El coronavirus y los visones

julio 30, 2020

Qué penita, que pena más grande, qué cinismo hipócrita enorme y agobiante. Andan lamentándose los tertulianos de turno, en las cadenas de turno, por los más de 90.000 visones de turno que van a ser sacrificados en una granja turolense. Nadie se preocupaba cuando, poco a poco, esos 90.000 ejemplares son torturados, gaseados, exterminados y despellejados para obtener beneficios con la comercialización de sus pieles.

Noventa mil, uno tras otro, más de 90.000 sacrificados. Nadie se para a pensar que estos seres vivos suelen ser animales solitarios en su entorno americano. Nadie piensa en el estrés que sufren al tener que convivir hacinados. Nadie enseña las fotos de los daños físicos que se producen entre ellos, o a sí mismos, a causa del forzado encierro y confinamiento.

Nadie, aparte de algunos ecologistas, se ha parado a pensar que cuando esos visones inquietos, nerviosos, huidizos y ágiles, consiguen escapar de la granja se transforman en especie invasora que acaba con la vida de otros visones europeos, menos apreciados por sus pieles, pero más acoplados a nuestros ecosistemas. Cerca de 50 especies europeas se encuentran amenazadas por la presencia del visón americano. Cerca de 40 granjas en España. Millones de pieles de visón producidas cada año en países como Holanda, Dinamarca, Suecia, Francia, Bélgica, o España (sí, cerca de 500.000 pieles anuales en España). Lee el resto de esta entrada »


Educación modo pandemia

julio 27, 2020

Creí que estos meses de extraño confinamiento iban a dar de sí para repensar algunas cosas. Así lo afirmaban algunos tertulianos (no pocas tertulianas también), los numerosos supuestos expertos asiduos en todas las cadenas televisivas. Vamos a aprender, vamos a ser de otra manera, el mundo ya no va a aser el mismo. Pero ha acabado el estado de alerta, alarma, excepción y confinamiento para que todo pretenda volver a su ser.

Los mismos tertulianos ultraliberales (y no pocos de los otros) que nos dejaron la sanidad pública (y los servicios públicos en general) como unos zorros, famélicos, incapaces de contener los terribles efectos de la pandemia, han vuelto a la cantinela sempiterna de la recuperación de la confianza, la vuelta a la senda del crecimiento y las bajadas de impuestos para promover la inversión y el retorno del consumo.

No hemos repensado nada y cada cual pretende volver a las andadas allí donde las había dejado. Se me ocurre que una de las cosas que deberíamos repensar y fortalecer (además de la sanidad, claro), sería la educación. Nadie va a ofrecer viajes gratis, ni considerar héroes tipo Princesa de Asturias,  a esos profesionales de la docencia que han tenido que reinventar la enseñanza y reinventarse a sí mismos, para seguir dando clases con sus propios ordenadores, inventando programas educativos  y aprendiendo a enseñar olvidando lo aprendiendo. No serán considerados héroes, pero sí han sido revolucionarios, partisanos, innovadores de los de verdad. Lee el resto de esta entrada »


Aprender a cambiar en tiempos de pandemia

julio 27, 2020

La Inteligencia Artificial (IA) amenazaba con cambiar radicalmente los puestos de trabajo y la formación requerida por los trabajadores para desempeñarlos. El coronavirus ha supuesto la constatación definitiva de esta nueva realidad. Una buena parte de los trabajos han pasado a ser desempeñados de forma completamente distinta y los trabajadores y trabajadoras han tenido que aprender rápidamente y de forma autodidacta en muchas ocasiones.

Un buen ejemplo de esta situación ha sido el de los profesionales de la enseñanza y sus alumnos y alumnas. En el caso del profesorado porque ha tenido que adaptarse aceleradamente a dar clases no presenciales utilizando aplicaciones desconocidas hasta entonces y aprendiendo a motivar, impartir clases, preparar ejercicios, corregirlos y evaluar en la distancia y sin haber sido entrenados para ello. Los alumnos y alumnas porque (salvo aquellos que utilizaban medios informáticos en algunas asignaturas casi como un experimento) han pasado de los videojuegos a un proceso de estudio ordenado y sistemático online. Lee el resto de esta entrada »


Educación en modo pandemia

julio 7, 2020

Creí que estos meses de extraño confinamiento iban a dar de sí para repensar algunas cosas. Así lo afirmaban algunos tertulianos (no pocas tertulianas también), los numerosos supuestos expertos asiduos en todas las cadenas televisivas. Vamos a aprender, vamos a ser de otra manera, el mundo ya no va a aser el mismo. Pero ha acabado el estado de alerta, alarma, excepción y confinamiento para que todo pretenda volver a su ser.

Los mismos tertulianos ultraliberales (y no pocos de los otros) que nos dejaron la sanidad pública (y los servicios públicos en general) como unos zorros, famélicos, incapaces de contener los terribles efectos de la pandemia, han vuelto a la cantinela sempiterna de la recuperación de la confianza, la vuelta a la senda del crecimiento y las bajadas de impuestos para promover la inversión y el retorno del consumo.

No hemos repensado nada y cada cual pretende volver a las andadas allí donde las había dejado. Se me ocurre que una de las cosas que deberíamos repensar y fortalecer (además de la sanidad, claro), sería la educación. Nadie va a ofrecer viajes gratis, ni considerar héroes tipo Princesa de Asturias,  a esos profesionales de la docencia que han tenido que reinventar la enseñanza y reinventarse a sí mismos, para seguir dando clases con sus propios ordenadores, inventando programas educativos  y aprendiendo a enseñar olvidando lo aprendiendo. No serán considerados héroes, pero sí han sido revolucionarios, partisanos, innovadores de los de verdad. Lee el resto de esta entrada »


Trabajo, IA y Coronavirus

junio 5, 2020

He comentado en alguno de estos artículos, antes de que el mundo se desplomase sobre nosotros, que los cambios introducidos por la Inteligencia Artificial (IA) hacían que un buen número de trabajadoras y trabajadores europeos sintieran que la amenaza se cernía sobre sus empleos actuales.

Una realidad que muchos de ellos ya han percibido en sus puestos de trabajo, viendo cómo una parte de sus funciones han cambiado, han sido asumidas por las máquinas, o que han tenido que reciclarse para asumir nuevas tareas y métodos, o directamente han perdido su empleo a causa de la automatización de la mayor parte de su anterior actividad laboral.

Desde tiempos de los luditas (esos trabajadores que destruían las máquinas que les quitaban el trabajo, ya fueran cosechadoras, o telares de vapor), hemos comprobado que los puestos de trabajo sustituidos por las máquinas no siempre significan el fin de los empleos, sino a veces su sustitución por otros empleos, generalmente más cualificados.

Sin embargo, una de las características de la revolución tecnológica es la tremenda rapidez con la que se produce. El fuego, la rueda, la escritura, la imprenta, o incluso la máquina de vapor, produjeron profundos cambios, pero a lo largo de miles de años, o como mínimo, en unas cuantas generaciones. Lee el resto de esta entrada »


Ingreso vital y pandemia

junio 5, 2020

Hace treinta años, tras la Huelga General del 14-D de 1988, los sindicatos nos metimos en el debate del salario social en toda España. En nuestra Propuesta Sindical Prioritaria planteábamos una herramienta que constituyera la última red de protección social frente a las crisis cíclicas del capitalismo y para ayudar a todas esas personas que de forma transitoria, o permanente, eran arrojadas fuera del mercado laboral y de cualquier tipo de acceso a ingresos regulares. Condenados a la marginación, la exclusión social y la pobreza.

No fue fácil, porque incluso en la izquierda había quienes ponían serias objeciones, considerando que la puesta en marcha de las Pensiones No Contributivas (PNC) eran más que suficientes para dar por cerrado el círculo de la protección social. Aún recuerdo las presiones que sufrió Joaquín Leguina, presidente de la Comunidad de Madrid para no poner en marcha el Ingreso Madrileño de Integración (IMI), porque era mejor enseñar a pescar que dar peces, algo que desmontaron luego estudiosos como Mario Gaviria, asesor del gobierno madrileño desde la Universidad de Navarra, en aquel magnífico libro La Caña y el pez, estudio sobre los Salarios Sociales en todas las Comunidades Autónomas bajo unas u otras denominaciones. Lee el resto de esta entrada »


Educación digital en tiempos del COVID

junio 4, 2020

No seré yo quien diga que la pandemia es otra cosa que un desastre que se ha llevado por delante vidas, ha golpeado la economía y los empleos, ha demostrado las insuficiencias dramáticas de una sanidad pública sometida a esos recortes presupuestarios que se llevaron los recursos y el personal para alimentar las insaciables fauces de los inversores privados. El Estado y sus administraciones autonómicas y locales habían debilitado los sistemas de protección hasta tal punto que ha habido que acudir a las colas de la beneficencia para taponar el hambre de las familias.

No puedo decir que el Coronavirus es una oportunidad porque sería una broma macabra, como no lo fue ninguna anterior pandemia, guerra, ni catástrofe planetaria. Sin embargo, lo cierto es que el COVID19 ha puesto delante de nosotros la desnudez, la debilidad, la imprevisión y las miserias humanas de las que nos hemos ido adornando durante demasiados años, creyendo que el dinero lo podía todo y que todo lo justificaba. En este país, del rey abajo, todos vamos desnudos por un mundo que se rompe, se agota, se desgaja, a causa de la avaricia desmedida y el descontrol absoluto de unos cuantos bribones a los que hemos entregado los mandos.

La pandemia ha obligado a abordar retos que, de otra manera, hubiéramos aplazado indefinidamente. Me detendré en la educación. Hace décadas, aún antes de que llegase la Inteligencia Artificial (IA), la reflexión sobre los necesarios cambios en la enseñanza estaba abierta. Un sistema educativo basado en alumnos y alumnas sentados en la aulas durante las jornadas laborales de sus padres para no dejarlos solos en casa seguía instalada entre nosotros desde los comienzos de la historia. Y si la jornada escolar no bastaba se ponían en marcha actividades extraescolares, las que hiciera falta. Lee el resto de esta entrada »


Me voy de escrache con mi cacerola

junio 4, 2020

Cling, clang, clinc, clanc, clong, clong, clang, clan, clan, clan, klong, klang, clinc

Andan de cacerolada, liados, muy liados, el malestar va por barrios, las mentiras, los bulos, la incertidumbre, el miedo, van haciendo su tarea, incansables, pertinaces, persistentes, cualquiera anda cabreado, se nos ha ido la vida tal como la teníamos pensada,

(ni tan siquiera pensada, para ser más exactos como nos la habían pensado otros),

los pobres para ser pobres, eso no ha variado mucho la verdad, los que llaman clases medias para irse acostumbrando a la nueva normalidad del precariado de las vidas, los trabajos y los ingresos,

(eso era ya así antes de que el coronavirus campara a sus anchas entre nosotros, esa era la herencia, el resultado prefabricado, de la crisis que comenzó en 2008)

los ricos nada, no cuentan para el caso, siguen a lo suyo, algunas pequeñas molestias, recluidos en sus pisacos, sus áticos, sus chalets, sus cortijos, cada vez más, siguen creciendo y cuanta más crisis más ricos, 979.000 el año pasado, 172.000 en 2010, cuando estábamos comenzando a notar los efectos de la crisis.

Y, sin embargo, han sido ellos los que primero han escuchado el llamamiento, han aprendido en qué armario de cocina se encuentran los cazos y se han lanzado a los caminos, la cruzada de los ricos, cacerola en mano dispuestos a reconquistar España y librarla del azote de los advenedizos de izquierdas que amenazan el orden establecido, la unidad y la grandeza, sobre todo la suya, la de los grandes de España. Lee el resto de esta entrada »


En el momento de la partida de Juan Genovés

mayo 19, 2020

Por causas naturales dice la noticia, Juan Genovés ha fallecido esta noche (este viernes, dicen en otros lugares) por causas naturales en su domicilio madrileño (en un hospital madrileño, dicen otros medios). Lo que duele es que ha muerto un hombre al que queremos mucho y debemos mucho. No el único con el que tenemos deudas, pero sí uno de los que se ha ganado a pulso el reconocimiento de la inmensa mayoría de las mujeres y hombres que  vivimos en este país al que llamamos España.

En las casas de quienes aspirábamos, hace más de 40 años, a que la dictadura cuartelaria (que había durado otros 40) dejara paso a algo distinto, a eso que llamábamos democracia (aunque la gran mayoría no teníamos ni idea de a qué sabía tal cosa), teníamos colgado en la pared el cuadro del Abrazo, el mismo que la Junta Democrática había acordado que fuera símbolo de la deseada Amnistía y punto de llegada de la política de Reconciliación Nacional que el Partido Comunista había adoptado como estrategia de futuro desde 1956.

El cuadro fue comprado por un coleccionista particular al poco de ser terminado por Genovés, al final recuperado por el Estado español en la etapa democrática, eso sí, tuvo bastante menos suerte que el Guernica de Picasso que terminó expuesto en un espacio relevante del Museo Reina Sofía,  mientras que El abrazo fue encerrado en los almacenes del museo.

Al final, la presión de Izquierda Unida, de Comisiones Obreras de Madrid y de la Fundación Abogados de Atocha, consiguió rescatar la obra de los sótanos para ser expuesto en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de los Diputados, junto a los retratos de los reyes de España, o los bustos de Niceto Alcalá Zamora, Clara Campoamor y Manuel Azaña, hace cuatro años.

Allí, ante el cuadro, se han hecho algunas fotos nuestros políticos cuando han querido trasladar una voluntad de encuentro, tal vez no estaría mal que para superar los efectos de esta pandemia que vivimos volviéramos a elegir el lugar para suscribir los Pactos del Abrazo, si nuestros políticos consiguen demostrar la grandeza y la responsabilidad de aquellos que protagonizaron la tan denostada Transición.

El mismo cuadro cuya reproducción se encontraba en el despacho de los abogados laboralistas de la calle Atocha, 55, donde aquel 24 de enero de 1977 un comando ultraderechista cometió el atentado que acabó con la vida de cinco jóvenes y dejó gravemente heridos a otros cuatro. Lee el resto de esta entrada »


Los invisibles, el coronavirus y la Inteligencia Artificial

mayo 19, 2020

El coronavirus nos ha situado ante la realidad de una revolución digital que podíamos percibir pero de cuya profundidad y dimensiones no habíamos tomado conciencia. Como si de un iceberg se tratase, lo que era una punta visible se ha convertido en un inmenso espacio virtual en el que hemos vivido el confinamiento

Desde el trabajo al entretenimiento, desde los estudios a las actividades culturales, de las compras a las gestiones administrativas y buena parte de nuestra información (desinformación a veces) los hemos realizado utilizando internet y las nuevas tecnologías. El confinamiento hubiera sido otro muy distinto sin estas herramientas. Aún así sus potencialidades, sus problemas, lagunas, e insuficiencias, también han quedado en evidencia.

Eso que llaman ciencia de datos ha demostrado ser muy útil para las grandes corporaciones económicas privadas, sin embargo no lo está siendo tanto para las organizaciones sociales y para las personas que padecen las peores consecuencias de la desigualdad. Los invisibles lo son hoy más que nunca y la brecha que los recluye en la pobreza es cada vez mayor.

Hasta en la muerte la brecha está presente. Con unos u otros criterios los muertos europeos por coronavirus serán contabilizados. Los muertos por COVID19 en países como Ecuador sólo se contabilizarán si se producen en un hospital. Los demás no existirán.

En Europa nos preocupa que el Gran Hermano nos vea, controle, utilice nuestros datos más de la cuenta, invada nuestra privacidad. Reclamamos el derecho al olvido, como la posibilidad de borrar todos nuestros datos de internet. Sin embargo, lo hemos comprobado también con el coronavirus, el problema para muchas personas consiste en conseguir ser vistas, un poco vistas, entrevistas al menos.

Miles de millones de personas en este planeta son invisibles, no podrían demostrar su existencia (dónde nacieron, cuando, quienes eran sus padres), a veces ni papeles tienen que demuestren su identidad, dónde viven, ni tener una cuenta bancaria, ni comprar una vivienda, contratar un seguro, o un teléfono móvil, ni conseguir un trabajo regular, ni tan siquiera votar, no acceden a la educación, ni al sistema sanitario, ni viajar pueden. Lee el resto de esta entrada »