19-F Por un salario digno, contra el desprecio al trabajo

febrero 17, 2017

19f-manifestacion

La fijación anual del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) parece que fuera una concesión administrativa de los Gobiernos de turno, o el fruto de un acuerdo entre dos partidos que  sumen la mayoría necesaria en un Parlamento. Es lo que ha ocurrido cuando, año tras año, un gobierno en mayoría absoluta ha aprobado congelaciones del Salario Mínimo Interprofesional, o cuando, como en esta ocasión, un pacto PP-PSOE ha conducido a una subida del 8%, pero lejos de las propuestas de CCOO y UGT, obviando la participación de sindicatos y empresarios en el proceso.

Las miserables subidas de los últimos años han producido pérdidas del poder adquisitivo del Salario Mínimo de 2,7 puntos y subidas de menos de 14 euros acumulables en los últimos cinco años y todo ello, en una España en la que más del 28% de la población se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión.

Dirá el Gobierno, en su autocomplacencia infinita, que lo hace cumpliendo el Estatuto de los Trabajadores, que establece que es el Gobierno quien fija el SMI “previa consulta con las organizaciones sindicales y asociaciones empresariales más representativas”.

Los Gobiernos españoles de turno se acostumbran a cumplir el trámite con una reunión informativa en la que escucha a los sindicatos y empresarios. Pero algo más que esto exige la OIT cuando, para la fijación de los salarios mínimos, su convenio 131 suscrito por el Gobierno español habla de que se consulte “exhaustivamente” con las organizaciones representativas de emprendedores y trabajadores interesadas.

Algo más parece que exige también la Comisión de Expertos de la OIT que espera que el gobierno se esfuerce en tener en cuenta las necesidades de los trabajadores y las trabajadoras y de sus familias y no únicamente los objetivos de política económica, a la hora de fijar los reajustes anuales del poder adquisitivo del Salario Mínimo Interprofesional.

Existe, además, un Real Decreto Ley, el 3/2004, que habla de estas cosas y que establece que temas como la fijación  del Salario Mínimo deben ser aprobados en el marco del diálogo social.  Y el diálogo social no es derecho a información exclusivamente, sino derecho a propuesta, negociación y búsqueda de acuerdo.

Por eso CCOO y UGT presentamos una reclamación ante la OIT que exige el cumplimiento del convenio 131. Porque no basta informar. La fijación de un SMI que cubra las necesidades de los trabajadores, trabajadoras y sus familias, debe producirse tras un proceso de consultas exhaustivas con organizaciones sindicales y empresariales.

El Comité de Derechos Económicos Sociales y Culturales del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas se ha visto obligado a recordar  al Gobierno de España que tiene obligación de garantizar un SMI que permita condiciones de existencia dignas que se ajusten al coste de la vida, tras constatar que el SMI en España no asegura un nivel de vida digno y decente.

Pero estas cosas, en España, son poco tenidas en cuenta por gobiernos que parecen pensar que, tras ser elegidos tienen barra libre para hacer las cosas de espaldas, incluso, a la sociedad, cuando no en contra de ella.

Antes, porque tenían una mayoría absoluta que parecía autorizar todo tipo de desmanes y ahora porque pactando, con unos o con otros, se sienten autorizados para despreciar el diálogo social y las recomendaciones, consideraciones y obligaciones derivadas de informes elaborados y convenios firmados en ámbitos internacionales, de las Naciones Unidas, hasta la OIT.

Mal íbamos, mal seguimos. Que no esperen silencio, ni resignación, ante tanto desprecio del diálogo social y olvido de las necesidades de la clase trabajadora. El 19 de febrero vamos a las calles a defender salarios dignos. Contra la carestía de la vida y contra la precariedad de nuestros empleos.

 

Francisco Javier López Martín

Anuncios

LA MITAD DE LOS TRABAJADORES MADRILEÑOS NO LLEGA A MILEURISTA

enero 9, 2012

Acabamos de presentar un Informe sobre los salarios en Madrid que resulta demoledor para cuantos acusan a eso que denominan el mercado laboral de desestabilizar aún más nuestra maltrecha economía, para reclamar a continuación una nueva reforma laboral que abarate el despido, precarice el empleo y ponga a los trabajadores a los pies de los caballos de unos capataces que buscan mano de obra casi esclavizada en las plazas de los pueblos. Estampas e imágenes de una España que, desgraciadamente no han desaparecido por completo.
En primer lugar cabe destacar que la masa salarial, es decir el total de las rentas salariales de los madrileños, ha disminuido a lo largo de 2010 en un 2´20 por ciento, mientras que el salario medio anual de los madrileños ha creció en 11 euros al mes con respecto al año anterior. No parece, por lo tanto, que las rentas salariales hayan conducido al aumento de la inflación. La subida de los precios tiene más que ver con el mantenimiento, en ocasiones especulativo, de los beneficios empresariales.
Un segundo dato, también alarmante, es el mantenimiento de la brecha salarial entre hombres y mujeres. Por término medio, una mujer cobra 7.952. euros menos que un hombre, es decir un 28 por ciento menos. Con respecto al año anterior esa brecha se ha reducido, tan sólo, en un 0´2% .
En cuanto al diferencial de salarios entre un trabajador extranjero y un trabajador español, la brecha es aún mayor que la de sexo, hasta el punto de que un trabajador extranjero cobra un 51´2% menos que un trabajador español; lo cual supone cobrar13.578. euros menos. Un extranjero cobra menos de la mitad que un español.
Otro colectivo especialmente golpeado por la crisis, la precariedad laboral, la temporalidad y el paro es el de los jóvenes madrileños. En este caso la brecha salarial con respecto a los trabajadores mayores de 56 años es de 22.482 euros. Para entendernos, un joven, menor de 26 años cobra una media de 8.929 euros, frente a los 30.935 de media de un mayor de 56 años.
Hay sectores especialmente discriminados salarialmente, que suelen corresponderse con sectores feminizados, con presencia de jóvenes o de inmigrantes. La agricultura y ganadería, el comercio y hostelería, los servicios a las empresas, los servicios personales y de ocio, se encuentran muy por debajo de las medias salariales regionales, aún más cuando diferenciamos por sexos.
El resultado dinal, pone de relieve que que, con datos de la Agencia Tributaria en la mano el 47 por ciento de los trabajadores madrileños no llegan a mileuristas, mientras que casi el 59%, más de 1.709. trabajdores madrileños obtuvieron rentas inferiores a los 1.000 euros al mes. Una situación compatible con que existen algo más de 128.000. trabajadores que cobraron ingresos superiores a los 66.000. euros anuales, de los cuales más de 60.000. cobraron más de 157.000. euros al año.
Las desigualdades y las brechas salariales que hemos descrito, no se encuentran justificadas en la cualificación, en la responsabilidad de las tareas acometidas en cada puesto de trabajo, sino en la precarización del empleo en muchos sectores de la producción y especialmente de los servicios. En la desregulación de las condiciones de trabajo, en el debilitamiento de la negociación colectiva. Mucho paro y bajos salarios, precariedad laboral, son el peor caldo de cultivo para un mayor consumo y una reactivación económica. Mantener estas condiciones es apostar por alargar la crisis y endurecerla.
Cuando se habla de reformas laborales, se debería estar pensando en corregir estas diferencias, desigualdades y discriminaciones y no en todo lo contrario, como muchos plantean. Reforzar el dialogo social para atender prioritariamente los problemas del empleo, los problemas de los trabajadores, mejorar el poder adquisitivo de los más débiles, de los colectivos más golpeados por la crisis, son condiciones ineludibles para superar cuanto antes la crisis y hacerlo fortaleciendo la cohesión social. Esa el la apuesta de las CCOO en un momento crítico como el que vivimos.
Francisco Javier López Martín
Secretario General de CCOO


UN SALARIO MINIMO INJUSTO E INDECENTE

enero 3, 2011

El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en España es uno de los más bajos de la Europa de nuestro entorno, 633,3 euros. La media mensual de 14 pagas anuales elevaría la media mensual a 738,9 euros. La Europa del Este cuenta con Salarios mínimos aún más bajos, pero en la Europa de los 15, sólo Portugal cuenta con un Salario Mínimo Interprofesional inferior, 734,2 euros. Lee el resto de esta entrada »