Inteligencia artificial y empleo

febrero 4, 2020

Las revoluciones industriales siempre han venido acompañadas de miedo, prevención y alarma ante la posibilidad de que las máquinas terminasen con los puestos de trabajo. La palabra ludita sirve para definir a los seguidores de Ludd que quemaban las primeras cosechadoras y máquinas textiles de vapor.

Hay historiadores que consideran que la dispersión industrial en Inglaterra convirtió el movimiento ludita en una especie de variedad violenta de una negociación colectiva imposible. Algo de razón deben de tener porque la  verdad es que aquellos mineros, trabajadoras del textil, o los campesinos, no tenían nada contra las máquinas, sino más bien contra quienes hacían imposible que los avances productivos se tradujeran en mejoras económicas y sociales para ellos y sus familias.

Lo que tenían claro aquellas  buenas gentes era que, lejos de un mayor bienestar general, se producía un mayor empobrecimiento a causa del aumento de los precios, el desabastecimiento de mercancías y las guerras continuas. La emigración a las grandes concentraciones urbanas, hacinados en infraviviendas, sometidos a una brutal contaminación.

De la misma manera la ciudadanía de hoy en día comprueba cómo las mejoras tecnológicas traen empleos más precarios, salarios más bajos, deterioro de la protección social, aumento de las desigualdades y degradación de las condiciones de vida. No es que lo uno tenga que ver mecánicamente con lo otro. Pero el hecho el que el 72 por ciento de los ciudadanos europeos teme que los robots les terminen robando el puesto de trabajo.

Puede ser que haya quien argumente que la robotización, la inteligencia Artificial, la automatización de determinadas tareas están demandando nuevos profesionales, otro tipo de empleos y nuevas cualificaciones en campos tan diversos como el transporte, la educación, las industrias, o la sanidad. Es verdad. Igual que en anteriores revoluciones industriales, desaparecieron unos puestos de trabajo y nacieron otros nuevos. Lee el resto de esta entrada »


El complejo de Nostradamus y la guerra civil

enero 23, 2020

Algo se ha convertido en viral cuando en una reunión de familia, de esas que celebramos con motivo de cumpleaños, o fiestas navideñas, casi todos los asistentes conocen una noticia, chiste, referencia, vídeo. Este año, casi toda la parentela sabía que el año 2020 es tan bisiesto como el de 1936 y el calendario se repetirá en cada día del año. Algo que ocurre cada 28 años y que sucedió antes en 1992, 1964 y 1936.

Con semejante argumento un polemista profesional, asiduo de tertulias políticas y futbolísticas, bien relacionado con algún que otro comisario experto en cloacas del Estado y siniestros personajes del mundo de las finanzas, ha construido una moderna profecía a través de las redes sociales, El calendario de 2020 es igual que el de 1936 cuando se formó el Frente Popular y empezó la Guerra Civil. Y se queda tan pancho.

Una referencia que no ha faltado en el argumentario catastrofista de quienes pronostican el fracaso de la coalición de izquierdas que acaba de ser investida por el Parlamento y cuyo presidente ha visto ratificado su cargo por el Rey. Si éramos pocos… Suma y sigue, suma y sigue. Subirán los impuestos. Se arruinarán las empresas y los autónomos desaparecerán de la economía.

Los niños y niñas ya no podrán estudiar en colegios concertados. Ya verás como ahora tiene razón la presidenta madrileña y las parroquias del barrio son incendiadas, o por lo menos tendrán que pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles. Cataluña se irá de España y, con ella, Euskadi, Galicia, Andalucía y hasta León querrá existir como nación. Lee el resto de esta entrada »


Repasos de barrio

enero 6, 2020

Es lo que tienen las redes sociales. Son como un gran mentidero de la villa donde te informas de todo lo que se mueve. Así es como me he enterado, a través de un buen amigo de Villaverde, Javi Cuenca, de la noticia de que su asociación de vecinos, La Incolora, mantiene una actividad de Apoyo Escolar un par de tardes por semana.

No es la única Asociación de Vecinos que realiza este tipo de actividad en muchos pueblos y barrios, pero  pasé mi juventud en Villaverde y me trae viejos recuerdos, venidos desde un lugar situado en el mismo espacio, hace más de cuarenta años.

Eran otros tiempos y era otro mundo, pero es curioso que los problemas de las gentes sencillas sigan siendo los mismos, como si el paso del tiempo no cambiase las vidas de las gentes en algunos lugares que transforman su fisonomía sin modificar su esencia profunda.

Unos cuantos jóvenes quinceañeros, en un barrio aún industrial y aún en dictadura, por el que patrullaban de forma incesante las lecheras de los nacionales y los Dyane 6 de los guardias civiles, donde abundaban las inundaciones, el barro, la falta de colegios, ambulatorios y donde sobraba fracaso escolar, vidas destrozadas, consumidas y pobreza, que no miseria, porque sólo los pobres saben que se puede ser pobre pero no miserable.

Nos juntábamos en parroquias y asociaciones vecinales (que entonces se llamaban de cabezas de familia), leíamos a la retranca textos clandestinos y no tanto, de Marx, Helder Cámara, Camus o Franz Fanon. Devorábamos indiscriminadamente y con la misma convicción la Pedagogía del Oprimido de Paulo Freire, la Escuela del Trabajo de Makarenko, o la Sociedad Desescolarizada de Ivan Illich. Lee el resto de esta entrada »


El acuerdo puede no ser suficiente

enero 6, 2020

Fiestas navideñas. Me gustaría dedicar este artículo a esas cosas propias de la temporada, los buenos deseos y culminar con un Feliz Año 2020, pero la realidad y los deseos no siempre van de la mano. Dediqué el artículo anterior a dar mis razones para apoyar el acuerdo de gobierno suscrito entre PSOE y Unidas Podemos. Cada una de sus propuestas, redactadas a modo de ideas fuerza, me parecían una guía, una hoja de ruta para el futuro gobierno.

Un acuerdo corto, que no deja de ser un decálogo de compromisos necesarios y urgentes. Ocurre que lo que hubiera sido  suficiente hace pocos meses, puede que no lo sea hoy. Somos muchos los que tenemos la impresión de que los asesores han jugado una mala pasada a Sánchez y a Iglesias.

Hace unos  meses, los asesores de Sánchez decidieron aconsejar dar portazo al acuerdo de gobierno con Iglesias y abrieron las puertas a la celebración de unas nuevas elecciones generales, fiándolo todo a unas encuestas que daban una cosa en el momento de la convocatoria, otros pronósticos distintos en las inmediaciones de las mismas y un resultado final bastante peor que el anterior.

Mientras tanto, los asesores de Iglesias se empecinaron en reclamar puestos en el gobierno, por encima de la negociación de un mínimo acuerdo como el que ahora han suscrito. Prefirieron las elecciones a dar gratis el voto. Y ambos, Sánchez e iglesias, despreciaron la opinión de otros que, como Rufián, anunciaban que, tras la sentencia del procés, el voto para propiciar un gobierno de progreso, posible hace unos meses, podría ser inviable en Navidades. Lee el resto de esta entrada »


Mensajes navideños

enero 6, 2020

Vaya, mi artículo mensual tiene que publicarse el día de Nochebuena. El Rey de España tiene mensaje navideño. Puede que no sea el suyo, que se lo escriban otros, pero lo pronuncia él. Unas veces gusta más, otras menos. Algunos (más bien gente mayor) se sientan ante la televisión para escucharlo, otros cambian de canal, o siguen a lo suyo, dando los últimos retoques a la mesa preparada para la cena.

Total es un discurso grabado y mañana darán los cortes más jugosos en todas las cadenas, los tertulianos desmenuzarán, sacarán punta, seccionarán con fino bisturí, o cuchillo de capador, harán sus interpretaciones particulares en función de su peculiar ideología y, sobre todo, de la caja, o las cajas, de las que se nutren sus cepillos limosneros.

Para no ser menos, cada presidenta y presidente de Comunidad Autónoma, alcalde y alcaldesa, cada empresario, o empresaria de postín, dirigirá un discurso a su pueblo soberano correspondiente. No se andan con chiquitas. Hasta nosotros mismos, quien más, quien menos, mandará su mensaje en forma de felicitación navideña remitida por carta (cada vez menos), por correo electrónico, o a través de cualquiera de las redes sociales al gusto del usuario. Lee el resto de esta entrada »


Y de regalo, la libertad

enero 6, 2020

Cada vez nos preocupa más, a padres y madres, el futuro de nuestros hijos. Oteamos el horizonte y buscamos qué profesiones les tenemos que insinuar, sugerir, instigar. Nunca el mundo giró tan deprisa, nunca los cambios fueron tan rápidos, nunca nuestros antepasados lo tuvieron tan difícil para acertar. Mi padre sabía que un obrero de la construcción pasaba frío en la calle y que un botones de banco estaba calentito, un maestro tenía muchas vacaciones, un médico ganaba más dinero.

Hubo un tiempo en el que los jóvenes querían ser abogados. Un tal Perry Mason televisivo tuvo mucho que ver en ello. Luego, al principio de los tiempos democráticos en España, casi todos los políticos en el Parlamento eran abogados. Había una necesidad tremenda de hacer leyes democráticas que sustituyeran a las franquistas y debían de pensar que lo mejor era que las hicieran los abogados disponibles.

Han pasado los años y ahora las cosas ya no son tan así en el Congreso. Aunque los abogados siguen siendo los más, no faltan profesores, economistas, empresarios, periodistas, jueces y funcionarios. Masculinos y femeninos, se entiende.  Lo que cada vez hay menos son trabajadores y trabajadoras asalariados, pero ese es otro cantar. Para otro día, tal vez, si me acuerdo y viene a cuento.

En aquellos tiempos de monopolio televisivo, un tal Doctor Kildare, muy anterior a Anatomía de Grey, House, o The Good Doctor, hizo que mucha juventud decidiera estudiar Medicina, produciendo una inflación de demanda universitaria que llega hasta nuestros días. Hasta el punto de que, entre los recortes sanitarios y el aumento de profesionales sanitarios titulados, nuestras médicas y médicos, en número superior a los 10.000, engrosan las cifras de españoles por el mundo. Desde Reino Unido a Brasil, desde Suecia a Canadá. Lee el resto de esta entrada »


Antonio Albarrán, la sonrisa de un hombre

diciembre 12, 2019

Se ha marchado, como ha vivido. Sin hacerse notar demasiado, sin anunciarlo, dejando en las hojas del otoño una lágrima y una sonrisa. Sólo eso, un rastro, unas pocas fotos, el afecto de quienes le conocimos. No recuerdo a Antonio sin sonrisa. He buscado la noticia en internet. No hay noticia. Alguna reseña apresurada de alguien como yo. Alguna página que se hace eco. No aparece en medios escritos, digitales, una radio, un corte televisivo. No aparece noticia actualizada de su fallecimiento en wikipedia. No hay ni entrada a su nombre en wikipedia.

Un portal de esquelas digitales da cuenta de su fallecimiento y ofrece encender una vela (digital), una esquela (digital), confeccionar un ramo (digital), escribir una condolencia (digital). De paso, por si fuera necesario, gestionar la herencia, localizar testamento, cancelar redes sociales, cobrar seguros, consultas, trámites. Es todo.

Decididamente este país maltrata a sus hijos, sus pequeños lares, manes y penates, dioses menores que cuidan y protegen nuestras insignificantes vidas. Podemos recordar vívidamente agravios históricos lejanos, mientras olvidamos a aquellas gentes que amamantaban la democracia sin saber qué narices terminaría siendo aquello. Con mucho miedo a que desde cualquiera de los cuarteles que rodeaban Madrid partieran columnas capaces de dar al traste con aquella incipiente transición democrática.

Esas madres y padres de Villaverde, por ejemplo. En el colegio de la UVA de Villaverde. Otro día os cuento qué eran las UVAs. Dábamos clases por la mañana a los hijos y por la tarde a los padres que no habían obtenido el graduado escolar que necesitaban cada vez más para encontrar un trabajo, o para mejorar su categoría profesional. Lee el resto de esta entrada »