Nosotros y la cultura prohibida, censurada, perseguida

agosto 21, 2019

Poco podía pensar, hace medio año, cuando escribí un artículo con motivo de la entrega del Premio Abogados de Atocha a nuestros cantautores, aquellos que defendieron la libertad en la negra dictadura franquista, que iba a tener que volver sobre el asunto. Luís Pastor, uno de los cantautores que recogió el galardón, ha sido sometido a la censura, la suspensión y la prohibición de un concierto, por parte de los nuevos gobernantes de la capital.

No es la primera vez que ocurre algo así en los últimos tiempos. Ya ocurrió con César Strawberry, el cantante del grupo Def Con Dos y ahora vuelve a ocurrir con Luís Pastor y su hijo Pedro, entre el silencio del “popular” alcalde, el pio-pío que yo no he sido de la ciudadana vicealcaldesa, el mirar para otro lado de la concejala de Cultura y el aplauso de la ultraderecha rampante y enaltecida. Todo ello viene a poner de relieve quién va a mandar de verdad en Madrid durante los próximos cuatro años.

La reacción de los tertulianos de la derecha, los creadores de tendencia a sueldo de los poderosos, esos mismos que defienden el pelotazo inmobiliario en Chamartín, al tiempo que la libre contaminación en Madrid Central, no puede ser más estrambótica.

Justifican la prohibición del concierto de Strawberry, no en función del grupo musical, sino en base a una sentencia del Supremo, que revisa el archivo anterior de la causa por parte de la Audiencia y le condena a un año de prisión por enaltecimiento del terrorismo. Una sentencia, por cierto, pendiente de los tribunales de Derechos Humanos y cuestionada por Amnistía Internacional como una vulneración más de la libertad de expresión en España.

Con respecto a Luís Pastor, como no hay sentencia de la que echar mano, vienen a decir que se trata de una decisión acertada y hasta le viene bien, porque va a tener como consecuencia el aumento de sus conciertos. Escuchando este argumentario redactado en el despacho de algún coach en comunicación al servicio del partido de turno y pagado con el dinero de todos los contribuyentes, cuando no con alguna caja B, la desolación del tiempo pasado se apodera del más pintado. Lee el resto de esta entrada »

Anuncios

Intuir el mañana

agosto 21, 2019

Pudiera parecer que este artículo se dirige a los políticos del país, que se mueven como personajes desnortados en una comedia que va adquiriendo tientes dramáticos. Pero no. Justo después del segundo fracaso de Pedro Sánchez en dos días, mientras nuestra clase política se embarca en unas cosas que llaman relatos y bandas, yo sigo dándole vueltas a la Formación.

La Formación Profesional se encuentra en el centro de la encrucijada sobre nuestro futuro, no sólo como país, sino como miembros de la Unión Europea. Nuestro pasado, los cambios tecnológicos acelerados, el modelo económico, las expectativas empresariales y las de las personas deberán ser tomadas muy en cuenta para encontrar las respuestas y adoptar las decisiones más adecuadas.

En España la Formación Profesional (FP) ha sido considerada tradicionalmente como una opción educativa marginal y devaluada. Según esa visión, quien puede debe ir a la universidad, quien puede menos debe optar por un Ciclo de Formación Profesional y los fracasados deben ir directamente a buscar empleos de baja cualificación.

Las altas y estructurales tasas de paro en España, que duplican la media de la Unión Europea y sólo son superadas por Grecia, han determinado que la Formación Profesional para el Empleo (FPE) se haya constituido como un sistema paralelo, vinculado al Ministerio de Empleo y separado del Ministerio de Educación.

Un denominado subsistema de FPE, que funciona al margen de los criterios educativos y que ha sido utilizado como un instrumento para intentar ajustar aceleradamente las competencias de los empleados a las nuevas necesidades, o de los desempleados, a las nuevas oportunidades de empleo. Ni aún por esas el empleo ha mejorado.

Una red paralela de formación surgida al calor de los recursos de la cuota de formación, equivalentes al 0´7 por ciento del salario de cada trabajador, o trabajadora. Miles de millones de euros dedicados cada año a la formación, de los que no se beneficiaban ni las universidades, ni los centros públicos de FP, ni los Centros de Educación de Personas Adultas. Lee el resto de esta entrada »


La política de los gestos

julio 18, 2019

Las elecciones generales se celebraron hace ya más de dos meses. Las municipales, autonómicas y europeas hace más de un mes. Todo parece apuntar a que vamos hacia un periodo veraniego entretenido, en el que nuestros políticos van a hacer todo lo posible para justificar que hacen honor a sus promesas electorales y hasta se dan el tiempo necesario para traicionarlas.

Los resultados electorales no son, ni mucho menos, concluyentes. España ha decidido repartir los votos como en lotería navideña y repartir juego para todos. El bipartidismo imperfecto y corregido del que venimos hacía que derechas, o izquierdas, gobernaran casi siempre de la mano de fuerzas nacionalistas moderadas.

El pluripartidismo al que hemos llegado no es mucho más perfecto, si tomamos en cuenta que el nacionalismo catalán se ha desquiciado y las fuerzas con implantación en todo el territorio nacional no encuentran la vía para propiciar los acuerdos necesarios para alcanzar, ni tan siquiera, un acuerdo de gobernabilidad.

El socialismo ha ganado las elecciones gracias a una minoría mayoritaria con la cual pretende gobernar como si hubiera conseguido una mayoría absoluta. Desconfiados barones, casi siempre varones, con regencia, marquesado o ministerio, visualizan cualquier compromiso estatal de gobierno con otras fuerzas de la izquierda, como una amenaza a su futuro.

La izquierda del PSOE ha visto crecer las fracturas internas de las confluencias, de los comunes con máximo común divisor, de los compromisos tan sólo parciales, adelante y atrás, atrás y adelante. Pareciera que tan sólo tocar poder podría calmar las aguas y permitiría repartir juego, hilvanar cuanto se ha ido deshilachando. Lee el resto de esta entrada »


Lo que debemos a los sindicalistas

julio 18, 2019

La Confederación Sindical Internacional (CSI) acaba de dar a conocer su Indice Global de Derechos. Tras echarle un ojo, lo primero que destaca es que España no es de los peores países del planeta, aunque sí ocupa puestos de cola cuando nos comparamos exclusivamente con los países europeos. Estamos entre los países en los que se producen vulneraciones regulares y habituales de los derechos laborales.

Nada que ver con esos países como Colombia, Brasil, Guatemala, Honduras, Pakistán, Filipinas, o Zimbabwe, donde se han producido asesinatos de sindicalistas. Pero no todo es crimen organizado por los ricos y poderosos contra los sindicalistas. En el 85% de los países se vulnera el derecho de huelga. En cuatro de cada cinco no existe pleno derecho a la negociación colectiva. En 107 países se excluye a los trabajadores del derecho a crear sindicatos y en más del 70 % no pueden defender sus derechos ante la justicia.

La violencia contra los sindicalistas, incluidos crímenes y desapariciones, la prohibición de reunirse, realizar asambleas, plantear sus reivindicaciones, inscribir sindicatos, defender derechos ante los tribunales, son prácticas frecuentes en muchos países del planeta.

En el continente europeo, España se encuentra entre esos países como Rusia, Bulgaria, Hungría, Polonia, Albania, o Reino Unido, en los que se producen frecuentes violaciones de los derechos laborales. Un nivel mejor que el de Rumanía, Bielorrusia, Ucrania, o Grecia, pero mucho peor que el de Francia, Alemania, Suecia, Irlanda, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Bélgica, Suiza, Austria, Holanda, o Italia, entre otros.

El Indice Global de Derechos pone algunos ejemplos de lo que ocurre en nuestro país. Uno de ellos, la larga trayectoria de Amazon en vulneración de derechos laborales a sus trabajadores, que incluyen recortes salariales, abusos de trabajos en festivo, turnos de noche, sin obviar despidos de sindicalistas. La multinacional, según revela el informe, contrata despachos jurídicos bien relacionados con el poder para limitar los efectos de estas vulneraciones sistemáticas de derechos. Lee el resto de esta entrada »


En defensa de Madrid

julio 18, 2019

Ya han pasado dos meses desde las elecciones autonómicas y municipales. Anda aún la derecha perpetrando pactos extravagantes en los que, inevitablemente, se ven obligados a aceptar el concurso, las condiciones, la participación en el gobierno y hasta la firma de una ultraderecha escaldada con el pacto de gobierno en Andalucía, en el que se sienten tratados como apestados indispensables.

Dos meses y todavía me sigo preguntando qué ha pasado para que, tras un breve paso de cuatro años por la izquierda, la mayoría de votantes madrileños haya hecho posible una alianza cantada de las fuerzas de una derecha, antes aglutinada por un PP, sometido ahora a escisiones por su ultraderecha y por su otra derecha.

Eran previsibles reacciones inmediatas como la supresión de Madrid Central, el cuestionamiento del Día del Orgullo y ataques a la libertad de expresión, como la reciente prohibición del concierto de Def con Dos en las fiestas de Tetuán. Mal empezamos y, sin embargo, los resultados electorales son los que son y lo hacen posible.

Al igual que hubo muchos que, medio en broma, medio en serio, afirmaban que contra Franco vivíamos mejor, habrá ahora quien vuelva a la movilización contra esto y aquello, con la sana intención de unir a una izquierda que no supo unirse para defender sus soluciones y propuestas.

No digo que no haya que movilizarse, porque habrá que hacerlo y mucho. Pero creo que hay que dedicar tiempo a analizar en qué nos hemos equivocado, qué hicimos mal y qué tenemos que hacer ahora para corregir errores y generar propuestas ilusionantes, para la ciudadanía. Algo que creo ha faltado en los últimos tiempos. Lee el resto de esta entrada »


Invitación a Marta Harnecker

junio 25, 2019

Acaba de fallecer Marta Harnecker. He visto muchas referencias a ella en las noticias latinoamericanas. Muy pocas en los medios de comunicación  españoles. Tal vez sea cosa del intenso trasiego y mercadeo político que nos traemos entre manos, de la obligación autoimpuesta de olvidar deprisa, o puede que la boda del futbolista y la presentadora, actriz y modelo, empalaga y satura toda nuestra capacidad de atención. La boda reencarnada del torero y la flamenca en la Sevilla eterna.

Me he atrevido a escribir un pequeño adiós, una despedida, un hasta siempre, en las redes sociales. Hay quien lo ha leído y ha callado. Quien recuerda lo jóvenes que éramos cuando cayó en nuestras manos su libro más famoso, Conceptos elementales de materialismo histórico. No falta quien la critica y hasta hay algún conocido compañero que me dedica un escueto, Lo que se aprendió de Marta Hacnecker explica en parte por qué la izquierda está como está.

Valoro en mucho esta opinión, sagaz y medida. He aprendido bastante de él en este bregar del sindicalismo. Le contesto, prudentemente, Maestro, o no sabían leer, o sólo leyeron lo que les interesaba. Inmediatamente me responde, Tal vez, camarada.

No pretendía yo juzgar a la persona, ni tan siquiera sus enseñanzas. Sólo recordar a alguien en el momento de su muerte. Mostrar mi imagen de ella. Recordar su vida. Poco más que dar curso a una necesidad de hacer memoria de aquellos años preconstitucionales, de transición y de comienzos de la democracia. Y van más de 40. Lee el resto de esta entrada »


Educar con Estilo

junio 25, 2019

Mi amigo Manuel, creo que ya he hablado de él en alguna otra ocasión, me envía una noticia aparecida en los medios de comunicación. Parece que el colegio Estilo cierra sus puertas por diversos problemas económicos, entre los cuales figura que los edificios alquilados en los que funciona, han pasado a otros dueños y su futuro inmobiliario en un lugar tan cotizado de Madrid pasa por otros derroteros menos educativos y más lucrativos.

Acompaña mi amigo la noticia con un comentario: Otra baja importante… Y los bárbaros de fiesta. No le falta razón. El proyecto de reconstruir un territorio libre para la educación laica en el Madrid franquista, imaginado por Josefina Aldecoa en 1959, se hunde sesenta años después, acosado por los intereses inmobiliarios y por un Madrid en el que vuelven a patrullar los bárbaros de todas las tribus, engalanados con todas sus pinturas guerreras.

Josefina Aldecoa se había inspirado en su madre y en su abuela, dos maestras amantes de las ideas pedagógicas modernizadoras de la Institución libre de Enseñanza (ILE) para alumbrar su propio pensamiento educativo. Resulta curioso que la ILE acabase sus días, también, sesenta años después de su fundación en 1876, a manos de un golpe de estado militar que pretendia liquidar cualquier intento de modernización, alejarnos de Europa, sojuzgar la libertad, pisotear derechos, aunque para ello hubiera que encarcelar a media España dentro y fuera de los campos de concentración, o fusilarla en las tapias de los cementerios y en las cunetas de los caminos. Lee el resto de esta entrada »