El destrozo económico y social del coronavirus

mayo 12, 2020

Algunos economistas se han convertido en obligada referencia en no pocos programas televisivos especializados en echar carnaza al circo donde los tertulianos se enzarzan a mamporros de amañada lucha americana, en defensa de tal o cual partido, de tal o cual líder político. Luego acaba el espectáculo, se saludan, se toman juntos una cervecita, cobran y se van para casa, solos, o acompañados, pese al confinamiento

(esa desgarbada figura que cruza en ropa interior ante la cámara por detrás del pretencioso tertuliano online)

-Hay dos clases de economistas, los que no saben hacer predicciones y los que no saben que no saben hacer predicciones.

(dice Xabier Sala i Martin en su libro Economía liberal per a no economistes i no liberals)

Recuperación en V, recuperación en U, recuperación en L, ya no sé cuantas clases de recuperaciones llevamos escaladas y desescaladas. Parece evidente que nuestros economistas no han vivido nunca antes (nosotros tampoco) una situación como la que padecemos en estos momentos. No vivieron la Gran Crisis del 29,

(esa que llamaron Gran Depresión, Crac, Jueves Negro, Lunes Negro, Martes Negro)

más parecida a la que se desencadenó con la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008, de la que aún no acabábamos de salir y que sigue instalada entre nosotros, con sus secuelas de precariedad laboral e inestabilidad económica, con periodos frecuentes y alternos de crecimiento, desaceleración y recesión.

Tampoco vivieron las consecuencias de la crisis generada por la Gripe Española de Kansas. Curiosa la historia de esa gripe estadounidense exportada por las tropas que acudían a combatir en la I Guerra Mundial y que se expandió por todo el planeta, cuando la contienda terminó y los jóvenes, felices, e infectados soldados, volvieron a sus casas repartidas todo el mundo

(algo así como 500 millones de infectados, casi un tercio de los habitantes del planeta y más de 50 millones de muertos, más jóvenes que mayores, más jóvenes que niños, muchos más pobres que ricos).

Los países en guerra no hablaban de fallecimientos de tropas, pero en la España neutral no había problemas para informar, por lo cual el mundo acabó creyendo que el virus venía de España y terminamos dando nombre a la famosa gripe, Spanish Influenza

(La fiebre de los tres días. En Madrid hay 80.000 atacados. S.M. el Rey enfermo. El Sol, martes 28 de mayo 1918). Lee el resto de esta entrada »


1º de Mayo con Coronavirus

abril 29, 2020

130 años, esos son los que se van a cumplir este 1º de Mayo, una fecha redonda para conmemorar de forma especial el Día del Trabajo. En esta ocasión comenzábamos a dar por superada la larga crisis económica iniciada en 2008,

(en el horizonte siempre hay alguna nueva crisis apuntando)

pero por lo pronto parecía que la nueva economía

(de la precariedad, la temporalidad, los bajos salarios, la fractura laboral, la brecha digital, la desigualdad social)

creaba suficiente empleo

(de mala calidad y mal pagado, eso sí)

como para exigir un reparto más justo y equitativo de las rentas.

Con un gobierno de izquierdas, esa hubiera sido la naturaleza de la celebración del 130 aniversario del 1º de Mayo,

(recuperar parte del terreno perdido por la crisis en la negociación colectiva y en las empresas)

pero una vez más la vida y la muerte son imprevisibles, por más que los humanos creamos que pesamos algo en estas decisiones del universo.

En muy poco tiempo hemos comprobado nuestra fragilidad como especie en un planeta al que estamos sobreexplotando y maltratando sistemáticamente, en muy poco tiempo hemos comprobado que un mundo construido al servicio de los poderosos y sometido al dios dinero, se vuelve contra nosotros y nos devuelve toda la miseria y la maldad que hemos ido sembrando.

Este 1º de Mayo lo viviremos sin una manifestación callejera, lo cual no quiere decir que dejemos de recordar que hace 131 años el Congreso de París, el que convirtió a los partidos socialistas y laboristas en Segunda Internacional, decidió conmemorar al año siguiente la lucha por las 8 horas de trabajo, la Huelga de Chicago, la Revuelta de Haymarket y el juicio y ejecución de cinco anarquistas acusados de organizar aquello. Lee el resto de esta entrada »


Aprender de la pandemia

abril 29, 2020

No hay un solo país que estuviese preparado para hacer frente a una pandemia como la que estamos viviendo, los hay que han atinado más que otros, por casualidad, porque tuvieron asesores que acertaron, porque contaban con más medios, porque lo vieron venir y aprendieron de las experiencias ajenas, porque estaban más alejados de las rutas comerciales y turísticas, pero librarse, lo que se dice librarse, nadie. En Lombardía ha sido un desastre, en el vecino Véneto les ha ido bastante mejor.

Por eso no conviene culpar a nadie de lo que ha pasado, ni de lo hecho para parar el golpe, nadie pensaba que el COVID19 saltaría tan rápido de China a Europa y cuando ya estaba en Italia y rápidamente en España, los ingleses presumían y Trump ni las veía venir, el Presidente de México abrazaba a los niños y Bolsonaro convocaba actos masivos por todo Brasil, de la mano de sus mesiánicos evangelistas.

No lo vimos venir, confiados en que nuestras formas de vida no pueden verse amenazadas por un virus, alguien vendría inmediatamente con una vacuna y lo solucionaría, si tenemos teléfonos inteligentes cómo nos va a humillar un bicho que ni es vivo, ni muerto, un zombi.

Compadezco a cualquier responsable político estatal, autonómico, o local, que haya tenido que afrontar este reto, imprevisto y desconocido. Las televisiones se han llenado de coronavirus y los programas de expertos de todo pelaje, empeñados en defender a sus amos y atacar al contrario, los tuyos lo hacen todo bien, los otros lo hacen todo mal, de vez en cuando

un psicólogo

(o psicóloga),

un médico

(o médica),

un economista

(o una idem)

explicando lo inexplicable, unos más acertados, otros menos, pero tan desconcertados como cualquiera, unos prudentes para no meter la pata, seguros hoy y seguros de lo contario mañana, las redes sociales echan humo entre consejos buenistas, insultos profusos, defensas encendidas, miedos desbocados, aplausos y caceroladas. Lee el resto de esta entrada »


Los Pactos del Sol frente al coronavirus

abril 29, 2020

Cuando todo parece ir bien, cada grupo de intereses, cada clase social, hasta cada persona, encuentra la manera de encajar en el puzle que supone vivir en sociedad. Unos ganan mucho, otros ganan poco, pero todos ganan algo, muchos ganan lo suficiente para vivir con ciertas comodidades, comprar una casa, un coche, veranear, criar a los hijos, darles carrera, o una profesión, en el horizonte no hay nubarrones, lo que venga después parece que será siempre mejor que lo que tenemos.

Es pura defensa psicológica sin base científica alguna, la historia nos dice que, cada cierto tiempo algo se enreda, se lía, empiezan a venir mal dadas y lo que iba a ser mejor termina siendo peor. No aprendemos, pero al menos por un tiempo creemos, deseamos, que todo siga igual, que nada vaya a peor. Lo cierto es que todo lo que puede empeorar, termina empeorando, si nadie lo impide.

Es en esos momentos de crisis desbocada, latente, o desvelada, cuando se pone a prueba el valor de un gobierno, de una oposición, o de las organizaciones sindicales, empresariales, sociales que vertebran la sociedad. Si los gobiernos son débiles, la oposición intranscendente y las organizaciones sociales sólo representan clubs de intereses particulares, poco podemos hacer.

Me ha tocado vivir momentos duros provocados por el terrorismo, las crisis económicas, los problemas sociales desbocados a causa de desequilibrios enquistados y lacerantes. En Madrid no han faltado. En mi experiencia, los Pactos de la Moncloa fueron un acuerdo político y social para dar el pistoletazo de salida y el respaldo definitivo al proceso democrático.

Costó mucho, porque las limitaciones salariales firmadas no compensaban el poder adquisitivo perdido por los salarios, pero hubo otras medidas que incidían en la reforma de la fiscalidad, e inversiones públicas sanitarias, o educativas. Los acuerdos siempre son temporales, al cabo de un tiempo vuelven a aparecer desequilibrios, hay que volver a las movilizaciones, a las negociaciones, a nuevos acuerdos.

Por eso en 1988 la Huelga General del 14-D supuso un aldabonazo de los trabajadores y trabajadoras del país para exigir un reparto más equitativo de la riqueza en el país, una mayor participación en las políticas públicas. La gota que colmó el vaso fue el intento de aprobar un Plan de Empleo Juvenil que intentaba crear un mercado laboral que condenaba a los jóvenes a salarios más bajos y menos derechos laborales. Entre los motivos de la Huelga se incluían las pensiones, o los derechos sindicales de los trabajadores, incluidos los empleados públicos. Lee el resto de esta entrada »


Pactos de la Moncloa, o de lo que quieras

abril 29, 2020

Segundas partes nunca fueron buenas, vaya por delante, por eso no podremos reeditar unos Pactos de la Moncloa, por mucho que nos empeñemos, ha llovido mucho desde entonces, los actores no son los mismos, la guerra civil queda mucho más lejos y hay demasiados intereses políticos y económicos en juego.

Los Pactos de la Moncloa se produjeron al calor de una crisis económica que producía subidas de los precios de más del 27% al año, el modelo de Transición hacia la democracia no estaba decidido, la Constitución no había sido aprobada, el franquismo seguía matando

(el asesinato de los Abogados de Atocha, el impresionante y pacífico entierro, la demostración pacífica de organización y fuerza del PCE y de las CCOO, abrieron las puertas a la legalización definitiva del Partido Comunista y luego, al final, de los sindicatos, de las Comisiones Obreras)

las tensiones políticas y sociales arreciaban, buena parte de la derecha política añoraba el franquismo, mientras los poderes económicos emanados de los privilegios franquistas necesitaba legitimidad y seguridad para sus fortunas y los torturadores necesitaban seguir siendo policías y recibiendo méritos y condecoraciones.

La Ley de Amnistía y los Pactos de la Moncloa son de octubre del 77

(vaya qué casualidad, la amnistía el 15 y los Pactos el 25)

y hoy, con más de cuarenta años de por medio, me admira cómo creímos que la Ley de Amnistía limpiaba todos los juicios, expedientes, fichas policiales, de los cientos de miles de rojos juzgados, condenados y asesinados por el franquismo, pero no,

(ahí siguen las condenas, ahí siguen las fosas)

limpiamos la imagen de Billy el Niño y todas las bandas de cuatreros torturadores y asesinos de la dictadura. Lee el resto de esta entrada »


Sanitarios frente al coronavirus

abril 3, 2020

Afrontamos uno de los mayores retos que hayamos tenido que soportar como sociedad en la etapa democrática, un reto en el que lo que está en juego es la vida. La situación que atravesamos tiene mucho de guerra, de invasión y combate desenfrenado, de crisis global y amenaza de lo incierto y desconocido.

La estamos librando con unos recursos reducidos y mermados durante años. Caímos en la trampa de la propaganda que reclamaba más mercado y menos Estado y ahora comprobamos que mientras Alemania cuenta con 8 camas hospitalarias por cada 1.000 habitantes y Francia 6´5, la media española se encuentra en 3 y la madrileña en 2´7.

Pero no son sólo camas las que faltan en la sanidad pública. Si la media europea de médicos es de 5´3 por cada 1.000 habitantes, la media española es de 3´8. En cuanto al personal de enfermería la media europea es de 9´8 por cada 1.000 habitantes y la media española de 5´3. En estas condiciones de camas y personal no puede extrañarnos el colapso de las urgencias, la saturación de los hospitales. Lee el resto de esta entrada »


La ética de los algoritmos y elcoronavirus

abril 3, 2020

Las sumas globales invertidas en Inteligencia Artificial (IA) son pasmosas. Las estimaciones hablan de 36.000 millones de dólares en 2019, que llegarán a los 80.000 millones en 2022. La IA parece que ha generado un valor comercial de 1´2 billones de dólares en 2018 y se espera que para el mencionado 2022 es valor haya ascendido a 3´9 billones.

Nos cuentan que la utilización adecuada de los datos disponibles,  puede aportar muchos instrumentos que permitan solucionar problemas de todo tipo, desde la pobreza al cambio climático, desde la crisis de los refugiados a los incendios descontrolados en Australia, o en el Amazonas. Desde reducir los déficits comerciales africanos hasta rebajar la deuda de los países subdesarrollados, en vías de desarrollo, emergentes, o como queramos subdividir las desigualdades de la tierra.

Ejemplos no faltan para mostrar la utilidad de la Inteligencia Artificial cuando es utilizada por organizaciones sociales, no gubernamentales, sin ánimo de lucro, emprendedoras, benéficas, locales, para conseguir mejoras evidentes en las condiciones de vida de personas y familias desfavorecidas, con bajos niveles de salud, alojadas en infraviviendas, invisibles, imposibilitadas de acceder al empleo, la educación, sin ingresos. Lee el resto de esta entrada »


Yo me quedo en casa y no estoy pa tontás y melonás

abril 3, 2020

Mi anterior artículo hablaba de uno de esos momentos de dureza extrema que conmovieron Madrid, los atentados del 11M en los trenes que viajaban hacia Atocha. Golpes en la vida tan fuertes que empozan en el alma la resaca de todo lo sufrido, citaba a César Vallejo.

Las cosas se estaban complicando con el coronavirus y se desconvocaron muchos actos como el que la Asociación 11M, CCOO, UGT y la Unión de Actores convocamos cada año sin fallar uno solo, en la entrada de la Estación de Atocha. Han pasado casi quince días y Madrid se ha convertido en un campo de aislamiento inmenso. Cada cual en su casa, esperando que la tempestad desencadenada pase.

En estas estamos, intentando que no nos alcance el coronavirus, entreteniendo los días en actividades de lo más variadas, desde tocar un trombón por el balcón, a contar una gracieta, cantar una canción, leer un libro, ver una película, tele-trabajar, tele-estudiar, ver la tele a todas horas con el coronavirus,  transitar por las redes sociales. Menos mal que están ahí en este momento y podemos ver la cara de nuestros familiares enclaustrados en pisos paralelos.

También salimos cada día a aplaudir a cuantos cuidan nuestra salud, nuestra seguridad y atienden nuestras necesidades más básicas. Contad conmigo para ese aplauso, pero no me pidáis que me apunte a tontás y melonás. No me pidáis que invente bulos o los difunda. Ni que aliente, acompañe, promueva campañas contra este o aquel político. Lee el resto de esta entrada »


Los dos Madrid del Coronavirus

abril 3, 2020

-Madrid, Madrid, ¡Qué bien tu nombre suena! Rompeolas de todas las Españas. La tierra se desgarra, el cielo truena, tú sonríes con plomo en las entrañas.

Machado está dándole vueltas a estos versos mientras León Felipe y Rafael Alberti perseveran

(ya van dos veces que han venido a insistir en el asunto)

en el intento de convencerle de que debe salir cuanto antes de la capital sitiada y sometida al ensayo de los aterradores bombardeos,

(cuando ya se hayan ensayado en España van a ejecutarse sobre otras muchas ciudades de Europa). Habían perdido un poeta en Granada y no querían perder otro en Madrid.

-Sálvese quien pueda, sálvese quien pueda, están cayendo bombas en Madrid.

Lo está cantando Albert Pla ante un Guernica que cumple 80 años, no ahora, hace un par de años, o tres.

Hay un Madrid, ahora mismo, que combate cuerpo a cuerpo, vida a vida, contra bombas de racimo, contra un ejército bien organizado, un nuevo ejército de tácticas novedosas, desconocidas hasta ahora, en rápida expansión, ni siquiera lo podemos matar, no es una armada de seres vivos, sino miles de millones de moléculas con armaduras grasientas, dispuestas a invadir nuestras células y transformarlas en nuestras enemigas. No lo podemos matar, si no se desintegra él mismo. Eso sí podemos facilitárselo. En esa batalla andamos de seres vivos contra mutantes.

Madrid de nuevo en el centro de todos los conflictos, de todas las batallas, las que tuvimos que librar y casi siempre perder, la que libramos ahora y que ganaremos, porque la vida siempre gana, las que vendrán y que aún ni imaginamos. Lee el resto de esta entrada »


La conspiración del coronavirus

marzo 25, 2020

Siempre hay una conspiración en marcha para explicar nuestros males y justificar la competente ineficacia de unos, la eficiente indolencia de otros y el felicísimo dolce far niente que conforma las esencias de la vida nacional. A estas alturas todos tenemos claro en España que esto del coronavirus es una conspiración en toda regla, pese a las explicaciones ofrecidas por las autoridades sanitarias. Y esto de la conspiración es libremente interpretable.

Piensa el ucraniano que son los rusos los que han llevado esta nueva peste a China y piensa el ruso que son los chinos, tal vez en connivencia con los ucranianos, los que han montado este circo. Creen algunos chinos que son los yankis los que utilizan el coronavirus en su guerra comercial contra ellos, Trump piensa cada día una cosa y lo malo es que va y lo suelta y lo hace aunque no venga a cuento.

Anuncian otros que estamos ante un virus diseñado para guerras bacterilógicas escapado de un laboratorio, o de una nave extraterrestre. Los españoles, bueno, cada uno piensa una cosa y algunos pensamos dos o más al mismo tiempo.

-De conspiraciones nada. Estamos ante la mutación de un virus animal que ha pasado a los humanos,

dice alguien cercano que lleva en su bagaje conocimientos veterinarios,

-A nuestro favor juega que según avanzan los meses el calor lo detiene porque lo inactiva,

dice mi primo que algo sabe del asunto por su profesión,

-Bueno, quién sabe…

digo yo para ver si hay base o no en eso que me cuenta. La respuesta es clara y contundente y me deja algo más tranquilo,

-Sí, sus proteínas de anclaje a las células se desnaturalizan con el calor  y le convierte en inactivo.

Lo dicho, más tranquilo, aunque al tratarse de un virus nuevo puede que no funcione con calores y fríos. Lee el resto de esta entrada »