto social, en servicios público y protección social puede ser dramático para nuestra sociedad.

Necesitamos cuanto antes actuar también sobre los ingresos, con una reforma fiscal urgente para contar con los recursos económicos necesarios para contener la sangría de empleo, impulsar la actividad económica y proteger a las personas. Podemos superar una crisis económica dura y larga. Será mucho más difícil reconstruir la cohesión social, si permitimos que las fracturas sociales se extienda.

El próximo 7 de Febrero, la ciudadanía madrileña, los trabajadores y trabajadoras saldremos a las calles, para manifestar nuestro rechazo a un modelo de salida de la crisis que supone recortes brutales en las inversiones públicas, el gasto público y el gasto social, con duras repercusiones sobre el empleo y sobre la calidad de vida en nuestra Región
Francisco Javier López Martín
Secretario General de CCOO de Madrid

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