Crisis y temporalidad: Modelo español

agosto 31, 2009

Interesante Informe de la Fundación 1º de Mayo sobre la Crisis económica y la especificidad española de alta temporalidad. Injustificable la pretensión patronal de abratar aún más el despido y precarizar aún más el empleo.

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PARTE 6: NEGOCIACIÓN COLECTIVA: UN TRABAJO INMENSO

agosto 27, 2009

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La negociación colectiva es un trabajo inmenso, que debemos continuar en un momento de crisis especialmente duro. Un trabajo que compromete a todas nuestras Federaciones de Rama y que exige toda la cooperación y solidaridad interfederal en el territorio. El reforzamiento, por tanto, de nuestro carácter confederal y de clase, para dar empresa por empresa la batalla que, ante la crisis, reclaman de nosotros el movimiento sindical europeo y el movimiento sindical mundial. Hay que librar cada batalla como si fuera la última, porque en cada una se ventila nuestra capacidad de gobierno de los procesos económicos y sociales que vivimos.

Ya sea en IVECO-Pegaso, BP Solar, Arcelor Mittal o el propio Convenio del Metal. Ya sea en el Hotel Ritz, Seguridad Privada, en la sanidad privada o en los agentes de movilidad. Ya sea en los servicios públicos sanitarios, educativos o el Telemadrid, por nombrar algunos de los muchos procesos que estamos viviendo.

Francisco Javier López Martín
Secretarios General CCOO de Madrid


Ruiz Jiménez:Diálogo y Justicia Social

agosto 27, 2009

CCOO de Madrid rinde homenaje a Joaquín Ruiz Jiménez, la Fundación Abogados de Atocha le concedió uno de sus premios anuales en reconocimiento a su sentido del diálogo y la Justicia Social.


PARTE 5: NEGOCIACIÓN COLECTIVA EN MADRID

agosto 24, 2009

En Madrid hablamos de 3.409.000 personas activas, de las cuales 2.950.000 trabajan y otras 460.000 están paradas. 2.112.000 trabajan en el sector privado y 497.000 en el público. Con un componente importante de 1.326.500 personas con estudios superiores. Otros datos relevantes: 1.566.000 mujeres trabajan. 409.000inmigrantes de alta en seguridad social y 60.400 tienen menos de 20 años.

Contamos con 519.000 empresas, de las cuales 288.000 no tienen asalariados y 466.000 cuentan con menos de 6 trabajadores. Un tejido económico de microempresas que sustentan la economía madrileña.

En Madrid se han registrado hasta 31 de Diciembre de 2008, 560 convenios y 1.418.000 trabajadores. 448 convenios son de empresa y 112 de sectores, que sin embargo afectan al 88 por ciento de los trabajadores. El incremento medio del salario fue del 3,74 por ciento.

De 1 de Enero a 31 de Mayo de 2009 se registraron 91 convenios y revisiones con incremento salariales medios del 2,78 por ciento. En Madrid operan 700 convenios, la mitad de los cuales son interautónomicos o estatales. Contamos con una Negociación Colectiva muy atomizada.

Si tomamos en cuenta todo lo dicho hasta el momento, concluiremos que la Negociación Colectiva se convierte en un escenario muy importante. La crisis económica el proceso de diálogo social entre gobierno, patronal y sindicatos y los propios condicionantes internos, exigen afrontar problemas y establecer prioridades.

La negativa de la CEOE a la renovación del Acuerdo de Negociación Colectiva (ANC) suscrito desde 2002, precisamente en un contexto de crisis, ha servido a la CEOE como palanca para publicitar un programa de máximos que incluía congelaciones salariales, control del absentismo por parte de las MUTUAS, flexibilidad externa, abaratamiento del despido, modalidades de contratación y propuestas de reducción de cotizaciones sociales. Una agresividad patronal, alentada por la derecha extrema (cada propuesta ha sido, por ejemplo, inmediatamente aplauda por el Gobierno madrileño), cuyo objetivo último es torcer el brazo del gobierno central, impulsando una reforma laboral a su medida.

Por suerte, la representatividad de CEOE, por más que institucionalizada y nunca contrastada, no alcanza a la mayoría de los negociadores patronales de convenios, que han matizado sus posiciones en aras del acuerdo, aunque en otros casos los procesos se han resentido y alargado, incrementando la movilización.

La negociación colectiva va a ser el campo donde se ventile la salida concreta de la crisis y de ahí su importancia. De ahí que CCOO hayamos planteado la necesidad de reformar la Negociación Colectiva, reforzándola e impulsando sus contenidos.

Para ello sería necesario racionalizar su estructura. Revisando sus ámbitos funcionales y territoriales. Atendiendo a nuevas realidades y fórmulas empresariales marcadas por la segregación, la descentralización, diversificación y subcontratación. Extendiéndola a grupos de empresa. Aumentando sus niveles de cobertura y extendiendo el convenio hacia sectores que carecen de negociación colectiva sectorial. Vinculando convenio de empresa con convenio sectorial de su ámbito.

Igualmente el empleo, la lucha contra a precariedad, la mejora de las condiciones de trabajo, se ventilan en este ámbito. Por ello hay que afrontar la política salarial en línea con los incrementos de inflación y productividad, reforzando el umbral de los salarios mínimos y eliminando discriminaciones retributivas entre hombres y mujeres.

Hay que reforzar la estabilidad del empleo, causalizando la contratación, limitando la rotación de trabajadores temporales, generalizando las cláusulas de subrogación y regulando el derecho del sindicato a representar a trabajadores de empresas subcontratadas o que comparten centro de trabajo. El gobierno de los Expedientes de Regulación de Empleo o los procesos concursales son esenciales también en momentos de crisis.

La jornada, su reducción y la ordenación de la distribución irregular del tiempo de trabajo. La Salud Laboral. La participación sindical en la gestión medioambiental. La organización del trabajo. La clasificación profesional, la formación, la promoción.

Sin olvidar la dimensión europea e internacional de algunos procesos de negociación colectiva. La responsabilidad social de las empresas. La extensión y desarrollo del Estatuto Básico del Empleado Público. O la inclusión de los trabajadores autónomos dependientes. La generalización de los derechos de información, consulta y participación.

Francisco Javier López Martín
Secretario General CCOO de Madrid.


PARTE 4. OIT, UN PACTO MUNDIAL POR EL EMPLEO.

agosto 18, 2009

La OIT, Organización Internacional del Trabajo, ha apostado por un Pacto Mundial por el Empleo, como respuesta a la crisis basada en el trabajo decente, desde la conciencia de que volver a la situación anterior no es una opción.

Al igual que la CES, las propuestas de la OIT pasan por medidas como el impulso de la demanda efectiva, evitando espirales salariales deflacionistas, mejorando prestaciones por desempleo, reforzando los sistemas de protección social, respetando los derechos sindicales, invirtiendo en perfeccionamiento profesional y potenciando el diálogo social y la negociación colectiva.

El Pacto Mundial por el Empleo es el camino para dar forma a una globalización justa y sostenible, desde la cooperación entre gobiernos y organizaciones internacionales.

Desde esta perspectiva, movilizaciones sindicales como las eurodemostraciones que tuvieron su punto de partida y su mayor respaldo en Madrid el 14 de Mayo, seguida de los días posteriores en Bruselas, Praga o Berlín, o la celebración de la Segunda Jornada Mundial por el Trabajo Decente convocada de nuevo por la Confederación Sindical Internacional, para el próximo 7 de Octubre, adquieren importancia para alcanzar los objetivos sindicales.

A lo largo de este Curso de Verano hemos tenido ocasión de contar con ponentes que han analizado la situación española y el proceso de diálogo social. Las pretensiones patronales y la Propuesta por el Empleo y la Protección Social, impulsado por CCOO, en el marco de la necesaria unidad de acción con UGT. Las estrategias y medidas que planteamos. No me detendré por ello en lo que sería un intento de sobrevolar sobre un terreno ya trillado.

Me detendré en último lugar en el escenario de negociación colectiva que vivimos en estos momentos.

Francisco Javier López Martín
Secretario General CCOO de Madrid


Parte 3. SALARIOS MOTOR DE LA DEMANDA

agosto 16, 2009


En términos keniesianos la actividad económica de un país depende del comportamiento de la demanda agregada. La recuperación económica necesita, por lo tanto, restauran la demanda agregada y eso significa sustituir la deuda y el crecimiento generado por la burbuja, por una política de redistribución, como nuevo motor de esa demanda agregada (compuesta por la demanda exterior-exportaciones menos importaciones).

En este sentido, la CES reclama que los salarios jueguen su papel de impulsores del consumo, evitando su congelación o recorte, que debilitaría aún más los riesgos de deflación y la propia economía.

Reclama igualmente el establecimiento de prestaciones de desempleo mínimas para quienes pierden la prestación o se incorporan al mercado laboral sin encontrar trabajo.

Ante la pasividad del sector privado-empresas y hogares- ocupado en su propio desendeudamiento, el sector público debe asumir y conducir la demanda invirtiendo en tres pilares: desarrollo sostenible, capital humano y sectores sociales y de atención a necesidades de los ciudadanos.

Conceder crédito público selectivo para empresas pequeñas y medianas siempre que no desarrollen políticas de reducción de niveles salariales o recortes de derechos laborales establecidos en convenios colectivos.

Condicionar el apoyo financiero a las entidades bancarias a que reanuden las ofertas de crédito para proyectos viables empresariales o de las personas, y eliminen las prácticas abusivas.

Política fiscal redistributiva hacia los trabajadores y hogares. Es insostenible que el 90 por ciento de la recaudación del IRPF proceda de los asalariados, cuando representamos la mitad de la riqueza.

Paralelamente la cooperación fiscal entre países debe luchar contra los plazos fiscales, impuestos cero o próximos a cero y armonizar el tratamiento de ingreso de empresas, plusvalías y grandes fortunas.

Todo ello desde el compromiso general de regulación y control de los mercados interiores y de las relaciones económicas internacionales, favoreciendo una globalización con derechos.

En cualquier caso no habrá salida de la crisis sin recuperación del empleo y mientras los beneficios empresariales se sustenten en bajos salarios y precariedad laboral.

Propuestas que confrontan con las posiciones de quienes apuestan por reformas laborales, bajos salarios, rebajas fiscales, debilitamiento del poder contractual de los sindicatos, individualización de las relaciones laborales, más temporalidad y precariedad, o más facilidad para el despido.

La CES reclama en Europa un New Deal social que incluya inversiones equivalentes al 2 por ciento del PIB europeo, que contribuyan a generar empleo. Que en el ámbito de la negociación colectiva contribuya a su fortalecimiento, de forma que los salarios se conviertan en referencia para la estabilidad de los precios y en motor sostenible de la demanda y el crecimiento. Descartando por tanto, congelaciones o recortes salariales generalizados.

Los derechos de consulta, información y participación en la empresa deben fortalecerse. La reducción del tiempo de trabajo, las ayudas al desempleo, la formación y el reciclaje de trabajadores, con garantías especiales para colectivos desfavorecidos desde el punto de vista del empleo, adquieren relevancia.

Que incluya la justicia distributiva. No se puede acudir con recursos masivos a reflotar banqueros y ejecutivos que han llevado a sus empresas a riesgos inasumibles, mientras se enriquecían exageradamente, sin una voluntad política de atacar esas primas, stock options y paracaídas dorados de los que disfrutan. Sin dotarse de medios para dirigir la economía e invertir las crecientes desigualdades.

Francisco Javier López Martín
Secretario General CCOO de Madrid


PARTE 2 SINDICALISMO EUROPEO: SALARIOS Y BENEFICIOS

agosto 13, 2009


La Confederación Europea de Sindicatos (CES), al analizar la crisis y sus efectos sobre la Negociación Colectiva define como “bomba de relojería financiera esperando explotar, la situación sobre la que reposa la economía europea. La acumulación de deudas con fines especulativos como técnica esencial del capitalismo de casino ha invadido a las empresas no financieras que han asumido un alto endeudamiento en muy pocos años. El 65 por ciento del PIB.

La débil presión inflacionista que caracteriza a la Unión Económica y monetaria ha dotado de mucha liquidez a los bancos europeos, a la que se han sumado cientos de miles de millones adicionales de los fondos de inversión capital-riesgo.

La avaricia de las empresas y la búsqueda del “máximo valor” para los accionistas, ha conducido a la utilización de las stocks options, incrementando artificialmente el valor de sus títulos, acompañado de la sed de adquisiciones, casi siempre en el extranjero, han conducido a una escasa inversión y capitalización, altos pagos de dividendos, recompra de acciones e incremento de la deuda.

Beneficios constantes divididos entre una base de capital muy reducida incrementada la rentabilidad y el valor del stock de la empresa, repercutiendo en el valor efectivo de las stocks options de los directivos.

El riesgo aumenta, mientras el capital social disminuye, sin contar con reservas para hacer frente a stocks negativos o a la renovación de la deuda en peores condiciones financieras.

Ante la crisis el recorte de inversiones en aras de la liquidez es inevitable, lo cual repercute en la demanda y en el crecimiento económico global.

En el marco de la negociación colectiva el chantaje es inmediato. Moderación y recortes salariales o pérdida de empleo. Los convenios colectivos de empresa o los sectoriales con cláusulas abiertas facilitan estas maniobras.

Intentar salir de la crisis, recurriendo a las mismas técnicas que trajeron los problemas es otra tentación, atrayendo inversiones sobre la base de pagar altos dividendos, a costa del empleo y los salarios.

Expedientes de Regulación de Empleo negociados bajo la espada de Damocles de la Ley Concursal son un buen ejemplo de estas maniobras en España. Los esfuerzos de los trabajadores para salvar el desastre financiero de las empresas, puede dilapidarse en otra oleada de remuneraciones para los accionistas.

La importancia de la negociación colectiva se pone de manifiesto en este marco económico. Los convenios colectivos deben garantizar un campo de juego equilibrado que limite la carrera hacia los altos dividendos.

Moderación salarial con contra partidas en pagos de dividendos, pagos y bonos para la dirección, stock options. Opciones negociadoras que podrían asociarse a restricciones políticas como las moratorias al pago de dividendos, o limitar mediante la política fiscal los excesos en el pago de dividendos, delimitando los mismos.

Francisco Javier López Martín
Secretario General CCOO de Madrid