Pilar Martínez, la derecha necesaria

octubre 16, 2020

Me preocupa la izquierda, la que es necesaria para afrontar estos momentos difíciles, no sólo para España, sino para Europa y para todo el planeta. Algo está cambiando muy deprisa, demasiado deprisa en el mundo. La crisis económica inaugurada por Lehman Brothers nos demostró que el capitalismo ha llegado a un estadio depredador en el que sólo puede avanzar sobre la miseria, la pobreza, la desigualdad y la precariedad de miles de millones de vidas y de empleos.

La izquierda enfrentada al reto de un modelo de crecimiento mundial que nos ha arrastrado por un itinerario tortuoso hacia el cumplimiento de la profecía de Karl Marx, de quien hace un par de años celebrábamos el 200 aniversario, según la cual el capitalismo lo destruye todo, hasta su propia base social. La base social y el sustento del género humano, en un planeta que amenaza con seguir adelante, pero sin nosotros.

La izquierda que no puede dejar de acudir a taponar el agujero por el que se están colando entre nosotros las sucesivas oleadas de virus que, cada vez con mayor frecuencia, amenazan vidas, también las de los seres humanos. Nos ha pasado como a Pedro con el lobo, han sido tantos los virus que han precedido al COVID-19 que cuando ha llegado pensamos que, una vez más, pasaría dejando un rastro de enfermedad y muerte, pero con el rabo entre las piernas, grave error disfrazado con traje de soberbia y prepotencia. Lee el resto de esta entrada »


Ley de la Memoria

septiembre 22, 2020

Este artículo va de memoria, de recuerdo sí, de recuperar el pasado, pero también de rebeldía para no encadenarse a ese pasado, de aprendizaje de cuanto fue y ocurrió, para intentar convocar y repetir los aciertos y para impedir renovados errores venidos de tiempos indeseables. Leo en infoLibre, que el gobierno se prepara para presentar un proyecto de Ley de Memoria en nuestro país y me informo de las principales claves de la futura norma, aunque ya avisan de que el borrador puede verse alterado.

Me parece bien la propuesta de que los procesos, juicios y condenas perpetrados por los tribunales franquistas sean no sólo revisados, sino anulados directamente. Desde los tribunales y consejos de guerra improvisados durante la Guerra Civil, hasta el de la Represión de la Masonería y el Comunismo, o aquel posterior Tribunal de Orden Público (TOP), serán declarados ilegítimos y sus sentencias resultarán anuladas, por más que el reconocimiento personal parece que no dará lugar a responsabilidad de reparación ni indemnización alguna, por parte del Estado. Lee el resto de esta entrada »


Casaldáliga, un emérito en Brasil

agosto 14, 2020

Eran aquellos años en los que el dictador se iba muriendo y la dictadura pugnaba por seguir viviendo. La editorial Desclée de Brouwer fue publicando entre ambos mundos, el que se estaba muriendo y el que aún no había nacido, una colección de libros bajo el título El credo que ha dado sentido a mi vida.

Yo no había cumplido los 20 años. No los leí todos, pero los que leí eran libros escritos por personas a las que yo tenía como referencias personales. No los elegí, me los propusieron como modelo. José María de Llanos había escrito un libro llamado Creo… publicado en 1971.

Otro de los que leí estaba escrito por otro jesuita, uno que se había ido a vivir con el padre Llanos al Pozo del Tío Raimundo,

-Yo creo en la esperanza,

se llamaba el libro y otro,

-Yo creo en la justicia,

de un consiliario de la HOAC por Alemania y Holanda, llamado Javier Domínguez.

De Pedro Casaldáliga, en esa misma colección recuerdo haber leído,

-Yo creo en la justicia y en la esperanza.

Se ve que este claretiano compartía a pies juntillas con los jesuitas, con los curas obreros y los teólogos de la liberación estos conceptos de justicia, esperanza, que completaban la declaración de intenciones del primer libro de la colección,

-¡Ay de mí, si no evangelizare!,

a cargo de José María González Ruiz. Lee el resto de esta entrada »


Mayores en tiempos de pandemia

julio 27, 2020

Hay quien asegura que la humanidad sólo reacciona y busca soluciones urgentes a sus problemas en situaciones extremas. Puede que sea verdad y también que sea en esos momentos cuando se ponen de relieve las peores miserias de una sociedad.

Las personas mayores han sido, sin duda, las principales víctimas de la pandemia, pero también han contribuido a desvelar la peor cara de la sociedad que hemos construido, asentada en el egoísmo, la barbarie y la más absoluta falta de empatía que nos conduce a aplicar una resilencia sectaria y xenófoba.

El coronavirus se ha cebado en las personas mayores, hasta el punto de que el 95 por ciento de las muertes se produce entre mayores de 60 años y, especialmente, mayores de 70. La mayoría de las personas con estas edades tienen afecciones previas y subyacentes que facilitan el impacto del COVID19 y producen riesgos de muerte hasta cinco veces superiores a la media.

La pandemia nos ha situado ante la realidad de la existencia de eso que llaman triajes y decisiones sobre atención médica y aplicación de terapias destinadas a salvar la vida de determinadas personas aplicando criterios como la edad. Nos ha familiarizado con la existencia de desigualdades que impiden que muchas personas mayores puedan ejercer su derecho a una atención social y sanitaria de calidad. Nos ha colocado ante los terribles efectos de los recortes en políticas de atención a las personas mayores. Lee el resto de esta entrada »


La guerra en los tribunales

junio 11, 2020

Salimos de una dictadura, hace ya más de 40 años, con un proceso de transición democrática en el que los hijos de los golpistas que ganaron una sangrienta guerra civil se sentaron con los hijos de quienes la perdieron. No debió ser nada fácil. Había muerto el dictador y nadie quería volver a más muerte, al enfrentamiento civil, a la larga noche del franquismo.

Me asombra ahora, cuando el momento es tremendamente complicado, no menos que lo fue entonces, aunque por causas distintas, que hablar con unos y con otros, sentarse a hablar, constituya un crimen contra la unidad de España, esa unidad que siempre termina por coincidir con la unidad de los negocios en marcha.

Durante los años sesenta y setenta del siglo pasado fueron muchos los países que intentaron encontrar caminos hacia la convivencia libre y democrática y acabaron ahogados por golpes militares, auspiciados por los ricos y poderosos  de cada lugar, pagados por las grandes corporaciones multinacionales y dirigidos por el país que ha venido ejerciendo como gendarme del mundo, los Estados Unidos.

Hoy, ese tipo de operaciones parece impensable. Todos aquellos pronunciamientos militares que dieron lugar a las dictaduras de América Latina, o del continente africano, que desgraciadamente sigue azotado por las guerras, asolado por los virus y sitiado por la muerte. Lee el resto de esta entrada »


Muerte, sudor y lágrimas

mayo 12, 2020

Dediqué mi anterior artículo a la muerte de mi tío Ramón en un trágico accidente de tráfico. Poco podía pensar en esos momento, hace más de un mes, que la tragedia de otras muertes se iba a cernir sobre nosotros con la brutalidad con que lo ha hecho este coronavirus. En casi todas las familias, entre personas cercanas y amigas, hemos sufrido enfermedad, muerte y lágrimas.

Nos parece increíble el daño que puede infringirnos una molécula capaz de realizar sólo algunas funciones de los seres vivos a la que muchos no consideran viva y no pocos ni viva ni muerta, todos coinciden en que no muere, no envejece, puede desactivarse, pero puede volver a activarse, se reproduce, aunque para ello utiliza las células de otros seres vivos para hacer copias de sí misma. Zombis mutantes, eso es lo que son. No muertos, no vivos.

Les da igual entrar en animales, hongos, plantas, no desprecian a las bacterias, ni tan siquiera a otros virus. A la mayoría de esos virus ni con microscopios podemos verlos. No tienen conciencia, no tienen inteligencia, al menos como nosotros la entendemos, hacen lo que saben hacer, con eficacia y adaptándos sin cesar. A veces sus muchos cambios y mutaciones les permiten pasar de animales a personas, o de personas a animales y otras veces los convierten en mortales.

Es el caso, al parecer, del COVID19. Viaja deprisa, muta deprisa, hasta el punto de que el que se encuentra entre nosotros ya no es igual que el chino y a América habrán llegado nuevas mutaciones, invade selectivamente, especialmente a nuestros mayores, ataca los pulmones, ensaya y se equivoca mucho pero se expande por cualquier otro, no en todos los casos los mismos, no se hace notar pero provoca colapsos repentinos y lo peor es que no tenemos antivirales, ni tratamientos y tardaremos en tener vacunas.

Mientras tanto muere gente, seguirá muriendo gente, habrá momentos en los que parecerá que lo controlamos y otros en los que las cifras empeoren, hubo quien dijo que el buen tiempo acabaría con él, porque destruye las proteínas que lo rodean y que le permiten invadir nuestras células, pero ya nadie está seguro de eso, nadie descarta que pueda rebrotar incluso con más virulencia, ni que quien lo ha padecido no pueda volver a infectarse.

Hemos aprendido que nuestra normalidad pasada no era normal y que no podemos bajar la guardia. No conviene eliminar camas hospitalarias creadas de forma acelerada, ni prescindir de profesionales contratados de urgencia. Parece lamentable que cerremos los improvisados hospitales, sin haber restablecido un funcionamiento regularizado en los otros. Nuestro sistema sanitario se ha paralizado para centrarse en el coronavirus y los tratamientos, consultas, operaciones programadas, pruebas diagnósticas, todo, se ha aplazado sine die. Lee el resto de esta entrada »