Invitación a Marta Harnecker

junio 25, 2019

Acaba de fallecer Marta Harnecker. He visto muchas referencias a ella en las noticias latinoamericanas. Muy pocas en los medios de comunicación  españoles. Tal vez sea cosa del intenso trasiego y mercadeo político que nos traemos entre manos, de la obligación autoimpuesta de olvidar deprisa, o puede que la boda del futbolista y la presentadora, actriz y modelo, empalaga y satura toda nuestra capacidad de atención. La boda reencarnada del torero y la flamenca en la Sevilla eterna.

Me he atrevido a escribir un pequeño adiós, una despedida, un hasta siempre, en las redes sociales. Hay quien lo ha leído y ha callado. Quien recuerda lo jóvenes que éramos cuando cayó en nuestras manos su libro más famoso, Conceptos elementales de materialismo histórico. No falta quien la critica y hasta hay algún conocido compañero que me dedica un escueto, Lo que se aprendió de Marta Hacnecker explica en parte por qué la izquierda está como está.

Valoro en mucho esta opinión, sagaz y medida. He aprendido bastante de él en este bregar del sindicalismo. Le contesto, prudentemente, Maestro, o no sabían leer, o sólo leyeron lo que les interesaba. Inmediatamente me responde, Tal vez, camarada.

No pretendía yo juzgar a la persona, ni tan siquiera sus enseñanzas. Sólo recordar a alguien en el momento de su muerte. Mostrar mi imagen de ella. Recordar su vida. Poco más que dar curso a una necesidad de hacer memoria de aquellos años preconstitucionales, de transición y de comienzos de la democracia. Y van más de 40. Lee el resto de esta entrada »

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El abuso de los precios de la energía

junio 25, 2019

El bombardeo al que nos vemos sometidos, sin comerlo ni beberlo, no es normal. Que no ahorramos, dice el banco de España, al tiempo que nos espeta un bofetón en plena cara, afirmando que el salario mínimo de 900 euros al mes es demasiado y que, aunque no se haya cumplido su vaticinio de que se perderían cientos de miles de empleos, no da por perdida su capacidad de profetizar desastres hasta que se cumplan.

Los escuadrones de la Comisión Europea, la misma que nos condenó a duros y largos años de recortes y miseria, vienen a decir que vamos bien y que no nos vigilarán tanto, pero que prestemos atención a la desigualdad, la pobreza y la temporalidad del empleo. Vaya, que nos hemos pasado con los recortes y tenemos el país hecho unos zorros.

Sin dejar respiro alguno, ese organismo esotérico al que llaman Autoridad Fiscal Independiente (se entiende que independientes de la ciudadanía), viene a decirnos que los parados de larga duración no buscan ese empleo que no existe, porque reciben ayudas del Estado y, ya de paso, nos abofetean con una propuesta de que Correos no reparta cartas todos los días, porque eso ya no está de moda, entre otras lindezas. Lee el resto de esta entrada »


Carta abierta a Pablo Manuel Iglesias

junio 25, 2019

Pablo Manuel,

Perdona que te llame así. Creo que has decidido eliminar legalmente el Manuel, para pasar a llamarte tan sólo Pablo. A través de tu madre, Luisa, allá por 2005, supimos que le habíamos dado a nuestro hijo recién nacido el mismo nombre que ella te había puesto a ti, Pablo Manuel. Una de esas puras casualidades que no existen. Por eso prefiero llamarte por ese nombre. Tu madre es una buena mujer y una de esas abogadas laboralistas que se forjaron siguiendo la estela de los de Atocha.

Todo esto ocurría antes de que estallase la revuelta y se desencadenase el consiguiente gatopardismo lampedusiano. Ya sabes, aquello de cambiarlo todo para que nada cambie.  Allá por 2011, tocaba revuelta. Esa que, al calor de la crisis, el descontento indignado y la bonanza primaveral, estallaba en la Puerta del Sol. Debería haberse llamado de San Isidro, pero terminó denominándose del 15-M. Mucho más soso, la verdad.

Te pilló en la universidad, como profesor de Ciencias Políticas. Imagino que viviste intensamente aquellos días junto a tus compañeros, sopesando la posibilidad de estudiar en vivo y en directo un fenómeno que imitaba las primaveras árabes y anticipaba el Occupy Wall Street.

Pero sois hijos de vuestros padres, que somos nosotros y habéis mamado todo lo bueno y lo malo del pensamiento marxista. Entre lo bueno, esa necesidad del bicentenario Carlos Marx, de no conformarse con estudiar, investigar, interpretar el mundo y aventurarse a dar un paso adelante para transformarlo. Lee el resto de esta entrada »


Autocrítica desde Vallecas

junio 25, 2019

A estas alturas ya se han publicado tantos análisis electorales que es difícil decir algo nuevo. Hasta yo me he atrevido a hacer mis pinitos y escribir sobre el intrincado triunfo del Partido Socialista, sobre los Ciudadanos en su laberinto y hasta sobre la necesidad que tiene este país de una derecha democrática de corte europeo.

Lo de escribir sobre la ultraderecha no me apetece nada. Es algo  genético, hereditario, innato, aprendido también. La ultraderecha me supera como tema para escribir algo racional. Da, tal vez, para una película, una novela, algún cuento, un GIF, pero es imposible describir las perversiones tan sólo desde el entendimiento, la razón, el análisis.

Sin embargo, el retraso en escribir sobre la izquierda a la izquierda del PSOE, obedece a otras razones. No es tan difícil hablar de algo cuando lo miras desde lejos o, al menos, desde fuera. Pero la cosa se torna mucho más complicada cuando hablas de gente conocida, cercana, amigos, vecinos, familiares. Mucho más espinosa cuando entran en juego sus ilusiones, sus ideales y sus necesidades. Lee el resto de esta entrada »


Ciudadanía acosada

junio 12, 2019

Hemos andado distraídos con las citas electorales. Entre unas cosas y otras, se han ido acumulando precampañas, campañas, votaciones, valoraciones de los resultados y nuevas campañas, más votaciones, renovadas valoraciones de los resultados. Un sinvivir, pero muy entretenido. Tertulias, tertulianos, mítines, festejos, debates, anuncios. Dale que te pego con Cataluña, alianzas de gobierno, el Valle de los Caídos, la ultraderechita que deja la casa madre y las crisis de la nueva política.

Pero esto se va acabando. Tendremos alcaldes y alcaldesas, presidentes y presidentas en las Comunidades Autónomas, nuevo gobierno de la nación y un reparto de cargos en al Parlamento Europeo. Intentarán mantener nuestra atención sobre sus problemas internos, de gobierno, o de oposición. Pero la naturaleza anuncia ya el verano, con sus bruscos cambios climáticos y sus vacaciones en el horizonte.

Vuelve la vida a pié de calle. Se adelanta el final de curso acatando esa nueva moda impuesta por algún ocurrente apoltronado. En colegios e institutos, desde primeros de junio, quienes han suspendido intentarán una acelerada recuperación y quienes no han suspendido irán a clase a hacer más bien poco, casi nada, o dejarán de ir a clase por su cuenta y riesgo. Lee el resto de esta entrada »


La derecha necesaria

junio 12, 2019

Como era previsible, las pasadas elecciones generales, autonómicas y municipales se han saldado con un revolcón considerable del Partido Popular. El voto de la izquierda se ha concentrado, en buena medida, en el Partido Socialista, mientras que el votante conservador ha evidenciado la indefinición en el espacio político de la derecha, donde queda mucho por decidir.

Es cierto que el Partido Popular es una organización estructurada que ha sido capaz de mantener en su poder un buen número de ayuntamientos y seguir siendo la primera fuerza de la derecha, el primer partido de la oposición, aunque ha sufrido un declive importante en algunas Comunidades Autónomas. En algunas de ellas, como Cataluña, ha desaparecido prácticamente del escenario político.

En el Partido Popular han convivido, desde sus comienzos, sectores centristas y de ultraderecha, democristianos y liberales, antifranquistas y herederos de la dictadura, miembros de ricas familias y de familias trabajadoras de barrios populares, pequeños comerciantes y grandes empresarios, sectores homófobos y potentes colectivos LGTBI. Durante mucho tiempo todo aquello se aglutinaba bajo la amplia denominación de centroderecha, donde cada cual se sentía bien representado. Lee el resto de esta entrada »


Ciudadanos en su laberinto

junio 12, 2019

Ciudadanos pasa por ser uno de los partidos que ha perdido las elecciones autonómicas y municipales. Quienes realizan esta afirmación argumentan que no han conseguido superar al Partido Popular en las circunscripciones en las pretendían visualizar el sorpasso, como es el caso de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid.

En consecuencia Albert Rivera no consigue convertirse en líder de la oposición y seguirá siendo segunda fuerza de la derecha, al menos por el momento, porque con el panorama político que tenemos, nada es permanente y todo es tremendamente evanescente.

Sin embargo, Ciudadanos no ha salido tan mal parado como pudiera parecer en un primer momento. La dispersión del mapa político español hace que su presencia sea determinante a la hora de configurar gobiernos municipales y autonómicos. Los casos más paradigmáticos son, tal vez, los de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid. Aunque no conviene olvidar la relevancia del paso que ha dado el ex-primer ministro francés, Manuel Valls, al frente de la candidatura del partido en Barcelona.

Ciudadanos ha sido un partido laberíntico, errático y pendular desde su nacimiento. Sus orígenes se pueden rastrear en la izquierda socialdemócrata no nacionalista en Cataluña. Posiciones centristas de las que hoy se encuentran muy alejados. Hace no mucho tiempo, poco más de tres años, tras aquellas elecciones que tuvieron que repetirse, pactaba con un PSOE liderado por el mismo Pedro Sánchez al que ahora niegan el pan y la sal. Hoy sus prioridades han pasado a ser las de los pactos preferentes con el PP y la alianza de facto con la ultraderecha.

Son un partido que juega al centro, pero con un claro desplazamiento en muy poco tiempo, desde el centro-izquierda hacia el centro-derecha y, en no pocas ocasiones, a la derecha del PP. Así, van instrumentalizando las bazas que les brinda el separatismo catalán y explotando la imagen de liberales en lo económico que les ha permitido obtener los favores de muchos sectores empresariales. Las gafas de ver españoles, las bajadas de impuestos a las empresas y los beneficios a los autónomos, son un mantra, una cantinela esgrimida sin cansancio, hábilmente manejada, para atraer votos, apoyos, simpatías y ayudas.

El problema es que no todo vale, los bandazos comienzan a hastiar a parte de su electorado y crean tensiones entre sus propias filas. Manuel Valls no es un sirviente fiel y agradecido. Es un político europeo que ya ha dicho que hará cuanto pueda para que en Barcelona no gobierne el independentismo, aunque para ello tenga que dar su apoyo a la investidura de Ada Colau , junto a los socialistas. Igualmente ha anunciado que se desgajará de Ciudadanos si hay acuerdos en Madrid con la ultraderecha. Pura coherencia europeísta y democrática.

Mientras tanto, Alberto Rivera sigue deshojando la margarita. Pero el tiempo es limitado. Tiene que elegir si responde a las pretensiones iniciales de representar una derecha moderna, de centro y liberal (no confundir con ultraliberal). Si representa una opción electoral capaz de pactar a su derecha y a su izquierda, haciendo valer sus planteamientos. O si, por el contrario, quiere convertirse en una moderna Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), dispuesta a abrir las puertas y dejar expedito en camino a las fuerzas más reaccionarias de nuestro país.

Las elecciones en España, pese a las tensiones políticas que se han introducido artificialmente en nuestra convivencia, las siguen ganando quienes controlan el voto de centro, unas veces desplazado hacia la izquierda y otras hacia la derecha. El PSOE ha estado hábil para representar este caudal que sigue fluyendo por debajo del combate de supervivientes en que se ha convertido la vida nacional.

Ahora habrá que ver si Ciudadanos sabe aprovechar sus posibilidades de negociar acuerdos equilibrados de gobierno, o si persiste en su empeño de tensar la cuerda a base de nacionalismos y alianzas con la ultraderecha. Yo preferiría que salieran del laberinto, se quitasen las gafas de ver españoles y se aplicasen a identificar nuestros verdaderos problemas económicos y sociales, adelantar propuestas, ensayar soluciones y corregir errores a base de escuchar a la ciudadanía y negociar a diestro y siniestro.

Es el momento. Ahora se juegan el ser, el no ser y el cómo quieren ser de mayores. El Vamos y el Hacia dónde Vamos.