Con mi barrio no se juega

marzo 10, 2019

Vengo de aquellos lejanos tiempos en los que la rebeldía juvenil de unos barrios recién llegados a la democracia constitucional, se topó de bruces con la ofensiva del tráfico de drogas que desquició cabezas y destrozó cuerpos. Vimos a niños iniciándose en el pegamento, como si fueran alevines en proceso de entrenamiento para pasar al canuto, el caballo, la coca.

Aquellas drogas, especialmente la heroína, se llevaron por delante a la generación de la Movida, causando más víctimas que una guerra y más muertes que todos los atentados terroristas juntos, muchas más que los accidentes anuales de tráfico o en el trabajo.

Las madres, las asociaciones vecinales, intentaron cortar aquella ruleta rusa que jugaba con la vida y la muerte de nuestros jóvenes, no siempre con éxito y teniendo que soportar el dolor de muchas vidas perdidas en los rincones más tenebrosos y apartados de los barrios.

Los ricos y altos ejecutivos jugaban con la coca, que terminó extendiéndose como una mancha hacia los lugares de diversión juvenil. Se nos llenó el diccionario coloquial de nuevos términos como éxtasis, speed, crack, que requerían un pastillero completo, mezclado con alcohol y tabaco para quemar las noches del bakalao y sus numerosas rutas. Lee el resto de esta entrada »

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Hacia la libertad, hacia el 8 de Marzo

marzo 10, 2019

Vivimos tiempos extraños. De esos malos tiempos de los que hablaba Dürrenmatt, en los que hay que volcar un ingente esfuerzo en demostrar lo evidente. Parece algo increíble en momentos de sobresaturación informativa y expansión del Big Data tendente al infinito.

Probablemente sea ese exceso de datos el que determina nuestra incapacidad para detenernos a pensar con dos dedos de frente y nos conduce, indefectiblemente, a aceptar como verdad, la mentira mil veces repetida, siguiendo el inestimable consejo del jefe de la propaganda nazi Joseph Goebbels.

Es cierto, como escucho a una tertuliana de reality show (obsérvese que para escucharla tengo que verla, por más que luego diga que pasaba por allí), que vivimos tiempos de auge de las mujeres. Y, sin embargo, aunque pudiera parecer lo contrario, las desigualdades siguen persistiendo y las violencias en manada siguen arreciando.

Si miramos hacia el interior de las familias, comprobamos que las mujeres siguen dedicando el doble de tiempo que los hombres a tareas domésticas de todo tipo. Tareas que no son agradecidas, ni reconocidas, ni mucho menos pagadas. Es cierto que las cosas han cambiado, pero me parece observar que sigue persistiendo el concepto de ayudar a la mujer, en lugar de asumir el de la corresponsabilidad. Lee el resto de esta entrada »


Relatores, comisionados, observadores y otros ingenios

marzo 10, 2019

Anda el país un poquito raro, bastante raro, hay que reconocerlo. Es como si quienes se han postulado y obtenido el mandato electoral para gobernar, ya sea en el Estado, la Comunidad, o los Ayuntamientos, lo hicieran con porte aguerrido, sacando pecho, pero con mano temblorosa.

El gobierno del Estado acaba de presentar y retirar de inmediato, la idea de designar un Relator que actúe como una especie de mediador entre los partidos catalanes. No se sabe muy bien con qué funciones, ni tan siquiera ha llegado a concretarse el nombre en cuestión, pero ahí queda como resultado inmediato la manifestación, más o menos pinchada, que las derechas unidas han convocado en Colón.

Mi amiga Yolanda Moya, compañera de mi otro amigo, el periodista Alfonso Roldán, me recuerda desde su blog que no hace más que pensar en Julia esa estatua de niña catalana, de doce metros de altura, que sueña Madrid con los ojos cerrados en plena Plaza de Colón. Qué habrá pensado, imbuida como está en su seny, su prudente silencio, su paz interior, al ver ese despliegue de banderas nacionales enarboladas como barrera frente a las otras Españas. Lee el resto de esta entrada »


Serenísima República de Venezuela

marzo 10, 2019

Venezuela me pilla lejos. Si me pongo a opinar sobre los problemas que atraviesa, seguro que meto la pata. Si me animo a decir algo sobre la cuestión es tan sólo porque veo que desde la tertulia televisiva hasta la barra del bar, nadie se recata en dar su versión y explicar qué hay que hacer y qué no se debe permitir. No será muy grave que me meta en el charco y chapotee un poco en la ciénaga. Seguro que no va a quedar más fangosa por el hecho de que lo haga.

Vamos a ello. Venezuela significa la Pequeña Venecia. Parece que Américo Vespucio, cartógrafo italiano en una expedición capitaneada por Alonso de Ojeda, al llegar al Lago de Maracaibo vio la costa poblada de chozas nativas, asentadas en pilares sobre el agua.

Se ve que el tal Vespucio andaba ya ensayando eso de dar nombre a las tierras descubiertas por otros y se le ocurrió llamar Venezziola, en honor de la Serenísima República de Venecia, al territorio que tan sólo un año antes Colón había denominado Tierra de Gracia, porque por allí cerca le parecía que debía encontrase el Paraíso Terrenal. Lee el resto de esta entrada »


Cantautores de la libertad

marzo 10, 2019

Dos acontecimientos me han incitado a escribir sobre los cantautores. El primero de ellos, la entrega de los premios anuales que intentan mantener viva la memoria de aquellos abogados jóvenes, defensores de la libertad y el derecho, que fueron acribillados a balazos, hace más de 40 años, en el despacho laboralista de Atocha, 55. Los premios han recaído este año en el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio y en los Cantautores y Cantautoras por la Libertad.

El segundo acontecimiento, el concierto de Paco Ibáñez, conmemorativo de aquel que, hace 50 años, celebró en el Olympia de París, en plena descomposición de una dictadura que, tal vez por ello, endurecía la represión. Ese año era arrojado desde un séptimo piso, el estudiante de Derecho Enrique Ruano, mientras se encontraba detenido por la Brigada Político-Social, la policía política del franquismo.

Tuve el honor de hacer la entrega del premio Abogados de Atocha al Colectivo de Cantautores, representado por Luis Pastor y Manuel Gerena. Dos piedras lanzadas en la laguna de nuestras memorias. Nos recuerda Gianni Rodari en su maravilloso libro La piedra en el estanque, que la memoria funciona así. La piedra provoca ondas concéntricas en la superficie del agua que afectan, con mayor o menor fuerza, al pequeño barquito de papel y hasta a la barca del pescador. Lee el resto de esta entrada »


La banca siempre gana

marzo 10, 2019

Me voy de gestiones bancarias. La verdad es que procuro no consumir demasiado tiempo esperando turno en una sucursal, o haciendo cola ante una caja. Me he ido acostumbrando (o me han ido amoldando), a realizar  gestiones sencillas desde casa, conectado a un viejo ordenador. Me he instalado cómodamente en el más básico de los niveles, sin haberme atrevido a incurrir en las prácticas de esos jóvenes que ponen el móvil encima de un datáfono y pagan la hamburguesa.

Pero, aún con ese Nivel Below, bajo, de abajo, ínfimo, me doy cuenta de que hace meses que no piso una oficina bancaria más allá del cajero. Pero hay veces en las que no hay más remedio que poner un papel sobre la mesa física de un bancario, o bancaria, que no banquero, o banquera y firmar algo delante de él.

Procuro concentrar las gestiones bancarias en un solo día, para quitármelo de en medio de un plumazo. En estos pocos meses en los que les he dejado solos, me asombro de que la oficina ya no existe. La caja ha desaparecido. Allí no hay dinero. Si quieres dinero te acompañan amablemente a los cajeros automáticos.

Te acomodan ante una mesa de terraza de bar y te sirves un café, mientras esperas que las otras mesas se vayan despejando. Entre sorbo y sorbo ojeo un folleto en el que me cuentan que acabo de adentrarme en un espacio inspirado por mí. Más tecnológico, pero más personal, humano, cercano y transparente. La verdad es que si prestara un poco de atención, no sería difícil enterarme de los trámites que se van realizando a mi alrededor. Transparencia absoluta. Lee el resto de esta entrada »


Un año más en Atocha

febrero 13, 2019

Hace casi cuatro años, poco después del 24 de enero, día en el que como cada año conmemoramos el momento en que fueron asesinados los Abogados de Atocha, fallecía Lola González Ruiz. El pasado 20 de enero se cumplían 50 años del asesinato de su novio, Enrique Ruano, cuando se encontraba detenido por la Brigada Político-Social, la Gestapo del régimen franquista.

Hay pocas historias de amor tan tristes como la de Lola. Perdió primero a su novio Enrique, cuando ambos eran jóvenes estudiantes de Derecho y ocho años después, ya ejerciendo como abogada, dedicada a la defensa de los vecinos y vecinas de los barrios de Madrid, fue víctima del atentado perpetrado por un grupo ultraderechista en el despacho laboralista de la calle Atocha, 55. En el atentado quedó gravemente herida y perdió a su esposo Francisco Javier Sauquillo.

Se ha contado mil veces que el destino y el azar quisieron que aquella tarde los nueve abogados de los barrios intercambiaran su despacho, situado un poco más abajo, en la misma calle de Atocha, con el de los abogados laboralistas, que pasaban consulta en el número 55, dirigido por Manuela Carmena. Cinco de ellos murieron y cuatro sobrevivieron al atentado, pero quedaron marcados para el resto de sus vidas. Todos ellos. Especialmente Lola. Lee el resto de esta entrada »