El coronavirus no es una guerra

abril 20, 2020

Este famoso coronavirus ha viajado por el mundo a la velocidad de nuestros aviones, ha dejado desiertas las avenidas de nuestras ciudades, las calles de nuestros pueblos, como en mitad de un bombardeo, sin explosiones, sin casas derruidas, ni fuego, ni llamaradas, pero con una metralla microscópica que siembra la muerte sin regueros de sangre.

No me gustan las comparaciones de esta crisis sanitaria con la guerra, por mucho que así pretendan convocarnos en calidad de obedientes y heroicos soldados, no me siento ni lo uno, ni lo otro, esto no es una guerra, como mucho una que nos hemos declarado a nosotros mismos, los virus siempre han estado ahí, hay quien no los considera ni formas de vida, estaban aquí antes que nosotros, se encuentran en planetas a los que nunca llegaremos  y continuarán en este planeta, ya no me atrevo a decir nuestro, cuando las condiciones hagan imposible que nosotros podamos sobrevivir por estos parajes.

Tampoco es la primera pandemia que han producido, cada cierto tiempo mutan, o invadimos

(para cortar árboles, para extraer petróleo, colonizar tierras para nuevos cultivos, arrancar minerales, construir industrias ganaderas)

lugares donde se encontraban recluidos, las selvas amazónicas, o las asiáticas, se vienen con nosotros, con sus eficaces sistemas de expansión, su capacidad de mutación, su eficiencia mejorada para introducirse en nuestras células y convertirlas en nuestras enemigas.

Son mecanismos que conocemos y hemos estudiado, ha sido la soberbia humana la que nos ha incitado a la imprudencia de ignorar las reglas de la vida, los peligros que nos acechan, nosotros que doblegamos a la Naturaleza, la sometemos, la provocamos, por eso esta crisis está siendo más dura que cualquier crisis económica, en ella nos va la vida. Lee el resto de esta entrada »


Las lecciones del coronavirus y la formación digital

abril 20, 2020

Los acelerados procesos de desarrollo de la digitalización no parece que se vayan a ver afectados sustancialmente por el COVID19, sino todo lo contrario. Es un pronóstico tan sólo, pero puede que no esté muy descaminado. Parece evidente que la economía ha sufrido un impacto brutal que va a obligar a muchos sectores a reinventarse y, si algo ha puesto de relieve esta crisis es que la digitalización se va a ver reforzada en la economía y en las relaciones sociales, sobre todo en el consumo.

Las empresas tecnológicas y las que prestan sus servicios mediante la utilización de la Inteligencia Artificial (IA) han  caído, como todas, en un primer momento de estallido de la crisis del coronavirus, pero ya quisieran para sí las previsiones más optimistas en el conjunto de las economías planetarias conseguir un rebote como el que protagonizan la mayoría de estas empresas tecnológicas.

Ya lo quisieran las empresas de construcción, transportes, energéticas, o turísticas. Basta echar un ojo a la evolución de sus acciones en los últimos meses para hacerse una idea de lo improbable de una recuperación económica de esas que llaman en V y que consisten en hacernos creer que todo volverá rápidamente a ser igual.

De otra parte, la crisis del COVID19 ha demostrado que los efectos sobre las cotizaciones de las empresas en la bolsa se ven con mucha mayor rapidez que en cualquier otra crisis anterior, precisamente por la utilización de la IA y sus famosos algoritmos. Hoy son ellos los que deciden el destino de un buen número de inversiones. Es lo que se llama el algorithmic trading, el comercio algorítmico.

Son las máquinas las que deciden en periodos cortos de tiempo dónde va el dinero, qué acciones se compran y cuáles otras son vendidas. Los programadores, analistas, economistas, introducen datos y reglas de utilización de los mismos, eso es un algoritmo, no es tanto una fórmula matemática como un cálculo geométrico que divide un espacio de múltiples dimensiones. Algo complicado. No soy matemático, pero me imagino, como en un sueño, el proceso.

Los inversores se fían del algoritmo porque ni tiene pasiones, ni trabaja con afectos, ni entra en pánico si el proceso se desmanda, ni tiene miedo y prejuicios tan sólo los que se le hayan introducido para cortar por aquí, o un poco más allá y, además, son tremendamente rápidos tomando decisiones. El problema es que, como dice cualquier buen experto en IA,

-Si introduces  datos sesgados, el algoritmo tomará decisiones sesgadas. Lee el resto de esta entrada »


Rojos contra el coronavirus

abril 20, 2020

-Resistiré para seguir viviendo, soportaré los golpes y jamás me rendiré

Es el himno que recorre las ventanas, los medios de comunicación, las redes sociales, infundiendo ánimo, valor y ganas de vivir. Con la que está cayendo no es poco, la verdad. Cada vez que se cruza en nuestro camino un desastre como el que vivimos nos agarramos a una imagen, una canción.

Nos lo recordó Basilio Martín Patino en aquellas hermosas Canciones para después de una guerra, aquella película sobre la música que abrió un resquicio de vida a nuestros padres, sobre todo a nuestras madres, en aquella larga posguerra de 40 años, una guerra prolongada por otros medios, con sus vencidos, humillados y ofendidos y sus vencedores soberbios, irascibles, dueños de la hacienda, la casa, el caballo y la pistola.

La canción se hizo famosa cantada por el Dúo Dinámico. De hecho, uno de sus miembros, Manuel de la Calva, es el autor de la música, pero la letra, esa que nos emociona en estos días,

-Resistiré erguido frente a todo, me volveré de hierro para endurecer la piel

la letra es de Carlos Toro Montoro, autor de 1.800 letras de canciones y periodista deportivo. Compuso esta canción pensando en su padre, Carlos Toro Gallego, combatiente republicano, militante del PCE, condenado a muerte por el franquismo y  con 17 años de cárcel a sus espaldas. Cuando escucho la canción en la televisión, o en los atronadores altavoces que algunos sacan por la ventana a las 8 de la tarde, en estos días aciagos, me pregunto cuántos conocerán esta historia. Lee el resto de esta entrada »


Coronavirus y sindicalismo internacional

abril 20, 2020

-Un fantasma recorre Europa: El fantasma del comunismo. Todas las fuerzas de la vieja Europa se han unido en santa cruzada para acosar a ese fantasma.

Qué tiempos aquellos,

(los del entonces desconocido y hoy olvidado Karl Marx)

en los que la lucha se entablaba clase contra clase y no contra ejércitos bien organizados de zombis mutantes que invaden nuestras células y las ponen en nuestra contra, no es que las clases hayan desaparecido, por más que haya quien se empreñe en convertirnos a todos en empresarios proletarizados,

(autónomos dueños de nuestra bicicleta de reparto y de nuestra fuerza de trabajo a base de cuádriceps, aductores, gemelos)

de hecho, desde los años 70 lo único que han hecho las clases es desplazarse en el imaginario, escondidas bajo la alfombra como si fueran basura barrida por el pasillo y los salones de una nueva cultura a la que unos llaman liberal, otros ultraliberal, neocon, postcapitalista y hasta colaborativa.

Estuvo bien mientras duró. Ha bastado un virus para desmontar el espejismo. No tenemos médicos, personal de enfermería, auxiliares, camas hospitalarias suficientes para contener el impacto. Menos de la mitad de camas por cada 1000 habitantes que Austria, o Francia y poco más de un tercio que los alemanes. La mitad de médicos, la mitad de personal de enfermería. Lee el resto de esta entrada »


Coronavirus y sistema sanitario

abril 20, 2020

Hay que ver con qué agilidad las nuevas tecnologías han puesto a nuestro alcance una nueva aplicación que nos permite conocer la evolución del COVID-19. Pinchas sobre un país y puedes saber de inmediato en qué momento se encuentra la evolución del virus. Pronto contaremos con aplicaciones que permitirán un diagnóstico aproximado sobre si formamos parte, o no, de los afectados. Lo llaman Inteligencia Artificial.

Somos gente moderna, tenemos móvil de última generación con el que pedimos una pizza, que un rider porteador nos trae pedaleando bajo la lluvia y un coche híbrido aparcado, que no podemos mover. Pero esta modernidad tiene sus agujeros negros y el coronavirus los ha colocado en nuestro camino.

Y no es que no lo hayamos visto venir. Las gripes aviares, porcinas, el SARS, el MERS, nos avisaban de mutaciones en los virus, tal vez determinados perfeccionados, multiplicados por los cambios en el clima y la profusión de los viajes aéreos (4.000 millones al año), hasta el polvo del Sahara coopera con ellos y les transporta hasta el otro lado del Atlántico. Tuvimos el invierno más primaveral de los últimos tiempos y estamos comenzando la primavera más invernal desde hace décadas, dicen los climatólogos. Lee el resto de esta entrada »


El coronavirus, la propaganda, los algoritmos y el terror

abril 20, 2020

Es tal la magnitud de la crisis sanitaria que estamos viviendo que el gobierno toma medidas al ritmo que los científicos, expertos, epidemiólogos aconsejan. No haría mal el gobierno adoptando las medidas económicas y de empleo al ritmo que aconsejen los empresarios y sindicatos, las medidas políticas tras consultar al resto de partidos, las medidas sociales escuchando al conjunto de la sociedad

(comienzan a abundar las voces que reclaman que vuelvan los Pactos de la Moncloa, esos mismos que abrieron las puertas a ese tan recientemente denostado Régimen del 78. Cosas que nos traen los tiempos cambiantes, las ideas versátiles, el futuro incierto y los virus mutantes)

No parece que vayan por ahí los tiros, de momento. Más bien aparenta que buena parte de los partidos políticos andan empeñados en hacerse fotos con la patente de su verdad sin que importe demasiado la cantidad de mentiras que cueste conseguirlo

(los nazis cayeron hace 75 años, pero el nazismo se quedó entre nosotros como componente esencial de la publicidad del consumo incontinente yel reclamo político),

Goebbels, ministro de Propaganda y Educación Pública, lo mismo da que me da lo mismo, propaganda y educación entendidas como la misma cosa,

-Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad

Bueno yo no diría tanto, tal vez ni aún repetida hasta la saciedad se pueda  convertir en verdad, sí al menos conseguir que parezca verdad, será bastante, pero ya Lincoln, Lee el resto de esta entrada »