Intuir el mañana

agosto 21, 2019

Pudiera parecer que este artículo se dirige a los políticos del país, que se mueven como personajes desnortados en una comedia que va adquiriendo tientes dramáticos. Pero no. Justo después del segundo fracaso de Pedro Sánchez en dos días, mientras nuestra clase política se embarca en unas cosas que llaman relatos y bandas, yo sigo dándole vueltas a la Formación.

La Formación Profesional se encuentra en el centro de la encrucijada sobre nuestro futuro, no sólo como país, sino como miembros de la Unión Europea. Nuestro pasado, los cambios tecnológicos acelerados, el modelo económico, las expectativas empresariales y las de las personas deberán ser tomadas muy en cuenta para encontrar las respuestas y adoptar las decisiones más adecuadas.

En España la Formación Profesional (FP) ha sido considerada tradicionalmente como una opción educativa marginal y devaluada. Según esa visión, quien puede debe ir a la universidad, quien puede menos debe optar por un Ciclo de Formación Profesional y los fracasados deben ir directamente a buscar empleos de baja cualificación.

Las altas y estructurales tasas de paro en España, que duplican la media de la Unión Europea y sólo son superadas por Grecia, han determinado que la Formación Profesional para el Empleo (FPE) se haya constituido como un sistema paralelo, vinculado al Ministerio de Empleo y separado del Ministerio de Educación.

Un denominado subsistema de FPE, que funciona al margen de los criterios educativos y que ha sido utilizado como un instrumento para intentar ajustar aceleradamente las competencias de los empleados a las nuevas necesidades, o de los desempleados, a las nuevas oportunidades de empleo. Ni aún por esas el empleo ha mejorado.

Una red paralela de formación surgida al calor de los recursos de la cuota de formación, equivalentes al 0´7 por ciento del salario de cada trabajador, o trabajadora. Miles de millones de euros dedicados cada año a la formación, de los que no se beneficiaban ni las universidades, ni los centros públicos de FP, ni los Centros de Educación de Personas Adultas. Lee el resto de esta entrada »

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Lo que debemos a los sindicalistas

julio 18, 2019

La Confederación Sindical Internacional (CSI) acaba de dar a conocer su Indice Global de Derechos. Tras echarle un ojo, lo primero que destaca es que España no es de los peores países del planeta, aunque sí ocupa puestos de cola cuando nos comparamos exclusivamente con los países europeos. Estamos entre los países en los que se producen vulneraciones regulares y habituales de los derechos laborales.

Nada que ver con esos países como Colombia, Brasil, Guatemala, Honduras, Pakistán, Filipinas, o Zimbabwe, donde se han producido asesinatos de sindicalistas. Pero no todo es crimen organizado por los ricos y poderosos contra los sindicalistas. En el 85% de los países se vulnera el derecho de huelga. En cuatro de cada cinco no existe pleno derecho a la negociación colectiva. En 107 países se excluye a los trabajadores del derecho a crear sindicatos y en más del 70 % no pueden defender sus derechos ante la justicia.

La violencia contra los sindicalistas, incluidos crímenes y desapariciones, la prohibición de reunirse, realizar asambleas, plantear sus reivindicaciones, inscribir sindicatos, defender derechos ante los tribunales, son prácticas frecuentes en muchos países del planeta.

En el continente europeo, España se encuentra entre esos países como Rusia, Bulgaria, Hungría, Polonia, Albania, o Reino Unido, en los que se producen frecuentes violaciones de los derechos laborales. Un nivel mejor que el de Rumanía, Bielorrusia, Ucrania, o Grecia, pero mucho peor que el de Francia, Alemania, Suecia, Irlanda, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Bélgica, Suiza, Austria, Holanda, o Italia, entre otros.

El Indice Global de Derechos pone algunos ejemplos de lo que ocurre en nuestro país. Uno de ellos, la larga trayectoria de Amazon en vulneración de derechos laborales a sus trabajadores, que incluyen recortes salariales, abusos de trabajos en festivo, turnos de noche, sin obviar despidos de sindicalistas. La multinacional, según revela el informe, contrata despachos jurídicos bien relacionados con el poder para limitar los efectos de estas vulneraciones sistemáticas de derechos. Lee el resto de esta entrada »


Hablemos de competencias

julio 18, 2019

Preocupa en Europa el problema de las competencias. Se trata de prestar atención a la evolución de la economía y de la sociedad para que las personas puedan acceder a puestos de trabajo necesarios, empleos que van cambiando, o que van naciendo al ritmo de las transformaciones tecnológicas que se producen.

Preocupa bastante en Europa y mucho menos en España. Por eso Europa desarrolla instrumentos de seguimiento de los sistemas educativos y la formación permanente, para comparar experiencias, evaluar, indicar vías de mejora. Es una tarea necesaria, dificultosa y no siempre bien entendida.

No se trata, tan sólo, de medir y analizar el sistema educativo obligatorio, la Formación Profesional, universitaria y otros subsistemas informales. Se trata también de valorar la existencia de mecanismos que faciliten la transición al trabajo y la participación e integración real de quienes se cualifican en el mercado de trabajo.

Se trata de aprender a detectar si las competencia adquiridas se adaptan a las necesidades personales, sociales, económicas, o seguimos formando en competencias no sólo infrautilizadas, sino inadecuadas. Todos estos elementos aportan elementos de juicio para establecer una valoración de lo que cada país está haciendo.

Podríamos esperar, como así ocurre, que países como Suecia, Finlandia, Luxemburgo, o Dinamarca figurasen entre los primeros en el listado de los que mejor se comportan en materia de formación, para contar con trabajadores y trabajadoras con las competencias adecuadas y necesarias en cada momento.

Sin embargo hay otros como Eslovenia, o Estonia, que también figuran en los primeros lugares y, de forma inesperada, la República Checa se sitúa a la cabeza de Europa. Son países en los que queda mucho por hacer, que no alcanzan ni tan siquiera un nivel de 75 sobre 100. Pero son países en los que se apuesta por el sistema educativo, la formación permanente, la puesta en valor de las competencias y los procesos de empleo de las personas. Lee el resto de esta entrada »


El populismo entra con fuerza en la policía

julio 18, 2019

Mientras andamos entretenidos con la entrada del verano, las bodas del futbolista y la modelo presentadora, o la princesa del pueblo y el discreto conductor de ambulancias, con los mismos efectos sedantes que los que antes tenía la del torero y la tonadillera. Mientras nos entretenemos con los pactos poslectorales cerrados, los que se encuentran en ciernes, o los que habrán de llegar en el futuro. Pocos están prestando atención a una noticia que se me antoja una de las más importantes que se han producido en los últimos días. El triunfo electoral del populismo en las elecciones sindicales de la policía.

Habrá quien piense que se trata de un asunto menor, pero yo creo que es un tema relevante y un buen ejemplo de lo que está pasando en este país de todos los demonios. Un sindicato fraguado hace poco más de dos años, legalizado hace un año y de cuyas propuestas sabemos muy poco, se ha alzado con la mayoría absoluta en la representación sindical de los policías nacionales. Todo un paradigma, prototipo y demostración práctica de lo que nos  pasando.

Lo ocurrido es de manual, traspasable y aplicable en cualquier otro ámbito. De hecho ya ha pasado en la política nacional. El mapa electoral del bipartidismo, corregido por los partidos nacionalistas, dejó paso a la pluralidad, diversidad y dispersión de fuerzas políticas. No digo que sea malo. Tan sólo que pasó.

Los argumentos de la autodenominada nueva política eran simplones, pero muy efectivos. La casta, la derechita cobarde, los corruptos, la renovación y el cambio generacional. Pronto se ha deshinchado el globo y la burbuja. En buena medida, la nueva política ha enseñado una cara de viejos perros con distintos collares, de cambiemos todo para que nada cambie. Un cierto dontancredismo y gatopardismo que se escondía tras la operación.

No menos podía pasar y ha pasado en otros ámbitos. También en la policía. Estas cosas pasan cuando el malestar creciente por la crisis hace crecer la sensación de agravio y maltrato. Estallan cuando ese cúmulo de agravios, reales o presentidos, se desata a causa de una espoleta que hace que todos los individualismos confluyan en la falsa imagen de que unas cuantas propuestas, son la solución a todos los problemas. La crisis, los recortes, el empobrecimiento generalizado, han sido las espoletas que han sembrado el campo de minas. No es fácil verlo venir.

Hace cincuenta años, para quienes vivíamos en los barrios obreros, los grises del Land Rover y las lecheras y los civiles del Dyane 6, que patrullaban las calles sucias y muchas veces sin asfaltar, eran los “desertores del arado”. Nos pegaban, nos detenían, algunos torturaban y nos conducían ante los Tribunales de Orden Público para una condena segura. Lee el resto de esta entrada »


Ciudadanía acosada

junio 12, 2019

Hemos andado distraídos con las citas electorales. Entre unas cosas y otras, se han ido acumulando precampañas, campañas, votaciones, valoraciones de los resultados y nuevas campañas, más votaciones, renovadas valoraciones de los resultados. Un sinvivir, pero muy entretenido. Tertulias, tertulianos, mítines, festejos, debates, anuncios. Dale que te pego con Cataluña, alianzas de gobierno, el Valle de los Caídos, la ultraderechita que deja la casa madre y las crisis de la nueva política.

Pero esto se va acabando. Tendremos alcaldes y alcaldesas, presidentes y presidentas en las Comunidades Autónomas, nuevo gobierno de la nación y un reparto de cargos en al Parlamento Europeo. Intentarán mantener nuestra atención sobre sus problemas internos, de gobierno, o de oposición. Pero la naturaleza anuncia ya el verano, con sus bruscos cambios climáticos y sus vacaciones en el horizonte.

Vuelve la vida a pié de calle. Se adelanta el final de curso acatando esa nueva moda impuesta por algún ocurrente apoltronado. En colegios e institutos, desde primeros de junio, quienes han suspendido intentarán una acelerada recuperación y quienes no han suspendido irán a clase a hacer más bien poco, casi nada, o dejarán de ir a clase por su cuenta y riesgo. Lee el resto de esta entrada »


Ciudadanos en su laberinto

junio 12, 2019

Ciudadanos pasa por ser uno de los partidos que ha perdido las elecciones autonómicas y municipales. Quienes realizan esta afirmación argumentan que no han conseguido superar al Partido Popular en las circunscripciones en las pretendían visualizar el sorpasso, como es el caso de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid.

En consecuencia Albert Rivera no consigue convertirse en líder de la oposición y seguirá siendo segunda fuerza de la derecha, al menos por el momento, porque con el panorama político que tenemos, nada es permanente y todo es tremendamente evanescente.

Sin embargo, Ciudadanos no ha salido tan mal parado como pudiera parecer en un primer momento. La dispersión del mapa político español hace que su presencia sea determinante a la hora de configurar gobiernos municipales y autonómicos. Los casos más paradigmáticos son, tal vez, los de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid. Aunque no conviene olvidar la relevancia del paso que ha dado el ex-primer ministro francés, Manuel Valls, al frente de la candidatura del partido en Barcelona.

Ciudadanos ha sido un partido laberíntico, errático y pendular desde su nacimiento. Sus orígenes se pueden rastrear en la izquierda socialdemócrata no nacionalista en Cataluña. Posiciones centristas de las que hoy se encuentran muy alejados. Hace no mucho tiempo, poco más de tres años, tras aquellas elecciones que tuvieron que repetirse, pactaba con un PSOE liderado por el mismo Pedro Sánchez al que ahora niegan el pan y la sal. Hoy sus prioridades han pasado a ser las de los pactos preferentes con el PP y la alianza de facto con la ultraderecha.

Son un partido que juega al centro, pero con un claro desplazamiento en muy poco tiempo, desde el centro-izquierda hacia el centro-derecha y, en no pocas ocasiones, a la derecha del PP. Así, van instrumentalizando las bazas que les brinda el separatismo catalán y explotando la imagen de liberales en lo económico que les ha permitido obtener los favores de muchos sectores empresariales. Las gafas de ver españoles, las bajadas de impuestos a las empresas y los beneficios a los autónomos, son un mantra, una cantinela esgrimida sin cansancio, hábilmente manejada, para atraer votos, apoyos, simpatías y ayudas.

El problema es que no todo vale, los bandazos comienzan a hastiar a parte de su electorado y crean tensiones entre sus propias filas. Manuel Valls no es un sirviente fiel y agradecido. Es un político europeo que ya ha dicho que hará cuanto pueda para que en Barcelona no gobierne el independentismo, aunque para ello tenga que dar su apoyo a la investidura de Ada Colau , junto a los socialistas. Igualmente ha anunciado que se desgajará de Ciudadanos si hay acuerdos en Madrid con la ultraderecha. Pura coherencia europeísta y democrática.

Mientras tanto, Alberto Rivera sigue deshojando la margarita. Pero el tiempo es limitado. Tiene que elegir si responde a las pretensiones iniciales de representar una derecha moderna, de centro y liberal (no confundir con ultraliberal). Si representa una opción electoral capaz de pactar a su derecha y a su izquierda, haciendo valer sus planteamientos. O si, por el contrario, quiere convertirse en una moderna Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), dispuesta a abrir las puertas y dejar expedito en camino a las fuerzas más reaccionarias de nuestro país.

Las elecciones en España, pese a las tensiones políticas que se han introducido artificialmente en nuestra convivencia, las siguen ganando quienes controlan el voto de centro, unas veces desplazado hacia la izquierda y otras hacia la derecha. El PSOE ha estado hábil para representar este caudal que sigue fluyendo por debajo del combate de supervivientes en que se ha convertido la vida nacional.

Ahora habrá que ver si Ciudadanos sabe aprovechar sus posibilidades de negociar acuerdos equilibrados de gobierno, o si persiste en su empeño de tensar la cuerda a base de nacionalismos y alianzas con la ultraderecha. Yo preferiría que salieran del laberinto, se quitasen las gafas de ver españoles y se aplicasen a identificar nuestros verdaderos problemas económicos y sociales, adelantar propuestas, ensayar soluciones y corregir errores a base de escuchar a la ciudadanía y negociar a diestro y siniestro.

Es el momento. Ahora se juegan el ser, el no ser y el cómo quieren ser de mayores. El Vamos y el Hacia dónde Vamos.


Yo voto Formación permanente

junio 11, 2019

No es la primera vez que lo digo en un artículo. Llama la atención que la educación en general y la formación de los trabajadores y trabajadoras, en particular, sean relegados a un segundo plano en el debate electoral. El empleo, la vivienda, los transportes, las políticas sociales, la igualdad, la inmigración, la sanidad, los impuestos, entre otros temas, copan el debate.

La educación parece que sólo interesa para valorar cuánto dinero tiene que ir hacia la enseñanza concertada. Y, sin embargo, la educación de las personas es mucho más importante que eso. La Formación de las personas es el primer paso para asegurar la igualdad. Sin igualdad no habrá libertad real y la ninguna de las dos será posible si no empezamos por la educación.

Vamos hacia un mundo en el que una parte importante de los trabajos van a exigir mayor autonomía de las personas, un mayor empleo de las Técnicas de Información y Comunicación, menos rutina y más habilidades sociales. En definitiva, menos esfuerzo físico y más desarrollo intelectual. Lee el resto de esta entrada »