Vuelve el eterno pelotazo

abril 5, 2019

Vivimos en un país que ha hecho de la necesidad negocio. Una de esas necesidades es la de la vivienda, contemplada como derecho constitucional. Sobre esa necesidad se han construido inmensos negocios que han sostenido el crecimiento económico entre crisis y crisis.

Cuentan que la Regente María Cristina reunió a mediados del siglo XIX a los empresarios de la Villa y Corte, poco habituados a adentrarse en negocios mineros, siderúrgicos, comerciales, textiles, o de cualquier índole productiva y les vino a decir algo así como, Madrid no tiene industria, pero sí tiene mucho suelo disponible. Hagamos industria del suelo.

Hacía referencia a que los vascos, o los catalanes, habían buscado actividades sobre las que sustentar su crecimiento económico y social, mientras que la capital seguía siendo una ciudad de servicios a la Corte, cuarteles, talleres artesanos, manufacturas militares, aristócratas, criadas, pequeños comerciantes y mucha gente malviviendo y buscándose la vida en trapicheos varios. Lee el resto de esta entrada »

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De huelgas, atentados y conspiraciones

abril 5, 2019

Un año más hemos vivido, el 8 de Marzo, una de las más impresionantes manifestaciones del movimiento feminista. A los pocos días, nos hemos enfrentado de nuevo al recuerdo del brutal golpe terrorista del 11-M. Quince años, ya han transcurrido 15 años. Parece ayer, o toda una eternidad.

Ya se ha dicho todo, o casi todo, en artículos, tertulias, editoriales, columnas, libros, conferencias, sobre ambas fechas, pero hay algunas reflexiones, no necesariamente acertadas, que se me vienen a la cabeza, al bies de algunas cosas que he visto, oído, pensado, en estos días. Y quisiera hacerlo a la manera de Rohmer en sus películas, Yo no digo cosas en mis películas, muestro gente que habla y se mueve como los paisajes, las caras, los gestos y sus comportamientos.

Una joven participa en la manifestación feminista. Se encuentra en el lugar donde se organiza la pancarta, el lugar donde la cabecera aún no ha arrancado a andar. La megafonía instalada en una furgoneta habla de las reivindicaciones del día. La huelga laboral, la huelga estudiantil, la de consumo. El combate contra la violencia de género y las muertes que no cesan. Lee el resto de esta entrada »


15 años del 11M

abril 5, 2019

Me resulta imposible articular un discurso coherente sobre aquel 11-M. El paso del tiempo no ha matizado en nada aquella incapacidad de entender a golpe de razón lo que había sucedido en un instante, cambiando Madrid y nuestras vidas para siempre. Sólo pude aferrarme entonces, sólo puedo refugiarme ahora, para mirar el pozo sin fondo de sinsentido, desolación, dolor, en el poema Los Heraldos Negros, de César Vallejo:

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé! / Golpes como del odio de Dios, como si ante ellos, / la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma. ¡Yo no sé! / Son pocos, pero son. Abren zanjas oscuras/ en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte. / Serán tal vez los potros de bárbaros atilas, / o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

El año 2003 había sido duro. Se había inaugurado con las costas gallegas cubiertas por el chapapote. España vivió unas Navidades negras que ni toda la marea blanca solidaria conseguía aliviar. Miles de voluntarios acudieron a limpiar las playas de aquello que Rajoy, como portavoz y vicepresidente del gobierno de Aznar, definía como hilitos, cuatro en concreto, regueros solidificados con aspecto de plastilina. Lee el resto de esta entrada »


Con mi barrio no se juega

marzo 10, 2019

Vengo de aquellos lejanos tiempos en los que la rebeldía juvenil de unos barrios recién llegados a la democracia constitucional, se topó de bruces con la ofensiva del tráfico de drogas que desquició cabezas y destrozó cuerpos. Vimos a niños iniciándose en el pegamento, como si fueran alevines en proceso de entrenamiento para pasar al canuto, el caballo, la coca.

Aquellas drogas, especialmente la heroína, se llevaron por delante a la generación de la Movida, causando más víctimas que una guerra y más muertes que todos los atentados terroristas juntos, muchas más que los accidentes anuales de tráfico o en el trabajo.

Las madres, las asociaciones vecinales, intentaron cortar aquella ruleta rusa que jugaba con la vida y la muerte de nuestros jóvenes, no siempre con éxito y teniendo que soportar el dolor de muchas vidas perdidas en los rincones más tenebrosos y apartados de los barrios.

Los ricos y altos ejecutivos jugaban con la coca, que terminó extendiéndose como una mancha hacia los lugares de diversión juvenil. Se nos llenó el diccionario coloquial de nuevos términos como éxtasis, speed, crack, que requerían un pastillero completo, mezclado con alcohol y tabaco para quemar las noches del bakalao y sus numerosas rutas. Lee el resto de esta entrada »


Hacia la libertad, hacia el 8 de Marzo

marzo 10, 2019

Vivimos tiempos extraños. De esos malos tiempos de los que hablaba Dürrenmatt, en los que hay que volcar un ingente esfuerzo en demostrar lo evidente. Parece algo increíble en momentos de sobresaturación informativa y expansión del Big Data tendente al infinito.

Probablemente sea ese exceso de datos el que determina nuestra incapacidad para detenernos a pensar con dos dedos de frente y nos conduce, indefectiblemente, a aceptar como verdad, la mentira mil veces repetida, siguiendo el inestimable consejo del jefe de la propaganda nazi Joseph Goebbels.

Es cierto, como escucho a una tertuliana de reality show (obsérvese que para escucharla tengo que verla, por más que luego diga que pasaba por allí), que vivimos tiempos de auge de las mujeres. Y, sin embargo, aunque pudiera parecer lo contrario, las desigualdades siguen persistiendo y las violencias en manada siguen arreciando.

Si miramos hacia el interior de las familias, comprobamos que las mujeres siguen dedicando el doble de tiempo que los hombres a tareas domésticas de todo tipo. Tareas que no son agradecidas, ni reconocidas, ni mucho menos pagadas. Es cierto que las cosas han cambiado, pero me parece observar que sigue persistiendo el concepto de ayudar a la mujer, en lugar de asumir el de la corresponsabilidad. Lee el resto de esta entrada »


Relatores, comisionados, observadores y otros ingenios

marzo 10, 2019

Anda el país un poquito raro, bastante raro, hay que reconocerlo. Es como si quienes se han postulado y obtenido el mandato electoral para gobernar, ya sea en el Estado, la Comunidad, o los Ayuntamientos, lo hicieran con porte aguerrido, sacando pecho, pero con mano temblorosa.

El gobierno del Estado acaba de presentar y retirar de inmediato, la idea de designar un Relator que actúe como una especie de mediador entre los partidos catalanes. No se sabe muy bien con qué funciones, ni tan siquiera ha llegado a concretarse el nombre en cuestión, pero ahí queda como resultado inmediato la manifestación, más o menos pinchada, que las derechas unidas han convocado en Colón.

Mi amiga Yolanda Moya, compañera de mi otro amigo, el periodista Alfonso Roldán, me recuerda desde su blog que no hace más que pensar en Julia esa estatua de niña catalana, de doce metros de altura, que sueña Madrid con los ojos cerrados en plena Plaza de Colón. Qué habrá pensado, imbuida como está en su seny, su prudente silencio, su paz interior, al ver ese despliegue de banderas nacionales enarboladas como barrera frente a las otras Españas. Lee el resto de esta entrada »


Un año más en Atocha

febrero 13, 2019

Hace casi cuatro años, poco después del 24 de enero, día en el que como cada año conmemoramos el momento en que fueron asesinados los Abogados de Atocha, fallecía Lola González Ruiz. El pasado 20 de enero se cumplían 50 años del asesinato de su novio, Enrique Ruano, cuando se encontraba detenido por la Brigada Político-Social, la Gestapo del régimen franquista.

Hay pocas historias de amor tan tristes como la de Lola. Perdió primero a su novio Enrique, cuando ambos eran jóvenes estudiantes de Derecho y ocho años después, ya ejerciendo como abogada, dedicada a la defensa de los vecinos y vecinas de los barrios de Madrid, fue víctima del atentado perpetrado por un grupo ultraderechista en el despacho laboralista de la calle Atocha, 55. En el atentado quedó gravemente herida y perdió a su esposo Francisco Javier Sauquillo.

Se ha contado mil veces que el destino y el azar quisieron que aquella tarde los nueve abogados de los barrios intercambiaran su despacho, situado un poco más abajo, en la misma calle de Atocha, con el de los abogados laboralistas, que pasaban consulta en el número 55, dirigido por Manuela Carmena. Cinco de ellos murieron y cuatro sobrevivieron al atentado, pero quedaron marcados para el resto de sus vidas. Todos ellos. Especialmente Lola. Lee el resto de esta entrada »