La política de los gestos

julio 18, 2019

Las elecciones generales se celebraron hace ya más de dos meses. Las municipales, autonómicas y europeas hace más de un mes. Todo parece apuntar a que vamos hacia un periodo veraniego entretenido, en el que nuestros políticos van a hacer todo lo posible para justificar que hacen honor a sus promesas electorales y hasta se dan el tiempo necesario para traicionarlas.

Los resultados electorales no son, ni mucho menos, concluyentes. España ha decidido repartir los votos como en lotería navideña y repartir juego para todos. El bipartidismo imperfecto y corregido del que venimos hacía que derechas, o izquierdas, gobernaran casi siempre de la mano de fuerzas nacionalistas moderadas.

El pluripartidismo al que hemos llegado no es mucho más perfecto, si tomamos en cuenta que el nacionalismo catalán se ha desquiciado y las fuerzas con implantación en todo el territorio nacional no encuentran la vía para propiciar los acuerdos necesarios para alcanzar, ni tan siquiera, un acuerdo de gobernabilidad.

El socialismo ha ganado las elecciones gracias a una minoría mayoritaria con la cual pretende gobernar como si hubiera conseguido una mayoría absoluta. Desconfiados barones, casi siempre varones, con regencia, marquesado o ministerio, visualizan cualquier compromiso estatal de gobierno con otras fuerzas de la izquierda, como una amenaza a su futuro.

La izquierda del PSOE ha visto crecer las fracturas internas de las confluencias, de los comunes con máximo común divisor, de los compromisos tan sólo parciales, adelante y atrás, atrás y adelante. Pareciera que tan sólo tocar poder podría calmar las aguas y permitiría repartir juego, hilvanar cuanto se ha ido deshilachando. Lee el resto de esta entrada »

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Lo que debemos a los sindicalistas

julio 18, 2019

La Confederación Sindical Internacional (CSI) acaba de dar a conocer su Indice Global de Derechos. Tras echarle un ojo, lo primero que destaca es que España no es de los peores países del planeta, aunque sí ocupa puestos de cola cuando nos comparamos exclusivamente con los países europeos. Estamos entre los países en los que se producen vulneraciones regulares y habituales de los derechos laborales.

Nada que ver con esos países como Colombia, Brasil, Guatemala, Honduras, Pakistán, Filipinas, o Zimbabwe, donde se han producido asesinatos de sindicalistas. Pero no todo es crimen organizado por los ricos y poderosos contra los sindicalistas. En el 85% de los países se vulnera el derecho de huelga. En cuatro de cada cinco no existe pleno derecho a la negociación colectiva. En 107 países se excluye a los trabajadores del derecho a crear sindicatos y en más del 70 % no pueden defender sus derechos ante la justicia.

La violencia contra los sindicalistas, incluidos crímenes y desapariciones, la prohibición de reunirse, realizar asambleas, plantear sus reivindicaciones, inscribir sindicatos, defender derechos ante los tribunales, son prácticas frecuentes en muchos países del planeta.

En el continente europeo, España se encuentra entre esos países como Rusia, Bulgaria, Hungría, Polonia, Albania, o Reino Unido, en los que se producen frecuentes violaciones de los derechos laborales. Un nivel mejor que el de Rumanía, Bielorrusia, Ucrania, o Grecia, pero mucho peor que el de Francia, Alemania, Suecia, Irlanda, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Bélgica, Suiza, Austria, Holanda, o Italia, entre otros.

El Indice Global de Derechos pone algunos ejemplos de lo que ocurre en nuestro país. Uno de ellos, la larga trayectoria de Amazon en vulneración de derechos laborales a sus trabajadores, que incluyen recortes salariales, abusos de trabajos en festivo, turnos de noche, sin obviar despidos de sindicalistas. La multinacional, según revela el informe, contrata despachos jurídicos bien relacionados con el poder para limitar los efectos de estas vulneraciones sistemáticas de derechos. Lee el resto de esta entrada »


El populismo entra con fuerza en la policía

julio 18, 2019

Mientras andamos entretenidos con la entrada del verano, las bodas del futbolista y la modelo presentadora, o la princesa del pueblo y el discreto conductor de ambulancias, con los mismos efectos sedantes que los que antes tenía la del torero y la tonadillera. Mientras nos entretenemos con los pactos poslectorales cerrados, los que se encuentran en ciernes, o los que habrán de llegar en el futuro. Pocos están prestando atención a una noticia que se me antoja una de las más importantes que se han producido en los últimos días. El triunfo electoral del populismo en las elecciones sindicales de la policía.

Habrá quien piense que se trata de un asunto menor, pero yo creo que es un tema relevante y un buen ejemplo de lo que está pasando en este país de todos los demonios. Un sindicato fraguado hace poco más de dos años, legalizado hace un año y de cuyas propuestas sabemos muy poco, se ha alzado con la mayoría absoluta en la representación sindical de los policías nacionales. Todo un paradigma, prototipo y demostración práctica de lo que nos  pasando.

Lo ocurrido es de manual, traspasable y aplicable en cualquier otro ámbito. De hecho ya ha pasado en la política nacional. El mapa electoral del bipartidismo, corregido por los partidos nacionalistas, dejó paso a la pluralidad, diversidad y dispersión de fuerzas políticas. No digo que sea malo. Tan sólo que pasó.

Los argumentos de la autodenominada nueva política eran simplones, pero muy efectivos. La casta, la derechita cobarde, los corruptos, la renovación y el cambio generacional. Pronto se ha deshinchado el globo y la burbuja. En buena medida, la nueva política ha enseñado una cara de viejos perros con distintos collares, de cambiemos todo para que nada cambie. Un cierto dontancredismo y gatopardismo que se escondía tras la operación.

No menos podía pasar y ha pasado en otros ámbitos. También en la policía. Estas cosas pasan cuando el malestar creciente por la crisis hace crecer la sensación de agravio y maltrato. Estallan cuando ese cúmulo de agravios, reales o presentidos, se desata a causa de una espoleta que hace que todos los individualismos confluyan en la falsa imagen de que unas cuantas propuestas, son la solución a todos los problemas. La crisis, los recortes, el empobrecimiento generalizado, han sido las espoletas que han sembrado el campo de minas. No es fácil verlo venir.

Hace cincuenta años, para quienes vivíamos en los barrios obreros, los grises del Land Rover y las lecheras y los civiles del Dyane 6, que patrullaban las calles sucias y muchas veces sin asfaltar, eran los “desertores del arado”. Nos pegaban, nos detenían, algunos torturaban y nos conducían ante los Tribunales de Orden Público para una condena segura. Lee el resto de esta entrada »


Los bárbaros del nuevo Norte

julio 18, 2019

Tenemos nuevo alcalde en Madrid. Tras un paso por la izquierda, en el que se han saneado las cuentas de la capital y pagado a los bancos buena parte de las deudas contraídas, la derecha ha vuelto a tomar las riendas del gobierno municipal. Se puede ganar por casualidad, pero casi siempre se pierde a causa de tus propios errores.

Uno de los grandes debates del momento parece ser el de si para llegar al gobierno de la triple alianza deberían haber aceptado la el apoyo y la presencia de la ultraderecha, contraviniendo las prácticas de los partidos democráticos europeos.

Otro tema de gran interés es saber en qué quedará Madrid Central. Hasta el nuevo presidente de CEIM ha llamado a compatibilizar la sostenibilidad medioambiental con la solución de las trabas que pueden haber sufrido algunas actividades económicas ubicadas en el centro.

Yo mismo, en el momento de implantación de Madrid Central, recordé que, si no se previene, la peatonalización y limitación del tráfico en determinadas áreas centrales, termina convirtiéndolas en centros comerciales llenos de gente (gentificados), un decorado para la invasión masiva de consumidores compulsivos.

Luego, llega la gentrificación, la transformación de los centros urbanos en parque temático, hotelero, nuevos restaurantes y viviendas de lujo. Se rehabilitan viviendas, suben los precios de la compra y el alquiler Se termina expulsando a la población nativa, que es sustituida por élites nuevas venidas a más. Coincidía en esta apreciación con urbanistas, vecinos y hasta con algún sindicato. Madrid Central sí, pero previniendo esos riesgos. Construyendo nuevas centralidades en los barrios que eviten la degradación de la periferia.

Pero, con todo, creo que el gran problema de Madrid no está en el centro de la capital. En cuanto a la presencia de la ultraderecha, no es un problema  exclusivamente madrileño, sino derivado de las insuficiencias que habitan en los partidos de la derecha y que les impiden ver lo que a cualquier europeo sensato no se le escaparía. Lo aprenderemos, desgraciadamente, demasiado tarde, como siempre. Lee el resto de esta entrada »


Invitación a Marta Harnecker

junio 25, 2019

Acaba de fallecer Marta Harnecker. He visto muchas referencias a ella en las noticias latinoamericanas. Muy pocas en los medios de comunicación  españoles. Tal vez sea cosa del intenso trasiego y mercadeo político que nos traemos entre manos, de la obligación autoimpuesta de olvidar deprisa, o puede que la boda del futbolista y la presentadora, actriz y modelo, empalaga y satura toda nuestra capacidad de atención. La boda reencarnada del torero y la flamenca en la Sevilla eterna.

Me he atrevido a escribir un pequeño adiós, una despedida, un hasta siempre, en las redes sociales. Hay quien lo ha leído y ha callado. Quien recuerda lo jóvenes que éramos cuando cayó en nuestras manos su libro más famoso, Conceptos elementales de materialismo histórico. No falta quien la critica y hasta hay algún conocido compañero que me dedica un escueto, Lo que se aprendió de Marta Hacnecker explica en parte por qué la izquierda está como está.

Valoro en mucho esta opinión, sagaz y medida. He aprendido bastante de él en este bregar del sindicalismo. Le contesto, prudentemente, Maestro, o no sabían leer, o sólo leyeron lo que les interesaba. Inmediatamente me responde, Tal vez, camarada.

No pretendía yo juzgar a la persona, ni tan siquiera sus enseñanzas. Sólo recordar a alguien en el momento de su muerte. Mostrar mi imagen de ella. Recordar su vida. Poco más que dar curso a una necesidad de hacer memoria de aquellos años preconstitucionales, de transición y de comienzos de la democracia. Y van más de 40. Lee el resto de esta entrada »


Educar con Estilo

junio 25, 2019

Mi amigo Manuel, creo que ya he hablado de él en alguna otra ocasión, me envía una noticia aparecida en los medios de comunicación. Parece que el colegio Estilo cierra sus puertas por diversos problemas económicos, entre los cuales figura que los edificios alquilados en los que funciona, han pasado a otros dueños y su futuro inmobiliario en un lugar tan cotizado de Madrid pasa por otros derroteros menos educativos y más lucrativos.

Acompaña mi amigo la noticia con un comentario: Otra baja importante… Y los bárbaros de fiesta. No le falta razón. El proyecto de reconstruir un territorio libre para la educación laica en el Madrid franquista, imaginado por Josefina Aldecoa en 1959, se hunde sesenta años después, acosado por los intereses inmobiliarios y por un Madrid en el que vuelven a patrullar los bárbaros de todas las tribus, engalanados con todas sus pinturas guerreras.

Josefina Aldecoa se había inspirado en su madre y en su abuela, dos maestras amantes de las ideas pedagógicas modernizadoras de la Institución libre de Enseñanza (ILE) para alumbrar su propio pensamiento educativo. Resulta curioso que la ILE acabase sus días, también, sesenta años después de su fundación en 1876, a manos de un golpe de estado militar que pretendia liquidar cualquier intento de modernización, alejarnos de Europa, sojuzgar la libertad, pisotear derechos, aunque para ello hubiera que encarcelar a media España dentro y fuera de los campos de concentración, o fusilarla en las tapias de los cementerios y en las cunetas de los caminos. Lee el resto de esta entrada »


Autocrítica desde Vallecas

junio 25, 2019

A estas alturas ya se han publicado tantos análisis electorales que es difícil decir algo nuevo. Hasta yo me he atrevido a hacer mis pinitos y escribir sobre el intrincado triunfo del Partido Socialista, sobre los Ciudadanos en su laberinto y hasta sobre la necesidad que tiene este país de una derecha democrática de corte europeo.

Lo de escribir sobre la ultraderecha no me apetece nada. Es algo  genético, hereditario, innato, aprendido también. La ultraderecha me supera como tema para escribir algo racional. Da, tal vez, para una película, una novela, algún cuento, un GIF, pero es imposible describir las perversiones tan sólo desde el entendimiento, la razón, el análisis.

Sin embargo, el retraso en escribir sobre la izquierda a la izquierda del PSOE, obedece a otras razones. No es tan difícil hablar de algo cuando lo miras desde lejos o, al menos, desde fuera. Pero la cosa se torna mucho más complicada cuando hablas de gente conocida, cercana, amigos, vecinos, familiares. Mucho más espinosa cuando entran en juego sus ilusiones, sus ideales y sus necesidades. Lee el resto de esta entrada »