Madrid Norte, Central y Olímpico

junio 25, 2019

Tenemos nuevo alcalde en Madrid. La triple alianza de Colón ha situado al candidato del PP al frente del gobierno municipal. Ocupados en los dimes y diretes sobre las responsabilidades que cada quien asume en el consistorio, en función de los pactos, públicos, o secretos, son pocas las cosas que hemos podido conocer aún sobre los cambios que se avecinan.

Una de ellas es la intención de presentar la candidatura de Madrid para convertirse en ciudad olímpica más allá del 2030. En las intentonas anteriores protagonizadas por Gallardón y Ana Botella, salimos escaldados. Unas veces por novatos y otras porque es muy difícil predecir las decisiones del Comité Olímpico Internacional.

Decisiones que toman unos miembros que no se renuevan, son elegidos por sistemas endogámicos y representan intereses, en muchos casos, de las grandes multinacionales del deporte. Si hay suerte y gastas mucho dinero en la campaña, invitaciones y compromisos no escritos, ser ciudad olímpica puede ser una oportunidad, o la ruina de todo un país, como ocurrió con Atenas.

Otro de los anuncios estrella, consiste en sacar adelante la Operación Chamartín y la del cercano Paseo de la Dirección. Todos podemos coincidir en que el soterramiento de las vías del tren, para conectar barrios, es un reto inaplazable y siempre retardado en el  tiempo. Pero hay muchas maneras de hacerlo. Lee el resto de esta entrada »

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Ciudadanos en su laberinto

junio 12, 2019

Ciudadanos pasa por ser uno de los partidos que ha perdido las elecciones autonómicas y municipales. Quienes realizan esta afirmación argumentan que no han conseguido superar al Partido Popular en las circunscripciones en las pretendían visualizar el sorpasso, como es el caso de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid.

En consecuencia Albert Rivera no consigue convertirse en líder de la oposición y seguirá siendo segunda fuerza de la derecha, al menos por el momento, porque con el panorama político que tenemos, nada es permanente y todo es tremendamente evanescente.

Sin embargo, Ciudadanos no ha salido tan mal parado como pudiera parecer en un primer momento. La dispersión del mapa político español hace que su presencia sea determinante a la hora de configurar gobiernos municipales y autonómicos. Los casos más paradigmáticos son, tal vez, los de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid. Aunque no conviene olvidar la relevancia del paso que ha dado el ex-primer ministro francés, Manuel Valls, al frente de la candidatura del partido en Barcelona.

Ciudadanos ha sido un partido laberíntico, errático y pendular desde su nacimiento. Sus orígenes se pueden rastrear en la izquierda socialdemócrata no nacionalista en Cataluña. Posiciones centristas de las que hoy se encuentran muy alejados. Hace no mucho tiempo, poco más de tres años, tras aquellas elecciones que tuvieron que repetirse, pactaba con un PSOE liderado por el mismo Pedro Sánchez al que ahora niegan el pan y la sal. Hoy sus prioridades han pasado a ser las de los pactos preferentes con el PP y la alianza de facto con la ultraderecha.

Son un partido que juega al centro, pero con un claro desplazamiento en muy poco tiempo, desde el centro-izquierda hacia el centro-derecha y, en no pocas ocasiones, a la derecha del PP. Así, van instrumentalizando las bazas que les brinda el separatismo catalán y explotando la imagen de liberales en lo económico que les ha permitido obtener los favores de muchos sectores empresariales. Las gafas de ver españoles, las bajadas de impuestos a las empresas y los beneficios a los autónomos, son un mantra, una cantinela esgrimida sin cansancio, hábilmente manejada, para atraer votos, apoyos, simpatías y ayudas.

El problema es que no todo vale, los bandazos comienzan a hastiar a parte de su electorado y crean tensiones entre sus propias filas. Manuel Valls no es un sirviente fiel y agradecido. Es un político europeo que ya ha dicho que hará cuanto pueda para que en Barcelona no gobierne el independentismo, aunque para ello tenga que dar su apoyo a la investidura de Ada Colau , junto a los socialistas. Igualmente ha anunciado que se desgajará de Ciudadanos si hay acuerdos en Madrid con la ultraderecha. Pura coherencia europeísta y democrática.

Mientras tanto, Alberto Rivera sigue deshojando la margarita. Pero el tiempo es limitado. Tiene que elegir si responde a las pretensiones iniciales de representar una derecha moderna, de centro y liberal (no confundir con ultraliberal). Si representa una opción electoral capaz de pactar a su derecha y a su izquierda, haciendo valer sus planteamientos. O si, por el contrario, quiere convertirse en una moderna Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), dispuesta a abrir las puertas y dejar expedito en camino a las fuerzas más reaccionarias de nuestro país.

Las elecciones en España, pese a las tensiones políticas que se han introducido artificialmente en nuestra convivencia, las siguen ganando quienes controlan el voto de centro, unas veces desplazado hacia la izquierda y otras hacia la derecha. El PSOE ha estado hábil para representar este caudal que sigue fluyendo por debajo del combate de supervivientes en que se ha convertido la vida nacional.

Ahora habrá que ver si Ciudadanos sabe aprovechar sus posibilidades de negociar acuerdos equilibrados de gobierno, o si persiste en su empeño de tensar la cuerda a base de nacionalismos y alianzas con la ultraderecha. Yo preferiría que salieran del laberinto, se quitasen las gafas de ver españoles y se aplicasen a identificar nuestros verdaderos problemas económicos y sociales, adelantar propuestas, ensayar soluciones y corregir errores a base de escuchar a la ciudadanía y negociar a diestro y siniestro.

Es el momento. Ahora se juegan el ser, el no ser y el cómo quieren ser de mayores. El Vamos y el Hacia dónde Vamos.


Espejismo electoral

mayo 23, 2019

El Partido Socialista ha ganado las elecciones. Esa es la conclusión más evidente de las recientes elecciones generales celebradas en España. El miedo al efecto Andalucía ha pesado, hemos salido a votar algo más que en anteriores ocasiones  y, por el momento, la anunciada triple alianza, con presencia de la ultraderecha, se ha visto frenada en seco, al tiempo que sus protagonistas se han embarcado en una trifulca entre la “derechita cobarde”, la “derecha naranjita” y la “ultraderchita cobarde” que se toma a mal que la llamen por su nombre.

En lo único en lo que parecen ahora coincidir es en establecer un cordón sanitario en torno al socialismo, intentando forzar al ganador a terminar pactando su gobierno con Podemos y diferentes grupos nacionalistas, lo cual deben considerar que incrementa sus posibilidades de seguir utilizando a Cataluña como principal arma arrojadiza durante la legislatura y en futuras campaña electorales.

Es una estrategia como otra cualquiera, pero me parece tremendamente irresponsable. No me extraña nada cuando viene de la ultraderecha emergente de cuyo nombre no quiero acordarme. Pero resulta mucho más extraña en un partido que nació en Cataluña, impulsado por una izquierda no nacionalista y con esencias socialdemócratas, que se han ido deslizando hacia un ultraliberalismo nacional y ranciamente anticatalanista.

Y tampoco me cuadra en un partido que se autodenomina popular y aspira a seguir liderando el centro y buena parte de la derecha. La crispación política a la que se ha dejado arrastrar Casado, de la mano de sus mentores Aznar y Aguirre, sólo puede conducirle a ser devorado por un nacionalismo españolista y un ultraliberalismo económico, demasiado alejados de sus seguros caladeros de votos tradicionales. Lee el resto de esta entrada »


El via crucis de nuestros mayores

mayo 7, 2019

Debo confesaros que siempre he sentido prevención, desconfianza y miedo ante instituciones que tienen la capacidad de dirigir nuestras vidas, controlarlas, arruinarlas, si a mano viene. Deben ser sensaciones arrastradas desde la infancia, o que se generaron a base de meterme en el papel de Jack Nicholson, en una de las mejores actuaciones de su carrera, interpretando a McMurphy, en aquella inolvidable película, Alguien voló sobre el nido del cuco.

Me he topado, cuando ya estábamos embocando los vía crucis y los pasos procesionales, con las imágenes de esa anciana maltratada en una residencia de ancianos y todos mis miedos  vuelven a la carga. Causan sensación, son impactantes, aunque serán pronto olvidadas en este marasmo de conmociones sucesivas en las que se ha convertido nuestra vida, mirando por la ventana de los medios de comunicación.

Mi primera reacción es cargar contra esas dos trabajadoras que vejan y maltratan a una anciana, cuando saben que no podrá quejarse, porque ha perdido su autonomía personal y su capacidad de expresar su malestar. Mi primera reacción es el cabreo contra una dirección del centro residencial, que ha ignorado las quejas de los familiares. Y hasta con el presidente de ese grupo de residencias, que anuncia querellas contra el familiar que ha grabado el agravio, en lugar de presentar investigaciones depuradoras de responsabilidades. Las imágenes son muy duras. La indignación inevitable. Lee el resto de esta entrada »


Hacia la libertad, hacia el 8 de Marzo

marzo 10, 2019

Vivimos tiempos extraños. De esos malos tiempos de los que hablaba Dürrenmatt, en los que hay que volcar un ingente esfuerzo en demostrar lo evidente. Parece algo increíble en momentos de sobresaturación informativa y expansión del Big Data tendente al infinito.

Probablemente sea ese exceso de datos el que determina nuestra incapacidad para detenernos a pensar con dos dedos de frente y nos conduce, indefectiblemente, a aceptar como verdad, la mentira mil veces repetida, siguiendo el inestimable consejo del jefe de la propaganda nazi Joseph Goebbels.

Es cierto, como escucho a una tertuliana de reality show (obsérvese que para escucharla tengo que verla, por más que luego diga que pasaba por allí), que vivimos tiempos de auge de las mujeres. Y, sin embargo, aunque pudiera parecer lo contrario, las desigualdades siguen persistiendo y las violencias en manada siguen arreciando.

Si miramos hacia el interior de las familias, comprobamos que las mujeres siguen dedicando el doble de tiempo que los hombres a tareas domésticas de todo tipo. Tareas que no son agradecidas, ni reconocidas, ni mucho menos pagadas. Es cierto que las cosas han cambiado, pero me parece observar que sigue persistiendo el concepto de ayudar a la mujer, en lugar de asumir el de la corresponsabilidad. Lee el resto de esta entrada »


14-D: Así que pasan 30 años

enero 9, 2019

En estos días se cumplen 30 años desde la realización de aquella primera Gran Huelga General de una democracia española que acababa de cumplir diez constitucionales años. No han abundado los actos conmemorativos de la fecha, pero tampoco han faltado, o van a faltar, aquellos en los que han participado algunos de sus principales protagonistas.

Entrevistas a quienes dirigían las organizaciones que convocaron la Huelga, como Antonio Gutiérrez y Nicolás Redondo. En casi todos los medios se publican noticias que recuerdan aquella Huelga, sus causas y sus repercusiones. Algún libro se ha escrito y un puñado de artículos de opinión se han dedicado a profundizar en aquel momento.

Historiadores pretendida, o pretenciosamente, considerados oficiales, o bien oficiosos, querrán fijar en la memoria la “verdadera” historia de aquellos días, ignorantes de que la historia colectiva tiene tantas versiones como personas, personajes, actores y actrices, héroes o villanos, la vivieron y participaron en la misma.

No faltarán, por último, los tertulianos que analizarán, explicarán, desentrañarán y examinarán cada instante, minuto a minuto, de la Huelga General, para alcanzar las conclusiones prefabricadas que contribuyan a ratificar sus ideas iniciales, con las que ya venían de casa. No pocos dirán que el éxito de la huelga se debió, tan sólo, al apagón de la televisión a las 12 de la noche. Lee el resto de esta entrada »


2019: El empleo en la revolución científico-técnica

enero 9, 2019

Aún recuerdo aquellos discursos de Marcelino Camacho, en los que siempre reservaba una alusión a la revolución científico-técnica. Algunos dirigentes sindicales, muy acostumbrados a bregar diariamente, en las empresas, con los salarios, las jornadas, el convenio, las horas extraordinarias, las regulaciones de empleo, o las contrataciones, pero adormecidos en su capacidad de adelantarse a los cambios, sonreían, como si aquello fuera una muletilla  proverbial y típica de Marcelino.

Sin embargo, pasados los años, me parece que el núcleo central del debate y de la acción del sindicalismo, se encuentra, precisamente, en la revolución tecnológica en curso. Porque son los cambios tecnológicos los que van determinando qué empleos desaparecen y cuáles van a ser creados en el inmediato futuro, al tiempo que delimitan las necesidades de cualificación y las características de cada puesto de trabajo.

Vista la naturaleza de los acelerados cambios tecnológicos que se están produciendo, hay quien augura la desaparición del trabajo humano, pero esto no está ocurriendo, al menos por el momento. Ni en puestos de baja cualificación, que difícilmente pueden cubrir por el momento las máquinas, ni en las nuevas necesidades de puestos que requieren altas o medias cualificaciones.

La mayoría de los empleos sufren ya y van a sufrir aún más en el futuro inmediato, modificaciones importantes, a causa de la introducción de nuevas tecnologías. Determinadas operaciones quirúrgicas pueden ser realizadas por una máquina y a distancia, pero no por eso necesitamos menos cirujanos. Muchos procesos bancarios pueden ser realizados online, pero los bancos dedican mucho mayor esfuerzo a una atención personalizada de fidelización de sus clientes. Lee el resto de esta entrada »