De fifís, fresas, pirrurris y piojas resucitadas

octubre 5, 2019

Una de las cosas buenas que tiene el verano es que cambiamos las rutinas habituales impuestas por el trabajo, el colegio de los niños, la atención a las necesidades personales y familiares cotidianas. De repente puedes prestar atención a personas que aparecen en el horizonte, camino a cualquier parte del mundo. Incluso puedes entretenerte en buscar el sentido de cosas que, en circunstancias normales, no podrías pararte a pensar.

Así me ha pasado uno de estos días de verano, cuando se ha cruzado en mi camino una mujer mexicana que aprovecha el verano para visitar a sus hijos desperdigados por Europa. Viene de Puebla, uno de los 32 Estados que conforman los Estados Unidos de México. Sus rasgos indígenas y cuanto refiere sobre su vida me trae a la cabeza las imágenes en blanco y negro de Cleo, esa mujer a la que este año hemos conocido en su vida de criada a través de la película Roma, dirigida por Alfonso Cuarón.

Hablar con personas que vienen de otros lugares lejanos permite conocer otras formas de entender la vida y las palabras que las definen. Así me ha ocurrido con algunas expresiones que me ha enseñado y que desconocía como fifí, fresa, pirrurri, o pioja resucitada, que sin embargo son, al parecer, muy comunes en México. Palabras que podemos encontrar en el diccionario de la Real Academia, o de la Academia Mexicana de la Lengua, pero que no forman parte de nuestro argot cotidiano.

Fifís parecen ser aquellas personas presumidas, de clase media y alta, que sólo se ocupan de seguir las modas. La palabra, según me he ido enterando más tarde, tiene variados orígenes y procedencias. Uno de ellos, el cuento Mademoiselle Fifí de Guy de Maupassant, que nos cuenta la vida de un marqués de maneras afeminadas y no por ello menos duro, fiero y brutal. Lee el resto de esta entrada »


EMPLEOS, SALARIO Y PROTECCION

mayo 9, 2014

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-La fuerzas que actúan contra la gente corriente son implacables y poderosas. Son destructivas. No les importa nada el bien común. Les mueve su propio interés y su avaricia insaciable.

(es Rosa Pavanelli, Secretaria General de la Internacional de Servicios Públicos de la Confederación Sindical Internacional-CSI)

-Son las mujeres, la juventud, mano de obra y sus familias quienes están pagando el precio del aumento del desempleo y del recorte radical de servicios públicos vitales.(concluye Rosa)

Siete años de crisis están demostrando que el capitalismo globalizado es incapaz de asegurar empleos estables y sostenibles. Incapaz de garantizar unos ingresos seguros y mínimos. Incapaz de proteger a las personas y las sociedades.

Devastación climática, avance de los desiertos, aumento de las temperaturas. 200 millones de personas paradas y un 40 por ciento de las personas trabajadoras buscando sus ingresos en sectores informales, sin contratos, sin convenios, sin derechos laborales. El 78 por ciento de la población mundial considera que sus salarios se han reducido por debajo del crecimiento del coste de la vida.

Son muchos los lugares en el planeta en los que la educación, la sanidad, no son gratuitas y son inalcanzables. Donde los transportes, los servicios públicos, son caros y se colocan al servicio de intereses privados. Donde se pone en peligro el acceso a una pensión. Donde no existe protección por desempleo. Donde la corrupción campa a sus anchas en el escenario al que se accede por esas poderosas puertas giratorias que fraguan los consorcios constituidos por empresas y poderes públicos.

Mientras tanto la mayoría de los pueblos quieren una sanidad y una educación públicas y gratuitas, cuidados infantiles, pensiones dignas, prestaciones por desempleo. Leyes laborales y salarios justos. Las gentes quieren empleos sostenibles, ingresos seguros, protección social a las personas.

-En total, 6´8 millones de docentes deberían ser contratados de aquí a 2015 para ofrecer una educación adecuada a todos los niños y niñas en edad escolar de educación primaria.

(es ahora el Secretario de la Internacional de Educación, el holandés Fred Van Leeuwen quien habla).

1.200 millones de personas sobreviven con menos de 1´25 dólares al día. Las mujeres son la mitad de la población, pero sólo el 30 por ciento de la fuerza laboral. 168 millones de niños no estudian, no van a la escuela, trabajan. 2.600 millones carecen de saneamientos adecuados. Ese es el planeta que tenemos encomendado y el que dejaremos a nuestros hijos, si no hacemos algo urgentemente. Si no reaccionamos ya.

-Necesitamos un salario mínimo. Todo el mundo lo dice hoy en día, pero no todos realmente creen lo que dicen.

(Michael Sommer, Presidente de la DGB alemana, marca uno de los caminos para la CSI en los próximos años)

-Hemos venido organizando a trabajadores y trabajadoras en el sector informal, con la convicción de que ser algo más que una organización sindical.

(Francisca Jiménez organiza en la República Dominicana a trabajadoras y trabajadores de la economía informal. Servicio doméstico, conductores, artesanos, peluqueras…)

La CSI celebra a mediados de mes su Congreso en Berlín, buscando el compromiso de todo el sindicalismo del planeta en la defensa de empleos estables y sostenibles, ingresos seguros, protección social básica garantizada. Porque el empleo es nuestro futuro, los salarios justos son la calidad de nuestras vidas, la protección social a las personas es nuestra mejor barrera contra la miseria y el empobrecimiento.

El capitalismo mundial, globalizado y depredador, ya ha demostrado su incapacidad para solucionar los problemas del planeta. Ahora es la unidad de los trabajadores y las trabajadoras, la que tiene la obligación de abrir las puertas a un futuro de libertad, empleo, justicia y derechos laborales y sociales.

Francisco Javier López Martín