El salario de las personas con discapacidad

junio 21, 2020

El cinismo de nuestra sociedad roza por momentos la pura, simple y llana hipocresía. La hipocresía de un egoísmo compulsivo disfrazado con dosis abrumadoras de mojigatería, pamplina a veces disfrazadas de pragmatismo realista. Lo hemos comprobado en este proceso dramático que hemos vivido con COVID-19, sin ir más lejos, con el trato dado a nuestros mayores en las residencias.

Lo percibimos a diario en otros casos como el de las personas con discapacidad, pero no reparamos en ello. Cambiamos los nombres de las cosas para que parezcan distintas, pero sólo que lo parezcan. Cuando yo era pequeño había deficientes, mongólicos, subnormales. Nadie se ofenda, ni queme a los Cristobal Colón de aquella época, porque así eran llamadas muchas personas en aquellos días.

Luego fueron discapacitados, minusválidos, personas con discapacidad, síndrome de Down, sordos, ciegos, invidentes, pero todo ello ha ido cambiando. Ahora hay quienes hablan de personas con diversidad funcional, una denominación que intenta resaltar que en una sociedad tan diversa cada persona funciona de manera distinta y necesita, en todo caso, que el entorno se adapte para que cada uno pueda realizar sus tareas habituales. Otros prefieren personas en situación de discapacidad. Lee el resto de esta entrada »


Salud, IA y coronavirus

junio 21, 2020

En algún artículo anterior he hablado del impacto del coronavirus en el empleo, en la educación y las respuestas posibles, que ya existían pero permanecían inexploradas, aplicando la Inteligencia Artificial (IA). El tiempo dirá si somos capaces de utilizar ese potencial para conseguir la igualdad de oportunidades, o si las nuevas tecnologías se convierten en un nuevo foco de desigualdad.

La IA es una realidad también en el campo de la medicina y la salud. Cada día comprobamos que la realización de pruebas diagnósticas, los resultados de las mismas, las intervenciones quirúrgicas, los tratamientos, el seguimiento de la evolución de los pacientes, son realizados utilizando un buen número de herramientas digitales que trabajan con sistemas de tratamiento de imágenes, que ayudan a los profesionales médicos, o que utilizan algoritmos para solucionar problemas de salud.

Esas pruebas, diagnósticos, imágenes, instrumentos médicos, son cada vez más precisos. Pensemos por un momento en la cantidad de datos sobre nuestra salud que generamos a lo largo de nuestras vidas, imposibles de ser procesados y valorados por cualquier profesional sanitario, pero que pueden ser seleccionados y sintetizados en muy poco tiempo para extraer conclusiones por una máquina entrenada para hacerlo, o que aprende de su propia experiencia en el tratamiento de nuestros datos. Lee el resto de esta entrada »