COMPROMISO DE ESTADO

mayo 12, 2013

compromiso de estadoLlevamos unos días en los que, desde muy diferentes ámbitos, políticos, empresariales, sindicales, sociales, se viene reclamando un Acuerdo de Estado para salir de la crisis.

Algo se ha movido en el país para que una idea que los sindicatos venimos planteando desde 2009, con más bien escasa acogida y fortuna, se haya convertido, en tema de tertulia y debate en foros de todo tipo.

Creo que la chispa que ha desencadenado el incendio ha sido la publicación de los datos del paro en la Encuesta de Población Activa (EPA) que ha roto la frontera de los seis millones de personas paradas. 6.202.700 personas en desempleo. Más de una de cuatro personas trabajadoras en el paro.

Durante el primer trimestre de 2013, casi todo el empleo perdido es empleo asalariado. Desciende la tasa de ocupación, la población activa, la tasa de actividad. El paro entre los jóvenes o los inmigrantes es muy superior a la media. 1.900.000 hogares tienen a todos sus miembros en paro. Sólo una de cada tres personas paradas tiene prestación por desempleo. La pobreza alcanza a cada vez más gente a causa del paro y de los recortes en la protección social.

El primer problema del país es el paro. Las reformas laborales y los recortes sociales no han contribuido en nada a solucionarlo. Más bien todo lo contrario. Pero lo grave no es sólo la situación dramática actual. Lo dramático es que no hay nada en el futuro, ni tan siquiera a medio plazo, que permita ver soluciones para el problema.

Vamos a seguir perdiendo Producto Interior Bruto, riqueza nacional. Nuestro déficit no va a reducirse drásticamente. La mejora de nuestras exportaciones, cuando Europa entera camina hacia la recesión, no nos va a salvar. El margen de tiempo para reducir el déficit se amplía, pero aún así nos condena a más recortes, como los ya anunciados en Sanidad y atención a la dependencia. El rechazo político y social generado por la situación es cada vez mayor. El descrédito de la política y de las instituciones es cada día más alarmante.

Aquí se encuentra la raíz de ese clima general que reclama pactos, alianzas, negociación, acuerdos políticos y sociales, para afrontar la situación económica, social y de empleo.

El tiempo ha ido recortando los márgenes de ese acuerdo muy deprisa. Lo que debería haber sido un gesto casi obligado en el inicio de la crisis, aparece hoy como un empeño de titanes. Aún más necesario, pero más difícil que nunca.

Más necesario que nunca definir nuestro futuro como país con un nuevo modelo productivo. Más necesario que nunca proteger a las personas de la brutal agresión de la crisis y la pobreza. Más urgente que nunca combatir el paro, el problema que atasca cualquier solución a la crisis.

Porque para salir de la crisis hay que invertir, dedicar recursos a infraestructuras, sectores productivos, rehabilitación de viviendas, espacios urbanos degradados. Invertir en aquello que consolida el modelo social y evita fracturas, como la sanidad, la educación, los servicios sociales. Mantener el empleo existente y crear más empleo, es la única forma de obtener esos recursos, de forma estable.

Cabría la posibilidad de combatir el fraude y abordar una reforma fiscal que solucionase el problema de que recaudemos 9 puntos menos que la media europea, en relación con nuestro Producto Interior Bruto (PIB).

Podría afrontarse el problema de la falta de crédito para familias y empresas. Sin embargo, no parece que quiera andar ese duro camino nuestro gobierno. Ni tan siquiera plantearlo al resto de partidos, a empresarios y sindicatos.

El problema es que, si el Gobierno no acomete el reto, los problemas no se solucionarán por sí solos. El tiempo no hará más que agudizarlos y estrechar los márgenes de maniobra.

Las salidas no serían fáciles. Alcanzar acuerdos tampoco. Pero siempre será preferible intentarlo, antes de dejar que el desastre anunciado se convierta en inevitable.

La maldición no es Europa. La maldición se encuentra en nuestra propia casa. En la incapacidad demostrada hasta el momento para conseguir que los intereses particulares se sientan integrados y representados en un interés general negociado y acordado. Un compromiso de Estado que hoy todos reclaman, pero para el que el Gobierno tiene que dar el primer paso, porque es su responsabilidad hacerlo. Luego, que cada palo aguante su vela.

Francisco Javier López Martín
Presidente de la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo
Secretario de Formación Confederal de CCOO

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la tierra de los nadie 52 “Quien recordará …

mayo 11, 2013

foto: Fran Lorente


Quién recordará tu nombre, quién te añorará,
aunque perduren tus obras durante algún tiempo.
Nada será tan relevante como los sueños
que has arrojado al cauce incesante de la vida
.

Francisco Javier López Martín
Del poemario “La tierra de los nadie” ganador del Angel Urrutia Iturbe VII Poesia Lehiaketaren Irabazleari, Lekumberriko Udaletxeak


GONZO, ROMERO Y NARANJO, PREMIOS PILAR BLANCO

mayo 6, 2013

IMG-20130423-WA0002Este año, los Premios Pilar Blanco, en su 6 edición, han recaído en tres comunicadores como la copa de un pino. Fernando González “Gonzo”, hijo de un trabajador de la Citröen de Vigo, nieto de agricultores y presentador del programa El Intermedio de La Sexta. Trabajad mucho, porque se os necesita. Ese fue su mensaje a los sindicalistas que asistían a la entrega del premio. Gonzo, que utiliza el humor en equipo para decir cosas que muchos no se atreverían a decir en otro tipo de programa.

José Manuel Romero, subdirector de El País. Conozco a “Romerales” desde aquellos años en los que trabajaba en El Sol, aquel proyecto de comunicación cercana a la gente que terminó hundiéndose. Romero ha ido ascendiendo profesionalmente. Le ha costado muchas horas y mucho trabajo. Pero es de esos hombres que persigue la coherencia cada día. La persigue en la información y no le duelen prendas reconocer que la opinión pública y la publicada se encuentran cada día más alejadas. La persigue llevando a sus hijas a centros educativos públicos. Por convicción.

Y Francisco Naranjo, un hombre que no tiene título de periodista, pero que podría dar clases de periodismo en cualquier facultad, o dirigir cualquier redacción. Un hombre que en tiempos de cambios acelerados ha sabido mantener la palabra, contar la vida de los suyos, pasando del bolígrafo al teclado y de ahí a las redes sociales. De la octavilla al facebook. Del periódico impreso a la página web y a la edición digital. De la foto revelada a la cámara del móvil y de ahí a youtube, sin dejar de ser Paco Naranjo. Creando equipos de comunicación y, a lo largo de 25 años, forjando una leyenda irrepetible.

A Naranjo, como a él le gusta recordar, no le trajo una cigüeña. Naranjo nació bajo una traviesa de las vías del tren. Ferroviario de nacimiento y de vocación ha hecho virtud del oficio de llevar las noticias obreras de un lado para otro por los carriles de la vida. Hay quien dice que Naranjo aparece en todas las fotos, pero es inevitable, porque Naranjo se encuentra en el centro de cada noticia. El crea las noticias. Es parte de cada minuto de la historia de las CCOO.

Recuerdo ese momento en el que, a petición de la familia de Santiago Carrillo, ofrecimos el Auditorio Marcelino Camacho de CCOO de Madrid para velar los restos del nonagenario dirigente comunista. Naranjo se encontraba de viaje y no estuvo presente en el acto. Sin embargo, pasará el tiempo y nadie dudará de su presencia, porque cada detalle lo cuidó en la distancia, móvil y ordenador en ristre. Hasta el retrato de un Santiago Carrillo, con el cigarrillo entre los dedos y la frase que lo glosaba, El capitalismo puede llegar a destruir la especie humana, lo envió Paco Naranjo desde Mérida.

Como hablar de Francisco Naranjo podría dar lugar a un libro entero, una novela tal vez, una antología de relatos cargados de anécdotas, lo dejaré aquí, no sin recordar que es amigo y compañero. Porque al sindicalismo no llegamos por ser amigos, pero en la lucha sindical la amistad es inevitable.

Merecidos, así pues, los premios al buen periodismo de combate, el que se dedica a desgranar los días de la gente y dejar constancia de que las pirámides tal vez fueran propiedad de Keops, Kefrén y Micerinos. Pero fueron construidas por decenas de miles de esclavos, cuyas vidas merecen ser contadas.

Fernando González “Gonzo”, Jose Manuel Romero y Francisco Naranjo, merecen sobradamente el premio a la comunicación sociolaboral. Porque son periodistas de casta, de vocación y de coraje, que nos llenan de orgullo. Como de orgullo hubieran llenado, sin duda, a Pilar Blanco.

Francisco Javier López Martin
Presidente de la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo
Secretario de Formación CCOO


la tierrra de los nadie 51 “Hay veces en que …

mayo 3, 2013

foto: Fran Lorente


Hay veces en que el hombre descubre en el desierto
su camino y le nacen espinas de la frente,
su voz se transforma en muchas voces y sus pies
recuperan los pasos perdidos de su gente
.

Francisco Javier López Martín
Del poemario “La tierra de los nadie” ganador del Angel Urrutia Iturbe VII Poesia Lehiaketaren Irabazleari, Lekumberriko Udaletxeak


PREMIOS PILAR BLANCO

mayo 3, 2013

1636659-Jurado_y_premiados_Version1Deben saber, todos y cada uno de los galardonados, que a este premio concedido por la Fundación Ateneo 1º de Mayo sólo pueden acceder los que fueron o pudieran haber sido amigos de Pilar Blanco y que, conociendo a Pilar y a los premiados en las anteriores 5 ediciones y tal como van las cosas en nuestro Madrid, van quedando pocos y escogidos candidatos.

Pilar, para empezar, era metalúrgica de ISODEL, sindicalista de CCOO y Directora del Madrid Sindical, el periódico de las CCOO de Madrid.

Osea, una roja de raza. Tan roja que compartió escaleta en las primeras elecciones constitucionales libres con otros rojos señeros. Esa lista que encabezaban Santiago Carrillo Solares, Marcelino Camacho Abad y Simón Sánchez Montero.

Pocos puestos antes de ella figuraban, Manuela Carmena e Isabel Villalonga. Justo después de ella, Begoña San José.

Compartía lista con Cristina Almeida, Carlos París, Tranquilino, Fidel, Adolfo, Juan Antonio Bardem y cerrando Macario Barjas. La lista del PCE se batía el cobre con Felipe González y Javier Solana. Con Joaquín Ruiz Jiménez y José María Gil Robles. Con Manuel Fraga. Con Enrique Tierno Galván y Raúl Morodo. Con Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo.

Tanto amaba Pilar su bandera que, como bien recuerda Paco Naranjo en su blog, en un artículo titulado “La bandera de Pilar”, alguien preguntó:

– ¿Tú sabes qué hicimos con la bandera que pusimos cuando lo de Pilar?

Otro respondió:

– ¡Se fue con ella!

Una bandera roja con las siglas de CCOO y las siete estrellas de Madrid.

Porque Pilar nació en Villalón (Palencia), pero era tan madrileña de pura cepa como cuantos llegamos aquí, como ella, a mediados de los sesenta. Nació en 1946 y tan madrileña es que, por un accidente internauta, cuando consultas en Google Books, el libro de Pilar “Que florezcan cien rosas”, en el que recopilamos algunos de sus mejores artículos, aparecen a continuación como libro relacionado, Los hijos de la Ira de Dámaso Alonso, publicado en 1944.

Como decía Indio Juan en su último discurso público: Nada es casual.

Escojamos uno de los poemas más emblemáticos de Hijos de la Ira:

INSOMNIO

Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas). A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este nicho en el que hace 45 años que me pudro, y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros, o fluir blandamente la luz [de la luna. Y paso largas horas gimiendo como el huracán, ladrando como un perro enfurecido, fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla. Y paso largas horas preguntándole a Dios, preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma, por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad de Madrid, por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo. Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre? ¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día, las tristes azucenas letales de tus noches?

Nada es casual porque Pilar es indignación ante la injusticia, la risa socarrona que nos salvaba, la organización dispuesta a perderlo todo menos la libertad.

Hoy, cuando un ejército de corruptos se desnuda ante nosotros. Cuando la dura mano de las troikas y del absolutismo azota las espaldas de quienes fuimos primero ariete y luego costaleros de la democracia.

Cuando la democracia representativa es sustituida por un obsceno parlamento tertuliano, donde se vota a tantos euros el minuto, se tuitean los votos, se encuestan las sentencias que los jueces pronunciarán mañana.

“En este viejo país ineficiente, algo así como España entre dos guerras civiles”, como gustaba recordar Gil de Biedma, reivindicamos a Pilar Blanco Villarroel. Reivindicamos a sus amigos. A sus Comisiones Obreras.

Su puño en alto. Su roja bandera en ristre. Su risa. Porque su risa es nuestra mejor medicina y nuestro mejor disfraz.

Reivindicamos a los premiados de ayer y de hoy. esas personas que siguen escribiendo, haciendo periodismo y comunicación con dignidad, indignación y decencia:

José Manuel Romero, Gonzo, Francisco Naranjo.

Francisco Javier López Martín
Presidente Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo
Secretario de Formación CCOO


EL DOS DE MAYO

mayo 1, 2013

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Llegamos al 1º de Mayo de 1808, día en el que el desfile de Murat y sus tropas francesas es acogido por la bronca y los silbidos del pueblo de Madrid. El 2 de Mayo, los franceses intentan sacar de Palacio al menor de los hijos de Carlos IV. Un grupo de madrileños intenta impedirlo, hasta que un batallón de la guardia dispara la artillería contra ellos. Esta refriega enciende toda la ciudad.

La población intenta bloquear los accesos a Madrid por la calle de Alcalá, hasta que son empujados por la caballería hacia la Puerta del Sol. Mal armados, los madrileños responden, con todo lo que tienen a mano, a las embestidas de las tropas de mamelucos egipcios, en una refriega que quedaría inmortalizada por Goya en la Carga de los Mamelucos.

Al final, los cañones impusieron su ley y, a los muertos de la revuelta popular, se suman de inmediato los ejecutados en el claustro de la iglesia del Buen Suceso. La venganza continúa durante la noche por toda la ciudad. Es también Goya, quien mejor ha retratado aquellos fusilamientos del 3 de Mayo.

El pintor, hasta ese momento, había realizado cartones para tapices, con escenas festivas y luminosas, en las que no deja de reflejar la realidad social, como en el Albañil Herido. También eran reconocidos sus retratos, en los que refleja cruelmente las bajezas y defectos de buena parte de la familia real -en los que solo se salvan los niños-, o de personajes ilustrados afines a sus ideas, como Jovellanos, escritores como Moratín, actrices como la Tirana, toreos como Pedro Romero, o las majas.

A partir del 2 de Mayo, Goya quedará marcado por la crueldad de la represión y los Desastres de la Guerra, las Pinturas Negras, los Caprichos y Disparates, que podemos admirar en el Prado, marcarán su trayectoria pictórica y reflejarán la amargura que se apodera de su carácter, acentuada por la tristeza y desesperanza del régimen absolutista impuesto por Fernando VII.

Huyendo de esa España, más negra que nunca, se refugia en Burdeos, donde antes de morir recupera la paz perdida y, a sus 80 años, se inicia en la técnica litográfica, recogiendo de nuevo escenas populares y festivas, como la serie de Toros de Burdeos, y nos lega una pequeña obra maestra como la Lechera de Burdeos, precursora del impresionismo.

Pocos pintores entendieron como él, plasmaron y sufrieron con tal intensidad, con tanta compasión, las alegrías y el dolor del pueblo madrileño.

Volvamos al 3 de Mayo. La campana del Buen Suceso tocó interminablemente a muerto. Los cadáveres fueron enterrados en los propios fosos de la iglesia, que fueron cegados. Paños negros cubrieron el lugar.

Bien se puede decir de Madrid, al igual que en la canción dedicada a Asturias, que ha tenido dos ocasiones de jugarse la vida en una partida y las dos se la jugó. El 2 de Mayo y el No Pasarán son mucho más que símbolos madrileños y forman parte de la cultura humana de la lucha por la libertad.

Francisco Javier López Martín