Madrid antes de la plaga y la tormenta

febrero 18, 2020

He revisado un buen número de artículos que publiqué antes del inicio de la crisis económica, en 2008. La mayoría de ellos en este medio de comunicación que siempre ha acogido la pluralidad de las ideas que trasiegan por este Madrid del día a día.

En ellos he vuelto a recordar momentos como aquel duro 11-M, en el que los Heraldos Negros enviados por la muerte se empozaron en nuestras vidas. Momentos encadenados hasta alcanzar los deseos que nos animaban cuando iba a dar comienzo 2008, el año en el que estalló la tormenta de Lehman Brothers que nadie pensó que alcanzaría nuestras costas con la misma intensidad cruel de las plagas de Egipto.

Hasta aquellos días habíamos sufrido el atentado terrorista más brutal que haya vivido Europa. Los golpes del terror de ETA que se encelaron en Madrid más que en ningún otro lugar de España. Los atentados de la T-4 demostraron que el final de la banda terrorista estaba cerca, porque el horror no podía convertirse en costumbre, seña de identidad, necrofilia, culto a la muerte. El nacionalismo no podía pagar tamaño precio, ni competir con los yihadistas en tasas de horror.

Habíamos vivido un golpe de Estado regionalizado y triunfante, al que dieron en llamar Tamayazo, que supuso el pistoletazo de salida del todo vale, por toda España, en el funcionamiento del consorcio político-empresarial que se apoderó de los destinos de Madrid.

Por aquellos artículos se abrían camino los dos jóvenes ecuatorianos asesinados en Barajas, los trabajadores y trabajadoras de Telemadrid, del hospital Severo Ochoa de Leganés, las muertes en accidentes laborales, los desequilibrios entre el Norte y el Sur de la Comunidad, de la propia capital, los Abogados de Atocha, el 1º de Mayo, los problemas de la vivienda y el empleo, la seguridad ciudadana, la incipiente y recién creada Ley de Atención a la Dependencia. Lee el resto de esta entrada »


A vueltas con la reforma laboral

febrero 4, 2020

Acaba de constituirse un gobierno de la izquierda. Ha podido más el miedo a los resultados electorales que depararían unas nuevas elecciones que los desentendimientos y desencuentros anteriores entre las fuerzas de progreso. De esta forma, con la ayuda, por activa o por pasiva, de fuerzas regionalistas y nacionalistas, podemos contar hoy con un gobierno que apunta maneras.

Parece que no va a ser un periodo fácil. La derecha, confundida como anda en la indecisión de saber si viaja hacia el centro o hacia una gran confluencia con la rancia ultraderecha patria, se ha tomado a mal el atrevimiento de la izquierda y se apresta a golpear con todos los medios, desde las calles a los tribunales, desde las fake a la crispación de los ejércitos tertulianos a sueldo.

Parece que algo ha aprendido la izquierda en ese no dejarse enredar en las raíces ancestrales que ahondan y se alimentan de la planta carnívora de los males de España. El que una comunista declarada, así, de frente y de cara, al frente del Ministerio de Trabajo, haya concluido un acuerdo con sindicatos y empresarios para subir el salario mínimo un 5 por ciento, me parece una buena señal.

Como esperanzador es que la primera decisión adoptada sea la subida de las pensiones y, poco después, cumplir los compromisos salariales con los empleados públicos y reanudar el camino de la recuperación del poder adquisitivo perdido durante los duros años de recortes mezquinamente justificados en la crisis económica. Lee el resto de esta entrada »


Inteligencia artificial y empleo

febrero 4, 2020

Las revoluciones industriales siempre han venido acompañadas de miedo, prevención y alarma ante la posibilidad de que las máquinas terminasen con los puestos de trabajo. La palabra ludita sirve para definir a los seguidores de Ludd que quemaban las primeras cosechadoras y máquinas textiles de vapor.

Hay historiadores que consideran que la dispersión industrial en Inglaterra convirtió el movimiento ludita en una especie de variedad violenta de una negociación colectiva imposible. Algo de razón deben de tener porque la  verdad es que aquellos mineros, trabajadoras del textil, o los campesinos, no tenían nada contra las máquinas, sino más bien contra quienes hacían imposible que los avances productivos se tradujeran en mejoras económicas y sociales para ellos y sus familias.

Lo que tenían claro aquellas  buenas gentes era que, lejos de un mayor bienestar general, se producía un mayor empobrecimiento a causa del aumento de los precios, el desabastecimiento de mercancías y las guerras continuas. La emigración a las grandes concentraciones urbanas, hacinados en infraviviendas, sometidos a una brutal contaminación.

De la misma manera la ciudadanía de hoy en día comprueba cómo las mejoras tecnológicas traen empleos más precarios, salarios más bajos, deterioro de la protección social, aumento de las desigualdades y degradación de las condiciones de vida. No es que lo uno tenga que ver mecánicamente con lo otro. Pero el hecho el que el 72 por ciento de los ciudadanos europeos teme que los robots les terminen robando el puesto de trabajo.

Puede ser que haya quien argumente que la robotización, la inteligencia Artificial, la automatización de determinadas tareas están demandando nuevos profesionales, otro tipo de empleos y nuevas cualificaciones en campos tan diversos como el transporte, la educación, las industrias, o la sanidad. Es verdad. Igual que en anteriores revoluciones industriales, desaparecieron unos puestos de trabajo y nacieron otros nuevos. Lee el resto de esta entrada »


El complejo de Nostradamus y la guerra civil

enero 23, 2020

Algo se ha convertido en viral cuando en una reunión de familia, de esas que celebramos con motivo de cumpleaños, o fiestas navideñas, casi todos los asistentes conocen una noticia, chiste, referencia, vídeo. Este año, casi toda la parentela sabía que el año 2020 es tan bisiesto como el de 1936 y el calendario se repetirá en cada día del año. Algo que ocurre cada 28 años y que sucedió antes en 1992, 1964 y 1936.

Con semejante argumento un polemista profesional, asiduo de tertulias políticas y futbolísticas, bien relacionado con algún que otro comisario experto en cloacas del Estado y siniestros personajes del mundo de las finanzas, ha construido una moderna profecía a través de las redes sociales, El calendario de 2020 es igual que el de 1936 cuando se formó el Frente Popular y empezó la Guerra Civil. Y se queda tan pancho.

Una referencia que no ha faltado en el argumentario catastrofista de quienes pronostican el fracaso de la coalición de izquierdas que acaba de ser investida por el Parlamento y cuyo presidente ha visto ratificado su cargo por el Rey. Si éramos pocos… Suma y sigue, suma y sigue. Subirán los impuestos. Se arruinarán las empresas y los autónomos desaparecerán de la economía.

Los niños y niñas ya no podrán estudiar en colegios concertados. Ya verás como ahora tiene razón la presidenta madrileña y las parroquias del barrio son incendiadas, o por lo menos tendrán que pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles. Cataluña se irá de España y, con ella, Euskadi, Galicia, Andalucía y hasta León querrá existir como nación. Lee el resto de esta entrada »


Inteligencia artificial y formación

enero 6, 2020

Las tres cuartas partes de los ciudadanos europeos tiene miedo de que los robots terminen por arrebatarles sus puestos de trabajo. No es un miedo infundado, a la vista de los informes que estiman que la mitad de los puestos de trabajo podrían automatizarse en el medio plazo.

Por el momento no han aparecido en escena los ludistas de la enésima revolución planetaria, pero nunca se sabe. Según encuestas europeas, el 43 por ciento de los trabajadores y trabajadoras en Europa han visto cambiar las tecnologías que emplean en sus puestos de trabajo, al tiempo que un 47 por ciento ha comprobado cómo los métodos y las prácticas de trabajo se han modificado sustancialmente y todo ello en tan sólo los últimos cinco años.

Esto va a una velocidad imparable y los seres humanos corremos detrás de cambios permanentes que afectan a nuestras vidas, con la vana ilusión de mantener el tipo, la estampa y la apariencia de estar al día, a la última. Lo cual es imposible. El miedo es algo natural, pero en estos momentos parece formar parte de un destino fatal e ineludible.

La inteligencia artificial es un hecho, ha llegado para quedarse, avanza con tremenda rapidez. Los sistemas que permiten reconocer imágenes y detectar enfermedades como el cáncer han reducido su margen de error del 29 al 3 por ciento en poco más de siete años. El personal médico y de enfermería aprende aceleradamente a manejar esas máquinas, no a trabajar con ellas, sino a hablar con ellas y establecer diagnósticos tras escuchar las sugerencias del aparato. Lee el resto de esta entrada »


Y de regalo, la libertad

enero 6, 2020

Cada vez nos preocupa más, a padres y madres, el futuro de nuestros hijos. Oteamos el horizonte y buscamos qué profesiones les tenemos que insinuar, sugerir, instigar. Nunca el mundo giró tan deprisa, nunca los cambios fueron tan rápidos, nunca nuestros antepasados lo tuvieron tan difícil para acertar. Mi padre sabía que un obrero de la construcción pasaba frío en la calle y que un botones de banco estaba calentito, un maestro tenía muchas vacaciones, un médico ganaba más dinero.

Hubo un tiempo en el que los jóvenes querían ser abogados. Un tal Perry Mason televisivo tuvo mucho que ver en ello. Luego, al principio de los tiempos democráticos en España, casi todos los políticos en el Parlamento eran abogados. Había una necesidad tremenda de hacer leyes democráticas que sustituyeran a las franquistas y debían de pensar que lo mejor era que las hicieran los abogados disponibles.

Han pasado los años y ahora las cosas ya no son tan así en el Congreso. Aunque los abogados siguen siendo los más, no faltan profesores, economistas, empresarios, periodistas, jueces y funcionarios. Masculinos y femeninos, se entiende.  Lo que cada vez hay menos son trabajadores y trabajadoras asalariados, pero ese es otro cantar. Para otro día, tal vez, si me acuerdo y viene a cuento.

En aquellos tiempos de monopolio televisivo, un tal Doctor Kildare, muy anterior a Anatomía de Grey, House, o The Good Doctor, hizo que mucha juventud decidiera estudiar Medicina, produciendo una inflación de demanda universitaria que llega hasta nuestros días. Hasta el punto de que, entre los recortes sanitarios y el aumento de profesionales sanitarios titulados, nuestras médicas y médicos, en número superior a los 10.000, engrosan las cifras de españoles por el mundo. Desde Reino Unido a Brasil, desde Suecia a Canadá. Lee el resto de esta entrada »


Turismo de calidad

noviembre 3, 2019

El turismo ha sido, desde los años 60, una de las locomotoras que han impulsado la economía nacional. Para poder desarrollar económicamente un país atrasado hay que buscar capitales para invertir. El franquismo los encontró, principalmente, de dos maneras. Mandando trabajadores al extranjero para que repatriaran dinero abundante con el que mantener a las familias que habían dejado atrás y aprovechando la única industria disponible y no obsoleta en España, el sol.

Así fue como el turismo, junto a la emigración, aportaron los capitales necesarios para afrontar inversiones en la construcción de viviendas, de instalaciones hoteleras, o infraestructuras de otro tipo. Carreteras, pantanos, vías ferroviarias. En menor medida, para la industrialización de España.

Pero la emigración ya no es lo que era. Quienes se fueron ya han retornado, o se han instalado definitivamente con sus familias en los países de acogida. Volverán tras jubilarse, si la atención a los nietos se lo permite. En cuanto a la industrialización tuvo su ascenso durante esta etapa de desarrollismo, sus procesos de reconversión y declive a partir de los años 80 y la globalización le ha dado la puntilla definitiva, quedando enquistada en valores bajos en comparación con países europeos con los que podríamos compararnos.

Para más inri, la industria es muy dependiente de las decisiones corporativas de las grandes multinacionales que pueden producir, deslocalizar, o instalar, sus factorías en cualquier lugar del planeta. Lo hemos visto recientemente con Coca-Cola. Esas decisiones condicionan el futuro de una ingente cantidad familias y de pequeñas y medianas empresas auxiliares industriales y de servicios.

La construcción, bien. Campeona de Europa. Es un sector tradicional que, a falta de industria textil, minera, metalúrgica, o electrónica, ha encontrado en el suelo, su recalificación, la edificación sobre el mismo, los servicios complementarios de mantenimiento, la base de negocio que permite la acumulación de capital en unas pocas manos. Hoy las antiguas grandes constructoras gestionan además jardinería, recogida de basuras, seguridad privada y hasta servicios sociales. Lee el resto de esta entrada »