ACUERDO PP- CCOO SOBRE CAJA MADRID 6.09.1996

noviembre 3, 2014

REUNIDOS don Ricardo Romero de Tejada y Picatoste, secretario general del

Partido Popular de Madrid, y don Francisco Javier López Martín, secretario de Política

Institucional de la Unión Sindical de Madrid-Región de Comisiones Obreras, actuando

ambos en nombre y representación tanto de sus respectivas organizaciones regionales

como del conjunto de consejeros que por parte del Partido Popular y de CC OO forman

parte de los órganos de gobierno de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid,

ACUERDAN suscribir el presente documento, con motivo de la renovación, a propuesta del Partido Popular, en la presidencia de la Caja de Madrid. El presente acuerdo recoge los criterios y compromisos comunes que regirán la actuación de las representaciones firmantes en los órganos de gobierno de dicha Entidad, a partir del 1 de septiembre de 1996, fecha de inicio para el cómputo de cualquier plazo mencionado a lo largo del presente texto.

– A) Naturaleza jurídica, legislación, órganos de gobierno

  1. Compromiso público de defensa de la actual naturaleza jurídica de las cajas de

ahorro. Este compromiso se hará mediante acuerdo del Consejo de Administración, a

adoptar en su primera sesión tras la elección del presidente, e intervención explicativa

del presidente ante la primera Asamblea General ordinaria o extraordinaria que se

celebre.

El actual marco jurídico ha garantizado un crecimiento y consolidación de las cajas de

ahorro que no debe modificarse alegando falta de definición en los títulos de propiedad,

necesidad de capitalización externa, que sólo podría venir de grandes grupos de

inversión privados, o problemas de solvencia. Estos últims deben ser resueltos en el

marco de reordenación del sector de las cajas mediante procesos de acuerdos en el

seno de las mismas.

Oposición a cualquier fórmula de privatización, total o parcial. Si partimos de que las

cajas ya son entidades de naturaleza privada, esta mención se refiere a fórmulas,

directas o indirectas, de entrada de capital privado en la propiedad de las mismas, o

como mecanismo de captación de recursos que puedan afectar al control de su gestión

(cuotas participativas).

No se utilizarán los puestos de responsabilidad en Caja de Madrid para defender ante

otras instancias alternativa privatizadora alguna.

  1. Respeto a los marcos actuales de referencia colectiva de las cajas (CECA, ACARL).

Mejora de las relaciones actuales, manteniendo la personalidad propia de Caja de

Madrid y su proyecto autónomo.

  1. Garantía de interlocución propia y directa del Grupo de Representantes de CC OO

en los órganos de gobierno de Caja de Madrid con la presidencia, al mismo nivel que

otras asociaciones presentes en el Consejo de Administración.

  1. Estudio y reconsideración, en su caso, de las competencias delegadas por el

Consejo de Administración. Es necesario reforzar las competencias del mismo y que

exista consenso entre los diferentes grupos o asociaciones presentes en el Consejo, en

cuanto a las cuestiones básicas. (Plan Estratégico, Plan Táctico Anual, modificaciones

del organigrama, política de nombramientos, política de relaciones laborales).

En el plazo de seis meses desde la fecha indicada en el encabezamiento se procederá

a revisar todas las delegaciones de competencias hoy existentes con el fin de

confirmarlas, transformarlas o establecer las que regirán en el futuro.

  1. Discusión con los grupos representativos del Consejo de Administración de la

presencia en las empresas vinculadas a Caja de Madrid, bien a través de la

Corporación Financiera o por representación directa por la posesión de acciones.

También para este análisis y revisión, en su caso, de la presencia de la Caja de Madrid

en las empresas mencionadas, se tomará el mismo plazo de seis meses indicado en el

apartado anterior.

  1. Garantía de acceso a la Comisión Ejecutiva de la entidad del representante de los

trabajadores que cuente, en cada elección a vocales del Consejo de Administración,

con el respaldo mayoritario de los consejeros generales del sector de empleados en la

Asamblea General.

Esta garantía se concretará mediante modificación de los Estatutos de la Entidad, que

requerirá, probablemente, variaciones en el mismo sentido de la Ley de Órganos de

Gobierno de las Cajas de Ahorros de la Comunidad de Madrid; en tal caso, el PP

tomará la iniciativa legislativa correspondiente. Las partes acuerdan el plazo de un año

para que todo este proceso de modificaciones esté culminado.

Sin perjuicio de lo anterior, y hasta que el mencionado cambio estatutario se realice, el

compromiso contenido en este apartado será de aplicación inmediata, ya en el

próximo proceso de renovación de representantes de los trabajadores en los órganos

de gobierno, a celebrarse en 1997.

  1. Mantenimiento de los actuales marcos legales de referencia para las cajas de ahorro.

En el supuesto de que se inicie un proceso de modificación legislativa, compromiso de

diálogo previo con el fin de que cualquier variación cuente con el consenso necesario y

se estudien también las propuestas que al respecto puedan realizar los distintos

sectores interesados.

– B) Diseño de políticas estratégicas de Caja de Madrid

  1. Impulso de políticas de inversión en sectores estratégicos: Telecomunicaciones,

Energía, Agua, Distribución, Seguros e Inmobiliario.

  1. Diseño de una política de apoyo a la economía productiva. Evitar el deslizamiento

hacia operaciones de interbancario y de mercados financieros. Apoyo mediante

fórmulas concertadas con las Administraciones a las pequeñas y medianas empresas.

Apoyo a la economía social en sus diferentes aspectos (producción, servicios,

distribución, vivienda, etcétera). Se tendrán en cuenta experiencias positivas de otras

comunidades autónomas.

El límite necesario es el de realizar estas políticas sin olvidar criterios de eficacia y

solvencia de la Entidad. No obstante, se entiende que en la situación actual existe

margen para ello.

  1. Préstamos Hipotecarios. En este segmento tradicional de Caja de Madrid hay que

mantener el liderazgo adquirido apoyando las medidas recientemente adoptadas y una

reactivación de las operaciones con promotores y, sobre todo, con las fórmulas de

cooperativas de viviendas sociales, que deben ser clientes preferenciales de Caja de

Madrid, dedicando a este último sector una atención especial, con criterios de pluralidad

en las inversiones y con rigurosos análisis de riesgo en cada caso.

Es conveniente estudiar la idea de crear dentro de la Entidad un Departamento o

Servicio especial para atender la inversión inmobiliaria a través de cooperativas.

  1. Se estudiarán y discutirán en el seno de los órganos de gobierno los criterios

futuros en materia de expansión de la Entidad. Concretamente la conveniencia o no de

centrar la expansión preferentemente en la zona tradicional y estudiar posibles

acuerdos de colaboración con otras cajas.

  1. Corporación Financiera. Impulso de las áreas claves de la Corporación. Este punto,

sobre el que existe acuerdo básico, será discutido y desarrollado a partir de la entrada

en vigor de este documento.

  1. Independencia de la Caja con relación a las diversas administraciones. Evitar que

se sustituyan los recortes presupuestarios en inversiones públicas, cultura, educación,

servicios sociales, etcétera, por aportaciones de Caja Madrid.

No obstante, respecto de las medidas de apoyo existentes en la actualidad que

pudieran enmarcarse en los términos de este punto, su reconsideración se hará de

forma paulatina y sin apresuramientos.

– C) Gestión interna. Relaciones laborales

  1. Información y discusión de los procesos de reestructuración interna. En el marco de

diálogo que preside todo este documento, se informará y dialogará acerca de los

nombramientos de altos cargos de la institución que vayan a ser propuestos o

efectuados, con el compromiso obvio de discreción respecto a esta cuestión.

  1. Respeto de los actuales marcos de negociación colectiva. Convenio colectivo

sectorial y negociación en la empresa en el segundo trimestre de cada año.

  1. Exteriorización de los compromisos por pensiones de Caja Madrid con sus

trabajadores, mediante un plan de pensiones de empleo. El desarrollo de este apartado

se efectuará, de forma negociada, a partir de la suscripción de este documento. No

obstante, para que este acuerdo pueda ser efectivo se transformarán necesariamente

los compromisos existentes -los nuevos que pudieran derivarse del proceso negociador

o, en caso de falta de acuerdo, los actuales- dentro del límite temporal de tres años que

establece la Ley 30/1995 de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados. De

este modo se garantizan el reconocimiento de derechos pasados y las deducciones

fiscales pertinentes para la Caja de Madrid, renunciando a la posibilidad de solicitar el

mantenimiento de un fondo interno que, forma excepcional, se contempla en el

apartado 2 de la Disp. Transitoria 14ª de la citada Ley 30/1995.

  1. Abono de atrasos de las cuantías congeladas en la aplicación del Convenio

Colectivo 1995-97 (4 pagas) y garantías de no adopción, sin acuerdo, de medidas

restrictivas. Para ello, suscripción de un acuerdo que garantice la totalidad de la actual

estructura salarial (los conceptos que la componen ya están garantizados mediante

acuerdos preexistentes), en los términos en que ha venido siendo interpretada y

aplicada tradicionalmente.

El acuerdo de abonar a los trabajadores los atrasos citados, correspondientes a 1995 y

1996, se propondrá y votará en la primera Comisión Ejecutiva a celebrar tras la elección

del presidente y se llevará para su aprobación al primer Consejo de Administración que

se celebre. Todo ello con objeto de que su abono se produzca de inmediato.

En lo que respecta al acuerdo entra la Caja y la representación legal de los

trabajadores que garantice definitivamente las actuales percepciones de la Caja de

Madrid declarándolas no absorbibles ni compensables, además de revisables anualmente todas aquellas que lo han venido siendo tradicionalmente, éste se

suscribirá antes del 31-12-1996, no estando condicionado a ninguna otra cuestión.

– D) Fundación, obra benéfico social

En la actualidad existe una cierta duplicidad de algunas actividades que son realizadas

tanto por la Obra Social como por la Fundación e incluso por los departamentos de

relaciones públicas de la Caja. Así, vemos cómo hay conciertos musicales organizados

por la Fundación y otros por la Obra Social. Hay exposiciones pictóricas o escultóricas

patrocinadas por la Obra Social o relaciones públicas.

Es preciso, en primer lugar, un debate global sobre patrocinio, mecenazgo, obra social,

obra cultural, etcétera.

En la actualidad se dan dos situaciones un tanto paradójicas, ya que a veces se discute

durante varias sesiones del Patronato de la Fundación proyectos de escasa relevancia,

mientras se llevan a cabo otras actividades que necesitan una alta financiación de la

Caja y que no se ven en ningún órgano colectivo.

El paso dado recientemente de que el Consejo sea a su vez el Patronato de la

Fundación facilita unificar el conjunto de estas actividades.

Se hace imprescindible, como ya se ha reflejado en las últimas reuniones del Patronato,

un análisis sosegado del conjunto de las actividades y una redefinición de algunos

programas, tratando de perfilar con nitidez el futuro de la Fundación.

  1. Recabar para el Consejo de Administración la gestión de la Obra Social, tal y como

establece la Disposición Adicional 2ª de la Ley 5/92 de órganos de gobierno de las

cajas de ahorros de la Comunidad de Madrid.

  1. Creación de una comisión permanente, dentro del Consejo de Administración y con

presencia en ella de todos los grupos de representación presentes en el mismo, que

efectúe un seguimiento más promenorizado del conjunto de la OBS, de la Fundación y

de otras actividades de patrocinio y mecenazgo.

Los apartados 18 y 19 de este documento se concretarán y serán de aplicación en el

plazo de tres meses desde la fecha indicada en la introducción al articulado de este

documento.

[Firma Don Ricardo Romero de Tejada y Picatoste, secretario general del PP en Madrid

y Don Francisco Javier López Martín, secretario de Política Institucional de Comisiones

Obreras”].

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La falacia

noviembre 3, 2014

Artículo publicado en El País el 3 de noviembre de 2014

En diversas informaciones recientes y en algún artículo de opinión se achaca la deplorable gestión de Caja Madrid y su desastroso resultado al pacto que hace dieciocho años firmaron CC OO y el PP de Madrid, llegándose a afirmar que el sindicato obtuvo un extenso pliego de contrapartidas a cambio de perpetrar la sustitución en la presidencia de la entidad. Una y otra sentencias, tergiversando el texto y obviando el contexto de aquel acuerdo, han engendrado una insostenible falacia. El contenido a examinar apenas sobrepasa los tres folios; y sus cuatro apartados están redactados con absoluta claridad y sin ambigüedades. Ya que para descalificar a CC OO y a sus dirigentes de entonces se ha eludido tan fácil análisis de lo que está escrito, pasemos a escudriñarlo. El primer punto del primer apartado estableció “el compromiso público de defensa de la actual naturaleza jurídica de las cajas de ahorro…..y la oposición a cualquier fórmula de privatización, total o parcial”. Se pretendía así disipar la incertidumbre generada por quienes alegando falta de definición en los títulos de propiedad de las cajas, auspiciaban la entrada de grandes grupos de inversión privados. El tercer punto contemplaba la única contrapartida singular a las CC OO: “garantía de interlocución propia y directa del grupo de representantes de CC OO en los órganos de gobierno de Caja Madrid con la presidencia, al mismo nivel que otras asociaciones presentes en el Consejo de Administración”. ¡Gran y gravosa osadía del sindicato más representativo de Caja Madrid, que aspiraba a ser tratado igual que otras asociaciones de menor representatividad! El segundo apartado versaba sobre el “diseño de políticas estratégicas”, orientadas al “impulso de políticas de inversión en sectores estratégicos: Telecomunicaciones, Energía, Agua, Distribución, Seguros e Inmobiliario”. Continuaba con “el apoyo a la economía productiva; a las pequeñas y medianas empresas y a la economía social en sus diferentes aspectos”. En referencia a los préstamos hipotecarios se indicaba textualmente: “reactivación de las operaciones con promotores y, sobre todo, con las fórmulas de cooperativas de viviendas sociales, que deben ser clientes preferenciales de Caja de Madrid……. y con rigurosos análisis de riesgo en cada caso”. O sea que, en contra de lo sentenciado, las directrices introducidas por CC OO en el acuerdo, lejos de hacer posible la desastrosa gestión posterior, la habrían impedido. Ciertamente el acuerdo se incumplió flagrantemente; como lamentablemente se han incumplido en nuestro país casi todos los acuerdos socioeconómicos, Pactos de la Moncloa incluidos, sin que por ello reneguemos de haberlos suscrito en su momento. En el tercer epígrafe, centrado en la gestión interna y las relaciones laborales se acordó otra desmesura: “Abono de atrasos de las cuantías congeladas en la aplicación del Convenio 1995-97(4 pagas) y garantías de no adopción, sin acuerdo, de medidas restrictivas”. Para continuar con la extorsión, el sindicato se preocupó de comprometer la “exteriorización de los compromisos por pensiones mediante un plan de pensiones de empleo”. Un paso ineludible para ajustarse a la ley 30/95 de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados para que: “de este modo se garantice el reconocimiento de los derechos pasados y las deducciones fiscales pertinentes para la Caja de Madrid, renunciando a la posibilidad de solicitar el mantenimiento de un fondo interno” (opción que, no obstante, habría estado avalada por la citada ley de forma excepcional). El cuarto y último capítulo referido a la Fundación y Obra Social terminó por poner en evidencia la voracidad de CC OO puesto que la primera recomendación del acuerdo consistió en evitar las duplicidades que se venían registrando en actividades realizadas por las distintas instancias de la Caja. Hasta aquí lo esencial del texto (su totalidad puede consultarse en Internet), que no deja lugar a dudas sobre “la tramposa semántica de la política torticeramente empleada por los dirigentes de CC OO para ocultar su connivencia en el asalto a los depósitos de Caja Madrid”. En cuanto al contexto son ineludibles algunos rasgos. El primero de ellos es que hacía más de un año que el PP gobernaba en la Comunidad y en el Ayuntamiento de Madrid, lo que le otorgaba mayoría de representantes en los órganos de la Caja; y encima acababa de ganar también las elecciones generales en marzo de 1996. Si se repasan las hemerotecas entre mayo y septiembre de aquel año, especialmente la de EL PAÍS, se comprobará la creciente tensión en el seno de los órganos provocada sobre todo por el PP, que se consideraba legitimado para tener la presidencia como la había tenido desde 1988 la anterior mayoría gobernante. Pero también quedó recogida en este periódico la negativa de CC OO a secundar la “operación derribo del Sr. Terceiro” (EL PAÍS, 15/06/96). Y cuando este mismo medio informaba de la existencia de “un principio de acuerdo entre PP, PSOE e IU para facilitar el relevo en la presidencia” en torno a la Asamblea extraordinaria del 22 de julio de aquel año, daba fe simultáneamente de que CC OO apoyó al presidente en aquella misma sesión,… pese “al ataque en toda regla al partido conservador” que supuso su discurso (EL PAÍS, 23/07/96). Pero la ingobernabilidad de la Caja no podía prolongarse, como se acusaba en medios financieros (casi todos los periódicos de tirada nacional se hicieron eco de esta inquietud). Los consejeros más próximos al señor Terceiro sugerían que si éste dimitía previamente, ellos podían apoyar a continuación la elección de Miguel Blesa (EL PAÍS, 5/09/96). Pero no se produjo este escenario en el que eludir la corresponsabilidad en la superación del bloqueo institucional de la Caja. CC OO no eludió la suya; y fue la única que puso negro sobre blanco sus condiciones, las negoció abiertamente y se plasmaron en un acuerdo absolutamente transparente. Ahora es también la única que recibe los improperios, aunque los demás componentes del Consejo se sumaron inmediatamente al nuevo consenso en los órganos de gobierno sin que haya trascendido nunca si obtuvieron o no contrapartida alguna. Algunos otros extremos de la demonización del acuerdo analizado no merecen más extensión en la respuesta, porque unos, como la supuesta “violación flagrante de la Ley 5/1992” es una presunción tan novedosa como insostenible; y otras, como la relación con el muy posterior contrato laboral del que fuera secretario general para coordinar el programa de colaboración entre la Fundación Cajamadrid y las universidades públicas madrileñas, es una insidiosa insinuación que podría habérsela evitado su propalador con tan solo repasar las hemerotecas que atestiguan la falsedad del supuesto pago de favores sugerido. Se agradece el reconocimiento del determinante papel de CC OO en la caída del régimen fascista de Franco y en la construcción del sistema de libertades del que participamos con el afán de mejorarlo cada día; pero es lástima grande que tengamos que deplorar la superficialidad con la que personas a quienes respetamos y apreciamos, intentan denigrar a las CC OO actuales como si fuesen un engranaje más del podrido entramado que carcome la democracia. Antonio Gutiérrez Vegara fue secretario general de CC OO entre 1987 y 2000. Francisco Javier López Martin es secretario confederal de Formación de CC OO y firmante del acuerdo de 1996 sobre Cajamadrid.