1º de Mayo con Coronavirus

abril 29, 2020

130 años, esos son los que se van a cumplir este 1º de Mayo, una fecha redonda para conmemorar de forma especial el Día del Trabajo. En esta ocasión comenzábamos a dar por superada la larga crisis económica iniciada en 2008,

(en el horizonte siempre hay alguna nueva crisis apuntando)

pero por lo pronto parecía que la nueva economía

(de la precariedad, la temporalidad, los bajos salarios, la fractura laboral, la brecha digital, la desigualdad social)

creaba suficiente empleo

(de mala calidad y mal pagado, eso sí)

como para exigir un reparto más justo y equitativo de las rentas.

Con un gobierno de izquierdas, esa hubiera sido la naturaleza de la celebración del 130 aniversario del 1º de Mayo,

(recuperar parte del terreno perdido por la crisis en la negociación colectiva y en las empresas)

pero una vez más la vida y la muerte son imprevisibles, por más que los humanos creamos que pesamos algo en estas decisiones del universo.

En muy poco tiempo hemos comprobado nuestra fragilidad como especie en un planeta al que estamos sobreexplotando y maltratando sistemáticamente, en muy poco tiempo hemos comprobado que un mundo construido al servicio de los poderosos y sometido al dios dinero, se vuelve contra nosotros y nos devuelve toda la miseria y la maldad que hemos ido sembrando.

Este 1º de Mayo lo viviremos sin una manifestación callejera, lo cual no quiere decir que dejemos de recordar que hace 131 años el Congreso de París, el que convirtió a los partidos socialistas y laboristas en Segunda Internacional, decidió conmemorar al año siguiente la lucha por las 8 horas de trabajo, la Huelga de Chicago, la Revuelta de Haymarket y el juicio y ejecución de cinco anarquistas acusados de organizar aquello. Lee el resto de esta entrada »


Pactos de la Moncloa, o de lo que quieras

abril 29, 2020

Segundas partes nunca fueron buenas, vaya por delante, por eso no podremos reeditar unos Pactos de la Moncloa, por mucho que nos empeñemos, ha llovido mucho desde entonces, los actores no son los mismos, la guerra civil queda mucho más lejos y hay demasiados intereses políticos y económicos en juego.

Los Pactos de la Moncloa se produjeron al calor de una crisis económica que producía subidas de los precios de más del 27% al año, el modelo de Transición hacia la democracia no estaba decidido, la Constitución no había sido aprobada, el franquismo seguía matando

(el asesinato de los Abogados de Atocha, el impresionante y pacífico entierro, la demostración pacífica de organización y fuerza del PCE y de las CCOO, abrieron las puertas a la legalización definitiva del Partido Comunista y luego, al final, de los sindicatos, de las Comisiones Obreras)

las tensiones políticas y sociales arreciaban, buena parte de la derecha política añoraba el franquismo, mientras los poderes económicos emanados de los privilegios franquistas necesitaba legitimidad y seguridad para sus fortunas y los torturadores necesitaban seguir siendo policías y recibiendo méritos y condecoraciones.

La Ley de Amnistía y los Pactos de la Moncloa son de octubre del 77

(vaya qué casualidad, la amnistía el 15 y los Pactos el 25)

y hoy, con más de cuarenta años de por medio, me admira cómo creímos que la Ley de Amnistía limpiaba todos los juicios, expedientes, fichas policiales, de los cientos de miles de rojos juzgados, condenados y asesinados por el franquismo, pero no,

(ahí siguen las condenas, ahí siguen las fosas)

limpiamos la imagen de Billy el Niño y todas las bandas de cuatreros torturadores y asesinos de la dictadura. Lee el resto de esta entrada »


La verdad amenazada y el coronavirus

abril 29, 2020

Uno de los primeros daños que produce una crisis como la que vivimos es el miedo, nos gusta tener aseguradas las circunstancias en las que se desenvuelven nuestras vidas, pero no siempre es  posible, la vida y la muerte son impredecibles, cuando la muerte acecha y se mueve entre nosotros con la libertad de quien pisotea un sembrado, el miedo es legítimo, inevitable, forma parte de nosotros, el miedo siembra el camino de las mentiras repetidas y aceptadas,

(Noam Chomsky,

-Si no paras de decir mentiras, el concepto de verdad simplemente desaparece)

El miedo es poderosa herramienta que nos convierte en arcilla maleable, permite moldear sociedades enteras, conduce a la docilidad, la sumisión, la obediencia. Nos conduce a admitir la mentira y alinearnos con posiciones morales que en otros momentos serían inaceptables, nos arrellana en una ética de baja estofa, de ínfima categoría.

Recientemente he escuchado al profesor Paul Dembinski,

(director del Observatorio de las Finanzas, con sede en Ginebra)

hablar de las categorías morales propuestas por Lawrence Kohlberg

(psicólogo, docente en Chicago, Yale, Harvard, se suicidó antes de  cumplir los 60 años)

que podríamos reducir a tres etapas, la pre-convencional que busca el bienestar y confort personal a base de clasificar lo bueno y lo malo en función de los premios y castigos que recibes. El palo y la zanahoria determinan el comportamiento de este homo oeconomicus. Lee el resto de esta entrada »


Mucho miedo y muy poca vergüenza

abril 29, 2020

Me lo decía mi madre cuando liaba una trastada, me pillaba, yo compungido y ella,

-Mucho miedo y muy poca vergüenza

Me acuerdo de esto ahora, en este encierro forzoso que vivimos, cada casa se ha convertido en celda y pensar en el barrio de al lado, en el pueblo cercano, no te digo ya en una playa, una montaña, un viaje al extranjero, se me antoja como algo irreal, un sueño lejano, el recuerdo de un tiempo pasado que tal vez no vuelva.

Está muriendo gente, mucha gente, no más que otras veces, pero algo es distinto ahora, porque nos encierran. Algo es distinto ahora, puede que este nuevo virus con corona sea micho más peligroso porque es muy rápido en su difusión, de un país a otro, de una persona a otra, con enorme facilidad, además de ser muy selectivo, busca nuestros puntos débiles, los que ni nosotros mismos conocemos y se ceba con ellos.

Es muy rápido, hoy te sientes mal, mañana no tan mal y de repente, como dicen los médicos, estás comprometido, al borde del colapso. No hay tratamientos generalizados, no hay antivirales probados, no hay vacuna, ni la habrá hasta dentro de un año, como muy poco, así están las cosas.

Encerrados, confinados, aislados. O cortamos su avance o no hay sistema sanitario que soporte la presión de miles de pacientes en cuidados intensivos. Es cuestión de dar oportunidad y tiempo a los que más lo necesiten. Aquí tenemos el primer problema.

Mantenemos un buen sistema sanitario, pero empequeñecido, recortado en sus raíces, como los bonsais, con menos camas hospitalarias, menos profesionales y menos recursos. Los franceses cuentan con 6´5 camas por cada 1.000 habitantes, los alemanes con 8´3. Los italianos tienen 3´4, los españoles 3, los madrileños 2´7. Ahora adivina quien colapsará antes si las infecciones aumentan sin control. Alemania atiende enfermos de países cercanos, nosotros no alcanzamos a atender a los nuestros.

Si miramos los  profesionales sanitarios por cada 1000 habitantes, o el gasto por habitante, o el porcentaje de Producto Interior Bruto dedicados a sanidad pública, siempre estamos un poquito por debajo de Italia, muy lejos de la media, a enorme distancia de Alemania, Austria, Bélgica, o Francia. Siempre a la cola de Europa. Lee el resto de esta entrada »


Rojos contra el coronavirus

abril 20, 2020

-Resistiré para seguir viviendo, soportaré los golpes y jamás me rendiré

Es el himno que recorre las ventanas, los medios de comunicación, las redes sociales, infundiendo ánimo, valor y ganas de vivir. Con la que está cayendo no es poco, la verdad. Cada vez que se cruza en nuestro camino un desastre como el que vivimos nos agarramos a una imagen, una canción.

Nos lo recordó Basilio Martín Patino en aquellas hermosas Canciones para después de una guerra, aquella película sobre la música que abrió un resquicio de vida a nuestros padres, sobre todo a nuestras madres, en aquella larga posguerra de 40 años, una guerra prolongada por otros medios, con sus vencidos, humillados y ofendidos y sus vencedores soberbios, irascibles, dueños de la hacienda, la casa, el caballo y la pistola.

La canción se hizo famosa cantada por el Dúo Dinámico. De hecho, uno de sus miembros, Manuel de la Calva, es el autor de la música, pero la letra, esa que nos emociona en estos días,

-Resistiré erguido frente a todo, me volveré de hierro para endurecer la piel

la letra es de Carlos Toro Montoro, autor de 1.800 letras de canciones y periodista deportivo. Compuso esta canción pensando en su padre, Carlos Toro Gallego, combatiente republicano, militante del PCE, condenado a muerte por el franquismo y  con 17 años de cárcel a sus espaldas. Cuando escucho la canción en la televisión, o en los atronadores altavoces que algunos sacan por la ventana a las 8 de la tarde, en estos días aciagos, me pregunto cuántos conocerán esta historia. Lee el resto de esta entrada »


Sanitarios frente al coronavirus

abril 3, 2020

Afrontamos uno de los mayores retos que hayamos tenido que soportar como sociedad en la etapa democrática, un reto en el que lo que está en juego es la vida. La situación que atravesamos tiene mucho de guerra, de invasión y combate desenfrenado, de crisis global y amenaza de lo incierto y desconocido.

La estamos librando con unos recursos reducidos y mermados durante años. Caímos en la trampa de la propaganda que reclamaba más mercado y menos Estado y ahora comprobamos que mientras Alemania cuenta con 8 camas hospitalarias por cada 1.000 habitantes y Francia 6´5, la media española se encuentra en 3 y la madrileña en 2´7.

Pero no son sólo camas las que faltan en la sanidad pública. Si la media europea de médicos es de 5´3 por cada 1.000 habitantes, la media española es de 3´8. En cuanto al personal de enfermería la media europea es de 9´8 por cada 1.000 habitantes y la media española de 5´3. En estas condiciones de camas y personal no puede extrañarnos el colapso de las urgencias, la saturación de los hospitales. Lee el resto de esta entrada »


Coronavirus, el aplauso no basta

marzo 25, 2020

Creo que el gran mérito de este órdago que los españoles mantenemos contra esa maravilla de la evolución que es el coronavirus, consiste en la capacidad que siempre hemos demostrado para defendernos frente a invasiones masivas, perfectamente planificadas por ejércitos bien organizados.

Hay quien dice que somos la especie inteligente del planeta y, sin embargo, para cuestionarlo basta pensar en esos pequeños parásitos que sólo pueden vivir y multiplicarse dentro de las células de otros organismos. Capaces de organizarse, adaptarse, mutar, acelerar su expansión, retirarse a tiempo y esperar mejor momento. Les da igual invadir las células de un animal, una planta, una bacteria, que infectar a un ser humano cualquiera. Si viene al caso, conquistan, colonizan, invaden, otros virus.

No hace falta pensar en tipos estrambóticos como Alien, o Predator, los auténticos maestros de la supervivencia son los mutantes como el coronavirus. Tan capacitados para la supervivencia que no dudan en viajar en cometas, meteoritos y bólidos celestes de todo tipo a lo largo y ancho de la galaxia.

Y, sin embargo, terminaremos venciendo porque siempre fuimos capaces de dar la cara frente a todo tipo de invasiones. Una de las últimas tuvo que ver con el ejército más poderosos de la época en Europa, el de los franceses comandados por un genio militar como Napoleón. Otra, aún más reciente, la de otro ejército colonial y golpista entrenado para  organizar todo tipo de masacres en sus campos de entrenamiento de los montes del Rif. Lee el resto de esta entrada »


Inteligencia Artificial y cambios de empleo

marzo 25, 2020

Cuando hayan pasado unos años los analistas, economistas, los opinadores profesionales de cada día, en cada cadena de televisión, o tertulia radiofónica, los que saben de todo y los que no entienden de nada, vendrán a contarnos que ya anunciaron, profetizaron, intuyeron las profundas transformaciones que la Inteligencia Artificial (IA) ha aportado a los empleos de hoy en día dentro de unos años.

Pero eso será en un incierto mañana. Ahora mismo nadie sabe hasta donde llegarán los cambios. Hay quien avanza que en espacios económicos como el europeo sólo el 14% de los empleos se verán afectados gravemente hasta el punto de que los procesos de automatización los hagan desaparecer para los seres humanos, a causa de que los algoritmos se encontrasen en condiciones de sustituir la mayor parte de las tareas que ahora realizan las personas.

Pero claro, estamos hablando, tan sólo, de los puestos de trabajo con alto riesgo de desaparecer. Algunas cadenas de montaje, operadores de maquinaria, sectores de componentes eléctricos y electrónica, los que realizan tareas como operadores y conductores de maquinaria en plantas de almacenaje, clasificación y distribución.

Ocupados como están en prepararse para seguir ganando dinero, muchos de los actuales empresarios no se ocupan de formar a estas personas para nuevas tareas, con lo cual lo más probable es que acaben en el paro, asumiendo su propio reciclaje y buscando los empleos disponibles, en función de la propia cualificación.

Pero no todo va a ser destrucción de puestos de trabajo. En la Unión Europea calculan que un 40% de los empleos no desaparecerán, aunque sí se transformarán. En general sufrirán procesos de automatización de determinadas tareas, especialmente las de carácter rutinario, lo cual exigirá que quienes hoy desempeñan esos puestos de  trabajo asuman nuevas competencias en tecnología de Inteligencia Artificial. Vaya, que tendrán que interactuar con la máquina, entenderse con ella con frecuencia, dirigirla en unas cosas y aceptar el designio de sus algoritmos en otras. Lee el resto de esta entrada »


Para que yo pese sobre el suelo

marzo 25, 2020

Una de las primeras consecuencias de la aplicación de medidas para retrasar la expansión de la pandemia del coronavirus ha sido la suspensión, cancelación, aplazamiento de actos públicos y sociales, reuniones de todo tipo que incluyan la presencia de personas que puedan transmitir el virus, o que puedan sufrir sus peores consecuencias.

Esta misma semana habría asistido al acto de recuerdo de las víctimas de los atentados terroristas del 11-M que cada año celebramos junto a la estación de Atocha, al lado de los impresionantes cabezones de la nieta de Antonio López, el genial pintor y escultor manchego de paisajes madrileños.

Tendría que haber formado parte del jurado del premio de poesía que lleva el nombre del poeta Andrés García Madrid, getafense de militancia, madrileño de nacimiento, extremeño de raíces, comunista por convicción, concejal por compromiso y de vocación poeta.

Debería haber participado junto a cerca de treinta personas en el Comité de Expertos del Seminario Permanente de Huella Digital organizado por la Fundación Pablo VI, un interesante espacio de reflexión sobre Inteligencia Artificial.

Otro acto comprometido desde hace tiempo hubiera sido la proyección de la película Los Camaradas, de Mario Monicelli, que inauguraba el Ciclo de Cine Tiempos de Historia, Movimientos Revolucionarios del Siglo XX, organizado por las Fundaciones Ateneo 1º de Mayo y Andreu Nin. Un acto que me resultaba especialmente sugerente por varias circunstancias. La primera de ellas el hecho de que junto al 1º de Mayo figure el nombre de un personaje tremendamente atractivo y moderno como Andreu Nin.

Un hombre de orígenes humildes que, con mucho sacrificio de sus padres, llegó a ser maestro. Un joven que comenzó su andadura política en el catalanismo republicano y federalista, para pasar pronto al Partido Socialista y de ahí a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), en una época en la que los dirigentes sindicales catalanes caían a manos de los pistoleros patronales protegidos por el gobernador militar y civil de Barcelona. En uno de esos atentados fue asesinado Salvador Seguí. De otro similar se libró Andreu. Así comenzaban los felices años 20. Lee el resto de esta entrada »


11-M, hay golpes en la vida tan fuertes

marzo 24, 2020

-Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé! Golpes como del odio de Dios,

así comienza el poema Los Heraldos Negros, el que dio título al primer libro publicado por César Vallejo. El poema que me vino a la cabeza aquel 11 de Marzo, el que me ha acompañado cada vez que he recordado aquel amargo día del año 2004.

Todos los 11-M, los sindicatos CCOO y UGT, la Unión de Actores, la Asociación 11-M, convocamos un acto de dolorosa memoria y recuerdo de aquellas 193 personas que murieron, que siguen muriendo, brutalmente, las miles de personas heridas, golpeadas por  los atentados islamistas en los trenes de cercanías cargados de mujeres y hombres que viajaban al trabajo, jóvenes que acudían a la cita con sus estudios. Atocha, El Pozo, Téllez, Santa Eugenia.

Un sencillo acto en la estación de Atocha. Música, intervenciones de los organizadores, claveles rojos en un pequeño y efímero monumento. Hay más actos, más institucionales, o más populares en El pozo y Santa Eugenia, pero éste es sin duda un momento en el que cada año cientos de personas nos ayudamos mutuamente a reconocernos en cuantos nos fueron arrebatados aquel día, allí, un estrado, un atril, unas flores, junto a los cabezones, la doble nieta, día y noche, del abuelo Antonio López.

Este año los organizadores han decidido desconvocar el acto, siguiendo las recomendaciones del gobierno de limitar las reuniones públicas a las que concurran cientos de personas. No es el miedo el que guía la decisión, sino la necesaria prudencia, en un momento en el que la sociedad española y especialmente la madrileña vive con preocupación cualquier posibilidad de contagio. Lee el resto de esta entrada »