La conjetura de los Nadie

abril 5, 2019

Los Nadies me parecen la medida del tiempo que nos toca vivir. A veces como herida, otras como cicatriz. Sus vidas son la llave para adentrarse en los misterios del mundo. Su existencia juzga la historia. Salva a unos, condena a otros. Para ellos he escrito un poemario y un libro de cuentos que se adentra en La Tierra de los Nadie.

Los Nadies constituyen una conjetura a cuyo análisis y demostración deberíamos dedicar muchos esfuerzos. Tantos, al menos, como los que dedicaron cientos de matemáticos durante un siglo, a intentar demostrar  la conjetura de Poincaré, considerado uno de los siete problemas del milenio, establecidos por el Clay Mathematics Institute.

Hasta que un ruso, Grigori Perelmán, lo resolvió. A renglón seguido renunció al millón de dolares del premio y rechazó la Medalla Fields, el equivalente a un Premio Nobel en Matemáticas.  Pero esta es otra historia que merece la pena ser contada en otro momento.

He tomado para mis libros el término Nadies de ese precioso poema de Eduardo Galeano que siempre me estremece, Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres. El corrector me subraya en rojo la palabra nadies. No tiene por qué un corrector diseñado para la escritura políticamente correcta, saber discernir la perfección que habita en este plural que sólo existe en el español andino que se habla en las fronteras de Ecuador, Perú, Bolivia. Lee el resto de esta entrada »

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15 años del 11M

abril 5, 2019

Me resulta imposible articular un discurso coherente sobre aquel 11-M. El paso del tiempo no ha matizado en nada aquella incapacidad de entender a golpe de razón lo que había sucedido en un instante, cambiando Madrid y nuestras vidas para siempre. Sólo pude aferrarme entonces, sólo puedo refugiarme ahora, para mirar el pozo sin fondo de sinsentido, desolación, dolor, en el poema Los Heraldos Negros, de César Vallejo:

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé! / Golpes como del odio de Dios, como si ante ellos, / la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma. ¡Yo no sé! / Son pocos, pero son. Abren zanjas oscuras/ en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte. / Serán tal vez los potros de bárbaros atilas, / o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

El año 2003 había sido duro. Se había inaugurado con las costas gallegas cubiertas por el chapapote. España vivió unas Navidades negras que ni toda la marea blanca solidaria conseguía aliviar. Miles de voluntarios acudieron a limpiar las playas de aquello que Rajoy, como portavoz y vicepresidente del gobierno de Aznar, definía como hilitos, cuatro en concreto, regueros solidificados con aspecto de plastilina. Lee el resto de esta entrada »


Relatores, comisionados, observadores y otros ingenios

marzo 10, 2019

Anda el país un poquito raro, bastante raro, hay que reconocerlo. Es como si quienes se han postulado y obtenido el mandato electoral para gobernar, ya sea en el Estado, la Comunidad, o los Ayuntamientos, lo hicieran con porte aguerrido, sacando pecho, pero con mano temblorosa.

El gobierno del Estado acaba de presentar y retirar de inmediato, la idea de designar un Relator que actúe como una especie de mediador entre los partidos catalanes. No se sabe muy bien con qué funciones, ni tan siquiera ha llegado a concretarse el nombre en cuestión, pero ahí queda como resultado inmediato la manifestación, más o menos pinchada, que las derechas unidas han convocado en Colón.

Mi amiga Yolanda Moya, compañera de mi otro amigo, el periodista Alfonso Roldán, me recuerda desde su blog que no hace más que pensar en Julia esa estatua de niña catalana, de doce metros de altura, que sueña Madrid con los ojos cerrados en plena Plaza de Colón. Qué habrá pensado, imbuida como está en su seny, su prudente silencio, su paz interior, al ver ese despliegue de banderas nacionales enarboladas como barrera frente a las otras Españas. Lee el resto de esta entrada »


La banca siempre gana

marzo 10, 2019

Me voy de gestiones bancarias. La verdad es que procuro no consumir demasiado tiempo esperando turno en una sucursal, o haciendo cola ante una caja. Me he ido acostumbrando (o me han ido amoldando), a realizar  gestiones sencillas desde casa, conectado a un viejo ordenador. Me he instalado cómodamente en el más básico de los niveles, sin haberme atrevido a incurrir en las prácticas de esos jóvenes que ponen el móvil encima de un datáfono y pagan la hamburguesa.

Pero, aún con ese Nivel Below, bajo, de abajo, ínfimo, me doy cuenta de que hace meses que no piso una oficina bancaria más allá del cajero. Pero hay veces en las que no hay más remedio que poner un papel sobre la mesa física de un bancario, o bancaria, que no banquero, o banquera y firmar algo delante de él.

Procuro concentrar las gestiones bancarias en un solo día, para quitármelo de en medio de un plumazo. En estos pocos meses en los que les he dejado solos, me asombro de que la oficina ya no existe. La caja ha desaparecido. Allí no hay dinero. Si quieres dinero te acompañan amablemente a los cajeros automáticos.

Te acomodan ante una mesa de terraza de bar y te sirves un café, mientras esperas que las otras mesas se vayan despejando. Entre sorbo y sorbo ojeo un folleto en el que me cuentan que acabo de adentrarme en un espacio inspirado por mí. Más tecnológico, pero más personal, humano, cercano y transparente. La verdad es que si prestara un poco de atención, no sería difícil enterarme de los trámites que se van realizando a mi alrededor. Transparencia absoluta. Lee el resto de esta entrada »


Un año más en Atocha

febrero 13, 2019

Hace casi cuatro años, poco después del 24 de enero, día en el que como cada año conmemoramos el momento en que fueron asesinados los Abogados de Atocha, fallecía Lola González Ruiz. El pasado 20 de enero se cumplían 50 años del asesinato de su novio, Enrique Ruano, cuando se encontraba detenido por la Brigada Político-Social, la Gestapo del régimen franquista.

Hay pocas historias de amor tan tristes como la de Lola. Perdió primero a su novio Enrique, cuando ambos eran jóvenes estudiantes de Derecho y ocho años después, ya ejerciendo como abogada, dedicada a la defensa de los vecinos y vecinas de los barrios de Madrid, fue víctima del atentado perpetrado por un grupo ultraderechista en el despacho laboralista de la calle Atocha, 55. En el atentado quedó gravemente herida y perdió a su esposo Francisco Javier Sauquillo.

Se ha contado mil veces que el destino y el azar quisieron que aquella tarde los nueve abogados de los barrios intercambiaran su despacho, situado un poco más abajo, en la misma calle de Atocha, con el de los abogados laboralistas, que pasaban consulta en el número 55, dirigido por Manuela Carmena. Cinco de ellos murieron y cuatro sobrevivieron al atentado, pero quedaron marcados para el resto de sus vidas. Todos ellos. Especialmente Lola. Lee el resto de esta entrada »


Bernanos, o la libertad olvidada

enero 23, 2019

No recuerdo por qué circunstancia me topé con la referencia de un libro como Los grandes cementerios bajo la luna. Acudí a una librería religiosa especializada. Pregunté qué tenían de su autor, el católico Bernanos. La amable librera tuvo que buscar el nombre, que no le sonaba y terminó encontrando una de sus obras, Diálogos de Carmelitas, que se había vendido hace algunos meses. Algo raro hay en un autor católico, al que no reivindican ni los suyos.

Bernanos sigue incomodando. No es para menos. Un hombre que se reclamaba monárquico en la republicana Francia y que no dudaba en fustigar sin contemplaciones a los nacionalistas, monárquicos, derechistas y ultracatólicos de Acción Francesa. Que rechazaba abiertamente el escenario hitleriano, mussoliniano y estalinista, que se perfilaba en Europa.

La Guerra Civil española pilló a Bernanos en Mallorca. Se llevaba bien con los falangistas. Su hijo Yves se integró inmediatamente en las escuadras de la Falange que se hicieron con la isla. Pronto llegaron las detenciones, los paseos nocturnos, los fusilamientos sistemáticos de gentes que no habían herido ni matado a nadie.  Su hijo, desgarrando la camisa azul de falangista y gritando que aquella noche las escuadras habían matado a dos pobres viejos campesinos. Lee el resto de esta entrada »


María Luisa, una madrileña valiente

enero 23, 2019

 

En estos tiempos de reivindicación de la igualdad de la mujer, me parece necesario recordar a María Luisa Suárez, que acaba de dejarnos con 98 años de edad. Una de esas personas que luchó por la emancipación, la libertad y los derechos en tiempos mucho más difíciles de los que hoy nos toca vivir.

Nació María Luisa en Madrid en 1920. Sus padres eran republicanos y decidieron que su hija tuviera una educación laica y librepensadora. Por eso su formación inicial se desarrolló en la Institución Libre de Enseñanza, ese proyecto de regeneración, modernización y europeización de la enseñanza que puso en marcha Francisco Giner de los Ríos.

Las botas militares pisotearon todas aquellas buenas intenciones pedagógicas, el reconocimiento de los derechos que la República había concedido a las mujeres y cualquier intento de reformas sociales, o políticas, que pudieran dar voz, protagonismo y poder al pueblo. Sin embargo, el poso de todo lo vivido en aquellos primeros años acompañó a María Luisa, a lo largo de toda su existencia.

Se empeñó, recién acabada la guerra, en ingresar en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense, aunque fuera la única mujer matriculada allí en 1941. Hay que hacerse a la idea de dónde entraba nuestra joven heroína. Una facultad completamente masculina, cuando no abiertamente machista, en la que enseñaban profesores que habían superado todas las depuraciones del régimen franquista y que tenían un alto sentido y un elevado concepto de la clase a la que pertenecían y a la que estaban destinados a defender. Lee el resto de esta entrada »