Mucho miedo y muy poca vergüenza

abril 29, 2020

Me lo decía mi madre cuando liaba una trastada, me pillaba, yo compungido y ella,

-Mucho miedo y muy poca vergüenza

Me acuerdo de esto ahora, en este encierro forzoso que vivimos, cada casa se ha convertido en celda y pensar en el barrio de al lado, en el pueblo cercano, no te digo ya en una playa, una montaña, un viaje al extranjero, se me antoja como algo irreal, un sueño lejano, el recuerdo de un tiempo pasado que tal vez no vuelva.

Está muriendo gente, mucha gente, no más que otras veces, pero algo es distinto ahora, porque nos encierran. Algo es distinto ahora, puede que este nuevo virus con corona sea micho más peligroso porque es muy rápido en su difusión, de un país a otro, de una persona a otra, con enorme facilidad, además de ser muy selectivo, busca nuestros puntos débiles, los que ni nosotros mismos conocemos y se ceba con ellos.

Es muy rápido, hoy te sientes mal, mañana no tan mal y de repente, como dicen los médicos, estás comprometido, al borde del colapso. No hay tratamientos generalizados, no hay antivirales probados, no hay vacuna, ni la habrá hasta dentro de un año, como muy poco, así están las cosas.

Encerrados, confinados, aislados. O cortamos su avance o no hay sistema sanitario que soporte la presión de miles de pacientes en cuidados intensivos. Es cuestión de dar oportunidad y tiempo a los que más lo necesiten. Aquí tenemos el primer problema.

Mantenemos un buen sistema sanitario, pero empequeñecido, recortado en sus raíces, como los bonsais, con menos camas hospitalarias, menos profesionales y menos recursos. Los franceses cuentan con 6´5 camas por cada 1.000 habitantes, los alemanes con 8´3. Los italianos tienen 3´4, los españoles 3, los madrileños 2´7. Ahora adivina quien colapsará antes si las infecciones aumentan sin control. Alemania atiende enfermos de países cercanos, nosotros no alcanzamos a atender a los nuestros.

Si miramos los  profesionales sanitarios por cada 1000 habitantes, o el gasto por habitante, o el porcentaje de Producto Interior Bruto dedicados a sanidad pública, siempre estamos un poquito por debajo de Italia, muy lejos de la media, a enorme distancia de Alemania, Austria, Bélgica, o Francia. Siempre a la cola de Europa. Lee el resto de esta entrada »


Brechas, leyes y mujer

marzo 12, 2020

8 de Marzo marcado por la polémica. Procuro fijar mi atención en aquello que me resulta más cercano. Madrid presume de ser la comunidad motor de España, la que más empresas crea, la que más empleo crea. Sin embargo cuando hablamos de igualdad, ya no son tan halagüeñas. Así lo demuestra el balance sobre la situación laboral y social de la mujer, que cada año presenta CCOO de Madrid en las inmediaciones del 8 de Marzo.

La tasa de actividad de los hombres, por ejemplo, sigue siendo casi 9 puntos superior a la de la mujer que supera levemente el 59 por ciento. En cuanto a quienes están ocupados, sólo una de cada dos mujeres tienen empleo, mientras que en el caso de los hombres son tres de cada cinco los que cuentan con un puesto de trabajo.

En Madrid hay más mujeres que hombres, pero hay más trabajadores que trabajadoras y, para colmo, hay más paradas que parados. La mayoría de los contratos indefinidos son para hombres y la mayoría de los temporales para mujeres. Las mujeres acaparan los contratos a tiempo parcial, mientras la mayoría de los contratos a tiempo completo son para hombres.

Reparemos en los salarios. Las mujeres ganan una media de 24.030 euros al año, 5.881 euros menos que los hombres madrileños. Cuanto mayor, peor. La brecha entre hombres y mujeres pensionistas indica que los hombres cobran una pensión media de 22.033 euros anuales, frente a los 14.913 de las mujeres. Hasta en el riesgo de pobreza las mujeres lo tienen peor que los hombres. Lee el resto de esta entrada »


Sacad las manos de nuestros niños

noviembre 20, 2019

En el periódico,

-A mí me parece bien que les peguen. Están todo el día robando, da miedo salir a la calle,

La vecina de más de 80 años, a la que han robado hace unos días. No es la única en el barrio.

-Pregunta en cualquier sitio y encontrará a alguien a quien le ha pasado.

Les llaman MENAS y se han convertido en leitmotiv a lo largo de la campaña electoral de la ultraderecha. No entiendo lo de llamar MENAS a niños que se encuentran en España sin la compañía de sus padres. Es feo esto de construirse acrónimos para enmascarar las más tristes realidades. Menores-No-Acompañados, MENAS.

-En ningún centro me han ayudado. Ni con papeles, ni con permiso de residencia, ni estudiar. Aquí no nos dan ni para el abono de transportes, ni calzoncillos, ni calcetines. Ni una pastilla por la noche para el dolor de muelas. Somos muchos, dormimos en colchones en el suelo, en los pasillos.

El chaval intenta explicarse a sí mismo, ante el periodista, viene de lejos, ya no tiene marcha atrás. En Marruecos sería un fracasado. Si vuelve tiene que hacerlo con dinero, un buen coche, salvador de su familia. Ni más ni menos que el campesino manchego, extremeño, andaluz, que marchaba a Suiza, Francia, Cataluña, o Madrid. Lo mismo. Es la imaginería popular la que le empuja a la salvación, la muerte, la resurrección. A ambas cosas.

En el descampado, cuenta el periodista,

-Yo soy gitano, español, y aquí estoy con un payo arreglando el coche. ¿Racismo? No es racismo, lo que ha pasado es normal, porque la gente está cansada de ellos.

De buena mañana, un lunes, una dirigente de la ultraderecha cañí se planta en Sevilla, en el barrio de la Macarena, habla de inseguridad, graves problemas, libertad,

-Esto se tiene que controlar y no puede haber todos los años un número sin control de menas que cuando cumplen 18 años acaban en nuestros barrios sin ningún tipo de tutela, sin haber sido integrados y sin ninguna posibilidad de futuro, porque como no tienen papeles, tampoco pueden tener acceso a un trabajo y una vivienda.

Lo curioso del asunto es que la ultraderechista en cuestión no nació en España, sino en Cuba, de padre cubano y madre española. Eso sí, sus padres no la convirtieron en MENA, porque eran dueños de una potente azucarera y con el tiempo su padre trajo a España la fraquicia KFC, la de la comida rápida, a base de pollo. Ella no fue técnicamente una mena, pero sí una menor emigrante.

Menos mal que en esta España, no sólo hay mujeres como ella, de ultraderecha, tipo Sección Femenina reconvertida. Todavía quedan mujeres sevillanas, trianeras, cigarreras, nacidas en lo más profundo de la Serranía de Ronda, como la Carmen de la novelita de Merimée y la ópera de Bizet.

Y quedan aragonesas como Agustina, madrileñas como Manuela, la de Malasaña, o la Mariana, de Granada, la que se apellidaba Pineda. Y Milagritos, como la del Cantón de Cartagena, la que se apellidaba Rueda. Hasta alguna Rosario queda, como la de ahí al lado, la de Villarejo de Salvanés, que si fuera necesario (nadie lo quiera, ni lo alimente con sus palabras ni sus obras), volvería a ser Dinamitera.

Como esa gaditana, Teresa, a la que escucho ahora clamar indignada,

-Les gusta decir MENAS porque así se nos olvida que no son otra cosa que niños y niñas solos. No puede haber más cobardía que el que se enfrenta a un niño o una niña que vive solo. No puede haber más crueldad ¡Que son nuestros niños y nuestras niñas, que están bajo nuestra tutela!

La propia arquitecta ultraderechista en cuestión cuenta en sus palabras lo que hay que hacer, aunque al negarlo lo afirma. Niñas, niños que necesitan acogida, formación, papeles, integración, trabajo, vivienda. Lo mismo que quería cualquier español y española obligado a emigrar en los años sesenta. Lo mismo que queremos para cualquier hija, o hijo nuestro, que tiene que escapar a buscarse la vida en cualquier país, siguiendo el ejemplo de Madrileños por el Mundo, Españoles por el Mundo.


Ecuador, el poder de las venas abiertas

noviembre 3, 2019

Dice Eduardo Galeano, Nuestra derrota estuvo siempre implícita en la victoria ajena; nuestra riqueza ha generado siempre nuestra pobreza para alimentar la prosperidad de otros: los imperios y sus caporales nativos. En la alquimia colonial y neo-colonial, el oro se transfigura en chatarra y los alimentos se convierten en veneno.

Era el año 1971 y a sus 31 años, acababa de ver publicado su libro Las venas abiertas de América Latina. Un fresco y hermoso ensayo sobre la conquista, la colonización, el imperio español, la independencia, la pervivencia del  colonialismo local de los criollos, el colonialismo británico y, más tarde, el de los Estados Unidos.

Poco podía intuir que los rostros del neo-colonialismo tendrían, pasado el tiempo, rasgos chinos al frente de bancos y corporaciones multinacionales. Poco podía pensar que, además de los omnipresentes estadounidenses, otros americanos, también del Norte, pero esta vez canadienses, o australianos del otro lado del Pacífico, iban a obtener concesiones del gobierno ecuatoriano para deforestar la Amazonía; para extraer petróleo y quemar inmensas cantidades de gas sobre la selva y sus pobladores; para horadar minas de cobre a cielo abierto, acaparando el agua y contaminándola; para instalar poderosos agronegocios, y construir pantanos, presas, centrales hidroeléctricas en los caudalosos ríos.

Nuestro querido Eduardo Galeano, con su inmensa humanidad a cuestas, decía que América Latina era región de venas abiertas, Desde el descubrimiento hasta nuestros días, todo se ha trasmutado siempre en capital europeo o, más tarde, norteamericano, y como tal se ha acumulado y se acumula en los lejanos centros de poder. Todo: la tierra, sus frutos y sus profundidades ricas en minerales, los hombres y su capacidad de trabajo y de consumo, los recursos naturales y los recursos humanos. Lee el resto de esta entrada »


Carta abierta a mi alcaldesa

mayo 23, 2019

Querida alcaldesa,

Te escribí una carta cuando se hicieron públicas las conversaciones de unos cuantos policías municipales insultándote a través de una red social. Creo que no es tolerable que representantes del poder, responsables de nuestra seguridad y que además portan armas, se dediquen a exhibir en un chat actitudes xenófobas, racistas, gerontofóbicas y de alabanza al nazismo y a Hitler.

Van llegando las elecciones municipales, que se celebrarán también en buena parte de las Comunidades Autónomas y coincidirán con las elecciones europeas. Todo ello me anima a dirigirte una nueva carta, que hubiera remitido a cualquiera que fuera la persona que rigiera el ayuntamiento en el que me hubiera tocado vivir.

Estoy acostumbrado a leer informes europeos sobre diferentes materias. Cuanto ocurre en Europa nos afecta mucho más de lo que pensamos. En muchos de esos informes se pone el acento en la importancia de que las decisiones europeas sean aplicadas correctamente en cada país y, sobre todo, se busque su traslado y aplicación en los niveles locales, al ser los más cercanos a la ciudadanía.

Hemos entendido la descentralización como el reconocimiento de realidades territoriales que dieron lugar a las Comunidades Autónomas. Construir el Estado Autonómico ha sido un proceso largo y aún inacabado, que ha consumido y consume mucho tiempo y esfuerzos. Sin embargo, las Comunidades Autónomas tienden a comportarse como pequeños reinos de taifas fuertemente centralizados, sin que se hayan establecido procedimientos para transferir competencias hacia los ayuntamientos. Lee el resto de esta entrada »


Vuelve el eterno pelotazo

abril 5, 2019

Vivimos en un país que ha hecho de la necesidad negocio. Una de esas necesidades es la de la vivienda, contemplada como derecho constitucional. Sobre esa necesidad se han construido inmensos negocios que han sostenido el crecimiento económico entre crisis y crisis.

Cuentan que la Regente María Cristina reunió a mediados del siglo XIX a los empresarios de la Villa y Corte, poco habituados a adentrarse en negocios mineros, siderúrgicos, comerciales, textiles, o de cualquier índole productiva y les vino a decir algo así como, Madrid no tiene industria, pero sí tiene mucho suelo disponible. Hagamos industria del suelo.

Hacía referencia a que los vascos, o los catalanes, habían buscado actividades sobre las que sustentar su crecimiento económico y social, mientras que la capital seguía siendo una ciudad de servicios a la Corte, cuarteles, talleres artesanos, manufacturas militares, aristócratas, criadas, pequeños comerciantes y mucha gente malviviendo y buscándose la vida en trapicheos varios. Lee el resto de esta entrada »


Mujer y brecha de rentas

marzo 10, 2019

Se acerca el 8 de Marzo. Las fotos de los perfiles en las redes sociales de partidos políticos y organizaciones de todo tipo, hasta las empresariales, se tiñen de morado. Resulta una curiosidad de nuestro tiempo que nadie se corte un pelo a la hora de presumir, sin contemplaciones ni pudor alguno, de aquello de lo que carece. Vivimos el tiempo de los lobos con piel de cordero.

En lugares como Madrid, tan grandes, tan capitalinos, pero tan desmadrados e incontrolables, la simulación y el postureo adquieren tintes grotescos y extravagantes. Nadie intentará negar, durante un día, que el salario medio de la mujer es inferior al del hombre en más de 5.700 euros. Significa que en Madrid una mujer cobra un 20 por ciento menos que un hombre.

Según el informe anual de CCOO de Madrid sobre brecha salarial y mercado laboral, la diferencia de salarios entre mujeres y hombres disminuye en la industria, pero crece en los servicios. La diferencia es mayor, de un 26 por ciento entre hombres y mujeres con contrato indefinido, pero baja en los contratos temporales, en los que la brecha salarial entre mujeres y hombres se sitúa en el 10 por ciento. Lee el resto de esta entrada »