Es la hora de la política

diciembre 2, 2019

Ya sé que los políticos no gozan de buena fama en nuestros días. No es casual, ni tampoco repentino, o infundado. Han hecho méritos más que suficientes para que casi la mitad de los españoles considere que los políticos son uno de los principales problemas del país, o para que ninguno de nuestros políticos merezca, no digo ya una nota alta, sino al menos un aprobado de la ciudadanía.

Leo muchas opiniones que hablan de la grandeza de los políticos de antaño, capaces de abrir las puertas a los acuerdos que hicieron posible una Transición, una Constitución y cuarenta años de convivencia sin sufrir esa violencia a la que tan habituados estamos los españoles.

Y es que la Transición fue nuestra manera, nuestro camino, para superar la dictadura y comenzar a andar los caminos de la democracia. Hay quien dice que fue modélica en el planeta. No diría tanto, pero fue la nuestra. Ellos hicieron lo que supieron, pudieron, o quisieron y lo que hagamos ahora ya no es cosa suya, es cosa nuestra.

Algunos pelos nos dejamos en la gatera. Por ejemplo, el poder económico que sustentó al franquismo, quedó intacto y, como mucho, dio cabida en sus Consejos de Administración a unos cuantos rojillos que traspasaron las puertas giratorias hacia las moquetas y los nuevos despachos. Las corrupciones, corruptelas y podredumbres, los sobres, maletines, bolsas de basura repletas de billetes sobrevivieron al dictador, pervivieron y hoy un buen director como Berlanga podría dirigir una Escopeta Nacional de los tiempos modernos.

La democracia y la libertad, son siempre subjetivas, pero quien ha vivido en el franquismo, sabe bien que la diferencia es sustancial. Aún quedando mucho por hacer, España y Europa tenemos unas cotas de libertad, democracia, o protección social, incomparables con las que rigen en la mayoría de los países del mundo.

Pero no es menos cierto que todo hay que medirlo, como dice mi amigo anarquista,

-¿Comparado con qué?

Me parece justo, por tanto, que sin dejar de vigilar a los poderosos y milmillonarios del planeta para impedir que nos precipiten definitivamente hacia el abismo de la autodestrucción, nos miremos a nosotros mismos y procuremos entender de dónde vienen la desafección, el desencanto y la indignación con la política y con los políticos.

En mis años jóvenes, cuando buscaba el camino en la vida, dictadura por medio, en sus últimos coletazos, pero dispuesta a morir matando, ejecutando, reprimiendo, fusilando, unos cuantos buenos amigos mayores, me enseñaron que hay profesiones, tareas humanas, destinadas a cuidarse a sí mismo (lo cual no implica ni mayor ni menor profesionalidad) y otras cuyo objetivo era servir a los demás.

En esta categoría última se encontraban algunas personas como los maestros, los médicos, los sindicalistas, o (fíjate cómo cambian los tiempos) los políticos. Sí, los políticos. Se entiende que sólo aquellos que dedican sus días a pensar en los problemas de las personas, hablar con la gente, buscar soluciones y  poner en marcha medidas que las hagan posibles y no de aquellos otros que hicieron de la política una oportunidad para hacer dinero y subirse a un tren de privilegios, cuando no de actos delictivos, del que no se apearán en toda la vida.

Porque la política no es cosa exclusiva de los políticos. La política es todo aquello que afecta a la polis, a la res pública, a lo que es de todas y todos, a la ciudadanía. Cada vez que votamos hacemos política, pero también pagar impuestos, la asistencia sanitaria, la educación de nuestros hijos, la atención a nuestros mayores, una casa donde vivir, las pensiones, los empleos basura, o la limpieza de nuestras calles son política, alta política, la más importante para cada uno de nosotros.

No me parece mal el acuerdo suscrito por PSOE y Unidas Podemos. Me parece que llega tarde, espero que no demasiado tarde. Es un mero enunciado de temas prioritarios que hay que afrontar sin demora. Seguro que hay quien añadiría otra docena de asuntos y a quien alguno de los planteados le parecerá menos importante. Pero, aún no estando todos los que son, sí son prioritarios todos los temas que están en el acuerdo.

No se admiten disculpas de mal pagador. La izquierda nacional, nacionalista, regionalista, o cantonalista no tiene derecho a defraudar a la gente. Los tiempos son lo suficientemente complicados como para que los políticos sepan estar a la altura y dejen de perder y de perderse en el tiempo.


Evo, el líder indígena cocalero

diciembre 2, 2019

-Han permitido que la Biblia vuelva a entrar en el Palacio de Gobierno ¡Primero Dios!

Es la flamante e infamante presidenta golpista de Bolivia tomando el poder. Todo un programa de gobierno. La cruz y la espada de las fuerzas armadas, el dinero, la corrupción y la policía que han desalojado a Evo Morales de la Presidencia. Vuelven los buenos tiempos del fracasado ultraliberalismo de la Escuela de Chicago.

Estoy en la sala de reuniones de la Comisión Ejecutiva de CCOO de Madrid. En un hoy, que no es hoy. Un día cualquiera de un año indefinido, hace más de una década. Recibo a un líder sindicalista cocalero llamado Evo Morales. Recorre varios países europeos. Se reúne con líderes políticos y sindicales. Difunde los problemas de los indígenas bolivianos. Habla de su intención de presentarse a las elecciones presidenciales.

En Bolivia los campesinos productores de coca defienden sus derechos formando sindicatos. Evo es uno de sus líderes. Los problemas de los indígenas son muchos. Sobre todo la condena de silencio, privados de la tierra, del agua, de los derechos más esenciales a la salud, la educación, una vivienda digna, un empleo que asegure unos ingresos suficientes para vivir.

Han pasado los años y aquel sindicalista de los productores de hoja de coca (no confundir con los industriales de la coca, los traficantes de coca, los gobiernos que protegen el inmenso negocio de la droga) terminó llegando democráticamente a la presidencia de Bolivia.

Desde entonces el Producto Interior Bruto se ha más que triplicado. Evo ha reducido su salario casi en un 60 por ciento, mientras que el salario mínimo se ha multiplicado por 10. Ha reducido la mortalidad infantil a la mitad. Sus campañas de vacunaciones han permitido la casi total eliminación de enfermedades como el sarampión, la polio, la rubeola. Los presupuestos de salud se han triplicado.

Los recursos educativos han pasado de medio millón de dólares a casi tres millones y medio y Bolivia ha sido declarada territorio libre de analfabetismo. Las mujeres ocupan más de la mitad de los puestos en la Asamblea Nacional y poco menos de la mitad en el Senado. Casi el 70 por ciento de ellas son mujeres indígenas. Evo ha creado una pensión pública a partir de los 65 años y un programa de ayudas económicas para todos los estudiantes.

El país es dueño de sus telecomunicaciones, su petróleo, su gas, su telefonía, su electricidad, su tierra, su agua. No quiere decir que el Estado sea el dueño de las empresas, pero participa en las mismas y asegura que los tradicionales abusos sobre la población se hayan eliminado. No hay que olvidar que hacer llegar el agua a cada casa, o instalar un sanitario en cada vivienda, era una conquista impensable antes de llegar Evo.

Durante su mandato se construyeron decenas de fábricas de litio, cemento, automoción, textiles y casi 13.000 cooperativas. 134 nuevos hospitales. Más de 1.100 escuelas, Más de 7.000 centros deportivos y 25.000 kilómetros de nuevas carreteras.

Es la inmensa tarea de un indígena, pobre, sindicalista, que no acabó los estudios primarios, al que el orgullo de clase, las convicciones personales, el compromiso con su pueblo, le llevó a disputar el gobierno y la Presidencia a los que estudiaron en Chicago, Harvard, Oxford, Yale, o en una universidad española. Formados para seguir haciendo lo que siempre habían hecho sus antecesores. Nada nuevo bajo el sol en El Alto.

Dirigir un país tan pobre como Bolivia, obtener los recursos necesarios para acometer las inversiones imprescindibles para su desarrollo, atender y resolver las tensiones entre sectores sociales tradicionalmente enfrentados y con intereses contrapuestos debe ser tremendamente complicado.

Construir una carretera puede ser bueno para el desarrollo de un territorio, pero puede deteriorar el medio ambiente. Cerrar una instalación petrolera en la selva es bueno para el medio ambiente, pero malo para la economía nacional. Dar tierras al campesinado puede ayudar a mucha gente, pero los desmontes e incendios pueden contribuir a que la selva continúe retrocediendo y los problemas ambientales sigan aumentando.

Con todo no ha sido ninguna de estas cosas la que ha conducido al golpe de Estado perpetrado por la policía, el ejército, una parte del empresariado, los corruptos de siempre y la domesticada oposición política, con permiso del imperio del Norte. Los inmensos beneficios económicos de las grandes corporaciones se han visto reducidos, los corruptos se encuentran sometidos a procesos judiciales. Ocho bases estadounidenses han sido cerradas.

Por si faltaba algo en el golpe, resulta que Bolivia es dueña de las mayores reservas de litio del planeta, imprescindible para fabricar las baterías eléctricas de los coches que fabrican masivamente las multinacionales.

Tampoco la jerarquía eclesiástica boliviana ve con buenos ojos que la nueva Constitución haya eliminado el catolicismo como religión de Estado. Evo se declara católico de base y, como la mayoría de los indígenas, practicante del culto de la Pachamama, la Tierra Madre. El Papa visitó Bolivia,

-Pido humildemente perdón no sólo por las ofensas de la propia Iglesia, sino por todos los crímenes contra los pueblos originarios, durante la llamada conquista de América.

En alguna ocasión Evo ha dejado claro, sobre Francisco,

-Tengo enormes coincidencias sobre el capitalismo, sobre la Madre Tierra, sobre la justicia social. Por eso desde el momento en que lo conocí en Brasil, hace dos años, dije: Ahora sí tengo Papa.

Está ocurriendo en América Latina, desde Chile a Venezuela, pasando por Ecuador, Colombia, o Brasil. Los pueblos aspiran a vivir con dignidad y no soportan el enriquecimiento abusivo, las desigualdades crecientes, la secular pobreza. En el siglo pasado, con la complicidad de los Estados Unidos, proliferaron los golpes militares que impusieron el rancio neocolonialismo y el ultraliberalismo destructor de economías, pueblos y recursos.

Hoy Bolivia, con la complicidad de Trump, vuelve a vivir un golpe de cruz, dinero, espadas militares y botas policiales. Evo es otra de sus víctimas. El pueblo boliviano afronta uno de los periodos más duros de su historia por haberse atrevido a soñar aquello que el Papa de Roma les dijo en su visita, allá por 2015,

-Necesitamos un cambio. Queremos un cambio real. Un cambio de estructuras. Este sistema ya no se aguanta. No lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los pueblos… Y tampoco lo aguanta la hermana Madre Tierra.

Y Evo responde,

-Mi único pecado es ser Indígena y amar a mi Pueblo.

Así pues este golpe es el de la fuerza bruta y las malas artes del dinero corrupto, dueño de las fakes repetidas sin parar, el de las espadas cruzadas de militares, policías y los omnipresentes asesores estadounidenses. Pero la cruz ya no es suya, ni lo son los pueblos, ni lo es la Tierra.


El egoísmo como motor de España

noviembre 21, 2019

Se enteran de que Sánchez e Iglesias han alcanzado un acuerdo. Las bolsas bajan, sobre todo los bancos. Los empresarios de CEOE hablan ya de inseguridad jurídica, de inestabilidad. Ellos querían a un Sánchez maniatado por Rivera, o por Casado. Luego aclaran lo que entienden por estabilidad. Que les bajen los impuestos.

En asuntos importantes, los empresarios catalanes no son muy distintos a los del resto de España y los de Foment del Treball quieren un gobierno moderado que haga lo que ellos piden: Estabilidad, negocio seguro y buen trato fiscal.

Las organizaciones empresariales del transporte opinan también, entre corte y corte de carreteras de los independentistas catalanes, y ven en Podemos un enemigo de los camiones.

Las constructoras y concesionarias de todo tipo de infraestructuras del Estado, se lamentan de que el negocio puede dejar de ser lo que era. Los grandes distribuidores temen más impuestos y la patronal alimentaria sospecha la llegada de la crisis y la disminución de las ventas.Por otra banda, las eléctricas ven en peligro la gallina de los huevos de oro. Ese sistema de fijación de precios con que siempre ganan y nunca pierden, a costa de los consumidores. Las líneas aéreas se temen lo peor.

El Círculo de Empresarios, dale que te pego con los peligros de subida de impuestos y el mayor gasto público. Los expertos agoreros y a sueldo de consultoras y los Think Tank anuncian los mayores desastres si Sánchez, Casado y los restos del naufragio de Rivera, no acuerdan una fórmula de gobierno y permiten que Podemos entre en las lides de gobierno.

Dicen que la alianza de Sánchez e Iglesias es una coalición Frankenstein y cantan las bondades de una Gran Coalición PSOE-PP. Estabilidad, liderazgo, inversiones empresariales garantizadas, mayor consumo y confianza de los hogares, coalición histórica.

Con todo, son los bancos los más preocupados con el anuncio del acuerdo. Algunos titulares sitúan a Ana Patricia Botín como gran perdedora de las elecciones. Darse el abrazo Iglesias y Sánchez y comenzar a caer en bolsa los bancos del IBEX-35, todo uno.

No gustan esas propuestas podemitas de implantar impuestos a la banca, crear  con Bankia una banca pública y es que, dicen, todo camina hacia el desastre, las pensiones, la subida de impuestos, nuevas tasas como la Tobin a las transacciones financieras, o la tasa Google.

Llama la atención que estos movimientos se produzcan, aún antes de formarse el gobierno y sin que ninguno de los miedos que se propagan haya sido anunciado tan siquiera, ni mucho menos confirmado en el material escrito que compone el acuerdo del que disponemos. Pero se trata de sembrar el desasosiego, la desconfianza y el temor. El egoísmo del cómo va lo mío, que no el bien común, ni mucho menos la solidaridad, es uno de los principales motores de España.

Estos días hay titulares llamativos que deberían mover a la preocupación nacional, también de los empresarios del país. Al parecer la Supercopa de España se va a jugar durante tres años consecutivos nada menos que en Arabia Saudí. Los de la Federación Española de  Futbol quieren dinero, 40 millones por temporada. No importa nada de nada que los derechos humanos y la igualdad de la mujer sean pisoteados en Arabia, sin tomar en cuenta las masacres de Yemen. Además del problema de imagen desastrosa para nuestra soberanía nacional, esa que tanto preocupa según qué días.

Otros titulares anuncian que cientos de webs comparten datos sobre salud y medicaciones con Google, Amazon, Facebook, o con corredores de datos expertos en vender y comprar nuestra información. Datos personales, confidenciales, sobre nuestras enfermedades, pruebas clínicas, tratamientos, informaciones de todo tipo, desde diabetes a fertilidad, nombres de los medicamentos.

La clave son esos pequeños códigos a los que llaman galletitas (cookies) con los que permitimos acceder a nuestra información personal y que es comprada y vendida insaciablemente. Nos buscan, nos rastrean, nos investigan, saben todo sobre nosotros, nos van guiando hacia la compra que terminamos creyendo necesitar.

También estos días uno de los principales directivos de la banca española se enfrenta a la imputación por haber participado, como máximo responsable de la entidad, en la contratación del ahora ex-comisario Villarejo, para espiar durante años a políticos, empresarios y todo bicho viviente que pudiera entorpecer sus negocios.

No veo que las bolsas bajen por ninguna de estas noticias. Tampoco que los clubs empresariales, gabinetes y demás expertos vividores digan nada sobre estas cosas, como dando por descontado que la corrupción, la manipulación, la vulneración de derechos humanos, o la discriminación contra la mujer, no tienen efecto, ni relación alguna, con el negocio en marcha.

Los sindicatos, sin embargo, andan razonablemente esperanzados con este acuerdo de gobierno. Tardío, incipiente, con muchos problemas para llegar a obtener la mayoría necesaria y suficiente, sobre todo por los empecinamientos catalanistas y anticatalanistas, pero necesario para corregir desigualdades, repartir mejor las cargas y los beneficios, solucionar problemas que terminan por alimentar el extremismo y el fascismo renacido de las entrañas de la bestia.

Lo doy por bueno y creo que debemos poner toda nuestra atención y esfuerzo en ayudar a allanar caminos, solucionar problemas y corregir errores que puedan producirse. No será fácil, pero bienvenido sea el acuerdo. Más vale tarde que nunca.


La patria es un invento

noviembre 20, 2019

-El que se siente patriota, el que cree que pertenece a un país, es un tarado mental.

No soy yo, no me odien así de entrada nacionales, o nacionalistas. No lo dije yo. Es cosa de Martín, el protagonista de Martín (Hache). Tampoco es de él. Martín es una ficción. Martín es Federico Luppi. Siempre recordaremos esta frase como la declaración de principios vitales de Federico Luppi. El inmenso actor, argentino, español, apátrida, que falleció hace un par de años. Poco más de ochenta años a sus espaldas.

Falleció, murió. Pero no. Son frecuentes las vidas que contienen muchas vidas. Más aún si las muchas vidas son las del actor y sus personajes. En ese caso hay que escuchar a Oscar Wilde, El que vive más de una vida debe morir más de una muerte. Vidas que se encadenan, son interpretadas, reinterpretadas. Muertes que nunca son la definitiva porque siempre hay alguien dispuesto a decir aquello que dijiste, recordar  cada palabra, remedar tus gestos, plagiar sin falsificar tu estampa, impostar tu voz,

-Eso de extrañar, la nostalgia y todo eso, es un verso. No se extraña un país, se extraña un barrio en todo caso, pero también lo extrañarás si te mudas a diez cuadras. ¡La patria es un invento! ¿Qué tengo que ver yo con un tucumano o con un salteño? Son tan ajenos a mí como un catalán o un portugués. Una estadística, un número sin cara. Uno se siente parte de muy poca gente; tu país son tus amigos y eso sí se extraña, pero se pasa.

Impresionante esa entrevista viral que circula de grupo en grupo, de red en red. La señora con su lacito amarillo en la solapa, mira a la cámara con gesto decidido, segura de sí misma,

-Yo soy independentista total

-¿Y de dónde eres?

-¡De Albacete!

Los seres humanos despertamos una ternura infinita. Va a tener razón la madre de Joan Manuel Serrat,

-Yo soy de donde trabajan mis hijos

También soy un Martín, literalmente los consagrados a Marte. Y un López, los hijos del lobo. El hijo del lobo consagrado a Marte, el dios de la guerra. Pero no. En la guerra sí, de la guerra no. Mis abuelos eran castellanos. Uno de ellos acabó su guerra civil defendiendo Cataluña de las tropas que más tarde tomarían Madrid. Luego pasó la frontera y se perdió en un mundo que transmutaba de guerras civiles a guerras mundiales.

Qué queréis que os diga, Nunca he tenido sentimientos nacionalistas. Por lo menos de los de banderitas, lazos, banderines de enganche, tumulto callejero, desfile patriótico, fiestas nacionales. Creen muchos que los nacionalismos desaparecen con la globalización. Y es verdad que todos los habitantes del planeta terminamos pasando por las mismas cajas del supermercado, para pagar los mismos productos. O nos los traen a casa los mismos repartidores que trabajan para Amazon en Sorry we missed you de Ken Loach.

Pero no, tampoco. Cuanto mayor es la inseguridad y mayor la percepción de amenaza real, o confusa, o difusa, más fácil es encontrar refugio  en un grupo de whas, entre los seguidores-seguidos de instagram, envuelto en una bandera, acorralando a un mena, empujando un contenedor, corriendo delante de la policía, pegándonos antes y después del partido y si es posible en mitad del partido, aún mejor en mitad del partido. Eso es banda, bandería, turba, chusma, clan, pero bien puede pasar confundida, en los tiempos que corren, por patria.

Cataluña es lo que es, como es, ahora, en este preciso momento, gracias a Pujol. Si aquel Pujol y sus Pujol Ferrusola hubieran podido continuar sus negocios, más allá de Banca Catalana, o sin que un imprudente Maragall espetase aquello del tres per cent, las ranas hubieran seguido pactando a izquierda y derecha hasta el infinito. Pero el padre de la patria tal como hoy la conocemos y sus descendientes directos, o adoptados, necesitarán ser amnistiados cuando la justicia termine su trabajo. Qué mayor triunfo y orgullo nacional que liberar de sus cadenas al padre de la patria.

No hay más. No parece mucho, pero no es poco. Lo suficiente para construir eso que ahora llaman un relato con el cual la burguesía catalana, bastante desnaturalizada y desindustrializada a estas alturas, hará lo que siempre ha hecho. Exacerbar el regionalismo, el separatismo, el nacionalismo, alzar la voz, salir a la calle, poner gestos, enseñar el oficio a sus hijos, hasta ser llamados a Madrid para ocupar ministerios, o recibir prebendas y dineros añadidos.

A veces se les iba la mano y se liaba parda por Barcelona. Los obreros ocupaban las calles, levantaban barricadas, quemaban iglesias, entonces sí quemaban iglesias y sacaban las momias de las monjas a las ramblas. Líderes bien asentados en la tierra, como Lerroux,

-Jóvenes bárbaros de hoy: entrad a saco en la civilización decadente y miserable de este país sin ventura; destruid sus templos, acabad con sus dioses, alzad el velo de las novicias y elevadlas a la categoría de madres para virilizar la especie.

Entonces la burguesía, Cambó, unos años más tarde el propio Lerroux en plena República, terminaban reclamando la llegada de tropas desde Zaragoza, Madrid, o cualquier cuartel cercano, para aplastar las revueltas, bombardear barricadas de las de verdad, detener a miles de revoltosos y ejecutar a unos cuantos cabecillas reales o inventados. La verdad sobre el caso Savolta, de Eduardo Mendoza, lo cuenta magníficamente. Su Ciudad de los Prodigios no se queda corta.

La realidad supera con creces la ficción y La Semana Trágica de Barcelona, en 1909, las ejecuciones de líderes obreros a manos de sindicatos patronales bajo la protección, connivencia y ayuda del general Martínez Anido, no podrían nunca ser imaginadas por un escritor, un cineasta, un autor teatral.

El bueno de Luppi terminaría diciendo,

-Que la patria es un verso estoy de acuerdo,

Otro sabio como Joan Garcés remata recientemente,

-Creo que la situación es mucho más compleja que un referéndum entre independencia sí o independencia no. Creo que la solución pasa por reformas profundas dentro del Estado español, que incluyan también a Cataluña y por ofrecer esas reformas a los ciudadanos de Cataluña y del resto del Estado.

Por mi parte, nada que añadir.


Violencia desparramada

noviembre 20, 2019

-No te pego, porque eres mujer.

Así, de entrada, en el autobús, nadie hace nada, todo el mundo calla, el conductor manifiesta luego que ni se ha dado cuenta de que pasase nada.

-Sinvergüenza, a tu puto país.

Tal vez el puto país al que se refiere el joven que grita sea España, si la mujer en cuestión es española. Pero no importa. Una patada por la espalda y a la puta calle.

En el diario,

La reyerta se ha producido sobre las 23´20 horas entre bandas latinas que se han enfrentado con armas de fuego y blancas y que se extendió por distintas calles del barrio como Peña Gorbea, Ciudad de Barcelona y El Cafeto.

Aquí, al lado. Pero también en otros lugares,

-En esta ocasión un grupo de neonazis ha acorralado a un joven entre las callesBalmes y Roselló de la Ciudad Condal.

-Un ultra ha sido herido después de haber sido agredido por antifascistas en la calle Muntaner de Barcelona.

Tres jóvenes en prisión por violar en Mataró a una chica de 17 años discapacitada; en Cádiz seis menores detenidos por abusar de dos niñas de 12 y 13 años; cuatro hombres acusados de violar en Gran Canaria a una turista; otros diez detenidos por violar a tres chicas de 14, 15 y 17 años en Alicante.

-El menor tutelado, de 17 años, ingresó en el hospital con el cráneo hundido tras ser víctima de una brutal paliza en el barrio del Actur de Zaragoza.

-Durante dos noche consecutivas, un grupo de dominicanos trató de asaltar el Centro de Hortaleza con el objetivo de agredir a los menas.

El imperio de la fuerza bruta, la violencia desparramada, amplificada, propagada, difundida, como islas de plástico que van cubriendo la superficie toda de la vida ciudadana.

La violencia es siempre la expresión de un problema, un conflicto no resuelto, mal resuelto, a lo peor irresoluble. La violencia estalla cuando el problema negado, enquistado, re-negado, da la cara. No es la primera vez que pasa. Puede volver a pasar. Somos sociedades complejas, complicadas, de equilibrios delicados.

Siglo pasado. Años 90. Comenzaba la década. Un Consorcio de Administraciones construye un poblado cerca de Perales del Río y Villaverde Bajo para realojar a 88 familias chabolistas, mayoritariamente gitanas. Estalla la movilización vecinal,

-Bastante tenemos con el trapicheo que hay en los prefabricados de la rivera de San Fermín y en la chabolas del Rancho del Cordobés.

Comienzan las manifestaciones, encierros, marchas vecinales, cortes de la carretera de Andalucía,

-¡A la carretera!

La policía carga, les disuelve, pero ya no son tiempos de dictadura. Es complicado cargar contra el vecindario indignado. Su líder se llama Nicanor y a ellos los llaman los nicanores. Se explican,

-No se trata de un problema de payos y gitanos, sino de droga.

-Es una protesta contra los gitanos que venden droga, pero también contra los camellos payos.

-Si alguien se atreve a decirnos racistas porque estamos en contra de la droga, ¡Viva el racismo!, clama Nicanor ante miles de vecinos.

Cuando el tigre anda suelto y te montas en él, lo difícil es gobernarlo y, por encima de todo, lo más complicado es bajarse de él. Tarde o temprano aparece la violencia y la confrontación civil. Menudean primero las agresiones, las embestidas puntuales. Luego dejan de ser aves de paso y se convierten en parte de lo cotidiano.

Nicanor dimite, se va, abandona.

Un vecino contrario al movimiento desencadenado,

-Se les ha escapado de las manos. Han estado cuatro meses llamando a la venganza particular contra yonquis y camellos y, al final, alguien ha captado el mensaje y ha iniciado las agresiones.

Es fácil dejar que el conflicto se enquiste, probar a envolverse en una bandera, integrarse en una banda, sentirse más valiente. Es fácil intentar imponer tus criterios, tus visiones, tus soluciones. Por ser impuestas y de parte, han dejado ya de ser soluciones.

Lo difícil es dar un primer paso, dirigir primero la palabra, sentarse a negociar, romper la negociación y volver a sentarse a hablar. Una y otra vez. Escuchar, explicarse, transaccionar, acordar. Construir un acuerdo, que mañana será de nuevo conflicto y volver a sentarse y negociar hasta acordar de nuevo. Aceptar el imperio de la ley. Hacer que la ley funcione.

No hay más. Aquí, en la Cochinchina, o en Cataluña. No hay otra. Todo, menos la violencia desparramada.


De chairos, pejes, amlovers y morenacos

noviembre 3, 2019

Tras el paréntesis que abrí para hablar de los suhar y el conflicto que viven en Ecuador, va siendo hora de cerrar el pequeño ciclo que comencé cuando escribí sobre los fifís, pirrurris, fresas y piojas resucitadas en México, adentrándome ahora en el mundillo de los chairos, pejes, amlovers y morenacos, que han revolucionado el panorama mexicano y han llevado a Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a la presidencia de México.

Si no he entendido mal a mi amiga mexicana, los chairos en su tierra vienen a ser aquellos que se oponen a la derecha casi siempre gobernante y que defienden políticas de solidaridad. El sentido negativo del término proviene de que el femenino de chairo es chaira.

Esa negatividad no tiene que ver con la definición de la palabra por parte de la Real Academia Española de la Lengua (RAE). De hecho pocos saben ya en España que la chaira es la cuchilla que usan los zapateros para cortar las suelas de los zapatos y sobre todo esa lima que se utiliza para afilar las navajas.

Sin embargo la Academia Mexicana de la Lengua se muestra más variada en sus definiciones de chaira. Sirve como sinónimo de fea y también para definir a una persona poco refinada, tosca, basta. Pero sobre todo afecta a los chairos mexicanos el que la palabra designe a personas de buena posición social que, sin jugarse gran cosa, se posicionan como partidarios de los movimientos ecologistas o antiglobalizadores. Por último, una chaira define también el acto de la masturbación.

Los chairos serían, por tanto, el equivalente a nuestra gauche divine, esa izquierda divina de la muerte, de origen burgués, compuesta por activistas de sillón y de salón, bien predispuestos a sentirse satisfechos y darse placer con esas acciones simbólicas en las que se embarcan. Lee el resto de esta entrada »


Teníamos un plan

noviembre 3, 2019

Me llama la atención cómo han cambiado los tiempos. Hace no tantos años, no más de veinte, la política urbanística se regía por decisiones políticas que se plasmaban en un Plan. Madrid tenía un Plan General de Ordenación Urbana y hasta Gallardón, al frente de la Comunidad de Madrid, se esforzaba en consensuar un Plan Regional de Estrategia Territorial.

Parecen cosas del pasado. Aquellos tiempos en los que el alcalde Tierno Galván presentaba el Plan General del 85, que habían redactado y sometido a consulta los responsables de urbanismo municipal, herederos de Eduardo Mangada, que había sido primer teniente de Alcalde y concejal de urbanismo en la primera corporación democrática,

-El hecho es que el Plan se fue configurando y vi que era la ciudad reducida a texto, lo mismo que la teología es la divinidad reducida a texto. Así como la textualidad de lo divino es la teología, el Plan es la textualidad de la ciudad. Pero hace falta un texto para leer la realidad, que es la tarea intelectual más alta, convertir la realidad en texto legible.

De eso se trataba, en palabras del viejo profesor,

-Leer significa entender,

La ciudadanía, las mujeres y hombres que habitan la ciudad, aprendiendo a leer, interpretar, juzgar la realidad del territorio que habitan, decididos a transformarla. Recuerdo movilizaciones, allá por el 87 del siglo pasado, contra la desrucción de espacios industriales integrados en la ciudad, para ser recalificados como suelo para construcción de viviendas, caras por supuesto. Lee el resto de esta entrada »