El ejemplo de los Abogados de Atocha

enero 23, 2020

El joven universitario, se llama Manuel, elige tema de investigación para su tesina. Ha estudiado y escrito algo sobre el final de los  Tribunales de Orden Público (TOP) de la dictadura. Su interés ha comenzado a centrarse en la violencia política durante la Transición española.

Decide que el tema que va a investigar es el asesinato de los Abogados de Atocha, aquel 24 de enero de 1977, en el despacho laboralista de la calle Atocha, 55, que unos llaman atentado, otros crimen, magnicidio, unos cuantos masacre y no pocos matanza.

Por el camino acabará escribiendo un par de artículos titulados, El imaginario colectivo de la Transición a través de la violencia política y otro, El sentimiento de impunidad ultraderechista frustrado: la matanza de Atocha. Porque eso que hemos llamado Transición, edulcorando las crónicas patrias, fue más complejo, conflictivo y violento de lo que nos cuentan.

No lo sabe aún, pero durante los próximos nueve años, Manuel se va a adentrar en un proceso complicado de entrevistas sometidas a la memoria siempre perfeccionada del entrevistado, actas judiciales, artículos que sostienen unas opiniones y otros tantos que defienden tesis contrarias y contradictorias. Hay también unos pocos que apuntan a nuevas pistas que le obligan a retomar el hilo allí donde amenaza con haberse cortado.

Los Abogados de Atocha parecen un tema diáfano, claro, con abundante documentación al alcance, en los tribunales, las hemerotecas, en los archivos del Partido Comunista de España y de CCOO y un buen número de personas  que vivieron aquellos siete días de enero dispuestos a contar su versión. Lee el resto de esta entrada »


El año del fin del mundo

enero 6, 2020

Nada que celebrar en el nuevo año, España se va a la ruina, dice el famoso cuñado con el que compartimos mesa, mantel y cuanto sobre ella colocamos en cada cena navideña. En otro lugar un tal Zulueta, que debe considerarse alguien importante, paga tuits publicitarios en los que dice que Sánchez e Iglesias tumban la confianza de los empresarios al nivel de la crisis.

Lo cierto es que mientras duró la crisis se multiplicó por 6 el número de millonarios en España. Ni tan mal les fue a algunos con la famosa crisis. Y la crisis continúa. La recesión va y viene, pero la crisis se ha convertido en escenario costumbrista entre nosotros, a base de precariedad en los empleos, los salarios, las vidas.

La reforma laboral les ha puesto en bandeja a los amantes de los altos y rápidos beneficios, la posibilidad de contar con una mano de obra atemorizada, temporal y de bajo coste. Así no hay que invertir en mejoras productivas, aunque el precio sea el no futuro, porque las empresas que no invierten en productividad y formación de sus trabajadores no tienen futuro.

La bolsa baja, dicen otros, por culpa del miedo que produce un gobierno de izquierdas. Pero lo cierto es que la bolsa baja y luego sube, en función de factores y miedos aleatorios, como un bombardeo de Trump, o una guerra comercial. Una bolsa como la española, en la que los inversores internacionales no aconsejan apostar, es un póker con las cartas marcadas, en el que siempre pierden los mismos, los pequeños inversores a los que alguien ha convencido de que son parte esencial del sistema y en la que ganan los que siempre ganan, la banca, siempre la banca.

La economía, como esencia de la vida es una enfermedad mortal, porque un crecimiento infinito no armoniza con un mundo finito. No hacía falta esperar a Greta para venir a contarlo, ya lo dijo Erich Fromm hace medio siglo. Por eso hay que repartir, difuminar, difundir, inventar miedos. Lee el resto de esta entrada »


Repasos de barrio

enero 6, 2020

Es lo que tienen las redes sociales. Son como un gran mentidero de la villa donde te informas de todo lo que se mueve. Así es como me he enterado, a través de un buen amigo de Villaverde, Javi Cuenca, de la noticia de que su asociación de vecinos, La Incolora, mantiene una actividad de Apoyo Escolar un par de tardes por semana.

No es la única Asociación de Vecinos que realiza este tipo de actividad en muchos pueblos y barrios, pero  pasé mi juventud en Villaverde y me trae viejos recuerdos, venidos desde un lugar situado en el mismo espacio, hace más de cuarenta años.

Eran otros tiempos y era otro mundo, pero es curioso que los problemas de las gentes sencillas sigan siendo los mismos, como si el paso del tiempo no cambiase las vidas de las gentes en algunos lugares que transforman su fisonomía sin modificar su esencia profunda.

Unos cuantos jóvenes quinceañeros, en un barrio aún industrial y aún en dictadura, por el que patrullaban de forma incesante las lecheras de los nacionales y los Dyane 6 de los guardias civiles, donde abundaban las inundaciones, el barro, la falta de colegios, ambulatorios y donde sobraba fracaso escolar, vidas destrozadas, consumidas y pobreza, que no miseria, porque sólo los pobres saben que se puede ser pobre pero no miserable.

Nos juntábamos en parroquias y asociaciones vecinales (que entonces se llamaban de cabezas de familia), leíamos a la retranca textos clandestinos y no tanto, de Marx, Helder Cámara, Camus o Franz Fanon. Devorábamos indiscriminadamente y con la misma convicción la Pedagogía del Oprimido de Paulo Freire, la Escuela del Trabajo de Makarenko, o la Sociedad Desescolarizada de Ivan Illich. Lee el resto de esta entrada »


Inteligencia y cambio climático

diciembre 12, 2019

El problema no es montarse en un tigre. Mal que bien puedes hacerlo. El verdadero problema es bajarse del tigre sin que te devore. El mundo ha alcanzado un ritmo vertiginoso, sometido a un desarrollo tecnológico imparable. Un consumo desaforado al que todos creemos tener derecho.

Celebramos la Cumbre del Clima en un Madrid cuyo alcalde cantaba hace escasos meses las bondades de llegar hasta el centro en coche particular. Con una presidenta de comunidad enamorada de los atascos de fin de semana, a las tres de la madrugada, a los que considera una seña de identidad de nuestra ciudad.

Los negacionistas de ayer han quedado, de repente, reducidos a los ultraderechistas que tampoco pierden la oportunidad de darse una vuelta por la COP25 para posar en los photoshop de la pasarela mediática en defensa del planeta. Pero no han dejado de pensar lo que pensaban.

Simplemente las tendencias han cambiado, porque las grandes fortunas y los poderosos han decidido traspasar la responsabilidad a la ciudadanía sobre el estado actual del planeta, al borde de la quiebra, en el horizonte de sucesos del agujero negro del colapso.

-¿Cuándo llegará el colapso?, pregunta alguien y otro alguien responde, No te preguntes cuándo, porque el colapso ya ha llegado.

Mi bienintencionado vecino ha recogido cinco litronas junto al banco del parque donde los jóvenes las dejan abandonadas. Enfundadas en una bolsa de plástico se encamina hacia el contenedor de vidrio. Me las enseña y me invita a reflexionar cómo sería el mundo si todos pusiéramos un poquito de nuestra parte. Le felicito sinceramente por su sentido de la responsabilidad social. Lee el resto de esta entrada »


Es la hora de la política

diciembre 2, 2019

Ya sé que los políticos no gozan de buena fama en nuestros días. No es casual, ni tampoco repentino, o infundado. Han hecho méritos más que suficientes para que casi la mitad de los españoles considere que los políticos son uno de los principales problemas del país, o para que ninguno de nuestros políticos merezca, no digo ya una nota alta, sino al menos un aprobado de la ciudadanía.

Leo muchas opiniones que hablan de la grandeza de los políticos de antaño, capaces de abrir las puertas a los acuerdos que hicieron posible una Transición, una Constitución y cuarenta años de convivencia sin sufrir esa violencia a la que tan habituados estamos los españoles.

Y es que la Transición fue nuestra manera, nuestro camino, para superar la dictadura y comenzar a andar los caminos de la democracia. Hay quien dice que fue modélica en el planeta. No diría tanto, pero fue la nuestra. Ellos hicieron lo que supieron, pudieron, o quisieron y lo que hagamos ahora ya no es cosa suya, es cosa nuestra.

Algunos pelos nos dejamos en la gatera. Por ejemplo, el poder económico que sustentó al franquismo, quedó intacto y, como mucho, dio cabida en sus Consejos de Administración a unos cuantos rojillos que traspasaron las puertas giratorias hacia las moquetas y los nuevos despachos. Las corrupciones, corruptelas y podredumbres, los sobres, maletines, bolsas de basura repletas de billetes sobrevivieron al dictador, pervivieron y hoy un buen director como Berlanga podría dirigir una Escopeta Nacional de los tiempos modernos. Lee el resto de esta entrada »


Evo, el líder indígena cocalero

diciembre 2, 2019

-Han permitido que la Biblia vuelva a entrar en el Palacio de Gobierno ¡Primero Dios!

Es la flamante e infamante presidenta golpista de Bolivia tomando el poder. Todo un programa de gobierno. La cruz y la espada de las fuerzas armadas, el dinero, la corrupción y la policía que han desalojado a Evo Morales de la Presidencia. Vuelven los buenos tiempos del fracasado ultraliberalismo de la Escuela de Chicago.

Estoy en la sala de reuniones de la Comisión Ejecutiva de CCOO de Madrid. En un hoy, que no es hoy. Un día cualquiera de un año indefinido, hace más de una década. Recibo a un líder sindicalista cocalero llamado Evo Morales. Recorre varios países europeos. Se reúne con líderes políticos y sindicales. Difunde los problemas de los indígenas bolivianos. Habla de su intención de presentarse a las elecciones presidenciales.

En Bolivia los campesinos productores de coca defienden sus derechos formando sindicatos. Evo es uno de sus líderes. Los problemas de los indígenas son muchos. Sobre todo la condena de silencio, privados de la tierra, del agua, de los derechos más esenciales a la salud, la educación, una vivienda digna, un empleo que asegure unos ingresos suficientes para vivir.

Han pasado los años y aquel sindicalista de los productores de hoja de coca (no confundir con los industriales de la coca, los traficantes de coca, los gobiernos que protegen el inmenso negocio de la droga) terminó llegando democráticamente a la presidencia de Bolivia. Lee el resto de esta entrada »


La patria es un invento

noviembre 20, 2019

-El que se siente patriota, el que cree que pertenece a un país, es un tarado mental.

No soy yo, no me odien así de entrada nacionales, o nacionalistas. No lo dije yo. Es cosa de Martín, el protagonista de Martín (Hache). Tampoco es de él. Martín es una ficción. Martín es Federico Luppi. Siempre recordaremos esta frase como la declaración de principios vitales de Federico Luppi. El inmenso actor, argentino, español, apátrida, que falleció hace un par de años. Poco más de ochenta años a sus espaldas.

Falleció, murió. Pero no. Son frecuentes las vidas que contienen muchas vidas. Más aún si las muchas vidas son las del actor y sus personajes. En ese caso hay que escuchar a Oscar Wilde, El que vive más de una vida debe morir más de una muerte. Vidas que se encadenan, son interpretadas, reinterpretadas. Muertes que nunca son la definitiva porque siempre hay alguien dispuesto a decir aquello que dijiste, recordar  cada palabra, remedar tus gestos, plagiar sin falsificar tu estampa, impostar tu voz,

-Eso de extrañar, la nostalgia y todo eso, es un verso. No se extraña un país, se extraña un barrio en todo caso, pero también lo extrañarás si te mudas a diez cuadras. ¡La patria es un invento! ¿Qué tengo que ver yo con un tucumano o con un salteño? Son tan ajenos a mí como un catalán o un portugués. Una estadística, un número sin cara. Uno se siente parte de muy poca gente; tu país son tus amigos y eso sí se extraña, pero se pasa. Lee el resto de esta entrada »