Evo, el líder indígena cocalero

diciembre 2, 2019

-Han permitido que la Biblia vuelva a entrar en el Palacio de Gobierno ¡Primero Dios!

Es la flamante e infamante presidenta golpista de Bolivia tomando el poder. Todo un programa de gobierno. La cruz y la espada de las fuerzas armadas, el dinero, la corrupción y la policía que han desalojado a Evo Morales de la Presidencia. Vuelven los buenos tiempos del fracasado ultraliberalismo de la Escuela de Chicago.

Estoy en la sala de reuniones de la Comisión Ejecutiva de CCOO de Madrid. En un hoy, que no es hoy. Un día cualquiera de un año indefinido, hace más de una década. Recibo a un líder sindicalista cocalero llamado Evo Morales. Recorre varios países europeos. Se reúne con líderes políticos y sindicales. Difunde los problemas de los indígenas bolivianos. Habla de su intención de presentarse a las elecciones presidenciales.

En Bolivia los campesinos productores de coca defienden sus derechos formando sindicatos. Evo es uno de sus líderes. Los problemas de los indígenas son muchos. Sobre todo la condena de silencio, privados de la tierra, del agua, de los derechos más esenciales a la salud, la educación, una vivienda digna, un empleo que asegure unos ingresos suficientes para vivir.

Han pasado los años y aquel sindicalista de los productores de hoja de coca (no confundir con los industriales de la coca, los traficantes de coca, los gobiernos que protegen el inmenso negocio de la droga) terminó llegando democráticamente a la presidencia de Bolivia.

Desde entonces el Producto Interior Bruto se ha más que triplicado. Evo ha reducido su salario casi en un 60 por ciento, mientras que el salario mínimo se ha multiplicado por 10. Ha reducido la mortalidad infantil a la mitad. Sus campañas de vacunaciones han permitido la casi total eliminación de enfermedades como el sarampión, la polio, la rubeola. Los presupuestos de salud se han triplicado.

Los recursos educativos han pasado de medio millón de dólares a casi tres millones y medio y Bolivia ha sido declarada territorio libre de analfabetismo. Las mujeres ocupan más de la mitad de los puestos en la Asamblea Nacional y poco menos de la mitad en el Senado. Casi el 70 por ciento de ellas son mujeres indígenas. Evo ha creado una pensión pública a partir de los 65 años y un programa de ayudas económicas para todos los estudiantes.

El país es dueño de sus telecomunicaciones, su petróleo, su gas, su telefonía, su electricidad, su tierra, su agua. No quiere decir que el Estado sea el dueño de las empresas, pero participa en las mismas y asegura que los tradicionales abusos sobre la población se hayan eliminado. No hay que olvidar que hacer llegar el agua a cada casa, o instalar un sanitario en cada vivienda, era una conquista impensable antes de llegar Evo.

Durante su mandato se construyeron decenas de fábricas de litio, cemento, automoción, textiles y casi 13.000 cooperativas. 134 nuevos hospitales. Más de 1.100 escuelas, Más de 7.000 centros deportivos y 25.000 kilómetros de nuevas carreteras.

Es la inmensa tarea de un indígena, pobre, sindicalista, que no acabó los estudios primarios, al que el orgullo de clase, las convicciones personales, el compromiso con su pueblo, le llevó a disputar el gobierno y la Presidencia a los que estudiaron en Chicago, Harvard, Oxford, Yale, o en una universidad española. Formados para seguir haciendo lo que siempre habían hecho sus antecesores. Nada nuevo bajo el sol en El Alto.

Dirigir un país tan pobre como Bolivia, obtener los recursos necesarios para acometer las inversiones imprescindibles para su desarrollo, atender y resolver las tensiones entre sectores sociales tradicionalmente enfrentados y con intereses contrapuestos debe ser tremendamente complicado.

Construir una carretera puede ser bueno para el desarrollo de un territorio, pero puede deteriorar el medio ambiente. Cerrar una instalación petrolera en la selva es bueno para el medio ambiente, pero malo para la economía nacional. Dar tierras al campesinado puede ayudar a mucha gente, pero los desmontes e incendios pueden contribuir a que la selva continúe retrocediendo y los problemas ambientales sigan aumentando.

Con todo no ha sido ninguna de estas cosas la que ha conducido al golpe de Estado perpetrado por la policía, el ejército, una parte del empresariado, los corruptos de siempre y la domesticada oposición política, con permiso del imperio del Norte. Los inmensos beneficios económicos de las grandes corporaciones se han visto reducidos, los corruptos se encuentran sometidos a procesos judiciales. Ocho bases estadounidenses han sido cerradas.

Por si faltaba algo en el golpe, resulta que Bolivia es dueña de las mayores reservas de litio del planeta, imprescindible para fabricar las baterías eléctricas de los coches que fabrican masivamente las multinacionales.

Tampoco la jerarquía eclesiástica boliviana ve con buenos ojos que la nueva Constitución haya eliminado el catolicismo como religión de Estado. Evo se declara católico de base y, como la mayoría de los indígenas, practicante del culto de la Pachamama, la Tierra Madre. El Papa visitó Bolivia,

-Pido humildemente perdón no sólo por las ofensas de la propia Iglesia, sino por todos los crímenes contra los pueblos originarios, durante la llamada conquista de América.

En alguna ocasión Evo ha dejado claro, sobre Francisco,

-Tengo enormes coincidencias sobre el capitalismo, sobre la Madre Tierra, sobre la justicia social. Por eso desde el momento en que lo conocí en Brasil, hace dos años, dije: Ahora sí tengo Papa.

Está ocurriendo en América Latina, desde Chile a Venezuela, pasando por Ecuador, Colombia, o Brasil. Los pueblos aspiran a vivir con dignidad y no soportan el enriquecimiento abusivo, las desigualdades crecientes, la secular pobreza. En el siglo pasado, con la complicidad de los Estados Unidos, proliferaron los golpes militares que impusieron el rancio neocolonialismo y el ultraliberalismo destructor de economías, pueblos y recursos.

Hoy Bolivia, con la complicidad de Trump, vuelve a vivir un golpe de cruz, dinero, espadas militares y botas policiales. Evo es otra de sus víctimas. El pueblo boliviano afronta uno de los periodos más duros de su historia por haberse atrevido a soñar aquello que el Papa de Roma les dijo en su visita, allá por 2015,

-Necesitamos un cambio. Queremos un cambio real. Un cambio de estructuras. Este sistema ya no se aguanta. No lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los pueblos… Y tampoco lo aguanta la hermana Madre Tierra.

Y Evo responde,

-Mi único pecado es ser Indígena y amar a mi Pueblo.

Así pues este golpe es el de la fuerza bruta y las malas artes del dinero corrupto, dueño de las fakes repetidas sin parar, el de las espadas cruzadas de militares, policías y los omnipresentes asesores estadounidenses. Pero la cruz ya no es suya, ni lo son los pueblos, ni lo es la Tierra.


Sindicalismo y elecciones

noviembre 3, 2019

Vamos hacia unas nuevas elecciones políticas que se van convirtiendo en costumbre, rutina y hasta manía. Elecciones poco ilusionantes para la izquierda que esperaba un gobierno de coalición, confluencia, cooperación, o como hubiera querido llamarse, pero con un programa de progreso que superase los recortes, o al menos repartiera los esfuerzos equitativamente.

Elecciones convertidas en segunda oportunidad para una derecha que daba por descontados unos cuantos años de gobierno de la izquierda y que se ha encontrado de bruces con la posibilidad de recomponer la figura y rehacer el mapa político nacional.

Elecciones que parece que lavarán definitivamente la cara de un bipartidismo que se apresta a beneficiarse de las contradicciones, dudas, indefiniciones, incapacidades de una autodenominada nueva política que ha envejecido a pasos agigantados. Los vaticinios no son halagüeños para riveristas, pablistas, ni tampoco para el errejonismo surgido de la dispersión y fractura de Podemos, sus confluencias y mareas.

Si otro beneficiario colateral pudiera haber en todo este inmenso disparate sería el de la ultraderecha emergente que no ha tenido tiempo de desgastarse y que representa lo más oscuro del pasado que había estado, hasta el momento, agazapada y cazando a la retranca en los apacibles cotos aznaristas y del aguirrismo.

Como siempre, los grandes perdedores serán las trabajadoras y trabajadores y sus organizaciones. No me refiero sólo a sus sindicatos, que también, sino a toda clase de organizaciones sociales, ya sean vecinales, ecologistas, culturales, deportivas, o de cualquier otro tipo.

Las luchas sindicales de los últimos años han combatido las reformas laborales, sus efectos en la negociación colectiva y la pérdida de derechos conquistados. Junto a otras organizaciones sociales, los sindicatos han construido plataformas, mareas, cumbres, para hacer frente a los recortes sanitarios, educativos, en servicios sociales, o defender el sistema público de pensiones. Lee el resto de esta entrada »


Un sindicalista revolucionario en La Canadiense

octubre 28, 2019

Hace ahora 100 años, Salvador Seguí, a quien por su tierra llamaban el Noi del Sucre por su afición a comerse los terrones de azúcar que le servían con el café, pronunciaba una conferencia en el Ateneo de Madrid. Junto a otro conocido anarcosindicalista, Angel Pestaña, andaba embarcado en un ciclo de conferencias por toda España.

Explicaban, a quien quería escuchar, el éxito de la Huelga de La Canadiense, la situación tormentosa del nacionalismo catalán, las tortuosas relaciones con la burguesía y las estrategias del sindicalismo en un momento tan complicado como el que acabaría desembocando en la Dictadura de Primo de Rivera, el último intento del Borbón para echar tierra sobre la corrupción y la insostenible situación social y política del país.

Un momento marcado por la crisis económica mundial desencadenada tras el estallido de la I Guerra Mundial, que terminaría con estallidos revolucionarios en Rusia, Alemania, o el nacimiento del fascismo en Italia. Dos huelgas generales habían sacudido España a finales de 1916 y, de nuevo, de forma un tanto precipitada, en 1917.

La burguesía catalana andaba revuelta y convocaba la Asamblea de Parlamentarios en Barcelona, para plantear la reforma de la Constitución de 1876, en uno de esos movimientos pendulares que les llevaba del independentismo a las exigencias de intervención urgente del ejército para contener a las masas obreras. Lee el resto de esta entrada »


Trabajo decente ya

octubre 5, 2019

Rompo mi línea de reflexiones sobre la formación de los trabajadores y trabajadoras, aunque prometo no abandonarla, para abordar una cita anual que suele pasar despercibida, pero que me parece importante, no tanto por lo que se haga, sino por lo que representa. Me refiero a la convocatoria de la Jornada Mundial por el trabajo Decente cada 7 de octubre.

El concepto de trabajo decente fue acuñado por Juan Somavía en el primer informe que presentó como Director General de la Organización Internacional del Trabajo OIT), en 1999. Trabajo Decente, según la propia OIT, significa  aquello a lo que aspira toda persona a lo largo de su vida laboral y que podemos resumir en tener un puesto de trabajo acompañado de derechos laborales, cobrar un salario justo, conseguir protección ante los riesgos laborales, obtener protección social para las familias. Una pensión cuando llega a la edad de jubilación.

Trabajos dignos que mejoren a las personas y a la sociedad, que aseguren la libertad para expresar opiniones, negociar, organizarse en sindicatos, con igualdad de oportunidades, igualdad entre mujeres y hombres. El Trabajo Decente se ha ido constituyendo en una barrera frente a los desmanes planetarios del capitalismo en su versión ultraliberal y depredadora del planeta. Lee el resto de esta entrada »


El sepulcro del tirano

octubre 5, 2019

Unanimidad. Dicen en los medios que el Tribunal Supremo ha rechazado por unanimidad el recurso presentado por la familia Franco para evitar la exhumación del dictador del Valle de los Caídos. El nombre del valle no tiene desperdicio, porque los llamados caídos fueron, en realidad, derribados, abatidos, asesinados, fusilados de frente, o de espaldas, tirados en fosas comunes. Con saña empecinada, rencor acumulado, ira desmedida, ferocidad sin límites.

Unanimidad, también, en la decisión de que el destino de los restos del tirano no sea la catedral de la Almudena, sino el cementerio de Mingorrubio, donde ya se encuentran su esposa, Carmen Polo, su hija también Carmen, sus dos manos derechas, Carrero Blanco y Arias Navarro, junto a un buen número de sus ministros y compañeros de armas, sin que falten algunos de sus fieles empresarios como Banús, ilustres familias del régimen y hasta el panteón familiar de algún sanguinario dictador dominicano como Trujillo. Nada que ver con las decenas de miles de víctimas que le rodean llenando cada noche de sangre derramada su alma.

Allí seguirá muriendo junto a una parte importante de los suyos, como en el mejor de sus cortejos cantado por Joaquín Sabina. Adivina, adivinanza. Mucho más de lo que pueden tener quienes yacen sin nombre en las cunetas, junto a las tapias de los cementerios, o en fosas comunes, en los campos de refugiados franceses y después, humo y cenizas, en los campos de concentración nazis, en los atentados y sabotajes de la resistencia, o en las trincheras del ejército de la Francia Libre, que les ofreció la oportunidad de morir combatiendo el fascismo internacional, el nacionalsocialismo, con la esperanza de que después Europa barrería el nacionalsindicalismo de las estepas castellanas. Lee el resto de esta entrada »


Sindicalismo, sociedad, partidos y política

octubre 5, 2019

Muchos nos lamentamos de lo que acaba de ocurrir en la política española. Esa inusitada, surrealista, imprevisible convocatoria de las cuartas elecciones generales consecutivas en menos de cuatro años. La mayoría de la población asiste, entre la indignación y el asombro, a la irresponsabilidad inadmisible de unas fuerzas políticas, que se recrean hablando de Estado, Patria, Nación, mientras parecen ir a lo suyo, siguiendo lógicas que no son las habituales entre el común de los mortales.

Nosotros preocupados por las inundaciones, por los incesantes asesinatos machistas, la subida de los precios, el cambio climático, los empleos inseguros, inestables, precarios; por la imposibilidad de comprar unas viviendas que, sin embargo, alguien tiene que estar comprando, porque no bajan de precio; el inicio siempre caótico del curso de nuestros hijos, las situaciones insostenibles de dependencia de nuestros mayores. Y ellos a lo suyo. A declararse incapaces de llegar a un acuerdo de izquierdas, o cerrados a cualquier posibilidad de facilitar la gobernabilidad del país, desde la derecha.

Se me ocurre que, tal vez, hemos confiado demasiado en la primacía de lo político, ignorando una vez más que la política es de esas pocas cosas importantes que no podemos dejar sólo en manos de los políticos. Las políticas deberían ser decididas en muchos espacios organizativos, que no tienen que ver, tan sólo, con los partidos.

Les hemos dado mucha autonomía, votamos cada cierto tiempo y les dejamos mano ancha, vía libre, independencia hasta de sus votantes. Ahora nos lamentamos de que hacen cosas que nada tienen que ver con nosotros, con la ciudadanía de a pié, con los trabajadores y trabajadoras.

Nuestro sindicalismo, desde sus inicios, tiene una profunda influencia marxista. Lee el resto de esta entrada »


El atasco de la formación

septiembre 26, 2019

Acabó el periodo vacacional. Los políticos desaparecidos vuelven a reaparecer sin dar muestra alguna de haber aprovechado el descanso para resituar sus posiciones. Ni en la derecha, ni en la izquierda, parece que hayamos avanzado un ápice en restablecer un mínimo de eso que denominan el sentido de Estado que permita formar un gobierno que evite una nueva convocatoria de elecciones. Es como si todos se encontraran en funciones, afrontando los prolegómenos de una nueva cita electoral.

Hablan de España. Opinan sobre jubilaciones, peroran sobre los autónomos, disertan sobre el desempleo, profieren sentencias sobre los refugiados y los inmigrantes, negocian ministerios, comentan los asuntos sucios de los demás, ocultan los turbios negocios propios. Saben de todo. De todo opinan. De todo, menos de la formación. La formación ha perdido fuelle, pié, interés en el debate político. Hasta el Ministerio de Educación, el mismo que ocuparon ministros como Marcelino Domingo, Joaquín Ruiz-Jiménez, Fernando de los Ríos, Salvador de Madariaga, o Alfredo Pérez Rubalcaba, parece tener poco rédito político.

Cuando haya un Gobierno, cualquiera que sea su signo político final, presagio que sus responsables comenzarán diciendo que en la formación se encuentra el futuro del empleo en nuestro país.  No les faltará razón, aunque todos sabremos que se tratará tan sólo una cortina de humo para ganar tiempo hasta que los verdaderos negocios de la política comiencen a funcionar.

Vivimos un mundo de cambios acelerados. En una Europa en la que dos de cada cinco trabajadores y trabajadoras han vivido ya cambios tecnológicos importantes en sus puestos de trabajo y casi la mitad ha visto como cambiaban la organización de su trabajo y las formas de desempeñar las tareas a lo largo de los últimos cinco años. Dos tercios de quienes hoy están comenzando sus estudios obligatorios terminarán trabajando en nuevas profesiones de las cuales hoy no tenemos ni idea. Lee el resto de esta entrada »