Trabajo decente ya

octubre 5, 2019

Rompo mi línea de reflexiones sobre la formación de los trabajadores y trabajadoras, aunque prometo no abandonarla, para abordar una cita anual que suele pasar despercibida, pero que me parece importante, no tanto por lo que se haga, sino por lo que representa. Me refiero a la convocatoria de la Jornada Mundial por el trabajo Decente cada 7 de octubre.

El concepto de trabajo decente fue acuñado por Juan Somavía en el primer informe que presentó como Director General de la Organización Internacional del Trabajo OIT), en 1999. Trabajo Decente, según la propia OIT, significa  aquello a lo que aspira toda persona a lo largo de su vida laboral y que podemos resumir en tener un puesto de trabajo acompañado de derechos laborales, cobrar un salario justo, conseguir protección ante los riesgos laborales, obtener protección social para las familias. Una pensión cuando llega a la edad de jubilación.

Trabajos dignos que mejoren a las personas y a la sociedad, que aseguren la libertad para expresar opiniones, negociar, organizarse en sindicatos, con igualdad de oportunidades, igualdad entre mujeres y hombres. El Trabajo Decente se ha ido constituyendo en una barrera frente a los desmanes planetarios del capitalismo en su versión ultraliberal y depredadora del planeta. Lee el resto de esta entrada »

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Nacionalismos, patriotismos y los idus de septiembre

septiembre 26, 2019

11 de septiembre. Un día que ha quedado fijado en nuestra Historia y en la internacional por haber sido el día en que allá por 1714, las tropas borbónicas del aspirante a rey de España, Felipe de Anjou, toman Barcelona y acaban con las pretensiones del otro aspirante, el Archiduque Carlos de Austria, que se había coronado como III de España y, desde 1713, VI del Sacro Imperio Romano Germánico. Gran Bretaña, Holanda, o Portugal, habían abandonado la causa austracista para evitar demasiada concentración de poder en manos austriacas.

Los dos aspirantes quedaron satisfechos en sus nuevas responsabilidades y cargos. Un Borbón sin posibilidades sucesorias al trono francés se encuentra al frente de una potencia imperial como España y un poco probable heredero del Sacro Imperio, se ve coronado emperador en Viena. Los españoles de uno y otro bando, del Reino de Castilla, Aragón, o Navarra, resultaron los perdedores, tal como ocurre en cualquier guerra, especialmente cuando la guerra es civil.

El centralismo borbónico de corte francés llegó a España y, desde entonces, el absolutismo campó a sus anchas por España. La Corona y sus nuevos funcionarios se encargan directamente de lo que antes hacían poderes dispersos sometidos a estatutos y fueros de lo más diverso.

Los Decretos de Nueva Planta acabaron con las instituciones propias de los Reinos de Aragón, Valencia, Mallorca y el Principado de Cataluña. Se acabaron los estados que se aglutinaban bajo la Corona de Aragón. La Diada del 11-S en Cataluña tiene su origen en aquella derrota final de un Emperador austriaco y la caída de Barcelona en manos del primer Borbón, tras más de un año de heroica resistencia.

Pero en un Estado Centralista no hay excepciones. Los decretos de Nueva Planta llegan también a Castilla y todas las instituciones quedan unificadas. Un sólo Rey, unas Cortes y un Consejo. El derecho común, los derechos particulares, el derecho procesal, los usos y costumbres son uniformados. La lengua administrativa será el castellano. Desaparecen los Reinos, aparecen las provincias. Hasta América Latina llegarán los famosos Decretos, unificando virreinatos, capitanías, gobernaciones. El absolutismo impera en Europa. También en España. Lee el resto de esta entrada »


Preparando el otoño político

septiembre 13, 2019

Tras el fracaso de Pedro Sánchez en la investidura, el Presidente en funciones se ha tomado con tranquilidad el verano, entretenido en mantener reuniones con eso que llaman sociedad civil, disfrutar unos días de vacaciones, o realizar la obligada visita al incendio de Gran Canaria, mientras ha dejado el espinoso asunto del Open Arms en manos de sus ministras de confianza.

Parece que apurará el tiempo hasta principios de septiembre para comenzar los contactos con el resto de partidos políticos, presentándose ante ellos con un proyecto político que se supone ha elaborado sobre las propuestas de las organizaciones sociales, empresariales y sindicales con las que se ha ido reuniendo.

El plazo se agota para obtener, por activa o pasiva, el beneplácito para presidir el gobierno. Acaba, al parecer,  el mismo día en que comienza el otoño, el 23 de septiembre y no parece que ni en el PSOE, ni en su izquierda, ni su derecha, las posiciones hayan variado mucho durante el reposo veraniego.

Como ya me equivoqué al pensar que todas las negociaciones, encuentros y desencuentros previos, entre los de Sánchez y los de Iglesias, eran pura esgrima política para justificar ante sus bases un inevitable acuerdo, pienso ahora que las cosas y las personas son lo que parecen y puede terminar pasando cualquier cosa. Lee el resto de esta entrada »


Nosotros y la cultura prohibida, censurada, perseguida

agosto 21, 2019

Poco podía pensar, hace medio año, cuando escribí un artículo con motivo de la entrega del Premio Abogados de Atocha a nuestros cantautores, aquellos que defendieron la libertad en la negra dictadura franquista, que iba a tener que volver sobre el asunto. Luís Pastor, uno de los cantautores que recogió el galardón, ha sido sometido a la censura, la suspensión y la prohibición de un concierto, por parte de los nuevos gobernantes de la capital.

No es la primera vez que ocurre algo así en los últimos tiempos. Ya ocurrió con César Strawberry, el cantante del grupo Def Con Dos y ahora vuelve a ocurrir con Luís Pastor y su hijo Pedro, entre el silencio del “popular” alcalde, el pio-pío que yo no he sido de la ciudadana vicealcaldesa, el mirar para otro lado de la concejala de Cultura y el aplauso de la ultraderecha rampante y enaltecida. Todo ello viene a poner de relieve quién va a mandar de verdad en Madrid durante los próximos cuatro años.

La reacción de los tertulianos de la derecha, los creadores de tendencia a sueldo de los poderosos, esos mismos que defienden el pelotazo inmobiliario en Chamartín, al tiempo que la libre contaminación en Madrid Central, no puede ser más estrambótica.

Justifican la prohibición del concierto de Strawberry, no en función del grupo musical, sino en base a una sentencia del Supremo, que revisa el archivo anterior de la causa por parte de la Audiencia y le condena a un año de prisión por enaltecimiento del terrorismo. Una sentencia, por cierto, pendiente de los tribunales de Derechos Humanos y cuestionada por Amnistía Internacional como una vulneración más de la libertad de expresión en España.

Con respecto a Luís Pastor, como no hay sentencia de la que echar mano, vienen a decir que se trata de una decisión acertada y hasta le viene bien, porque va a tener como consecuencia el aumento de sus conciertos. Escuchando este argumentario redactado en el despacho de algún coach en comunicación al servicio del partido de turno y pagado con el dinero de todos los contribuyentes, cuando no con alguna caja B, la desolación del tiempo pasado se apodera del más pintado. Lee el resto de esta entrada »


La revolución Premium

agosto 21, 2019

La teoría del colapso gana adeptos en cualquier lugar del mundo. Son muchos los que piensan que el modelo de crecimiento del planeta y sus efectos sobre el medio ambiente son ya insostenibles y conducen a la destrucción de la especie humana. Que el crecimiento desbocado del consumo es ya imposible desde hace tiempo.

Que los empleos que creamos desprecian el nivel de cualificación de las personas y nos condenan a empleos inseguros, inestables, precarios, mal pagados y sin derechos. Empleos que no se corresponden con el nivel de cualificación y las expectativas personales. Que son demasiadas las personas que quedan al margen, excluidos, condenados a la pobreza. Que los precios del suelo y la compra y alquiler de vivienda son inaceptables, alimentados por  la burbuja especulativa inmobiliaria y que habrá cada vez más personas que no puedan ejercer su derecho constitucional a una vivienda digna.

Que la crisis iniciada en 2008 con la quiebra de Lehman Brothers y sus consecuencias sobre la economía, la producción, el empleo y las brutales lacras sociales, no sólo ha sido larga y tremendamente dura, sino que el fin de la recesión no ha acabado con ella. La crisis sigue ahí, como si hubiera venido para quedarse, dejando demasiadas víctimas por el camino y evidenciando la desnudez y la incapacidad del sistema financiero para enfrentar la realidad de una deuda impagable y en aumento. Lee el resto de esta entrada »


El populismo entra con fuerza en la policía

julio 18, 2019

Mientras andamos entretenidos con la entrada del verano, las bodas del futbolista y la modelo presentadora, o la princesa del pueblo y el discreto conductor de ambulancias, con los mismos efectos sedantes que los que antes tenía la del torero y la tonadillera. Mientras nos entretenemos con los pactos poslectorales cerrados, los que se encuentran en ciernes, o los que habrán de llegar en el futuro. Pocos están prestando atención a una noticia que se me antoja una de las más importantes que se han producido en los últimos días. El triunfo electoral del populismo en las elecciones sindicales de la policía.

Habrá quien piense que se trata de un asunto menor, pero yo creo que es un tema relevante y un buen ejemplo de lo que está pasando en este país de todos los demonios. Un sindicato fraguado hace poco más de dos años, legalizado hace un año y de cuyas propuestas sabemos muy poco, se ha alzado con la mayoría absoluta en la representación sindical de los policías nacionales. Todo un paradigma, prototipo y demostración práctica de lo que nos  pasando.

Lo ocurrido es de manual, traspasable y aplicable en cualquier otro ámbito. De hecho ya ha pasado en la política nacional. El mapa electoral del bipartidismo, corregido por los partidos nacionalistas, dejó paso a la pluralidad, diversidad y dispersión de fuerzas políticas. No digo que sea malo. Tan sólo que pasó.

Los argumentos de la autodenominada nueva política eran simplones, pero muy efectivos. La casta, la derechita cobarde, los corruptos, la renovación y el cambio generacional. Pronto se ha deshinchado el globo y la burbuja. En buena medida, la nueva política ha enseñado una cara de viejos perros con distintos collares, de cambiemos todo para que nada cambie. Un cierto dontancredismo y gatopardismo que se escondía tras la operación.

No menos podía pasar y ha pasado en otros ámbitos. También en la policía. Estas cosas pasan cuando el malestar creciente por la crisis hace crecer la sensación de agravio y maltrato. Estallan cuando ese cúmulo de agravios, reales o presentidos, se desata a causa de una espoleta que hace que todos los individualismos confluyan en la falsa imagen de que unas cuantas propuestas, son la solución a todos los problemas. La crisis, los recortes, el empobrecimiento generalizado, han sido las espoletas que han sembrado el campo de minas. No es fácil verlo venir.

Hace cincuenta años, para quienes vivíamos en los barrios obreros, los grises del Land Rover y las lecheras y los civiles del Dyane 6, que patrullaban las calles sucias y muchas veces sin asfaltar, eran los “desertores del arado”. Nos pegaban, nos detenían, algunos torturaban y nos conducían ante los Tribunales de Orden Público para una condena segura. Lee el resto de esta entrada »


Ciudadanos en su laberinto

junio 12, 2019

Ciudadanos pasa por ser uno de los partidos que ha perdido las elecciones autonómicas y municipales. Quienes realizan esta afirmación argumentan que no han conseguido superar al Partido Popular en las circunscripciones en las pretendían visualizar el sorpasso, como es el caso de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid.

En consecuencia Albert Rivera no consigue convertirse en líder de la oposición y seguirá siendo segunda fuerza de la derecha, al menos por el momento, porque con el panorama político que tenemos, nada es permanente y todo es tremendamente evanescente.

Sin embargo, Ciudadanos no ha salido tan mal parado como pudiera parecer en un primer momento. La dispersión del mapa político español hace que su presencia sea determinante a la hora de configurar gobiernos municipales y autonómicos. Los casos más paradigmáticos son, tal vez, los de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid. Aunque no conviene olvidar la relevancia del paso que ha dado el ex-primer ministro francés, Manuel Valls, al frente de la candidatura del partido en Barcelona.

Ciudadanos ha sido un partido laberíntico, errático y pendular desde su nacimiento. Sus orígenes se pueden rastrear en la izquierda socialdemócrata no nacionalista en Cataluña. Posiciones centristas de las que hoy se encuentran muy alejados. Hace no mucho tiempo, poco más de tres años, tras aquellas elecciones que tuvieron que repetirse, pactaba con un PSOE liderado por el mismo Pedro Sánchez al que ahora niegan el pan y la sal. Hoy sus prioridades han pasado a ser las de los pactos preferentes con el PP y la alianza de facto con la ultraderecha.

Son un partido que juega al centro, pero con un claro desplazamiento en muy poco tiempo, desde el centro-izquierda hacia el centro-derecha y, en no pocas ocasiones, a la derecha del PP. Así, van instrumentalizando las bazas que les brinda el separatismo catalán y explotando la imagen de liberales en lo económico que les ha permitido obtener los favores de muchos sectores empresariales. Las gafas de ver españoles, las bajadas de impuestos a las empresas y los beneficios a los autónomos, son un mantra, una cantinela esgrimida sin cansancio, hábilmente manejada, para atraer votos, apoyos, simpatías y ayudas.

El problema es que no todo vale, los bandazos comienzan a hastiar a parte de su electorado y crean tensiones entre sus propias filas. Manuel Valls no es un sirviente fiel y agradecido. Es un político europeo que ya ha dicho que hará cuanto pueda para que en Barcelona no gobierne el independentismo, aunque para ello tenga que dar su apoyo a la investidura de Ada Colau , junto a los socialistas. Igualmente ha anunciado que se desgajará de Ciudadanos si hay acuerdos en Madrid con la ultraderecha. Pura coherencia europeísta y democrática.

Mientras tanto, Alberto Rivera sigue deshojando la margarita. Pero el tiempo es limitado. Tiene que elegir si responde a las pretensiones iniciales de representar una derecha moderna, de centro y liberal (no confundir con ultraliberal). Si representa una opción electoral capaz de pactar a su derecha y a su izquierda, haciendo valer sus planteamientos. O si, por el contrario, quiere convertirse en una moderna Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), dispuesta a abrir las puertas y dejar expedito en camino a las fuerzas más reaccionarias de nuestro país.

Las elecciones en España, pese a las tensiones políticas que se han introducido artificialmente en nuestra convivencia, las siguen ganando quienes controlan el voto de centro, unas veces desplazado hacia la izquierda y otras hacia la derecha. El PSOE ha estado hábil para representar este caudal que sigue fluyendo por debajo del combate de supervivientes en que se ha convertido la vida nacional.

Ahora habrá que ver si Ciudadanos sabe aprovechar sus posibilidades de negociar acuerdos equilibrados de gobierno, o si persiste en su empeño de tensar la cuerda a base de nacionalismos y alianzas con la ultraderecha. Yo preferiría que salieran del laberinto, se quitasen las gafas de ver españoles y se aplicasen a identificar nuestros verdaderos problemas económicos y sociales, adelantar propuestas, ensayar soluciones y corregir errores a base de escuchar a la ciudadanía y negociar a diestro y siniestro.

Es el momento. Ahora se juegan el ser, el no ser y el cómo quieren ser de mayores. El Vamos y el Hacia dónde Vamos.