CCOO, TIEMPO DE CONGRESOS

enero 31, 2013

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En CCOO estamos terminando los procesos congresuales en todas nuestras estructuras. Un proceso que estamos realizando de abajo a arriba. Desde nuestras secciones sindicales hasta la Confederación, pasando por las Federaciones y por las Uniones Regionales o Confederaciones de Nacionalidad o Región.

A lo largo de este proceso he tenido ocasión de asistir a todos los congresos que se han realizado en CCOO de Madrid y acompañar a algunas Federaciones Estatales y Uniones Territoriales en sus congresos.

Cada Congreso sirve para evaluar lo realizado en los anteriores años, para definir el trabajo futuro de la organización y para elegir la dirección que se va a encargar de llevarlo adelante. Unos procesos que hemos tenido que desarrollar sin descuidar un momento las intensas movilizaciones para combatir la crisis, el paro, los recortes, incluida una Huelga General como la del 14-N.

En esta ocasión, el hilo conductor de todos los congresos está siendo la reflexión sobre los efectos de la crisis sobre los sectores productivos y de servicios y sobre los territorios que componen este país al que llamamos España. Una crisis demoledora que está debilitando nuestro tejido productivo y que ha desmantelado el sector de la construcción. Una crisis que sigue destruyendo empleo y que nos lleva a los seis millones de personas desempleadas. Que está arrojando a millones de personas a las desprotección absoluta y a millones de familias a la desesperación, el empobrecimiento y la falta de recursos.

Cuando estos problemas se combinan con las políticas de recorte de gasto público y de gasto social y sucesivas reformas del mercado de trabajo, aplicadas por unos gobiernos obsesionados por imponer a rajatabla las recetas emanadas de la Troika que gobierna Europa, compuesta por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea, los efectos son demoledores sobre la inversión, la destrucción de empresas, el aumento del desempleo y la pérdida de contenidos del Estado Social, que ve debilitarse los sistemas esenciales de protección por desempleo, pensiones, sanidad, educación, atención a la dependencia, o servicios sociales.

Una situación así, exige que el sindicalismo de clase priorice objetivos y reorganice sus efectivos de la forma más eficaz y eficiente posible, para defender los derechos de los trabajadores y trabajadoras, que no pueden verse convertidos en los costaleros de esta crisis, mientras otros sectores de la sociedad recomponen beneficios a costa de derechos laborales y sociales. Además esta sería una receta que traería pan para hoy y hambre para mañana. Una sociedad sin derechos termina siendo una sociedad de baja productividad, porque lejos de innovar tiende a seguir explotando las condiciones de trabajo y de vida de sus trabajadores y trabajadoras y de sus ciudadanos.

Defender los derechos es defender el futuro y eso es lo que estamos organizando congreso a congreso hasta desembocar el nuestro Congreso Confederal que se realizará del 21 al 23 de Febrero. Esos objetivos se mueven en torno a dos ejes. El primero de ellos el Empleo. El segundo tiene que ver con la adaptación del sindicato a un escenario marcado por años de crisis económica. Porque aunque mañana mismo empezase la recuperación económica, tardaremos años en alcanzar los niveles económicos y de empleo de 2007.

Para que haya empleo hay que tener actividad económica y la misma sólo es posible si se recuperan los canales de acceso al crédito de empresas y familias. El bloqueo de créditos de nuestro sistema financiero es el principal responsable de la imposibilidad de muchas empresas para seguir existiendo. Cuántas empresas con carga de trabajo se ven obligadas a cerrar porque no pueden atender pagos inmediatos de proveedores o de salarios que podrían encontrar solución en un crédito a muy corto plazo que hoy ningún banco les da. El problema de España no tiene que ver con reformas laborales, sino con un sistema financiero colapsado, hundido y anclado en el fondo a base de promociones inmobiliarias invendibles.

Es el momento de defender con uñas y dientes el empleo, para que no se vayan empresas, para que no se cierre, para que inviertan en nuevas líneas de actividad. Defender la innovación de nuestra industria y la calidad de nuestros servicios. Es la hora de defender el salario, porque con salarios cada vez más bajos y con más paro sólo puede haber menos consumo, menos crecimiento, más recesión y, de nuevo, más paro.
Es el momento de defender la vida de las personas desempleadas, que no pueden verse condenadas a un horizonte sin futuro para ellas y para sus familias. Sin prestaciones, ayudas, subsidios. Sin políticas activas de empleo, que les permitan orientarse y formarse para los cambios productivos inevitables que se producen.

Es el momento de consolidar los servicios públicos y los servicios sociales, como factores esenciales para no debilitar la igualdad en tiempos de crisis y evitar fracturas sociales que, una vez generadas, tardarán largo tiempo en recomponerse.

Son algunas de las tareas ineludibles que vamos a emprender las CCOO, desde la unidad de acción del sindicalismo y desde la unidad de la sociedad en torno a la Cumbre Social. Porque afrontamos una tarea que va a exigir el concurso y el compromiso de todos los actores económicos y sociales.

El sindicato afrontará también, en el próximo periodo, retos organizativos intensos. La tarea prioritaria es garantizar los derechos colectivos de los trabajadores y trabajadoras en la empresa. Fortalecer nuestras secciones sindicales, nuestra presencia en los centros de trabajo, el papel del convenio colectivo, seriamente comprometido y puesto en cuestión por las sucesivas reformas laborales y de la negociación colectiva.

La afiliación, su compromiso, militancia, formación, sentido de pertenecía, se convierte en el elemento esencial de nuestra existencia como sindicato. El tronco que sustenta nuestra acción sindical en la empresa y la defensa de los derechos sociales y laborales. Nuestra afiliación nos convierte en la primera organización social del país. No hay en España, organización política o social que se acerque, ni de lejos, al número de personas afiliadas con la que cuentan las CCOO y el sindicalismo de clase. Cuidar, atender y reforzar a nuestros afiliados y afiliadas es, en lo organizativo, la tarea principal para los próximos años.

Nuestro 10 Congreso Confederal, será el Congreso del compromiso para la acción. El Congreso que ratificará que la movilización y la negociación son las dos caras de la misma moneda, para alcanzar acuerdos que consoliden derechos, o permitan avanzar en ellos. El Congreso de la apuesta por nuestros principios fundacionales que sólo adquieren sentido en la unidad de la diversidad sectorial de la clase trabajadora y la pluralidad de las ideas y propuestas. Nacimos como sindicato de la unidad y la unidad es hoy el principal activo con el que contamos para afrontar una salida justa, equilibrada y negociada de esta crisis.

CCOO estamos en Congreso. Agárrense, que allá vamos.

Francisco Javier López Martín
Presidente del Ateneo 1º de Mayo
CCOO de Madrid

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la tierra de los nadie 39 De dónde viene esta rabia

enero 27, 2013

foto: Fran Lorente


De dónde viene esta rabia, tan remota y tosca,
como bloque de piedra arrancado en la cantera
por un brutal barreno, que aguarda su momento
oculta en los pliegues de una grieta de mi alma
.

Francisco Javier López Martín
Del poemario “La tierra de los nadie” ganador del Angel Urrutia Iturbe VII Poesia Lehiaketaren Irabazleari, Lekumberriko Udaletxeak


DISCURSO INAUGURAL. 10 CONGRESO DE CCOO DE MADRID

enero 25, 2013

1587031-10_Congreso_CCOO_Madrid,_jornada_inaugural_23_enero_2013_Version123 ENERO 2013
Este Auditorio lleva el nombre de Marcelino Camacho.

Los asientos que hoy ocupáis son los que ocupan las mujeres y hombres que han formado parte de los piquetes en las tres Huelgas Generales que hemos vivido a lo largo de estos cuatro años. Son los que ocupan las trabajadoras y trabajadores de ayuda a domicilio, de la limpieza, del METRO, del Ayuntamiento de Madrid, del Sector autonómico, de la hostelería, de cada empresa en conflicto.

Aquí se convocan huelgas, o se ratifican acuerdos y convenios colectivos. Aquí miles de ciudadanos y ciudadanas asisten al teatro, al cine, actuaciones musicales de nuestra banda sinfónica.

En el centro de este escenario Marcelino Camacho recibió la despedida de los trabajadores y trabajadoras madrileños. En el mismo lugar donde reposaría luego Santiago Carrillo, cuando el Congreso de los Diputados le cerró las puertas y la familia nos pidió que organizásemos su despedida.

Por aquí han pasado también el Príncipe de Asturias, Presidentes y ex -Presidentes del Gobierno, Ministros, Rectores, líderes sindicales y políticos, Premios Nobel, gentes de la cultura, Presidentes del Congreso y del Senado, Hugo Chávez, Rigoberta Menchú, Adelaida García Morales, “la Mocha”, ministra de Igualdad en Perú.

En este Salón entregamos cada año los Premios Abogados de Atocha. A las mujeres de los presos del franquismo. A Joaquín Ruiz Jiménez, y a Marcelino Camacho. A los abogados saharauis. A Marcos Ana y Domingo Malagón, José Luis San Pedro. Al pueblo español, representado por los Presidentes del Congreso y el Senado. Este año, a los encausados en el Proceso 1001, contra los dirigentes de CCOO detenidos en 1.972, cuyo juicio se inició el 20 de Diciembre de 1973, el mismo día en que asesinaron a Carrero Blanco.

Aquí se celebran las reuniones del Consejo Confederal de las CCOO. Decía Gómez de la Serna en una de sus greguerías: Una pedrada en la Puerta del Sol mueve ondas concéntricas en toda la laguna de España. El Auditorio Marcelino Camacho es la Puerta del Sol de los trabajadores y trabajadoras españoles. El rompeolas de todas las Españas que diría Antonio Machado.

La semana pasada las CCOO de la Enseñanza celebraban aquí su Congreso Federal. Hoy nos toca a las CCOO de Madrid. Dentro de un mes será nuestra Confederación la que celebre su 10º Congreso.

La grandeza de un pueblo es la de sus adversarios y enemigos.

Hemos cursado invitaciones a todas las instituciones. Quiero agradecer a todos los invitados asistentes a esta inauguración su presencia hoy aquí. La presencia de tantas organizaciones empresariales, políticas, sociales, sindicales, de las Administraciones, que nos reconocen, nos aprecian y han aprendido a querernos. Sería imposible nombraros a todas y todos. La Mesa del Congreso leerá la extensa relación de asistentes.

Pero quiero nombrar expresamente a Antonio Gutierrez, y a José María Fidalgo, y Rodolfo Benito, y Juan Moreno, y Fidel Alonso, y Alejandro Ruiz Huerta, Josefina Samper, y en ellos a cuantos ha construido las CCOO que hoy somos todos

No quiero dejar de mencionar a los compañeros y compañeras de UGT que nos acompañan con su Ejecutiva en pleno, encabezada por su Secretario General, José Ricardo Martínez. Quiero en ellos representar la Larga Marcha de la Unidad de Acción que recorre hoy este duro camino de crisis, paro y recortes laborales y sociales.

La unidad de Acción que se ha ampliado a la Cumbre Sindical en el deseo firme de consolidar las bases de la unidad en la defensa de los trabajadores y trabajadoras de Madrid.

Esos cientos de organizaciones sociales que, desde el reconocimiento mutuo, desde las muy diversas tareas que acometemos para vertebrar y representar a la sociedad madrileña, confluimos en la Cumbre Social. En las Mareas de todos los colores que pintan cada día las calles de Madrid. La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos, Consumidores, madres y padres. En el Foro Social de Madrid, la Alianza de Servicios Sociales, la Unión de Actores, los Observatorios de la Sanidad o la Dependencia, la Plataforma de Mujeres, las organizaciones juveniles, la seguridad ciudadana, de la mano de los compañeros y compañeras del SUP o la AUGC, el Agua, la movilidad, Eurovegas.

Aunando esfuerzos, compartiendo objetivos, impulsando la movilización, la vertebración, la autonomía de la sociedad, que reivindica hoy más que nunca nuestra participación en el futuro de nuestro país. Un país más pobre, pero que no puede abordar su futuro recortando los derechos sociales y laborales.

A los empresarios y organizaciones empresariales que han acudido a este acto inaugural de nuestro Congreso, con quienes negociamos, confrontamos y acordamos y que tenemos hoy la responsabilidad compartida e inaplazable de combatir la crisis y el paro y acordar el modelo económico y laboral que queremos para las próximas décadas.

Quienes crean que la disputa entre capital y trabajo puede resolverse imponiendo políticas que eliminen los derechos y desregulen las relaciones laborales en las empresas, están sembrando un campo de minas que producirán destrozos de consecuencias imprevisibles.

Es la hora de demostrar sentido común, capacidad de pactar un marco estable de relaciones laborales, asegurar las pensiones de nuestros mayores, la protección a las personas desempleadas, la cualificación de los trabajadores y trabajadoras, la salud laboral, la igualad entre mujeres y hombres en las empresas, las soluciones a los problemas económicos, que consoliden la actividad económica, salvando el empleo.

Es una tarea inaplazable y que sólo podemos desarrollar nosotros, porque forma parte de nuestra autonomía y de nuestras responsabilidades constitucionales, como empresarios y sindicatos.

A los representantes diplomáticos, Carmen Embajadora de Bolivia, delegaciones extranjeras de sindicatos hermanos de España y fuera de España. A los representantes de las Administraciones que hoy nos acompañan.

La política es una de las tareas más dignas que puede acometer un ser humano. Somos las personas las que tenemos en nuestras manos la posibilidad de denigrar o enaltecer esta tarea.

Elegimos a nuestros gobernantes para administrar lo que es de todos, mirando y atendiendo las necesidades de la ciudadanía. Mirándonos a los ojos, en diálogo permanente con la sociedad. Equilibrando esfuerzos y sacrificios. Repartiendo con justicia los recursos.

Necesitamos hoy más que nunca la política. Necesitamos a los mejores, al frente de la política. Necesitamos regenerar de inmediato la política, limpiarla de corrupción, restituir cuanto antes la confianza de la ciudadanía en la política y los políticos.

35 años de convivencia democrática, fruto de un Pacto Constitucional, no deben ser arrojados a las cloacas de la corrupción, ni barridos por unas políticas impuestas que agudizan la crisis, el conflicto y producen una crispación social que amenaza nuestro propio futuro como país.

Venimos reclamando una salida justa, equilibrada, negociada a esta crisis. Hemos pedido en el desierto un Pacto de Estado.

La política, el empresariado, el sindicalismo, las organizaciones sociales, afrontamos hoy un reto no muy distinto al que supieron superar, con aciertos y errores, quienes afrontaron la Transición democrática y las consecuencias de una crisis y un paro brutales.

Somos duros, indomables, firmes en el conflicto. Somos rigurosos, serios, incansables en la negociación. Cuando alcanzamos un acuerdo cumplimos los compromisos hasta el final. Somos de la misma raza, de la misma patria de Marcelino Camacho. Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar.

El conflicto es inevitable en la sociedad. La crisis lo agudiza, lo extiende, dificulta las soluciones. Me enseñó nuestro compañero David del Río: Hay que hablar, hablar, hablar y cuando terminas de hablar hay que seguir hablando.

Nosotros, quienes hoy estamos aquí, elegimos el camino. Negociación o confrontación. De nuestra elección dependen la vida y el trabajo de millones de ciudadanos y ciudadanas. Madrid ya no puede esperar.

Somos la mano tendida. El abrazo del compromiso. La lucha incansable, la sonrisa y la alegría que nadie podrá robarnos.

La Comisión Ejecutiva de las CCOO de Madrid, dejamos hoy en manos del Congreso la primera organización sindical y social de nuestra Región, con la convicción y la seguridad que hago llegar a nuestra Confederación, de que las CCOO de Madrid van a continuar siendo el más firme baluarte de la unidad, la libertad, la integración y la solidaridad para defender el empleo y la dignidad de nuestras vidas.

Gracias por acompañarnos en este acto inaugural. Mucha voluntad, buen trabajo y muchos aciertos.


10 º CONGRESO DE CCOO-MADRID: POR UN FUTURO DE EMPLEO

enero 24, 2013

1587030-10_Congreso_CCOO_Madrid,_jornada_inaugural_23_enero_2013_Version1Tras casi 35 años de vida constitucional y democrática en nuestro país, las CCOO abordamos nuestro Congreso más duro, porque nunca hemos tenido que afrontar tantos problemas como los que esta crisis ha producido en nuestro país y nuestra Región.

El drama del paro es una lacra que pesa sobre millones de familias. El empleo perdido, el empleo amenazado, marcan la vida de toda la sociedad. Madrid ha alcanzado la cifra de más de 628.000 personas paradas. Tres veces más que hace cuatro años, cuando el número de personas paradas era 209.000

Hemos perdido durante la crisis 317.000 empleos. Más de 180.000 en la construcción. Más de 70.000 en la industrial y, tan sólo en los dos últimos años, 47.000 empleos públicos.

Un paro que se ceba en los jóvenes, en las personas inmigrantes, en quienes tenían un contrato temporal. Un paro de larga duración, que llega para quedarse. El 51 por ciento de las personas paradas lleva más de un año en el desempleo. Una de cada cuatro personas paradas lleva más de dos años en esta situación. Más de la mitad de las personas paradas no cuenta ya con protección alguna por desempleo.

Por eso los Congresos de CCOO, el Congreso de las CCOO de Madrid, es más que nunca la expresión de la solidaridad de la clase trabajadora, del apoyo mutuo, para combatir el paro, defender el empleo, defender los derechos de las personas ante la crisis y los recortes. El derecho a la prestación por desempleo, el derecho a una pensión por jubilación, el derecho a la sanidad, la educación, la atención a la dependencia.

Para librar esta batalla contamos con nuestra unidad, que no es uniformidad, sino integración de lo diverso y plural que caracteriza a la clase trabajadora. Contamos con 160.000 afiliados y afiliadas y más de 16.400 delegados y delegadas del sindicato en las empresas madrileñas.

Contamos con la unidad de acción sindical y espacios estables de alianza con la sociedad.

Van a ser años muy duros, que afrontamos desde la voluntad de diálogo, pero desde la decisión firme de luchar por una salida justa, equilibrada, negociada, de esta crisis, defendiendo el empleo, protegiendo a las personas desempleadas, fortaleciendo los derechos laborales y sociales. Porque como bien dice nuestro lema congresual: Sin empleo no han futuro

VIVAL EL 10º CONGRESO DE LAS CCOO DE MADRID.


EL SINDICALISMO: LA ÚLTIMA FRONTERA

enero 21, 2013

1575031-10_Congreso_CCOO_MadridCelebramos nuestros Congresos de las CCOO, Sectoriales y territoriales, en la etapa más dura tras la dictadura y la transición, allá por mediados de los años 70.

En aquellos años una dura crisis económica devoraba los salarios con tasas de inflación de más del 20 por ciento anual, devoraba empleos, desbordaba los tipos de interés. Una crisis que se alineó con la muerte de un dictador desencadenando una crisis política. La élite del Régimen franquista atrincherada en sus privilegios frente a todo un pueblo que reclamaba libertad, democracia, amnistía.

La crisis que hoy vivimos no es menos dura por sus efectos sobre el empleo y los recortes de las políticas públicas y el gasto social. En Madrid, la crisis se ha llevado por delante 180.000 empleos en la construcción, 70.000 en la industria. La pérdida de empleo es menor en los servicios, pero hemos perdido 47.000 empleos públicos en los últimos dos años.

A estas alturas, sólo los mentirosos compulsivos y torticeros, pueden mantener que tenemos unos problemas de costes laborales o de falta de flexibilidad en las empresas. Tenemos un problema del sistema financiero que no da créditos. Tenemos un problema de confianza en nuestro empleo futuro y en la capacidad y voluntad de los políticos para defenderlo. Un problema de más de 6 millones de personas paradas, derechos recortados, sociedad sin horizonte de futuro.

Tenemos el problema de un sector de la clase política y empresarial que, aliados y confabulados, protagonizan una rebelión contra la ciudadanía y la clase trabajadora. Sembrando el descrédito en la política.

En estos momentos, las CCOO son más importantes que nunca. Vencimos una dictadura, protagonizamos una transición y construimos un marco de derechos laborales y sociales durante la construcción democrática. Ahora nos toca de nuevo afrontar una nueva transición desde la sociedad.

El mundo cambia aceleradamente. El sindicato debemos adaptarnos a las nuevas realidades, pero sin perder los nervios. En estos tiempos la serenidad es esencial. No la pasividad, ni la tranquilidad. La serenidad y la firmeza en lo esencial de nuestra tarea. La defensa de los derechos laborales y sociales de la clase trabajadora. Porque sin derechos no hay sociedad democrática y libre.

Vamos a un Congreso de las CCOOO de Madrid que apostará por un sindicato cada día más libre en sus debates, más autónomo en sus relaciones con el poder empresarial o gubernamental. Más unido para asegurar la unidad de la sociedad y de la clase trabajadora frente a la crisis, el paro y la desprotección social.

Unir lo igual, lo uniforme, no tiene mucho mérito. Sí lo tiene la unidad de lo diverso y plural en torno a reivindicaciones y objetivos comunes.

El 10º Congreso de CCOO de Madrid es el de la primera fuerza sindical y social de la Región. Un Congreso que va a influir en nuestro futuro inmediato como Comunidad Autónoma. Un Congreso que tenderá la mano para negociar. Que ratificará la estrategia de movilización ante la imposición, que exigirá una salida justa, equilibrada, negociada, de la crisis.

En definitiva, nuestra voluntad de ser, fortaleciendo nuestras raíces en las empresas, en cada centro de trabajo, porque el sindicato, no es otra cosa que trabajadores y trabajadoras que se organizan. Vamos a dar la batalla en la frontera de los derechos en la empresa y en la sociedad.

Francisco Javier López Martín
Secretario General de CCOO de Madrid


la tierra de los nadie 38 Como el frío que llega del

enero 19, 2013

foto: Fran Lorente


Como el frío que llega del Norte en primavera,
más cruel que las noches heladas del invierno,
el que mata indolente las flores del cerezo,
es la luz de este siglo implacable que termina
.

Francisco Javier López Martín
Del poemario “La tierra de los nadie” ganador del Angel Urrutia Iturbe VII Poesia Lehiaketaren Irabazleari, Lekumberriko Udaletxeak


CUATRO AÑOS DE CRISIS, PARO Y DESESPERANZA

enero 16, 2013

desesperanza
Nos acercamos al 10 Congreso de CCOO de Madrid. Venimos y nos hemos instalado, en un proceso marcado por la crisis y el paro. Por los duros recortes laborales y sociales. Por una conflictividad laboral y social en ascenso. Una crisis que, más allá del empobrecimiento generalizado de nuestra sociedad, que todos podríamos reconocer y afrontar, está siendo utilizada como justificación para desmontar el modelo social que nuestra Constitución define como Estado Social y Democrático de Derecho.

Los últimos años han sido demoledores para el empleo, fundamentalmente a causa de que nuestros gobiernos se han plegado al objetivo único y obsesivo de combatir el déficit público, siguiendo las consignas de la troika que gobierna Europa bajo la batuta de Angela Merkel.

Madrid es la capital de España y campo de experimentación de las recetas neoliberales en lo económico y neocon en la política. El trato dado al empleo en la educación pública, en la sanidad pública, o en Telemadrid, lo dicen todo sobre el desprecio a las personas y al elemento esencial para su supervivencia, que supone contar con un puesto de trabajo.

A lo largo de estos más de cuatro años de dura crisis hemos perdido en Madrid 317.000 empleos. Del empleo perdido 296.000 son asalariados. Tan sólo en el último año hemos perdido 107.000 empleos. Hemos perdido en Madrid cerca de 300 empleos cada día. Nuestra tasa de ocupación ha bajado hasta el 52´2 por ciento. Sólo una de cada dos personas en edad de trabajar lo está haciendo.
El efecto sobre el empleo masculino ha sido demoledor. 259.000 hombres han perdido su empleo, frente a casi 58.000 mujeres. Sin embargo, la tasa de ocupación de las mujeres sigue siendo casi diez puntos porcentuales inferior a la de los hombres en Madrid.

La mayor pérdida de empleo masculino se debe a que son sectores masculinizados los que han sufrido hasta ahora el golpe de la crisis. 182.000 empleos en la construcción y más de 70.500 en la industria madrileña. En los últimos dos años, los recortes sociales en servicios públicos han producido la pérdida de más de 47.000 empleos públicos.

Durante la crisis han perdido s empleo 1 de cada 5 inmigrantes, 1 de cada 3 trabajadores con contrato temporal y 1 de cada 2 jóvenes menores de 25 años. Hoy la tasa de paro de nuestros jóvenes llega al 50 por ciento. La tasa de paro de las personas que tienen entre 35 y 54 años ha crecido un 281´5 por ciento. El número de personas paradas ha pasado de 209.000 a 628.000. Es decir, se ha multiplicado por tres.

Lo más grave es que un tercio de las familias tiene más de la mitad de sus personas en edad de trabajar en situación de desempleo. Uno de cada dos personas paradas lleva más de un año en el paro y una de cada cuatro más de dos años parada. El 51 por ciento de las personas paradas no cuenta ya con subsidio, prestación o ayuda económica por desempleo.

La prioridad absoluta de nuestros gobernantes debería ser el empleo. Su mantenimiento, la creación de empleo, la atención a las personas desempleadas. Porque no saldremos de esta crisis mientras sigamos perdiendo empleo, mientras los salarios sigan amenazados, mientras las personas desempleadas no puedan asegurar la supervivencia de sus familias. Sin empleo, sin salarios, no hay consumo ni salida para la crisis. La reforma laboral no sólo ha sido inútil para crear empleo, sino que se ha convertido en una maquinaria de crear personas paradas.

Por eso, es esencial, que el Gobierno de la Comunidad de Madrid entienda que no puede exigir sacrificios por la vía de la imposición. Que es necesario negociar cuanto antes un Plan de Choque contra el Paro. Un Plan que incorpore la protección a las personas desempleadas, la defensa del tejido económico madrileño y el mantenimiento de su empleo, la creación de nuevos empleos, el fortalecimiento de los servicios públicos para evitar que la crisis se lleve por delante la cohesión de nuestra sociedad.

Esto sería lo esencial. Pero, hasta el momento y pese a la gravedad de la situación, el diálogo social ha sido postergado, lo cual solo está contribuyendo a agudizar los conflictos, prolongarlos, enquistarlos y generar una desconfianza cada día mayor en la capacidad de la política de solucionar nuestros problemas. Una situación insostenible que puede pervivir en el tiempo sin graves consecuencias para la convivencia democrática. Es la hora del diálogo, a cara de perro cuando sea necesario, pero a tumba abierta. En ello nos va el futuro.

Francisco Javier López Martín
Secretario General de CCOO de Madrid