Sindicalismo y elecciones

noviembre 3, 2019

Vamos hacia unas nuevas elecciones políticas que se van convirtiendo en costumbre, rutina y hasta manía. Elecciones poco ilusionantes para la izquierda que esperaba un gobierno de coalición, confluencia, cooperación, o como hubiera querido llamarse, pero con un programa de progreso que superase los recortes, o al menos repartiera los esfuerzos equitativamente.

Elecciones convertidas en segunda oportunidad para una derecha que daba por descontados unos cuantos años de gobierno de la izquierda y que se ha encontrado de bruces con la posibilidad de recomponer la figura y rehacer el mapa político nacional.

Elecciones que parece que lavarán definitivamente la cara de un bipartidismo que se apresta a beneficiarse de las contradicciones, dudas, indefiniciones, incapacidades de una autodenominada nueva política que ha envejecido a pasos agigantados. Los vaticinios no son halagüeños para riveristas, pablistas, ni tampoco para el errejonismo surgido de la dispersión y fractura de Podemos, sus confluencias y mareas.

Si otro beneficiario colateral pudiera haber en todo este inmenso disparate sería el de la ultraderecha emergente que no ha tenido tiempo de desgastarse y que representa lo más oscuro del pasado que había estado, hasta el momento, agazapada y cazando a la retranca en los apacibles cotos aznaristas y del aguirrismo.

Como siempre, los grandes perdedores serán las trabajadoras y trabajadores y sus organizaciones. No me refiero sólo a sus sindicatos, que también, sino a toda clase de organizaciones sociales, ya sean vecinales, ecologistas, culturales, deportivas, o de cualquier otro tipo.

Las luchas sindicales de los últimos años han combatido las reformas laborales, sus efectos en la negociación colectiva y la pérdida de derechos conquistados. Junto a otras organizaciones sociales, los sindicatos han construido plataformas, mareas, cumbres, para hacer frente a los recortes sanitarios, educativos, en servicios sociales, o defender el sistema público de pensiones. Lee el resto de esta entrada »


De chairos, pejes, amlovers y morenacos

noviembre 3, 2019

Tras el paréntesis que abrí para hablar de los suhar y el conflicto que viven en Ecuador, va siendo hora de cerrar el pequeño ciclo que comencé cuando escribí sobre los fifís, pirrurris, fresas y piojas resucitadas en México, adentrándome ahora en el mundillo de los chairos, pejes, amlovers y morenacos, que han revolucionado el panorama mexicano y han llevado a Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a la presidencia de México.

Si no he entendido mal a mi amiga mexicana, los chairos en su tierra vienen a ser aquellos que se oponen a la derecha casi siempre gobernante y que defienden políticas de solidaridad. El sentido negativo del término proviene de que el femenino de chairo es chaira.

Esa negatividad no tiene que ver con la definición de la palabra por parte de la Real Academia Española de la Lengua (RAE). De hecho pocos saben ya en España que la chaira es la cuchilla que usan los zapateros para cortar las suelas de los zapatos y sobre todo esa lima que se utiliza para afilar las navajas.

Sin embargo la Academia Mexicana de la Lengua se muestra más variada en sus definiciones de chaira. Sirve como sinónimo de fea y también para definir a una persona poco refinada, tosca, basta. Pero sobre todo afecta a los chairos mexicanos el que la palabra designe a personas de buena posición social que, sin jugarse gran cosa, se posicionan como partidarios de los movimientos ecologistas o antiglobalizadores. Por último, una chaira define también el acto de la masturbación.

Los chairos serían, por tanto, el equivalente a nuestra gauche divine, esa izquierda divina de la muerte, de origen burgués, compuesta por activistas de sillón y de salón, bien predispuestos a sentirse satisfechos y darse placer con esas acciones simbólicas en las que se embarcan. Lee el resto de esta entrada »


A propósito de los bancos y sus comisiones

noviembre 3, 2019

Recibo la comunicación de una entidad bancaria. Me cuentan que a partir de tal fecha actualizan el importe mínimo de una nómina domiciliada para acceder a las ventajas de tener una cuenta abierta sin comisiones. Al parecer el mínimo sube unos 250 euros.

Luego me cuentan que la medida no me afecta, que seguiré disfrutando de la exención de las comisiones, pero entienden que esta comunicación puede ser de mi interés. Al principio no entiendo por qué puede ser de mi interés si no me afecta. Pero luego pienso que, si me lo comunican será por algo. Me invitan a preocuparme por el tema.

Me dedico a trastear por internet con este asunto de las comisiones, por si realmente fuera de mi interés. Sobre todo porque el aviso procede de una entidad bancaria que ha recibido cuantiosos fondos públicos para sanear su situación durante la crisis. No es cosa de despreciar las indicaciones de este tipo de bancos.

La crisis comenzó siendo financiera, para convertirse luego en económica, de empleo, social, política y hasta cultural. Una crisis de la que no hemos salido. Puede que vivamos momentos de crecimiento económico, o de nuevas recesiones, pero el estado de crisis permanente, se ha instalado entre nosotros, para quedarse.

El caso es que me entero de que los que tenemos cuentas en los bancos, cualquier banco, estamos pagando las famosas comisiones que nos cobran por tener abierta una cuenta en su entidad. Al parecer pagamos con ellas casi la totalidad de los gastos de personal de la banca. Antes daban algo de dinero, aunque fuera poco, por tener el dinero en sus oficinas. Ahora nos lo cobran. Lee el resto de esta entrada »


Teníamos un plan

noviembre 3, 2019

Me llama la atención cómo han cambiado los tiempos. Hace no tantos años, no más de veinte, la política urbanística se regía por decisiones políticas que se plasmaban en un Plan. Madrid tenía un Plan General de Ordenación Urbana y hasta Gallardón, al frente de la Comunidad de Madrid, se esforzaba en consensuar un Plan Regional de Estrategia Territorial.

Parecen cosas del pasado. Aquellos tiempos en los que el alcalde Tierno Galván presentaba el Plan General del 85, que habían redactado y sometido a consulta los responsables de urbanismo municipal, herederos de Eduardo Mangada, que había sido primer teniente de Alcalde y concejal de urbanismo en la primera corporación democrática,

-El hecho es que el Plan se fue configurando y vi que era la ciudad reducida a texto, lo mismo que la teología es la divinidad reducida a texto. Así como la textualidad de lo divino es la teología, el Plan es la textualidad de la ciudad. Pero hace falta un texto para leer la realidad, que es la tarea intelectual más alta, convertir la realidad en texto legible.

De eso se trataba, en palabras del viejo profesor,

-Leer significa entender,

La ciudadanía, las mujeres y hombres que habitan la ciudad, aprendiendo a leer, interpretar, juzgar la realidad del territorio que habitan, decididos a transformarla. Recuerdo movilizaciones, allá por el 87 del siglo pasado, contra la desrucción de espacios industriales integrados en la ciudad, para ser recalificados como suelo para construcción de viviendas, caras por supuesto. Lee el resto de esta entrada »


Ecuador, el poder de las venas abiertas

noviembre 3, 2019

Dice Eduardo Galeano, Nuestra derrota estuvo siempre implícita en la victoria ajena; nuestra riqueza ha generado siempre nuestra pobreza para alimentar la prosperidad de otros: los imperios y sus caporales nativos. En la alquimia colonial y neo-colonial, el oro se transfigura en chatarra y los alimentos se convierten en veneno.

Era el año 1971 y a sus 31 años, acababa de ver publicado su libro Las venas abiertas de América Latina. Un fresco y hermoso ensayo sobre la conquista, la colonización, el imperio español, la independencia, la pervivencia del  colonialismo local de los criollos, el colonialismo británico y, más tarde, el de los Estados Unidos.

Poco podía intuir que los rostros del neo-colonialismo tendrían, pasado el tiempo, rasgos chinos al frente de bancos y corporaciones multinacionales. Poco podía pensar que, además de los omnipresentes estadounidenses, otros americanos, también del Norte, pero esta vez canadienses, o australianos del otro lado del Pacífico, iban a obtener concesiones del gobierno ecuatoriano para deforestar la Amazonía; para extraer petróleo y quemar inmensas cantidades de gas sobre la selva y sus pobladores; para horadar minas de cobre a cielo abierto, acaparando el agua y contaminándola; para instalar poderosos agronegocios, y construir pantanos, presas, centrales hidroeléctricas en los caudalosos ríos.

Nuestro querido Eduardo Galeano, con su inmensa humanidad a cuestas, decía que América Latina era región de venas abiertas, Desde el descubrimiento hasta nuestros días, todo se ha trasmutado siempre en capital europeo o, más tarde, norteamericano, y como tal se ha acumulado y se acumula en los lejanos centros de poder. Todo: la tierra, sus frutos y sus profundidades ricas en minerales, los hombres y su capacidad de trabajo y de consumo, los recursos naturales y los recursos humanos. Lee el resto de esta entrada »


Trabajo decente ya

octubre 5, 2019

Rompo mi línea de reflexiones sobre la formación de los trabajadores y trabajadoras, aunque prometo no abandonarla, para abordar una cita anual que suele pasar despercibida, pero que me parece importante, no tanto por lo que se haga, sino por lo que representa. Me refiero a la convocatoria de la Jornada Mundial por el trabajo Decente cada 7 de octubre.

El concepto de trabajo decente fue acuñado por Juan Somavía en el primer informe que presentó como Director General de la Organización Internacional del Trabajo OIT), en 1999. Trabajo Decente, según la propia OIT, significa  aquello a lo que aspira toda persona a lo largo de su vida laboral y que podemos resumir en tener un puesto de trabajo acompañado de derechos laborales, cobrar un salario justo, conseguir protección ante los riesgos laborales, obtener protección social para las familias. Una pensión cuando llega a la edad de jubilación.

Trabajos dignos que mejoren a las personas y a la sociedad, que aseguren la libertad para expresar opiniones, negociar, organizarse en sindicatos, con igualdad de oportunidades, igualdad entre mujeres y hombres. El Trabajo Decente se ha ido constituyendo en una barrera frente a los desmanes planetarios del capitalismo en su versión ultraliberal y depredadora del planeta. Lee el resto de esta entrada »


Izquierda desnortada

octubre 5, 2019

Es de sobra conocido que la famosa Ley de Murphy tiene diferentes formulaciones, no todas ellas atribuibles al propio Murphy. Hay quien la enuncia de forma sencilla afirmando, Si puede ocurrir, ocurrirá. Una manera más pesimista de decirlo sería, Si hay más de una forma de hacer un trabajo y una de ellas culmina en desastre, alguien lo hará de esa manera.

De forma más radical hay quien enuncia la famosa Ley diciendo, Todo lo que pueda salir mal, pasará. O dicho de otra manera, Lo que pueda salir mal, saldrá mal. Tampoco faltan quienes en sus ansias de trasladar la formulación a un caso práctico terminan afirmando, La rebanada de pan untada de mantequilla siempre caerá al suelo por el lado de la mantequilla.

Es evidente que la rebanada no caerá siempre del lado de la mantequilla, aunque ocurra con mayor frecuencia, por razones físicas que tienen que ver más, según parece, con la altura de la mesa que con el peso de la mantequilla. El éxito de la Ley de Murphy pone de relieve nuestra capacidad de recordar antes lo malo, que lo que no tiene consecuencias negativas, tal vez a causa de un cierto pesimismo natural, o un miedo ancestral al fracaso.

En cualquier caso, la virtud de la Ley de Murphy consiste, creo yo, en el hecho de llamar nuestra atención sobre la ineludible necesidad de tomar en cuenta, prevenir y anticipar los errores que se pueden cometer y que, probablemente, se terminarán cometiendo. Hacerlo así podría evitar numerosos disgustos. A esta forma de actuar se la puede denominar diseño defensivo y tiene su importancia también en política. Lee el resto de esta entrada »