Carta abierta a Emmanuel Macron

agosto 21, 2019

Emmanuel,

Disculpa que no te llame Presidente, Señor Presidente, o Presidente Macron. Es una de las reglas que me he impuesto al escribir estas cartas abiertas. No he usado el usted con nadie incluidos el Papa y el Rey.

El motivo de esta carta es hablarte de mi abuelo, desaparecido tras la Guerra Civil española y cuyo último paradero conocido se encuentra en tierras francesas. Me cuenta mi hermana Sara, que vive en tu país, que los exiliados españoles siguen siendo un asunto espinoso y delicado.

Debió de ser conmovedora, impresionante y convulsa, aquella avalancha de cientos de miles de refugiados llegados en tan poco tiempo, a caballo entre el primer triunfo militar y violento del fascismo, en un país como España y el comienzo de una Guerra Mundial en la que los impetuosos dictadores tomaron una ventaja que costó más de media década combatir y vencer.

Mi abuelo estaba entre ellos. Se llamaba Calixto López Cuena. Había nacido en un pueblecito de la sierra madrileña llamado Collado Mediano, un 14 de octubre del año 1894. Tenía mujer, tres hijos y casi 42 años cuando se produjo el golpe militar  y estalló la Guerra Civil. El avance del ejército sublevado fue rápido, pronto llegaron a Segovia y treparon a las cumbres de Guadarrama, donde fueron contenidos por tropas leales a la república y por muchos milicianos voluntarios llegados desde Madrid. Lee el resto de esta entrada »

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La política de los gestos

julio 18, 2019

Las elecciones generales se celebraron hace ya más de dos meses. Las municipales, autonómicas y europeas hace más de un mes. Todo parece apuntar a que vamos hacia un periodo veraniego entretenido, en el que nuestros políticos van a hacer todo lo posible para justificar que hacen honor a sus promesas electorales y hasta se dan el tiempo necesario para traicionarlas.

Los resultados electorales no son, ni mucho menos, concluyentes. España ha decidido repartir los votos como en lotería navideña y repartir juego para todos. El bipartidismo imperfecto y corregido del que venimos hacía que derechas, o izquierdas, gobernaran casi siempre de la mano de fuerzas nacionalistas moderadas.

El pluripartidismo al que hemos llegado no es mucho más perfecto, si tomamos en cuenta que el nacionalismo catalán se ha desquiciado y las fuerzas con implantación en todo el territorio nacional no encuentran la vía para propiciar los acuerdos necesarios para alcanzar, ni tan siquiera, un acuerdo de gobernabilidad.

El socialismo ha ganado las elecciones gracias a una minoría mayoritaria con la cual pretende gobernar como si hubiera conseguido una mayoría absoluta. Desconfiados barones, casi siempre varones, con regencia, marquesado o ministerio, visualizan cualquier compromiso estatal de gobierno con otras fuerzas de la izquierda, como una amenaza a su futuro.

La izquierda del PSOE ha visto crecer las fracturas internas de las confluencias, de los comunes con máximo común divisor, de los compromisos tan sólo parciales, adelante y atrás, atrás y adelante. Pareciera que tan sólo tocar poder podría calmar las aguas y permitiría repartir juego, hilvanar cuanto se ha ido deshilachando. Lee el resto de esta entrada »


Lo que debemos a los sindicalistas

julio 18, 2019

La Confederación Sindical Internacional (CSI) acaba de dar a conocer su Indice Global de Derechos. Tras echarle un ojo, lo primero que destaca es que España no es de los peores países del planeta, aunque sí ocupa puestos de cola cuando nos comparamos exclusivamente con los países europeos. Estamos entre los países en los que se producen vulneraciones regulares y habituales de los derechos laborales.

Nada que ver con esos países como Colombia, Brasil, Guatemala, Honduras, Pakistán, Filipinas, o Zimbabwe, donde se han producido asesinatos de sindicalistas. Pero no todo es crimen organizado por los ricos y poderosos contra los sindicalistas. En el 85% de los países se vulnera el derecho de huelga. En cuatro de cada cinco no existe pleno derecho a la negociación colectiva. En 107 países se excluye a los trabajadores del derecho a crear sindicatos y en más del 70 % no pueden defender sus derechos ante la justicia.

La violencia contra los sindicalistas, incluidos crímenes y desapariciones, la prohibición de reunirse, realizar asambleas, plantear sus reivindicaciones, inscribir sindicatos, defender derechos ante los tribunales, son prácticas frecuentes en muchos países del planeta.

En el continente europeo, España se encuentra entre esos países como Rusia, Bulgaria, Hungría, Polonia, Albania, o Reino Unido, en los que se producen frecuentes violaciones de los derechos laborales. Un nivel mejor que el de Rumanía, Bielorrusia, Ucrania, o Grecia, pero mucho peor que el de Francia, Alemania, Suecia, Irlanda, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Bélgica, Suiza, Austria, Holanda, o Italia, entre otros.

El Indice Global de Derechos pone algunos ejemplos de lo que ocurre en nuestro país. Uno de ellos, la larga trayectoria de Amazon en vulneración de derechos laborales a sus trabajadores, que incluyen recortes salariales, abusos de trabajos en festivo, turnos de noche, sin obviar despidos de sindicalistas. La multinacional, según revela el informe, contrata despachos jurídicos bien relacionados con el poder para limitar los efectos de estas vulneraciones sistemáticas de derechos. Lee el resto de esta entrada »


Hablemos de competencias

julio 18, 2019

Preocupa en Europa el problema de las competencias. Se trata de prestar atención a la evolución de la economía y de la sociedad para que las personas puedan acceder a puestos de trabajo necesarios, empleos que van cambiando, o que van naciendo al ritmo de las transformaciones tecnológicas que se producen.

Preocupa bastante en Europa y mucho menos en España. Por eso Europa desarrolla instrumentos de seguimiento de los sistemas educativos y la formación permanente, para comparar experiencias, evaluar, indicar vías de mejora. Es una tarea necesaria, dificultosa y no siempre bien entendida.

No se trata, tan sólo, de medir y analizar el sistema educativo obligatorio, la Formación Profesional, universitaria y otros subsistemas informales. Se trata también de valorar la existencia de mecanismos que faciliten la transición al trabajo y la participación e integración real de quienes se cualifican en el mercado de trabajo.

Se trata de aprender a detectar si las competencia adquiridas se adaptan a las necesidades personales, sociales, económicas, o seguimos formando en competencias no sólo infrautilizadas, sino inadecuadas. Todos estos elementos aportan elementos de juicio para establecer una valoración de lo que cada país está haciendo.

Podríamos esperar, como así ocurre, que países como Suecia, Finlandia, Luxemburgo, o Dinamarca figurasen entre los primeros en el listado de los que mejor se comportan en materia de formación, para contar con trabajadores y trabajadoras con las competencias adecuadas y necesarias en cada momento.

Sin embargo hay otros como Eslovenia, o Estonia, que también figuran en los primeros lugares y, de forma inesperada, la República Checa se sitúa a la cabeza de Europa. Son países en los que queda mucho por hacer, que no alcanzan ni tan siquiera un nivel de 75 sobre 100. Pero son países en los que se apuesta por el sistema educativo, la formación permanente, la puesta en valor de las competencias y los procesos de empleo de las personas. Lee el resto de esta entrada »


En Madrid, ya han pasao

junio 25, 2019

Madrid se ha jugado la vida en cada partida que le ha tocado afrontar, ya fuera la partida de los comuneros, contra Esquilache, el 2 de mayo, frente al absolutismo fernandino, en la Gloriosa, el 14 de abril, o el 18 de julio. Más vale que nos hagamos a la idea. Madrid resistió casi tres años el embate del fascismo desencadenado. Las calles y ventanas se llenaban de pancartas con el lema, No Pasarán.

Al final de aquella triste guerra de exterminio, Celia Gámez, aquella inmigrante argentina triunfadora en la revista española, entonaba aquel chotis chulesco de los vencedores, Ya hemos pasao, que escuché por primera vez en la espléndida película, Canciones para después de una guerra, de Basilio Martín Patino.

Pese a lo que digan, la historia difícilmente se repite, o cuando menos no lo hace de la misma manera. Los mismos mensajes repetidos ahora en algunas redes sociales, con el No pasarán, los Ya hemos pasao y hasta esos Madrid será la  tumba del fascismo, me suenan voluntariosos, pero poco realistas y eficaces. Puede ser que nuestro tiempo pase de nuevo por  la misma latitud, pero lo hace en un punto diferente de la espiral de la historia.

La derecha que se autoproclama ciudadana, la derecha popular y la ultraderecha desvelada, han ganado el poder en la capital de España. Creo que Albert Rivera ha incurrido en un error histórico que pagará más temprano que tarde con escisiones, dimisiones y tensiones internas. Creo que Pablo Casado se ha adentrado en una senda peligrosa al intentar salvar su liderazgo. Ambos han perdido el centro para plegarse a las exigencias de la ultraderecha. Exigencias que no son meramente formales, sino de fondo y cuestionadoras de la convivencia democrática. Posiciones vetadas en Europa por las fuerzas democráticas de todo signo, pero aceptadas por la derecha española. Lee el resto de esta entrada »


El abuso de los precios de la energía

junio 25, 2019

El bombardeo al que nos vemos sometidos, sin comerlo ni beberlo, no es normal. Que no ahorramos, dice el banco de España, al tiempo que nos espeta un bofetón en plena cara, afirmando que el salario mínimo de 900 euros al mes es demasiado y que, aunque no se haya cumplido su vaticinio de que se perderían cientos de miles de empleos, no da por perdida su capacidad de profetizar desastres hasta que se cumplan.

Los escuadrones de la Comisión Europea, la misma que nos condenó a duros y largos años de recortes y miseria, vienen a decir que vamos bien y que no nos vigilarán tanto, pero que prestemos atención a la desigualdad, la pobreza y la temporalidad del empleo. Vaya, que nos hemos pasado con los recortes y tenemos el país hecho unos zorros.

Sin dejar respiro alguno, ese organismo esotérico al que llaman Autoridad Fiscal Independiente (se entiende que independientes de la ciudadanía), viene a decirnos que los parados de larga duración no buscan ese empleo que no existe, porque reciben ayudas del Estado y, ya de paso, nos abofetean con una propuesta de que Correos no reparta cartas todos los días, porque eso ya no está de moda, entre otras lindezas. Lee el resto de esta entrada »


Carta abierta a Pablo Manuel Iglesias

junio 25, 2019

Pablo Manuel,

Perdona que te llame así. Creo que has decidido eliminar legalmente el Manuel, para pasar a llamarte tan sólo Pablo. A través de tu madre, Luisa, allá por 2005, supimos que le habíamos dado a nuestro hijo recién nacido el mismo nombre que ella te había puesto a ti, Pablo Manuel. Una de esas puras casualidades que no existen. Por eso prefiero llamarte por ese nombre. Tu madre es una buena mujer y una de esas abogadas laboralistas que se forjaron siguiendo la estela de los de Atocha.

Todo esto ocurría antes de que estallase la revuelta y se desencadenase el consiguiente gatopardismo lampedusiano. Ya sabes, aquello de cambiarlo todo para que nada cambie.  Allá por 2011, tocaba revuelta. Esa que, al calor de la crisis, el descontento indignado y la bonanza primaveral, estallaba en la Puerta del Sol. Debería haberse llamado de San Isidro, pero terminó denominándose del 15-M. Mucho más soso, la verdad.

Te pilló en la universidad, como profesor de Ciencias Políticas. Imagino que viviste intensamente aquellos días junto a tus compañeros, sopesando la posibilidad de estudiar en vivo y en directo un fenómeno que imitaba las primaveras árabes y anticipaba el Occupy Wall Street.

Pero sois hijos de vuestros padres, que somos nosotros y habéis mamado todo lo bueno y lo malo del pensamiento marxista. Entre lo bueno, esa necesidad del bicentenario Carlos Marx, de no conformarse con estudiar, investigar, interpretar el mundo y aventurarse a dar un paso adelante para transformarlo. Lee el resto de esta entrada »